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Capítulo ocho


Al abrir los ojos, no pudo evitar enojarse consigo mismo, enojarse por recordar, enojarse por haber vuelto a sentir el cariño de Jungkook en sueños, ¿Cuál era el plan del universo en este sentido? ¿quería hacerlo caer más rápido en toda la oscuridad? No era justo para él.

Ni para Jungkook ni para su hijo.

Cuando ya fue de noche, Taehyung arropo a su pequeño y estuvo con él hasta que se quedó dormido, todo el tiempo, con Jungkook al lado de ellos, velando por su seguridad. Ambos tenían la mente demasiado ocupada, Jungkook trataba de concentrarse únicamente en Seojoon, en hacerlo pagar por todo lo que hizo. Pero, por otro lado, su mente no podía evitar en todas las secuelas que esto dejo a su paso, en los problemas que Taehyung tendría, en todo lo que lo estaría atormentando

La mente de Taehyung se mantenía en blanco, mientras abrazaba a su pequeño solo se concentraba en el calor, quería concentrarse solo y únicamente en su hijo, nada era más importante que él, absolutamente nada.

- Tae –cuando escucho el llamado de Jungkook, no pudo evitar tensarse— debemos irnos Tae –suspiro al ver como no quería soltar a Jiho— si quieres quedarte...

- no –lo corto— ahora voy, solo... dame tres minutos por favor.

Jungkook tan solo asintió y se acercó para darle un beso a su pequeño en el cabello, susurrándole un pequeño "te amo" a su hijo. Dándole una última mirada a Taehyung, salió de la habitación para darle privacidad.

En cuanto sintió la puerta cerrarse a sus espaldas, Taehyung dejo escapar un sollozo pequeñito, el mismo que estaba guardando hace ya muchos minutos, realmente no quería dejarlo, no quería soltarlo, si lo soltaba, sentía que estaba soltando su propia vida.

- ¿sabes que te amo ¿no? –susurro despacito a su pequeño, quien seguía en un profundo sueño— ¿sabes que eres lo más importante y bonito que tengo en mi vida? –unas cuantas lágrimas traicioneras se escapaban de los ojos del castaño— te juro que me he esforzado tanto... no quiero fallarte...

Y es que el sentimiento de culpa era tan grande, solo los que realmente han sentido esto podrían decir que lo entienden; este sentimiento que te hace sentir culpable de una horrible manera, que te hace sentir como se te enfría la sangre, que te carcome la cabeza, que no te deja pensar en nada más, Taehyung no podía parar de sentirlo.

Se sentía tan estúpido, tan usado e inservible, no entendía porque tenía que doler tanto, no entendía porque sentía la gran necesidad de hacer que parara el dolor, no quería detenerse a pensarlo, porque en el fondo, él sabía que estaba cayendo en un vacío, y no quería aceptarlo, no quería verse más inservible.

Era demasiado para él, todo era demasiado para él.

- prometo que siempre estaré contigo mi amor –dijo, besando su frente por varios segundos, tomándose el tiempo de tocar su cabello, de pasar se dedo por esas tiernas mejillas y esa hermosa nariz— si-siempre me tendrás a atrás de ti, cuidando... cuidando cada uno de tus pasos –sus sollozos eran retenidos por sus dientes los cuales apresaban su labio con fuerza— te amo, por siempre mi vida.

Se sentía el peor padre, se sentía la peor persona, no lo pudo cuidar, lo puso en peligro y aunque no haya sido intencionalmente, lo hizo, Seojoon pudo haberle hecho algo a su hijo, como lo hacía con él, y hubiera sido su culpa, Seojoon no creció con su padre, por su culpa, Jungkook no se quedó con él, por su culpa, Seojoon lo abusaba física y psicológicamente, por su culpa, absolutamente todo era su culpa, ¿Qué clase de ser humano dañado era?

No quería ver crecer a su niño con un trauma, no quería que Jiho al crecer lo viera con odio y rencor por no poder protegerlo, por no ser lo suficientemente fuerte e inteligente, por no haber podido mantener a su familia unida, no quería el odio de su hijo. Pero sabía que era lo que merecía.

Un balbuceó salió de la nada de los labios de su pequeño, haciéndolo soltar una triste risita, su pequeño era tan inquieto al dormir, igual a Jungkook, ambos se movían mucho, hablaban durmiendo y siempre necesitaban abrazar algo... ambos son exactamente iguales, ambos se necesitaban, él no hacía falta.

Y con un último beso en la frente de su pequeño, salió de la habitación, no sin antes darse vuelta para observar a su pequeño, una pequeña sonrisa apareció en su rostro, mientras una lágrima caía por su mejilla, no pudo evitar murmurar un "lo siento"

Al salir pudo ver a Jungkook junto a los chicos esperarlo, todos tenían su mirada neutra, pero él lograba ver la lástima que le tenían, era demasiado obvia, seguramente pensaban en él como si fuera el ser más patético que había, después de todo, era conocido por tu carisma cuando era joven, por lo audaz e inteligente que podía llegar a ser, pero ¿ahora? No era nada.

- les conseguí un avión –hablo Hoseok— los está esperando en el aeropuerto, yo los llevare hasta allá ¿ok? –Taehyung solo asintió y Hoseok suspiro rendido— cuídate ¿sí?

Todos entendían del porqué del comportamiento de Taehyung, a pesar de que querían ofrecerle su apoyo y un abrazo, sabían que lo peor que podrían hacer en ese momento era invadir el pequeño espacio seguro que el castaño había creado. Era imposible no sentirse mal, o demasiado nostálgico, a sus mentes llegaba la imagen de un Taehyung sonriente cocinándoles, de un Taehyung feliz jugando con ellos en su adolescencia, de alguien a quien le encantaban las películas animadas, de alguien a quien le fascinaba todo lo que tenía que ver con astronomía, de alguien fuerte, inteligente, realmente vivo, y ahora, solo veían a alguien que estaba más cerca de la muerte que de cualquier otra cosa, veían oscuridad y desesperación en esos ojos que habían perdido por completo su brillo de felicidad y de vida, Taehyung, el mismo chico que reía hermosamente en su juventud, se había convertido en un cuerpo lleno de oscuridad.

- bien –dijo Jungkook, cortando el ambiente incomodo— ¿nos vamos? –Taehyung tan solo asintió y salió del lugar, sin darles una última mirada— bien... supongo que-

- Jungkook –dijo Nam, cortándolo— Taehyung no está bien, sé que lo sabes, y después de que terminemos con este trabajo, debes ver de qué manera podrías ayudarlo.

- jamás lo había visto así –dijo Yoongi— por mucho tiempo... vi sus ojos vacíos, después de un tiempo dejo de ser secreto que algo andaba mal en su vida o en su relación con Seojoon, pero, esto... sabes cual puede ser el final, él no merece nada de esto, pero paso, y es una mierda, no podemos dejarlo solo.

- lo sé, maldición, claro que lo sé –les aclaro, con un tono duro— sé que Taehyung está en una etapa de depresión, me duele pensar en el tiempo en que la ha vivido en silencio, y carajo... sé que esto, toda esta mierda solo empeoro todo –suspiro— pero jamás lo dejaría solo, no dejare que se sumerja más en la oscuridad, lo sacare de ahí, no importa si me lleva años, no dejare que acabe así para él, él es el que menos lo merece.

Ver a la persona que amaba de esa manera le rompía el corazón, era como si le enterraran cien dagas y sintiera cada una de las puñaladas directo en el corazón, no tenía tiempo para sentirse culpable ni dejarse consumir por la culpa, eso no resolvería absolutamente nada.

Muchas veces la vida te toma como si fueras su mejor guerrero, pero como todos en algún momento llegamos a sentir, simplemente no lo somos, no podemos con todo lo que la vida nos manda para afrontar o luchar, y al final termina siendo una batalla perdida desde antes que comenzara.

Una vez llegaron al aeropuerto, Taehyung fue el primero en subir al jet, yéndose directamente al final de este, a una de las habitaciones, encerrándose aquí.

Soy creyente al hecho de que jamás nos podremos poner en el lugar de una persona por completo, decir frases como "te entiendo" siento que no están del todo bien, siento que de alguna manera se ponen en el lugar donde no están y no estarán ni siquiera si viven la misma situación. Todas las personas somos completamente diferentes de pies a cabeza, vivimos de forma diferente y actuaremos diferente ante las mismas situaciones, eso no te hace menos fuerte o más valiente, simplemente te hace humano.

Las personas creen que por haber vivido situaciones similares o incluso la misma situación, sabrán como la persona que está pasando por lo mismo pensaran o actuaran, pero no es así, no solo porque tú superaste algo, significa que la otra persona también lo hará, muchas veces escuchar y simplemente estar ahí es una muy buena ayuda.

El amor duele, la familia duele, la sociedad duele, todo duele, todo el tiempo o la mayoría de él ¿Qué podemos hacer? Creo que combatirlo y aprender a vivir con eso. Pero no será lo mismo para todos. En este caso, Taehyung, quien se encuentra abrazando fuertemente la almohada de la cama del avión, sintiendo un pequeñito calor a través del material de algodón; que está tratando de recompensarlo del calor humano. Él siente que el mundo se cae a pedazos literalmente.

Jungkook sabe que lo mejor es llevarlo a terapia, donde seguramente le receten medicamentos para la depresión, donde seguramente será una lucha larga, los chicos creen que Taehyung debe ir a un terapeuta al igual de Jungkook, Hoseok dice que lo mejor para él es alejarse de todo por un tiempo, Jiho cree que su papi está enfermo, y que para eso necesita muchos abrazos y un buen cuidado para sentirse mejor nuevamente.

¿y Taehyung?

El solo piensa en oscuridad, una oscuridad que lo ha perseguido y guiado en un túnel los últimos meses, llegando por fin al final de este, mostrándole un gran abismo de más oscuridad y una profundidad infinita, de la que no podría salir jamás.

¿Qué debían hacer? ¿Cuál se supone que era la salida de todo esto? ¿si quiera la había?

Al escuchar unos toques en la puerta, el cuerpo de Taehyung se tensó, pero no se movió, dejo que la persona entrara a la habitación, y se sentara a un lado de él, él continuaba dándole la espalda.

- ¿sabes que recordé? –la voz suave de Jungkook lo hizo querer soltar las lágrimas que ya se le habían secado por completo— recordé la vez que robamos el auto del sargento Lee, ¿lo recuerdas? –soltó una pequeña risa, más su rostro volvió a ser serio en cuanto no vio ninguna reacción— estuvimos todo el camino riendo como mocosos ridículos ¿recuerdas? –su voz ya era un susurro, el único sonido que se escuchaba en la oscuridad de la habitación—

¿Cómo no recordarlo? Ese fue un día demasiado espectacular para ambos, un día donde promesas nuevas llegaron, y la visión de un futuro precioso que ambos querían.

- recuerdo que cuando llegamos a esa playa... lo primero que hiciste fue regañarme por no llevar algo abrigado, por lo que terminamos usando una pequeña manta entre los dos para refugiarnos del calor –su voz quería romperse, pero realmente su corazón se sentía cálido con tal recuerdo de un pasado hermoso— ¿te acuerdas de que jugamos en el agua como hasta las dos de la mañana? Realmente éramos unos mocosos tontos, terminamos ambos enfermos por idiotas.

Taehyung visualizaba en su mente todo lo que decía Jungkook, cada segundo de esa noche lo recuerda, cada palabra, su mente guardo los momentos más especiales para él, para tener con que calentarse el corazón cuando se sintiera perdido, y de alguna forma, lo agradecía.

- ¿recuerdas lo que hablamos esa noche? –pregunto en un susurro— ¿lo recuerdas Tae? –una pequeña lágrimas y una sonrisa aparecieron en su rostro en cuando vio como el castaño asintió despacio con la cabeza—

Siempre lo recordaría, sería imposible no hacerlo.

─── ❖ ── ✦ ── ❖ ───


- nos enfermaremos ¿lo sabes, ¿verdad? –dijo Taehyung, mientras con la camiseta del pelinegro trataba de secar su cabello—

Y es que después de estar por horas jugando como críos en el agua hasta altas horas de la noche, sería imposible no enfermarse, pero en sus cabezas solo pensaban ¿Qué más da? Estaban pasando un momento bonito, un momento que ambos deseaban.

- no exageres, estoy seguro que estaremos bien –dijo Jungkook, abriendo la manta para que Taehyung se sentara a su lado, una vez que lo hizo, los cubrió a ambos con la manta, estando tan cerca el uno del otro que su calor corporal del arropaba bastante bien—

Ninguno dijo nada, Taehyung tuvo un segundo de valentía al colocar su cabeza sobre el hombro de Jungkook, disfrutando la cercanía, sintiendo el temblor del cuerpo contrario, ambos lo sabían, solo eran muy cobardes o simplemente tímidos para dar ese paso.

Solo vivían de indirectas, de celos sin sentidos y mal justificados, de miradas intensas, de abrazos donde sentían más que el amor de una amistad. Los chicos ya lo sabían, para todos era demasiado obvio, también para ellos, pero el miedo generalmente te frena, el miedo hace que pienses los peores escenarios, rechazo, confusión, perdida de la amistad, solo eran unos chicos primerizos en el amor.

Taehyung levanto la vista en cuanto sintió como Jungkook tiraba más la manta para cubrirlo mejor.

- hará más frio, yo... no quiero que te enfermes. –hablo con un pequeño sonroso en su rostro, el cual hubiera pasado desapercibido si no fuera por la luz de la luna que lo delato perfectamente—

- gracias...

Su cabeza volvió a caer en el hombro de azabache, ambos eras unos chicos demasiado tiernos, mostrando sin querer la inocencia que los caracterizaba a pesar de tener la vida que tenían, siempre entre ellos pudieron ser normales, o lo que se consideraba normal en la sociedad, podían reír a pesar de los fuertes entrenamientos a los que se sometían, podían abrazarse y demostrarse cariño, a pesar de haber estado momentos antes curándose heridas atroces, podían ser inocentes, a pesar de cometer acto atroces por un bien mayor.

Se lo permitían, se permitieron, lo saben en qué momento, tener un lugar seguro en el otro, poder ser ellos mismos o lo que realmente deseaban ser con el otro, quizás esa era la razón principal de que sus corazones latieran tan fuerte por tan solo estar cerca del otro.

- Jungkook.

- Taehyung. –hablaron al mismo tiempo, produciendo unas pequeñas risas— está bien, habla tú primero Kookie.

Al escuchar el apodo nuevamente las mejillas de Jungkook se encendieron, soltando un carraspeo, abrazo con un poco más de fuerza a Taehyung.

- yo... quería hablarte sobre algo importante, bueno, importante para morirse no, pero importante para mí sí, no sé si para ti también, espero que sí, porque en serio es muy importante para mí, pero si no lo es para ti estaría bien, aun así, quisiera-

La risa de Taehyung lo detuvo, volteo su vista hacia él, y ahí estaban, esa sonrisa que lo traía loco desde hace años, esa sonrisa que lo alegraba sin importar que, esos ojos tan brillantes que realmente agradecía al universo por haberlo puesto es su camino, era un chico muy afortunado por el simple hecho de poder ver la sonrisa de Taehyung.

- tranquilo –susurro— no me iré a ninguna parte, y lo que dirás será importante para mí si es importante para ti, lo sabes.

Taehyung era muchas cosas, pero él quería ser el único que podía decir que Taehyung era su todo, porque, a pesar de que compartían con más chicos, que tenían su grupito hecho, ellos dos siempre eran la excepción en todo, si era uno, el otro siempre estaría involucrado, y de eso no se cansaría jamás.

- yo... dios esto es difícil –dijo, tomando una honda respiración— tú... tú sabes que dese hace años nos conocemos, hemos pasado demasiadas cosas juntos, y... realmente jamás importo el resultado con tal de que termináramos como empezamos, juntos.

El corazón de Taehyung para este punto estaba saltando de ansiedad y de alegría.

- yo... realmente siempre te he admirado de muchas maneras, eres realmente inteligente, haces que los demás parezcamos homosapien a tu lado –bromeo, sacándolo una risita a Taehyung— eres amable, tienes un corazón lleno de esperanza y de humildad –levanto la vista, permitiendo que sus miradas se encontraran— eres más humano que todos Tae, siempre deseas ayudar, siempre quieres que todos estemos bien, siempre quieres sacarnos una sonrisa, cada vez que hablas de tus sueños, de tus futuras aventuras, inspiras a los demás a mucho más.

Los ojitos del castaño se cristalizaron.

- me inspiras a ser mucho más Taehyung –dijo, juntando toda la valentía que tenía en ese momento para tomar la mano del contrario— cada vez que me abrazas, las beses que besas mis heridas, cuando me consuelas, cuando te colas en la noche a mi cama porque tuviste una pesadilla, cuando me abrazas durmiendo como un koala, me inspiras y a mis sentimientos también. –llevo su mano a la mejilla del contrario, sonriendo en cuando vio que este recargo su mejilla más sobre su tacto—gracias a ti entendí muchas cosas.

Sus respiraciones estaban cerca, su piel esta erizada, ambos estaban nerviosos, pero eso no les impidió ser libres al momento.

- entendí que todos somos instantes pequeños en este mundo, llegara un día en el que no estemos y, yo quiero aprovechar mi pequeño instante, quiero recordarlo de la mejor manera, y la mejor manera de recordarlo, es que tú estes conmigo hasta que ese instante acabe. –su pulgar quito la lágrima traicionera que bajo por las rosadas mejillas de Taehyung— te amo Taehyung, desde hace mucho tiempo, y creo que ya es hora de que lo sepas.

Las lágrimas de Taehyung no se hicieron esperar, Jungkook se recompuso un poco y tomo su rostro con ambas manos.

- están serán palabras que se evaporaran con el paso de los años, pero se quedaran guardadas por siempre en tu mente, prometo que si me aceptas, te abrazare y no te dejare ir jamás, me asegurare de que estas palabras las escuches siempre, de que siempre sientas que eres lo más importante de mi vida, porque a pesar de todo, siempre será así.

No pudo decir más, porque los labios del contrario se estrellaron contra los suyos bajo todo pronóstico imprevisto.

Fue una sensación majita, siempre soñó con probar el sabor de los labios de Taehyung, que tan suaves y deliciosos serian. Sus ojos no permanecieron abiertos más de un segundo, porque en seguida siguió el beso, ese beso por el que había esperado tanto, ese beso que soñó en tantos escenarios, pero ninguno se podía comparar con esta hermosa realidad.

Los movimientos de sus labios eran casi automáticos, danzaban en una sincronía únicamente de ellos. Ninguno pudo evitar sonreír en medio del beso.

El primero en separarse fue Taehyung, quien necesitaba expresarse rápidamente para poder volver a la que ahora se convertiría su actividad favorita.

- no sabes... no sabes lo mucho que desees que sintieras lo mismo que yo –dijo, sonriendo al ver la expresión de sorpresa en los ojos del azabache— te amo desde hace tanto, amo a tus brazos que me protegen siempre, amo tu humor, amo tu forma de motivarme cada vez que creo que hago algo mal, amo tu forma tan delicada de abrazarme, como si temieras que me romperás, amo todo de ti Jungkook, desde hace mucho.

La sonrisa de Jungkook no pudo ser más grande, Taehyung sentía lo mismo que él ¡lo amaba! Eso era lo mejor que podría pasarle, no podía creer que alguien como Taehyung realmente se haya fijado en él, que realmente esto esté pasando. Sin embargo, no pudo seguir divagando en sus pensamientos porque el castaño tomo su rostro y volvió a besarlo, esta vez con más intensidad.

Tomándose la libertad de darse un festín con los labios que tanto había anhelado, que tanto había deseado. Jungkook lo tomo de la cintura, y sin si quiera saber porque, solo dejando que su cuerpo se moviera a su antojo, coloco al castaño sobre su regazo, abrazando su cintura con fuerza, pasando sus manos por su espalda, pero jamás llegando a tocar demás.

Ambos se separaron por un poco de aire.

- prométeme que esto será para siempre Kookie –dijo Taehyung, Juntando su nariz con la de contrario— dime que esto será eterno, que nosotros seremos eternos.

Jungkook sonrió, de forma sincera, permitiendo que su corazón hablara por él.

- tú eres mi futuro Taehyung, y lo serás siempre, incluso si nuestro pequeño instante en este mundo se acaba, siempre serás tú y solo tú.

Ambos volvieron a besarse, sacando factura de todo lo que habían tenido que soportar no atacar los labios del contrario, habían guardado sus sentimientos por tanto tiempo que sus corazones realmente se sentían liberados, como si hubieran estado sofocándose por mucho tiempo. Jungkook tomo con fuerza moderada la cintura de Taehyung, manteniéndolo firme para que no cayera, jamás lo dejaría caer, Taehyung era su futuro, su sueño, y se aseguraría de siempre hacerle ver que él era la luz de su vida, su Taehyung, por siempre seria así.

─── ❖ ── ✦ ── ❖ ───


Los recuerdos eran más dolorosos, como mil dagas atravesando sus corazones, dolían aún más al ver que no pudo cumplir con su promesa, que al chico que juro proteger, estaba muriendo en vida frente a sus ojos.

- ¿pu-puedo abrazarte...?

Quizás fue su voz completamente rota la que no hizo a Taehyung negar, pero tampoco dar un afirmación, asique Jungkook simplemente se acostó atrás de Taehyung, sin abrazarlo, pero manteniéndose cerca.

- ese día prometí... que tú siempre serias mi vida, siempre serias mi futuro –susurro, no pudiendo evitar los espasmos de su cuerpo debido al llanto— lamento mucho si... en algún momento olvide esa promesa, pero créeme, que jamás has dejado de ser mi futuro Tae... jamás has dejado de ser mi sueño.

Lágrimas y más lágrimas llenaban la carita del castaño, odio tanto que su corazón se sintiera cálido ante las palabras, pero aun así, se permitió aferrarse por unos momentos a esa calidez, se permitió volver a ver al Jungkook que lo amaba y lo demostraba cada vez que podía, al Jungkook que lo cuidaba de todo.

Se permitió ver al Taehyung y Jungkook, a esos inocentes chicos haciéndose promesas de un amor que tendría una gran grieta en su futuro, los vio sonriéndose, amándose con su cuerpo y alma, ¿en qué momento todo se derrumbó?

- sé que estas en la oscuridad, sé que estas en el borde, pero... pero por favor, te ruego, te imploro que me dejes salvarte, sacarte de ahí, prometo que daré mi mejor esfuerzo, prometo que daré todo de mi para que puedas volver.

Quería salvarlo, Jungkook quería salvarlo, pero ¿realmente valía la pena ser salvado ya? Si se ponía en el contexto de que lograra vencer a la oscuridad y volviera a intentarlo con Jungkook, ya no sería lo mismo, él ya no sería el mismo, su cuerpo estaba usado y maltratado, ya no tenía el mismo físico, ya no sabía cómo ser amoroso, no sabía cómo comportarse, se había perdido por completo a sí mismo.

- no vale la pena... – susurro despacio—

- claro que lo vale, sé que ya ha pasado mucho, pero podemos intentarlo y-

- no lo vale para ti, Jungkook... deberías buscar un nuevo sueño, este se apagó hace mucho.

¿Cuánto había sufrido su pequeño ángel? ¿Qué tantas cosas le hicieron? Realmente no quería saber la respuesta, pero si realmente tomaría venganza por su propia mano, debía saberlas.

- n-no digas eso por favor Taehyung... --dijo, suspirando para después volver a tomar la palabra— sé que ya lo hablamos, y créeme que no quiero presionarte, pero necesito saber... ¿qué te hicieron Tae? –se calló en cuando vio como el castaño se tensó— sé que debe ser difícil, y tal vez vergonzoso, no debes sentirse así, pero, para ayudar, no es necesario que me veas, solo dilo, debes sacarlo Taehyung, por favor.

Sabía que si decía que no, Jungkook dejaría de insistir, pero es verdad, realmente tener todo guardado era un peso en su alma, se sentía pesado, tan sucio que no sabía cuánto podría resistir, y si esto lo ayudaba a ganar tiempo, lo haría.

- cuando conocí a Seojoon... – Jungkook se concentró de inmediato en cuando comenzó a hablar— todo iba bien, jamás fue violento, siempre me demostró cariño, tanto a mi como a Jiho...

La voz de Taehyung se encontraba tan débil y rota que Jungkook no entiende como aún no ha caído por completo.

- todo... todo comenzó cuando un día íbamos a salir, no recuerdo realmente a donde, solo recuerdo que peleamos por cómo estaba vestido, desde ese día, las cosas se pusieron intensas sobre mi ropa, maquillaje o mi peso. –Taehyung abrazo aún más fuerte la almohada— el primer golpe vino cuando él me llamo zorra, y yo lo abofeteé, fue a única vez que me atreví a enfrentarlo, después de esa paliza... realmente me aterro volver a contradecirlo.

Los temblores de su cuerpo empezaron, las lágrimas nuevamente volvieron, Taehyung estaba realmente contando todo el infierno que vivió, tratando de no quebrarse más de lo que ya estaba en el proceso.

- Jiho jamás vio cómo me golpeaba, Seojoon de alguna manera tenía miedo de que tú te enteraras –tomo una honda respiración— él... él... me obligaba a... me obligaba...

Jungkook no pudo resistir más y con un brazo atrajo al castaño hasta chocar su espalda con su pecho, las lágrimas de él también estaban presentes, pero realmente lo único que le importaba era su Taehyung, su pequeño que fue violentado de las peores maneras.

- shhh... --susurro, quebrado al ver como Taehyung no se separó de él— en-entiendo, no es necesario que-

- un-una vez... – continuo Taehyung con desesperación— llevo a sus amigos a beber a la casa... s-se pusieron muy borrachos y él... él permitió que todos... que todos me tocaran y... se burlaran de mí --un sollozo desgarrador salió de su boca, al recordar esa noche tan horrorosa, que agradecía aun al cielo que Jiho se encontrara esa vez en casa de Jungkook— n-no paso a mayores, pe-pero me sentí tan humillado ese día, les pedí que se detuvieran, me sentía tan vulnerable y humillado... –dijo, en un llanto desgarrador— pero no se detuvieron nunca...

Jungkook hervía en rabia, pero lloraba desgarradoramente por la impotencia, ¿Por qué a Taehyung? ¿Por qué a su ángel? Él no había hecho nada malo, él no debió jamás pasar por eso, él debió protegerlo, debió cuidarlo.

- la vergüenza que sentí esa vez jamás la podre olvidar... así como jamás podre olvidar todo... , los golpes jamás se detuvieron, las humillaciones jamás pararon... y y-yo... le tenía tanto miedo... q-que cuando me besaba o decía q-que me amaba... realmente lo apreciaba como si fuera lo más valioso del mundo...

Jungkook lloraba contra su nuca, podía sentirlo, podía escuchar como trataba de no explotar, y ¿ahora que quedaba? Lo dijo, le dijo la verdad de su infierno, le confeso todo.

- es por eso... por eso que no vale la pena intentarlo –dijo, secándose las lágrimas— estoy sucio Jungkook, usado como basura y convertido en nada... n-no quiero eso para Jiho... no quiero que él tenga que vivir con alguien como yo...

- no. No, basta, detente ya no hables –dijo, sentándose en la cama, arrastrando con fuerza a Taehyung con él para que lo viera a los ojos, importándole poco si Taehyung lo veía llorando como un niño— no estas sucio, no estas usado, no eres asqueroso ¡te prohíbo decir eso! ¡sabes que no es tu culpa! jamás fue tu culpa...

Jungkook estaba tan desesperado como destrozado, de alguna forma de imaginaba que Seojoon hubiera podido herir a Taehyung físicamente, pero ¿esto? Maldición, realmente quería ponerse la pistola en la frente y jalar del gatillo, la culpa no la podría superar jamás. ¿Cómo se supone que sacaría a Taehyung de esa oscuridad, de ese pasado con grandes atrocidades? Su castañito sufrió mucho, sufre hasta ahora, y sigue en pie, su chico siempre fue fuerte, pero ahora todo es su vida se había quebrado.

- no es necesario que luches –susurro Taehyung— no vale la pena.

- ¡claro que no vale! Siempre lo valdrá, tú eres mi futuro, tú y Jiho son mi futuro, y luchare por eso, siempre luchare con ustedes –dijo, tomando el rostro del contrario, acariciando sus delicadas y ahora huesudas facciones— te juro por mi vida, que te sacare de la oscuridad, y el mientras tanto tratare de iluminar el camino para ti, así que por favor –dijo, sorbiendo por la nariz— no nos dejes... sé que es difícil y a tus ojos imposible, pero por favor... no nos dejes, no me dejes.

Ver a Jungkook llorando de esa manera lo quebró aún más, y realmente no sabe si fue impulso o una pequeña parte de sus años de juventud salieron a la luz, cuando tomo la cabeza de Jungkook y la llevo a su pecho, recostándola ahí.

- caí desde hace mucho Jungkook... no puedes hacer nada –lo abrazo más fuerte en cuanto sintió nuevamente el llanto del azabache— Jiho aun te tiene a ti, debes cuidarlo, debes-

Jungkook abrió sus ojos al tope, levantándose lentamente para ver al castaño ¿Qué trataba de decir?

- ¿q-qué estás diciendo...? Tú sigues aquí, Jiho te tiene también –enfureció al no recibir respuesta del castaño— no dejare que lo hagas ¡no te permitiré hacerlo! ¡no importa si debo esposarte a mí! N-no... no lo harás, no te dejare, no quiero...

Nuevamente el llanto desgarrador se escuchó por parte de Jungkook, con fuerza abrazo el torso del castaño, negándose a dejarlo ir, negándose a creer que él se había rendido, no podía, no podía hacerles esto, no quería aceptar nada, estuviera bien o mal, él lo detendría, lo convencería, cambiaria las cosas.

Taehyung volvió a recostarse en la cama con Jungkook entre sus brazos llorando como un niño, sabía que debía ser difícil para él, saber que ya se había rendido y que posiblemente ya no había nada para él, pero era algo que debía aceptar, por más que le doliese.

Y así permanecieron, quedándose abrazados en medio de tanto dolor y culpabilidad, Jungkook no quería y se negaba a aceptar lo que pasaba, y Taehyung se negaba a seguir viviendo así, todo era demasiado para ellos, pero ambos sabían que no podrían ni siquiera pensar con tranquilidad hasta que logren terminar con todo, y eso significaba, matar a Seojoon.

Al abrir los ojos el pelinegro se alarmo al no ver a Taehyung a su lado, no sintió movimiento, habían aterrizado, con rapidez corrió hacia fuera del avión, alarmándose cuando vio a todos afuera ya de él, pero no a Taehyung.

- ¡Nam! –grito Jungkook, llegando a su lado— ¡¿Dónde está Taehyung?!

- Jungkook...

- ¡¿DÓNDE DEMONIOS ESTA MI TAEHYUNG?!

- se fue, apenas aterrizamos, el bajo corriendo y tomo uno de los autos, se fue Jungkook.

El mundo del azabache cayo a pedazos. 

─── ❖ ── ✦ ── ❖ ───

¿qué tal? perdón por tardar en publicar el capítulo, pero aqui esta, aprécienlo, vívanlo, y lloren. 

esto más que un consejo, es una frase para ustedes.

🦋eres tan valiente y capaz que lograste por ti mismo sacar todo lo que creaba oscuridad en tu vida, incluso sin darte cuenta. 🦋


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