002
Un áurea tensa cubría la sala en la que Hoseok se encontraba ahora mismo.
Taehyung estaba cambiándose frente suyo.
Jamás creyó que la espalda de su mejor amigo tendría aquella pequeña curva tan fornida desde sus omóplatos hasta su columna, y los pequeños lunares que adornaban su espalda. Quizás jamás debió haber entrado tan de repente al cuarto del menor así, pero es que, venga, ni siquiera era la primera vez que lo veía sin camiseta pero sus sentidos le habían jugado una mala pasada. Realmente que ahora mismo esté tragando saliva e intentado recompenrse sólo le hacía pensar en la sospechas de hace semanas atrás: Taehyung empezaba a cautivarlo.
—¿Hyung? —Mierda. Taehyung ya estaba vestido y mirándolo con una sigilosa mirada que daba a entender una explicación inmediata.
—Yo... Umnh... Estaba libre. Venía a pedirte si no te gustaría venir conmigo por unas donas o ir a Itaewon.
Taehyung hizo una expresión algo capciosa. Entendible. Pero capciosa. Eso inevitablemente jodió los sentidos de Hoseok porque su mejor amigo utilizaba esa forma de expresar cuando había un pequeño debate en su mente.
Su expresión se tranquilizó cuando Taehyung apaciguó su ceño arrugado por un suspiro.
—Está bien.
(...)
Ambos podrían jurar que jamás se hubiesen imaginado encontrar esto. Realmente no.
—¡Hey, amigo! ¿Salida de pareja, eh?
Taehyung presentía que haber acompañado al mayor unas semanas atrás a esa pequeña reunión tendría controversia, como esta... ¿Qué hacía él aquí?
—J-Jackson... —Hoseok, en señal de rendición saludó con una pequeña mirada de sorpresa. —¿Qué tal?
Ambos, por inercia no supieron hacer más que seguir en aquel "role-play" de pareja que habían construido a base de mentiras, por ello se tomaron de las manos, entrelazando sus dedos sin pensar en las consecuencias que eso traería. —N-Nosotros... —comenzó Taehyung pero sintieron el peso de la conversación cortada cuando alguien los interrumpió.
Oh, ¡Cierto! El contexto. Resulta que Hoseok y Taehyung creyeron buena idea salir a pasar el rato a Itaewon, y en uno de los bares más conocidos cruzaron a Jackson, conocido por el menor como uno de los mejores amigos de Hobi a quien -curiosamente- habían engañado no poco de algunas semanas atrás.
—¿Hobi? ¿Tae?
Y quién les diría que justo ahí se encontraba Jisoo, la compañera de curso de Taehyung, y, sin sonar sarcásticos, por quien este sentía un fuerte crushazo. Es decir, su universidad no era de las más pequeñas ni mucho menos, ¿Pero encontrarse justo con ella? Alguien se estaba encargando de odiarlos muy en serio desde arriba.
—¡Linda! —Jackson se acercó peligrosamente a ella para dejar un beso en su mejilla.— Te presento a unos viejos amigos míos. Taehyung, Hoseok, ella es Jisoo, una buena amiga mía —Sonrió con una ceja alzada, casi como si dijese "Si entienden a lo que me refiero".
—Claro, los conozco... —Taehyung empezó a sudar frío, en primer lugar por imaginar lo que ocurría en la mente de Jisoo, y es que ellos tomados de las manos daba a pensar, aunque ella lo atribuía a la buena relación de los dos mejores amigos, que algo más ocurría. Aunque si hablamos de ello, así era como los reconocía; los mejores amigos más calientes de la universidad. Pero por un demonio que no se esperó lo siguiente:
—¡Lo sé! A poco y no son los novios más tiernos, ¿ah?
Jesús, que eso los tomó por sorpresa a los tres que ahora mismo tenían una ensalada en sus mentes. Excepto Jackson, los demás tacharían esa situación bastante sorpresiva, sin hacer mal uso de la palabra; en primer lugar Jisoo, quien creyó que tenía una especie de cercanía a Taehyung ya que algún tiempo atrás habían intercambiado números y algún que otro filtreo para alguna salida que nunca sucedió. Sin ir más lejos este último, quien ya daba por perdida la oportunidad de acercarse más a la chica y la decepción de saber que si conocía a Jackson no podría acercarse de la manera que tenía pensado, de más está decir lo patético que le parecía reprimirse por alimentar una estúpida mentira de su tonto mejor amigo. Y Hoseok... Quién tenía la necesidad de sentirse avergonzado por haber enredado todo y posiblemente a ser descubierto por su mentira, y es que la chica no tenía culpa de nada. Dios sabe qué pasaba por su mente ahora.
—¿N-Novios, ah? —ella lo captó rápidamente, y por suerte -o desgracia- no hizo acotaciones al respecto. —Me alegro mucho de verlos, chicos. ¿Vamos, Jackson? —sin una pizca de curiosidad, ella llevó su mirada al chico que rápidamente asintió y se despidió. Ni bien el ambiente se calmó Taehyung logró comprender en el lío que se había metido. Rogaba al cielo que nada de esto llegara más lejos, pero... La mirada de Hoseok le transmitió de todo menos la seguridad que esperaba.
(...)
—Ya no soporto más esto —Taehyung entró a su cuarto donde se encontraba Hoseok. Al parecer su mejor amigo estaba sin una sola seña de que estaba contento. De hecho, se veía parecido a alguien que estaba por explotar en cualquier momento, si me lo permiten casi que echaba furia por la nariz y boca.
—T-Tae, yo...
—¡No! ¡Basta con esa mierda! Desde que en primer lugar tuvimos que ir a esa tonta reunión con tus amigos, y ahora con toda la universidad creyéndolo por la chismosa de Jisoo mi vida se ha vuelto un caos. ¡Es que no puedo ni andar de pasadas tranquilo que me miran raro!
—Tae. Por favor, escucha. L-Lo siento —el mayor se acercó cautelosamente sin tomar ventaja. Sólo quería llegar a un acuerdo.
—Soy patético. —Taehyung bajó su mirada. —Patetico por siempre querer ayudarte, por no saber decir que no. Por querer "ser bueno" y salir perjudicado de todas maneras. Hoseok, tú sabes cuánto me afecta lo que hablen o digan de mí, y- por favor- no utilices el discurso de "no tienes que escucharlos" porque esto que pasa sucede porque son una mierda, y aún manteniéndome al límite siempre quedo mal parado. No voy a hacerlo más.
Taehyung miró a Hoseok, quizás con enfado, con palabras que no lograban ser expresadas a pesar de todo lo que había podido soltar. Es impresionante como las palabras que quería escupirle a su mejor amigo no le salían. Es decir; siempre era él. Siempre debía ayudarlo, debía comprenderlo, debía pasar por estas idioteces que por más que fuesen estúpidas le lastimaban. Y no porque unos idiotas se comieron la mentira que su mejor amigo había armado y de la cual era partícipe, sino por darse cuenta que solo por Hoseok hacía estas cosas, y él jamás ponía atención a lo que debía. Porque nunca recibía crédito por ello.
—Taehyung, no digas eso. No lo hagas. No pienses en nada de lo que ahora estás pensando. Sólo mirame. ¡Mirame! —el brusco movimiento del mayor tomándole por sus mejillas al obligar que sus miradas se crucen le hizo querer llorar. Dios, qué patético se sentía. Tonto, tonto, tonto. Tonto por siempre estar para Jung estúpido Hoseok. —Lo siento, ¿Si? Lo siento. Soy un idiota que siempre caga todo. Qué siempre piensa en sí mismo. Pero por favor, no te culpes por nada. Sé que tuve el tiempo para parar esta estupidez, o directamente jamás haber caído en ella. Lo sé. Pero mirame —esta vez era más cerca de ser posible— nunca vuelvas a creer que eres patético.
—Hoseok...
No dio tiempo a que la frase fuese formulada, Hoseok con la misma fuerza que había utilizado para obligar a mirarle ahora la usaba para atraer su rostro al suyo y besar sus labios.
Taehyung se sintió realmente invadido al sentir los labios del contrario posarse sobre los suyos, el vaivén que estaban intentando captar era extraño. Nada podía confundirlo más que lo que estaba sucediendo ahora, pero no tuvo que pensar en otra alternativa al sentir que este cambiaba la orientación de su rostro y lo besaba ahora bajando las manos a su cintura, a lo que -sin entender- exactamente el motivo Taehyung
sintió la necesidad de cerrar sus ojos y seguir con el exquisito beso acompañando sus manos al cuello del mayor. Fue el mayor quien perdió el auto control al sentir que estaba siendo débilmente correspondido. Y, joder, que había fantaseado tanto con esos labios las últimas semanas, al haber sentido tan distante a Taehyung por su maldita idiotez de inventar la falsa relación y ponerse, como siempre, primero a sí mismo.
No hubo tiempo para que sus mentes razonaran el porqué estaban haciéndolo. ¿Era un espejismo? ¿Una necesidad? Aunque no necesitaran la excusa, lo estaban haciendo. Fue en ese instante que necesitaron de aire para poder continuar, y en cuanto pudieron abrir los ojos y volver a juntar sus miradas no había tal explicación. Hoseok se sentía tan vulnerable ante los orbes del contrario. Estaba transitando una especie de batalla interior por decirle lo que reprimió este último tiempo. Santo Cristo, tenía una maldita erección creciendo por pensar tanto en el menor. No quería, no quería para nada que el ambiente se tensara y tener que encontrarle una explicación al querer estampar a Taehyung en la pared para pasar toda su -jodida- lengua por su cuerpo. Y lo bueno de eso es que así fue. No hubo necesidad de ello porque volvieron a juntarse en un vaivén mucho más salvaje que el anterior, y antes de que alguna idea fuese concretada Hoseok hizo lo que tenía pensado, y sin preguntarle lo estampó contra la puerta de su habitación tomando sus caderas de una forma demasiado peligrosa, haciendo que el castaño se sintiera de gelatina en sus brazos, Dios, jamás creyó este lado tan salvaje de su mejor amigo.
Este logró juntar sus entrepiernas robándole un necesitado gemido.
—H-Hyung... —sus sentidos no le permitían sentir ningún tipo de razonamiento respecto a lo que ambos estaban haciendo, pero no es como si la lengua del mayor en su cuello lograra aclarar sus dudas para tomar una decisión acerca de lo que debía hacer ahora mismo.
—Por favor, Tae... Dejame besarte, dejame sentirte —entre gemidos logró articular. Irónico para Taehyung quien había reconocido esa frase de los labios de su amigo algunas semanas atrás. Muy irónico a juzgar por la situación en la que ambos se encontraban. Le hubiese gustado hacer un comentario al respecto pero sus manos aferradas todavía a la nuca del otro le hicieron detener lo que sea que su mente quisiese expresar. Como la mierda que se encontraba más que confundido ahora mismo. Pero no podía... Sentía que las palabras iban a sobrar y no era algo que su mente no necesitaba ahora mismo. —Dejame demostrar que en realidad si me importas, y no te das una idea cuánto.
—Hoseok, esto está tan mal... Tan mal que lo sabes. No puedo volver a verte de la misma manera luego de esto. Yo... Estoy tan confundido.
—¿Por qué? —Hoseok sólo se separó un momento para ver a los ojos del menor.— ¿Por qué es tan extraño que te demuestre lo que realmente me hacés sentir de esta forma?
—Porque somos amigos, Hoseok. Los amigos no se demuestran amor de... De esta forma.
—¿Y quién eres tú para decirme cómo debo demostrar el quererte? —Hoseok el salvaje estaba de regreso. Las mejillas de Taehyung estaban sostenidas por sus fuertes manos y sus miradas intentaban traspasar la mente del otro. Un gran silencio se produjo entre estos luego de eso.
—E-Est-tá mal... —bajó su mirada pero Hoseok no se resistió y lo tomó nuevamente, volviendo a reclamar que ambos cuerpos se peguen al compás de sus labios, que eran los únicos de expresar lo que sus inocuas palabras en ese momento no podrían. Tae sintió como si en ese momento su amigo le estuviese confirmando lo que le intentaba decir segundos atrás con sus palabras: "¿Por qué es tan extraño que te demuestre lo que realmente me hacés sentir de esta forma?".
Y si de eso se trataba, ¿Qué más daba? Porque si era tener a alguien como su mejor amigo, el cual le suplicaba poder compartir más de esto que acababa de suceder, que así sea.
Fue entonces cuando Taehyung comenzó a retroceder con Hoseok dirigéndose a su cama, y entonces se dió cuenta que jodidamente también lo quería. También lo necesitaba.
No importaba que fueran amigos, o que esta forma de demostrarse cariño fuese políticamente incorrecta. Estaba descubriendo que se sentía bien, ¿Por qué estaba mal?
Dicen por ahí que "no lo deseamos porque es bueno", sino que "porque lo deseamos es bueno". (*)
Cuando cayeron en la cama Taehyung empezó a sentir el calor de las yemas de Hoseok en su piel desnuda, y no le preguntó cuando su camiseta fue retirada lentamente por su torso. Se sentía nervioso entonces, ¿En serio estaba sucediendo? La emoción y el escepticismo pasaban por su mente en forma de lentos escalofríos. Volvieron, entonces, a unir sus labios de forma más lenta, y Hoseok bajó su mano a la entrepierna de Taehyung, verificando que jodidamente ambos lo necesitaban. Dejó que su mano subiera y bajara logrando darle razones para gruñir y soltar leves suspiros.
—H-Hoseok... N-Nunca... N-Nunca lo hice con un chico...
El mayor logró detener su accionar y lo miró detenidamente a los ojos.
—¿Quieres esto?
—S-Sí —susurró aún débil. Hoseok no necesitó nada más y volvió a besarlo.
—Yo tampoco, pero contigo quiero experimentarlo por primera vez.
Sin encontrar una razón evidente, el corazón de Taehyung empezó a latir de manera descontrolada. Haber escuchado eso le hizo sentir tan especial en ese momento.
¿Y quién eres tú para decirme cómo debo demostrar el quererte?
A lo mejor, y se trataba de que realmente se querían tanto que experimentar este tipo de cariño por primera vez fuese solo una parte de todo lo que significaban el uno para el otro, y lo que su relación representaba. Así el como hacerse pasar por novios, así también ahora, a punto de ser la primera vez del otro -de esta sorpresiva manera- pero que dejaría en claro lo mismo de siempre.
—Por favor, Hobi. Hagámoslo.
No necesitaba nada más.
.......
(*) Baruch Spinoza: "Acerca del deseo"
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Espero que no se enojen mucho de que tardé tanto en actualizar. Hay una larga historia detrás, pero trabajé bastante para terminar el fic y que puedan leerlo completo, así que pronto voy a volver a actualizar. Cómo se mencionó es una historia corta, por ende no voy a alargarla mucho más. Gracias por esperar.
Leí sus comentarios también, y voy a intentar responderlos todos. Grax por tanto🐱
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