Capítulo seis
Su vista era borrosa, apenas abrió los ojos sintió como un golpe era dado fuertemente en su rostro, trato de mover sus manos, pero están estaban atadas tras él, al parecer estaba amarrado en una silla.
¿Qué había pasado? ¿Dónde estaba? ¿Dónde estaba Taehyung y Jiho?
Cuando sus recuerdos volvieron a él, la rabia volvió con ellos. Jungkook levanto la vista para encontrarse con cinco hombres frente a él.
- señor... asumo que su nombre real no es Jungkook ¿asique...?
- ¿Quién eres tú? –pregunto en un hilo de voz, los hijos de puta lo golpearon mientras estaba inconsciente para obtener ventaja, maldijo cuando se dio cuenta de que no tenía su audífono—
El hombre suspiro y se arrodillo para quedar frente a Jungkook.
- señor, sea quien sea, ¿sabe en el problema en el que está metido?
- el niño... soy su padre –dijo, enojándose demasiado cuando vio como el contrario suspiraba y negaba con la cabeza—
- es una lástima... en serio lo digo.
- ¡le pagare el doble! ¡solo devuélvamelo!
El hombre negó con la cabeza con una sonrisa ¿acaso el hijo de puta fingía compasión? Jungkook quería matarlos, después de ver a su pequeño hijito en esas circunstancias, quería asesinarlos a todos.
Tuvo tantas misiones en su vida, tanta gente que matar o dañar, y realmente, jamás en toda su vida, había sentido el deseo que está dentro de él en estos momentos, realmente quería hacerlos pedazos.
- lo comprendo señor, soy padre de una pequeña, pero déjeme decirle, esto no fue personal entre nosotros, más bien, usted debería conseguir mejores amistades.
...
- ¿qué...?
El hombre dio nuevamente un suspiro de cansancio.
- su hijo fue vendido a nosotros señor, a cambio de unos cargamentos de drogas que va por el pacífico, no fue un accidente o algo así.
...
Su mente seguía en blanco, ¿vendido? ¿a ellos? El tipo le debía estar mintiendo, era obvio que estaba mintiendo, lo decía solamente para que él no tomara represalia contra ellos ¿verdad? Pero, aun así, no tendría sentido, ¿Quién rayos lo haría? No todos conocen su ubicación, Taehyung estaba muerto para este mundo y no tenía visibilidad. ¿Acaso los chicos los traicionaron? ¿se vendieron? No eso era imposible. ¿entonces quien-
- Park Seojoon. –dijo el hombre, ahorrándole el acertijo—
Su mundo se detuvo por unos segundos, ¿Seojoon? ¿ese hijo de puta era el responsable de esto? ¿Cómo podría confirmar algo así? Pero también estos tipos no sacaban nada con mentirle o incluso si hubieran inventado un nombre al azar, era imposible que supieran algo de ellos.
¿Qué rayos significaba esto? ¿en qué estaba metido ese hombre? Muchos escenarios llegaron a su cabeza, de Taehyung siendo víctima de ese tipo.
- entiendo la impresión, no sé qué relación tengas con él, pero de verdad lo lamento –dijo levantándose, ahora mirándolo desde arriba— de verdad lo siento caballero, pero son solo negocios, sé que lo entiende – dijo, para luego acercarse a los hombres que estaban atrás de él— mátenlo, pero en silencio, no podemos perturbar la calma de los invitados.
Jungkook se removía con fuerza de las cuerdas, debía ir por su hijo, debía salir de ahí, debía volver con Taehyung. Muchos creen que la desesperación no lleva a nada más que ansiedad crónica o ataques de pánico, pero no, Jungkook mientras más pensara en un motivo por el cual vivir, siempre haría todo lo mejor posible para alcanzarlo, y en este caso, era estar con su familia.
No los podía dejar en manos de Seojoon, si el moría Taehyung nunca sabría en que estaba metido, debía salvarlos, a ambos, debía salvar a Taehyung de los maltratos de ese tipo, debía salvar a su pequeño del destino que ese hombre impuso para él. Jungkook lo mataría con sus propias manos.
De la nada sintió como alguien le puso una cuerda en el cuello y comenzó a presionar su garganta con fuerza, maldita sea, moriría si no se apresuraba.
Cuando un tipo se acercó frente a él para reírse en su cara, aprovecho la situación, con todas sus fuerzas estampo su pie contra el rostro del contrario, dando suficiente impulso hacia atrás para que la cuerda se liberara de su garganta y el oxígeno corriera. Ambos hombres cayeron al piso, otros se iban a acercar, pero el rápidamente se puso de pie y con un fuerte impulso hacia abajo, rompió la silla en pedazos.
Esos hijos de puta probablemente solo sean hombres con un patético curso de seguridad, nada comparado con él, que entreno desde pequeño para enfrentamientos injustos, estos tipos no tenían idea en lo que se habían metido.
Aun así no bajo la guardia, cuando vio que uno saco un arma, inmediatamente se lanzó sobre él antes de que disparara, un disparo voló, pero afortunadamente logro desviarlo a tiempo hacia uno de esos hombres.
El tipo logro golpearlo en su herida ya abierta de la cabeza, lo cual lo mareo por un segundo, por lo tanto no pudo ver cuando otro de los hombre llegaba con un tubo a sus espaldas, listo para golpearlo en la cabeza y terminar con todo.
Pero cuando tomo impulso, Jungkook logro agarrar su brazo con total agilidad – ni creas que vas a tocarme, hijo de puta.
Y con el mismo tuvo, golpeo al hombre tan fuerte que estaba seguro que la muerte fue demasiado rápida, aún quedaban dos, estaba demasiado herido, pero la adrenalina del momento siempre jugaba a su favor. Los tipos se acercaron, ambos con navajas en las manos, Jungkook los observo con cautela, esperando el primer movimiento.
El tipo de la derecha fue el primer arriesgado, levantando el brazo para apuñalarlo en la garganta, pero Jungkook fue más rápido, tomando con su brazo izquierdo la muñera del contrario, mientras que con el codo del otro brazo, le golpeaba justo en la nariz, rompiéndosela y segándolo mientras se ahogaba con su sangre.
Pero quizás se demoró demasiado, pues un gripo desgarrador se escuchó al mismo tiempo que un ardor en su hombro izquierdo se hacía presente. El otro hombre le había apuñalado en hombro con demasiada agresividad, tanta que al sacar el cuchillo una catarata de sangre salió disparada.
El hombre aprovecho la desventaja del azabache para lanzarse sobre él y comenzar a golpearlo con fuerza, Jungkook pudo defenderse hasta que sintió el filo de la navaja en su garganta.
- son negocios, imbécil –dijo el hombre, dispuesto a acabar con Jungkook—
Pero un disparo silenciado se escuchó, y el hombre cayó al suelo con un agujero en su cabeza. Taehyung se apresuró rápidamente hacia el azabache, quien no abría los ojos y se estaba volviendo demasiado blanco.
- ¡Jungkook! –grito Taehyung, tomándolo con cuidado— maldición –exclamo en cuando vio lo herido que estaba y diviso la puñalada en su hombro— despierta vamos, no saldré solo de aquí y lo sabes, despierta.
Pero el pelinegro no se movía.
- ¡maldición! ¡despierta ahora! –ordeno, no controlando las lágrimas que corrían por sus mejillas— no me harás esto, no te lo permitiré –dicto, dejándolo con cuidado en el piso, mientras sacaba una capsula de su bolsillo y la abría justo debajo de la nariz de Jungkook— vamos, por favor, por favor, por favor...
Estaba demasiado herido era obvio, ya lo había visto así, hace muchos años, y recordó una de sus razones principales por dejar toda esta mierda, ver herido al chico que amabas era horrible, tener que verlo agonizar de dolor, llegar con heridas abiertas, verlo casi muerto, eso era algo por lo que Taehyung no quería volver a pasar jamás.
Pero aquí estaba, con el mismo chico transformado en hombre, ambos siendo adulto, y el mismo chiquillo en sus brazos. No podía perderlo, no a él.
Maldición, el tonto no despertaba y no tenían tiempo, ¿Por qué rayos se arriesgó así? Podrían haber entrado juntos, podrían haberlo hecho juntos, entendía que Jungkook no quería arriesgarlo, pero ¿acaso lo que siente él no importa? Taehyung estaba desesperado, estaba desesperado por saber cómo se encontraban los hombres de su vida y no pudo soportar más el tiempo.
Bajo con la excusa de buscar a su pareja, lo escoltaron hasta la habitación, hasta que escucho la situación por otros guardias y se escabullo no sin antes inmovilizar al tipo que lo acompañaba. ¿Qué pasa si no llegaba a tiempo? Jungkook hubiera muerto y él jamás hubiera podido decirle que-
- mmh... --escucho un quejido del azabache, mientras este se sentaba con su mano sobre su cabeza— ¿Qué demonios haces aquí? –susurro, su voz se mostraba demasiado débil— te dije que te quedaras en-
Se callo en cuanto vio las lágrimas sin fin de Taehyung.
El muy idiota se había despertado después de que pensara que estaba muerto, y lo primero que hace es reclamarle del porque estaba ahí, realmente quería golpearlo.
- eres un maldito imbécil.
Jungkook se quedó quieto, mientras que Taehyung atrajo su cabeza a su pequeño, lo estaba abrazando con fuerza y desesperación, recién ahí pudo entender al castaño, estaba aterrado. Suspirando lo abrazo por la cintura, sintiendo como Taehyung olía su cabellera, aferrándose a él con fuerza.
- tranquilo, estoy bien, estoy aquí –dijo, suspirando cuando lo sintió abrazarlo más fuerte— no te dejare Taehyung, pero ahora –dijo, separándose tristemente del abrazo para verlo a los ojos— necesito que me escuches, y necesito que seas fuerte ¿ok?
Eso fue suficiente para asustar al castaño, su primer pensamiento fue su hijo ¿acaso no lo habita encontrado? ¿o acaso lo encontró y...?
- Taehyung –lo llamo un poco más firme— quiero que me pongas atención ¿ok? –al ver que el contrario asintió, suspiro y comenzó a hablar— lo encontré, encontré a Jiho.
- ¿él...? ¿él esta...? –las lágrimas no dejaban de salir de los ojos de Taehyung, su corazón se estaba rompiendo a pedazos—
- no, no lo está, pero...
- ¡habla de una vez Jungkook! –suplico—
- lo estaban subastando, lo tenían drogado.
Los ojos de Taehyung se abrieron hasta él tome, al imaginarse a su pequeño hijito siendo víctima de los ojos de todos esos hombres, de todos esos hombres que seguramente querían hacerle daño, su mente se bloqueó un segundo, como padre escuchar que tu hijito de cinco años estaba siendo víctima de secuestros, víctima de abuso y de drogas, era como asesinarle.
- ¿Dónde está...?
- trate de ir por él, pero me noquearon antes, se quién es el tipo que lo compro, debemos ir por él ahora Tae.
Taehyung asintió rápidamente mientras se ponía de pie, pero antes de avanzar Jungkook lo tomo del brazo.
- ¿Qué haces? Debemos ir ahora-
- Taehyung –dijo, y el tono usado hizo detener a Taehyung completamente, sabía que había algo más— lamento decírtelo así, pero debes saberlo –apretó sus labios antes de hablar— Seojoon vendió a Jiho a estas personas.
¿han sentido la sensación de que tu sangre se enfría? ¿de tu propia piel tornándose pálida? Eso estaba sintiendo Taehyung ante la información de Jungkook, no lo procesaba aun, ¿Seojoon hizo todo esto? Eso era imposible era una mentira, él lo amaba y amaba a Jiho... ¿pero entonces como sabrían su nombre? No lo entendía.
- mientes...
- Taehyung maldición –dijo, sintiendo pesar al tener que tomarlo de los brazos con fuerza— necesito que salgas de tu burbuja, te lo suplico, sabes que él no es buena persona, solo te aferras a una idea de cariño pasivo agresivo, él te hace daño Taehyung debes entender-
- ¡no! Él... él nos quiere, no me hace daño, él... él...
Lágrimas no dejaban de correr por su rostro, tenía los ojos abiertos, sabía que no era mentira, sabía que Jungkook no estaba mintiendo, sabía que recibió abuso físico y psicológico por parte de Seojoon, tan solo por un poco de cariño...
Comenzó a negar desesperado con su cabeza, su respiración de estaba volviendo inestable.
- no, mierda Taehyung, escúchame –dice, tomándolo del rostro firmemente, no podía evitar sentirse culpable, pero no era el momento para esto— jamás dejare de culparme por esto, es mi culpa que hallas caído de esta manera, pero Taehyung, eres inteligente, sabes que Seojoon no te ama, sabes que solo te utiliza, por favor no te encierres, no ahora cariño por favor –le implora, conteniendo sus propias lágrimas al ver al castaño tan destrozado— te necesito aquí conmigo ¿entiendes? Jiho nos necesita, te prometo, te juro que te ayudare a salir de la oscuridad en la que estas, pero primero salvemos a nuestro hijo.
Taehyung no podía dejar de llorar, y en cuanto sintió la frente de Jungkook pegándose con la suya, y el pequeño beso dejado en este lugar, se derrumbó completamente. Vivió mucho tiempo en una mentira patética, se sentía sucio, demasiado sucio, su cuerpo quemaba y pesada, no quería ver a Jungkook a los ojos, Jiho no merecía tenerlo como padre a él, Jungkook no merecía estar con alguien tan asqueroso como él.
- no caigas –escucho que el contrarios susurro, mientras sentía como muchos besos eran dejados en su frente con desesperación— no ahora Taehyung, te necesito, no caigas en ese hoyo aun, cuando tengamos a Jiho con nosotros, prometo por mi vida que te sacare de ahí, lo prometo bonito, pero ahora te necesito conmigo ¿sí?
Jungkook podía ver lo destrozado que Taehyung estaba a través de sus ojos, podía ver lo roto que había quedado, Taehyung ya no podía más por él mismo.
Pero si podría por su hijo, siempre podría por él.
Bajando la mirada y asintiendo, se dio la vuelta para comenzar a caminar hacia la salida, Jungkook sintió como su pecho se oprimia al verlo tan roto, al verlo tan destrozado, y tal como prometió, lo sacaría del abismo en el que se estaba sumergiendo frente a sus ojos, lo ayudaría, no dejaría que cayera en algo peor.
Ambos comenzaron a caminar hasta que Jungkook los detuvo a ambos, en frente, pudo divisar al señor que le hablo apenas despertó, este mismo al verlos a ambos y al darse cuenta de que no había seguridad, comenzó a correr, de forma tonta ya que Jungkook lo tomo por el cuello en un segundo.
Con fuerza lo arrojo al sueño sacando su navaja.
- ¿Dónde está?
- entienda señor por fa-
La navaja se enterró con furia sobre su rodilla.
- ¡ah! ¡por favor debe entender que-
La navaja se enterró sobre su otra rodilla, sacándole un grito desgarrador.
- ¡¿Dónde está?!
- s-se dirigen al hotel luna... todo el último piso, pertenece al señor Kim Insung.
- ¿Kim Insung?
- él es el hombre que compro a su hijo –dijo, sintiendo un miedo que jamás había sentido— por favor entienda, no fue algo personal, nos dieron al niño, nosotros no-
Jungkook se acercó y con una mano lo tomo del cuello de su camisa, levantándolo y haciéndolo chocar contra la pared.
- fue muy personal para mi hijo de puta, y es personal para todos los padres y seres queridos a los cuales ustedes les quitaron a sus hijos e hijas, y créeme bastardo, le estoy haciendo un favor a tus hijos, nos salvare de tener un padre tan asqueroso como tú.
Y sin más paso la navaja con su cuello, cortándolo, dejando que su cuerpo cayera y se ahogara en su propia sangre.
- bien –volteo a ver a Taehyung, quien mantenía su rostro neutro— vámonos.
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Ambos salieron deprisa del lugar, sintiendo doler sus corazones por no poder hacer nada por las victimas que estaban ahí, aun así, se encargarían de informar acerca de este lugar a los superiores que tenían cuando eran más jóvenes, al menos ellos podrán encargarse de este lugar y ayudar a los chicos.
Mientras todos se juntaron fuera del lugar, Jungkook les comento hacia donde debían ir, por lo que todos se subieron al mismo auto y aceleraron el paso, no tenían mucho tiempo.
- nosotros iremos atrás de ustedes, ese tipo debe tener mucha seguridad en el hotel.
- subiremos como invitados.
- ¿de qué hablas?
Jungkook saco una tarjeta de su chaqueta, la misma que el hombre le había dado en el lugar.
- Kim Insung, es el mismo idiota que quiso que le diera a Taehyung, le diré que acepto, que lo llevare personalmente.
Claro que odiaba meter a Taehyung en la misma mierda, pero era necesario y era la salida más rápida que tendría. Mientras tanto, Taehyung solo miraba por la ventana, concentrándose en su hijo, solo en su hijo, evitando con todas sus fuerzas no pensar en nada más.
- Tae... --sintió como alguien le agarraba la mano, y no sabe si realmente fue por un acto de reflejo o porque no quería que nadie lo tocara, pero quito su mano como si le quemara el tacto—
- Jimin... ¿Qué sucede?
El contrario suspiro, de tantos años conociéndolo, no podía creer en lo que había caído Taehyung, cuando eran jóvenes, el castaño era alguien demasiado alegre, tenaz, siempre era el arma secreta que tenían para todo, era demasiado inteligente para su edad, así como su excelente destreza en hacer cualquier cosa, siempre era preocupado, era maduro, independiente de todas las formas. Realmente no entiende en qué momento ese Taehyung se transformó en este, el cual desprendía un aura llena de tristeza y soledad.
- solo quería decirte que... lo recuperaremos, lo tendrás pronto en tus brazos, lo prometo.
Taehyung tan solo asintió como agradecimiento por las palabras, no quería escuchar a nadie, tan solo rezaba porque nadie haya tocado a su pequeño, lo que estaba pasando ya era un gran trauma para su vida, y saber que tendría que luchar contra eso, lo mataba.
Al llegar al hotel, Taehyung tuvo que quitarse su saco y abrir un poco su camisa, al mismo tiempo que debía fingir estar drogado, el trato era que Jungkook lo llevaría hasta el último piso, el hombre le daría el dinero mientras podría beber algo o divertirse, mientras el hombre tenía a Taehyung. Claramente esto no pasaría, pero, aun así, Taehyung llevaba armas ocultas al igual de Jungkook.
Cuando llegaron a la recepción, nuevamente Jungkook tuvo que volver a entrar en su papel de persona poderosa y arrogante, mientras sostenía de la cintura a Taehyung y este reía y tenía la mirada perdida.
Una vez que llegaron al ascensor pudieron hablar un poco más tranquilos, pero claro, siempre con la fachada encima, los ascensores tenían cámaras y no tenían que ser muy listos para saber que los vigilaban. Por lo que, en un rápido movimiento, Jungkook arrincono a Taehyung en una esquina y comenzó a "besar" su cuello.
- no permitas que te toque ¿ok? –susurro— por favor, prometo que todo pasara rápido y no dejare que coloque sus manos sobre ti.
Taehyung mordía su labios mientras cerraba los ojos, fingiendo que disfrutaba lo que se supone que Jungkook le estaba haciendo, asique con una de sus manos tapo su boca, fingiendo contener un gemido, y susurro.
- no importa ya Jungkook, sea lo que sea que debamos hacer, tendremos con nosotros a Jiho.
Jungkook suspiro y se levantó, viendo a los ojos a Taehyung, se veía tan decidido, pero lo sabía, estaba ocultando un corazón realmente destrozado, desde que se enteró que Jiho había desaparecido, todo después fueron bombas y bombas para él, Taehyung había huido de ese mundo para tener una vida tranquila junto a él y su hijo, eso se arruino, sacándolo a él de la ecuación. Luego se encontró él solo, teniendo que contener a su pequeño todo el tiempo, Taehyung dejo de tenerse en consideración desde hace años, jamás le molesto, pero también jamás fue sano, y cuando llego alguien que por fin creyó que lo quería, se aferró, con todas sus fuerzas, solo para terminar aún más herido tanto física como psicológicamente.
Taehyung estaba demasiado roto, y lo peor, no lo estaba demostrando, esa no era una buena señal y Jungkook lo sabía.
Una vez llegaron al piso, el ascensor se abrió dejando ver a unos pocos guardias los cuales los escoltaron hasta la habitación, donde los estaba esperando Insung.
- ¡hombre! Sabía que recapacitarías, ¿te tentó el dinero, ¿no? –bromeo, acercándose a ellos—
- ja, tengo más dinero del que necesito, pero la verdad me aburrí mucho, y me agradaste, acepto el dinero, pero como principal pago, quiero una copa de tu mejor vino. –dijo, presionando la cintura de Taehyung, quien tenía sus ojos algo perdidos—
El hombre rio y se acercó a ellos, Jungkook se alertó en cuanto puso su mano en la cintura de Taehyung y lo atrajo hacia él, arrebatándoselo. Taehyung simplemente se dejó hacer.
- vamos, te mi guardia te acompañara al bar, ahí mi asistente te dará el dinero, puedes compartir con ellos si quieres, no tardare mucho lo prometo –dijo, mientras pasaba descaradamente sus manos por el cuerpo de Taehyung y se lo llevaba—
Jungkook se estaba desesperando, maldición, Taehyung pudo haberse aferrado a él, pudo haber actuado como un niño caprichoso, pero solo se dejó hacer ¿Qué demonios estaba planeando? Debía apresurarse, si ese hijo de puta toca a Taehyung, él sabe que jamás podrá borrar eso de la mente del castaño.
Mientras iba caminando por el pasillo con el guardia, Jungkook inspecciono el lugar de arriba a abajo, al llegar a la habitación, en seguida pudo darse cuenta de que el hombre que le entregaría el dinero no era nadie más que el hombre de la subasta, este al verlo, no lo pensó dos veces antes de lanzarse sobre Jungkook con unas cuchillas.
Este fue más rápido, poniendo al guardia que venía con él en frente, dejando que él recibiera la puñalada por parte del otro hombre. Ambos comenzaron a pelear, el asistente de Insung era bastante bueno, era ágil, pero Jungkook también lo era. Por lo que pudo esquivar la mayoría de los principales ataques, pero un golpe en la cabeza lo hizo perder el equilibrio hacia atrás, dejando que el hombre tuviera facilidad para hacerle cortadas en los brazos. Esto no lo detuvo, Jungkook empujo una mesa haciéndolo caer al piso, yéndose rápidamente sobre él, logrando inmovilizarlo mientras tomaba las cuchillas ajenas y las colocaba en el cuello del hombre.
- ¿Dónde está el niño? –el tipo le escupió el rostro, por lo que Jungkook enterró la navaja sacándole una gran cantidad de sangre – ¡¿Dónde está el niño?!
El hombre levanto su pierna golpeando la espalda de Jungkook con fuerza, haciéndolo caer a un lado, con agilidad tomo una de las cuchillas y con fuerza la clavo en el brazo ya herido de Jungkook. Este se fue hacia atrás por el impacto, pero no se dejaría vencer de esa manera, con rapidez corrió hacia el hombre, tacleándolo hacia afuera de la habitación. Claramente los demás guardias se dieron cuenta, por lo que fueron a ayudar a su compañero y a proteger al señor Kim, pero estos no sabían que Jungkook hervía en rabia, como ya había dicho, todos estos idiotas eran niños aprendiendo karate a su lado, él fue una maquina asesina en un momento, ahora volvería a serlo.
El hombre que tenía bajo suyo, se había golpeado la cabeza fuertemente con el suelo, por lo que, aprovechando su estado de vulnerabilidad, Jungkook tomo su cabeza y en un rápido movimiento, rompió su cuello.
Los demás guardias sacaron sus armas, comenzando a dispararles, así que rápidamente se aventó atrás del sofá y con su arma y con la que le había quitado ya al otro tipo, comenzó a devolverles los disparos, de apoco fueron cayendo, Jungkook salió de detrás de sofá y comenzó a tener peleas de cuerpo a cuerpo, la adrenalina y desesperación se habían apoderado de él.
Jamás subestimen a un padre enojado.
Con agilidad los iba derribando, uno por uno, hasta que la habitación no fue nada más que un rio de sangre, termino con demasiadas heridas, su brazo estaba demasiado mal, necesitaba con urgencia atención médica, pero nada de eso importo, no cuando su hijo estaba ahí, no cuando Taehyung estaba ahí.
Con rapidez corrió hacia la habitación principal, no esperando ningún segundo para patear la puerta con fuerza, quedándose quieto al ver al hombre con un cuchillo en el cuello de Taehyung, mientras este tenía toda su ropa desarreglada.
- asique... ¿viniste solo a joderme ¿no? –dijo, sacando un poco de sangre del cuello de Taehyung, Jungkook trato de acercarse – no te muevas infeliz, porque te juro que esta puta se muere.
Quería llorar, Jungkook quería llorar como un bebé en esta situación, en cualquier caso, él mataría al tipo e iría por su hijo y podrían irse a casa, pero ahora estaba posibilidad de hacerlo sin Taehyung, no podría perdonárselo, no podía permitirlo, debía salvarlo. Se quedo quieto en cuanto escucho un quejido del castaño.
- Jungkook... no...
- ¡Cállate maldita puta! –dijo, tomando su cabello con más fuerza— los dos me las van a pagar, los matare a ambos los-
Un disparo se escuchó en la habitación, una persona cayó al suelo sin vida, y no había sido ni Taehyung ni Jungkook. Jungkook volteo viendo a Namjoon atrás de él, sosteniendo un arma, había matado al hombre.
No espero nada más, no necesitaba ver el rostro de Namjoon más tiempo, tampoco pensar nada, corrió hacia Taehyung con desesperación, sintiendo un gran miedo en cuanto lo vio en el piso sin moverse. Se arrodillo y tomo su cabeza, recargándola en sus piernas.
- ¿Tae... Taehyung? Mírame... --dijo, pero la mirada del castaño estaba perdida, sus pupilas estaban demasiado dilatadas, con rapidez recibo sus brazos, evidentemente encontrando una clara marca que probaba que había sido inyectado con algo, ese hijo de puta lo había drogado con dios sabe que— Tae...
- Kook... --dijo con la vista perdida, no entendía nada, no sentía su cuerpo, solo se sentía cada vez más débil—
- shhh, estoy aquí –dijo, acariciando con cariño sus mejillas— puedes dormir bonito, yo te cuido.
Él lo cuidaba, Tae confiaba en eso, asique solo cerro los ojos, dejando que todo se volviera negro para él. Jungkook retuvo su sollozo y se levantó con él en brazos, llevándolo hasta Namjoon, entregándoselo con cuidado.
- buscare a mi hijo, sácalo de aquí, por favor –pidió, Namjoon asintió y antes de que se fuera, Jungkook dio un largo beso en la frente del castaño—
No fue difícil ir hacia la única puerta que no estaba abierta en ese momento, la cual estaba dentro de la habitación, estaba aterrado, se esperaba tantas cosas, cosas para las que no estaba listo, rezaba solo porque su hijo no cargara con un trauma tan grande, en especial por culpa de él.
Al abrir el pomo, su aliento se secó, ahí estaba, en una cama acostado, con sus ojitos cerrados, vestido con la misma ropa con la que estaba en esa subasta. Jungkook realmente no supo en qué momento las lágrimas comenzaron a correr por su rostro. Con cautela se acercó a su pequeño, el cual estaba profundamente dormido, pareciera como si fuera ajeno a todo lo que pasaba a su alrededor, Jungkook no pudo evitar sonreír con dolor ante esto, sus lágrimas caían y caían, su bebé está bien, su bebé estaba con él, no lo habían tocado, logro llegar a tiempo.
Con cuidado tomo el pequeño cuerpo, aferrándose a él con fuerza, soltando por fin el llanto desgarrador que había contenido desde hace mucho tiempo, lloraba y lloraba con su hijo en brazos, lloraba porque lo tenía ahí con él, porque lo salvo, porque podría verlo en los brazos de Taehyung una vez más.
Con cuidado lo cargo nupcialmente, dándole un corto beso en la frente. Sonriendo entre sus lágrimas al ver como su pequeño se acurrucaba en su pecho.
- vamos a ver a tu papi, hijo mío.
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ok, quiero decir algo antes porque estoy segura de que muchos tomaran mal algunas cosas, TAEHYUNG NO ES DEBIL, literal se siente muerto en vida, aun así, hace todo por su pequeño, ambos padres hacen todo por su hijo, para antes de que digan que Taehyung es egoísta y bla bla.
ahora, este consejo es parte de una canción, pero realmente lo encuentro hermoso.
❤tu eres perfecto (a) el mundo es el que debe cambiar su corazón. ❤
nos vemos en el siguiente capitulo, y comenten más porfis, mi vida son sus comentarios.
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