Capítulo cinco.
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Cuando sus sentidos volvieron en sí, sintió su cabeza muy pesada y con dolor, sus ojos pesaban como grandes rocas y sentía un pequeño pitido en su oído izquierdo ¿Qué estaba pasando? ¿lo habían drogado? Sus ojos se abrieron con el paso de los segundos, viendo todo borroso, pero al final, despertando por completo por una ráfaga de agua arrojada en su rostro.
Al abrir los ojos encontró a dos personas que tardo en identificar, pero al hacerlo trato de gritar, inmediatamente viéndolo como un acto imposible al darse cuenta de que tenía cinca cubriéndole la boca.
- bien hijo de perra, despierta de una vez –habla Jungkook, tomándolo agresivamente del cabello y jalándolo hacia atrás para que subiera su mirada hacia él— créeme, no tienes una puta idea de lo mucho que quiero asesinarte, asique más vale que cooperes o te aseguro que te hare conocer el infierno aquí mismo.
Una fuerte cachetada fue lo que sucedió después, ahora si el tipo había despertado por completo luego de pocos minutos.
- te quitare la cinta de la boca, y si gritas, te juro por lo que sea que creas imbécil que te cortare el pene y te lo hare comer ¿entiendes? –el hombre asintió rápidamente asustado— bien.
Con un movimiento brusco, la cinta fue retirada de su boca afortunadamente el tipo parecía lo suficientemente inteligente para entender que Jungkook no estaba jugando con su amenaza, realmente haría lo que dijo que gritaba o pedía ayuda, el hombre tembló ante la mirada del pelinegro.
Jungkook estaba calentando una pequeña daga con el fuego de una de las velas de la habitación bajo la atenta mirada del hombre, Taehyung se encontraba a un lado, con la mirada completamente neutra.
- ¿desde cuándo vienes aquí?
- ¿n-no me harás nada si...?
Un golpe lo hizo callas, sintió como la sangre bajaba de su labio.
- contesta lo que te pregunto.
El hombre asintió nuevamente y respiro profundo.
- des-desde hace unos dos años.
- ¿hay alguien que este a cargo o tenga mayor rango aquí?
Nuevamente el hombre se quedó callado, colmando la paciencia de ambos, esta vez fue Taehyung quien se acercó, quitándole la navaja a Jungkook y tomando una de las orejas del hombre amarrado.
- ¿acaso estas sordo, pedazo de mierda? Si es así, ¿tus orejas no sirven, ¿no?
- ¡NO! ¡NO! ¡espera, por favor espera! N-no es que no lo sepa, es que son demasiadas personas –el hombre se encontraba llorando, típico de esta clase de personas— no... no se...
La paciencia de Taehyung ya se había agotado hace horas, desde el momento en el que recibió la llamada diciendo que su hijo estaba desaparecido, no quería esperar más, y no iba a hacerlo, así que con fuerza, clavo la daga en el muslo del hombre, tomando rápidamente un pañuelo para callar sus gritos.
El hombre lloraba, suplicaba con la mirada, estaba aterrado era obvio, y eso era fantástico a sus ojos, porque tipos como él, son tan morbosos y de mente tan asquerosa, que se excitan al ver a alguien sufrir, al ver a alguien más débil que ellos ser obligados, no tienen ningún tipo de remordimiento de hacer sufrir a los débiles con tal de ganar un poco de placer para sus asquerosas mentes, así que sí, él se aseguraría, aunque sea un poco por el corto tiempo que tiene, de hacerlo pagar, sabiendo que eso no comenzará a las muchas víctimas que seguramente pasaron por las manos de este animal.
- escúchame bien, hijo de perra ¿no que muy hombrecito hace unos momentos? Por favor, tienes el pene más pequeño que haya visto en la vida, y con esas miserias te crees la gran cosa –dijo despectivamente, sacando la navaja de un tirón, sacándole otro grito desgarrador al hombre el cual fue silenciado por el pañuelo— quiero nombres, y por cada minuto que tardes, te cortare un dedo ¿entiendes infeliz?
Y nuevamente ahí estaba, llorando patéticamente a mares mientras asentía por la cabeza, a tipos como estos se les puede rebajar tan fácilmente.
- ha-hay muchas personas po-poderosas aquí... --dijo algo ido—
- no me interesa quien caga más dinero –dijo Jungkook— quiero saber sobre las apuestas y subastas de personas, ¿Dónde dan como premio a los niños?
- e-en las subastas, pe-pero si planean entrar ahí no será fácil... esas son solamente para gente con demasiado poder, solo a ellos se les da el honor de poder tener a un infante virgen...
Y nuevamente su muslo fue atravesado por la daga, solo que esta vez fue el pelinegro quien hizo esta acción, estaba increíblemente furioso y asqueado.
- ¡¿infante virgen?! ¡SON NIÑOS, PEDAZO DE MIERDA! ¡niños inocentes que ocupan para sus asquerosidades! –en vez de sacar la daga, la enterró más y la deslizo hacia abajo, rajándole la pierna— dime ahora mismo donde se hacen estas asquerosas subastas.
Sus ojos hervían en sangre, estaba más que furioso, pero sobre todo asustado, su pequeño bebé... rezaba porque no le haya pasado nada, rezaba e imploraba a quien estuviera allá arriba que lo cuidara mientras él llegaba por él.
- es-estan en el nivel menos uno –dijo llorando desgarradoramente el hombre— a las doce comienzan las subastas... comienzan desde la edad más pequeña en adelante...
- ¿para qué exactamente la gente los.... ¿Compra? –pregunto Taehyung, tragándose sus inmensas ganas de llorar por la desesperación—
- los venden a las parejas que quieren ser padres... a la gente que quiere sirvientes... como... como experimentos para clínicas privadas, para vivir fantasías... para...
- cierra la boca –dijo Jungkook, suspirando, pasando su mano por su rostro y luego su cabello— ¿Cómo puedo entrar ahí?
- si no eres alguien importante no podrás pasar, hay demasiada seguridad y...
- bien, ya tengo lo que necesito –sentencio Jungkook, volviendo a ponerle la mordaza en la boca— ahora, son las diez con cuarenta minutos, tengo tiempo para cobrármelas.
A pesar de no tener tiempo para esto, a pesar de poder simplemente darle un tiro por la cabeza y ya, pero esto se volvió personal desde que toco a su castaño con esas sucias manos, se volvió personal desde que fue capaz de mirarle con esos ojos de una manera irrespetuosa, desde la primera falta de respeto hacia Taehyung, se volvió muy personal para él.
- puedes irte aun –susurra Jungkook a Tae— no hare algo lindo.
- lo mismo digo ¿podrás ver lo que le hare?
Jungkook estaba furioso por que el tipo toco a Taehyung como se le dio la gana, como si fuera una muñeca a la que podría mover a su antojo. Taehyung estaba furioso por que el tipo le puso las manos encima y lo trato como si no fuera nada más que un pedazo de carne, pero lo que ambos no soportaban, era que el tipo hablaba con completa naturalidad sobre lo que hacían con los pobres niños y donceles.
Todo este mundo era una mierda, pero existía, no se podía hacer gran cosa contra ese mundo puesto que esto estaba tan coludido, era tan corrupto, gente que se supone que debía protegerte como la policía, estaba involucrado, porque siempre el dinero y el poder manejaran el mundo, fue algo cruel, pero tuvieron que aprender a vivir con ello, por más que quisieran cambiar el mundo y no podrían, al menos destrozaban una pequeña parte para hacerlo mejor.
Por esto mismo, ambos se acercaron al hombre, el cual lloraba y suplicaba con la mirada, estaba aterrado de lo que le fueron a hacer, tal como lo estuvieron sus víctimas con él.
- con tus sucias manos tocaste a gente inocente, pasaste sus asquerosas manos por cuerpos puros y los manchaste para tu propia satisfacción enferma, por esto, perderás las manos.
Pero no fue rápido, Taehyung primero se encargó de inyectarle adrenalina para que no se desmayara, quería que sufriera, realmente lo deseaba con fuerza. Corto dedo por dedo, y después de cada corte, echaba alcohol en la herida para que sintiera una gran sensación de quemadura, sus manos fueron cortadas ambas, una primero y después la otra, con una tijera que encontró en la habitación.
Sanguinario, demasiado psicópata para alguien que solo ve la escena y no conoce los trasfondos, pero realmente se ruega que gente como este hombre pase cosas realmente horribles y que su escape no sea una muerte fácil.
- con tus orejas –comenzó Jungkook, viendo al hombre agonizar de dolor— seguramente escuchaste suplicas y suplicas, de gente inocente que te pedía piedad, y no los escuchaste, así que no necesitas estas cosas.
Y con un corte limpio, corto ambas orejas del hombre, viendo neutramente como el tipo gritaba con fuerza a través de la mordaza.
Taehyung se acercó y rasgo su ropa interior.
- no tengo ni puta idea si me puedes escuchar o no –dijo, levantando la vista, viendo que el hombre a pesar de estar desgarrándose del dolor, lo veía con los ojos muy abiertos mientras negaba con la cabeza desesperado— estabas a punto de poner esta asquerosidad en mí, sin pensar en si sufriría o no, ¿a cuantas personas más les hiciste lo mismo? ¿Cuántas personas tuvieron que sufrir en tus asquerosas manos? –decía, mientras apretaba con fuerza el miembro del hombre, quien estaba cada vez más blanco— me asegurare de quitarte lo único que te hace "hombre" biológicamente, porque créeme, que hombre no tienes nada más que este patético pene.
Y con el cuchillo de forma vertical, Taehyung lo clavo desde la punta hasta la base lentamente, escuchando los gritos desgarradores del hombre mientras cortaban lentamente su hombría, para luego cortarlo desde la base.
El hombre se desangraría, era obvio, sufriría hasta el último segundo, pero Jungkook no se quedó conforme con eso.
- tus ojos fueron testigos de muchas atrocidades, espero que todo se te devuelva en el infierno, hijo de puta.
Y sin más, enterró la navaja en los ojos del hombre, arrancándolos con violencia.
El cuarto se sumergió en silencio por unos minutos, ambos tenían las manos llenas de sangre, sus trajes estaban gracias al cielo cubiertos por unos abrigos que encontraron en el armario. Ambos estaban callados, respirando con algo de dificultad.
Taehyung estaba en una especie de trance, desde hace años no veía morir a una persona, desde hace muchas años no era parte de esto, desde hace años no mataba a nadie, es como volver a nacer y tener que ver todo nuevamente, y recordar lo mucho que odiabas esa vida.
Jungkook lo siente, siente la desesperación en el rostro de Taehyung, así que el solo, toma el cuerpo del hombre quien sigue agonizando en sus últimos minutos o quizá segundos de vida, lo lleva hacia el baño y lo deja dentro de la tina.
Realmente no importa si alguien lo encuentra en su momento, el hombre tenía demasiadas deudas y enemigos, cualquiera lo mandaría a matar y nadie de este lugar se preocuparía por alguien que no vale nada y que tiene muchos enemigos, lo más probable es que se desaceran de su cuerpo como la basura que es.
Cuando Jungkook salió del baño, llevo su vista hacia Taehyung, quien ya había limpiado sus manos con mucho desinfectante, botellas de agua y unas toallas. Su vista parecía perdida, estaba en blanco, pero eso cambio en cuanto sus miradas chocaron.
- falta poco para que empiece, Jimin ya coloco tu nombre en la lista, debemos ir pronto.
- no iras conmigo.
Taehyung frunció el ceño –Jungkook ya hablamos de esto, yo-
- no Taehyung, no iras, sé que eres capaz de mucho, pero te necesito afuera cubriéndome la espalda –explico— si nuestro hijo está ahí dentro, necesito hacer todo para sacarlo de ahí, si fuéramos juntos tendríamos que separarnos en algún momento y no quiero eso, por favor Taehyung te lo suplico –dijo tomando ambas mejillas del castaño, quien lo observaba con atención— cúbreme la espalda desde afuera ¿sí? Me moriría si te ocurre algo, por favor.
- de acuerdo –accedió Taehyung, poniendo sus manos sobre las de Jungkook— pero tú debes de prometerme que te cuidaras Jungkook, recuerda, cabeza fría, debes mantener la calma, incluso... incluso si lo vez, no reacciones, te matarían en seguida.
El agarre de sus manos solo se hizo más fuerte.
- Taehyung... --llamo el mayor, viendo como esos ojitos le ponían atención— yo... se lo que dijiste, pero, de verdad, de verdad lo siento mucho –antes de que Taehyung hablara el continuo— el verte tan frágil y vulnerable en las manos de este idiota, el yo haberte tocado, besado y tratarte como si fueras.... Maldición, de verdad quiero cortarme las manos por tocarte así.
Taehyung tan solo asiente, sabe que Jungkook necesita sacar eso de si, y quizás, lo está dejando ser sincero por el miedo de no volver a verle, sabe lo profesional que es Jungkook, sabe que él es suficientemente capaz de todo, pero ya iban muchos años desde que pasaron este mundo, y esta misión era sin duda la más importante de su vida, tenía miedo, por su hijo y por Jungkook.
Estaba aterrado.
- ju-juro que jamás te haría daño, de ninguna manera, jamás te faltaría el respeto como lo hice Tae, en serio... lo lamento tanto.
Taehyung se recargo en la mano del contrario que acariciaba su mejilla.
- tienes que volver –suplico, cerrando los ojos— no puedo perderte, ni a ti ni a él Jungkook, no puedo perderlos, yo muero por ambos.
E inmediatamente el castaño fue apresado por los fuertes brazos de Jungkook, quien lo atrajo por los hombres y oculto su rostro en la curvatura de su hombro y cuello, tragándose sus ganas de llorar por tener al castaño tan cerca de él, por haber escuchado que le importa, por saber que Taehyung aún se preocupaba por él y lo quería.
- no es tu culpa, nada de esto –dice Taehyung mientras sus brazos lo rodean con más fuerza— no es tu culpa, pase lo que pase jamás lo será.
- pero...
- el pasado es pasado, y yo aprendí a perdonar desde hace mucho –dijo sinceramente, separándose del abrazo para poder verlo a los ojos— olvidemos los malos momentos y mantengamos los buenos recuerdos, más que nunca lo necesitamos Kook.
Jungkook volvió a tomarlo por los hombros para abrazarlo con mucha más fuerza que antes, sintiendo la calidez que creyó perdida hace mucho, mucho tiempo, Taehyung lo abrazaba con la misma fuerza y desesperación, ambos tenían miedo.
- debo irme.
Pero el castaño se negaba a soltarle.
- Tae...
- solo... un minuto más, un minuto, por favor.
Jungkook solo suspiro y se tomó el atrevimiento de besar el cabello del chico para luego volver a sumergirse en un abrazo corto, pero realmente significativo para ambos.
Taehyung no quería dejarlo ir, su mente se concentró en que lo tenía en sus manos, lo tenía con él, y no se sentía mal como muchas veces se sentía, y no quería perder eso, puede decirle egoísta, o manipulador, pero si ser egoísta significaba tenerlo entre sus brazos unos segundos más, lo era totalmente.
- Júrame que volverás con él entre tus brazos, por favor.
- lo encontrare Taehyung –dijo, apartándose del abrazo, sintiendo su corazón encogerse en cuanto vio los ojos cristalizados del contrario— lo prometo, quiero que me esperes afuera, ve con Jimin ¿entiendes? –el castaño asintió— eso.
Sus miradas dijeron todo, y tal vez sus labios querían decir más, pero no era el momento ni el lugar, ambos no pensaban con claridad sobre su relación actual, y Jungkook no se aprovecharía de la vulnerabilidad de Taehyung en esos momentos.
Con un último abrazo, ambos salieron del lugar, sintiendo su corazón apretarse en cuanto sus manos debieron separarse por tener que ir en caminos diferentes.
- Jimin ¿hacia dónde voy? –cuestiono Jungkook, cambiando completamente su semblante—
- Jimin fue por Tae –dijo Seokjin— sigue el pasillo de la derecha, el que lleva a las subastas, pero no te detengas en el salón principal, sigue unos metros y veras un ascensor privado, hay un guardia afuera, te pedirá tu nombre.
Jungkook siguió las instrucciones, mientras avanzaba por el pasillo, más personas iban, solo que estas no reían, iban completamente serios, estos tipos tenían dinero, pero no todos eran multimillonarios, asumió que muchos iban por órdenes de los superiores los cuales no mostraban la cara.
Muchos tenían el rostro intimidante, levantaban el pecho y caminaban con la vista en frente, sin siquiera preocuparse por su alrededor, pero Jungkook podía ser peor, con su afilada mandíbula y sus ojos oscuros, él podía ser mucho más intimidante con solo caminar frente a ellos.
- su nombre señor –pregunto un hombre joven con tono neutral—
- Jeon Jungkook –dijo casi en un gruñido, sintiéndose "ofendido" de no ser conocido, el chico frente a él tembló en cuanto vio sus ojos.
- adelante señor.
Iban tres personas en total en el ascensor, pareciera que no bajaban casi nada, puesto que solo había un piso más abajo. Jungkook comenzó a analizar a las personas que veía, peso, estatura, armas, ninguno parecía drogado de ninguna manera. Su atención se dirigió al tipo frente a él, quien al moverse, dio a la luz una figura en su cuello.
Era un tatuaje de estrella negra.
A Jungkook se le cerro la garganta un momento, sus manos comenzaron a picar, era un hombre parte de esa mafia, ese hijo de puta era parte de los mal nacidos que tenían a su hijo. Quería acorralarlo, sacar el arma que le había quitado al hombre en la habitación y obligarlo a someterse.
Pero no lo hizo.
En cuanto el ascensor se abrió, tres chicos los esperaban a fuera de este. Y uno se dirigió a él sin verlo a los ojos.
- señor, permítame llevarlo hacia su lugar –Jungkook tan solo asintió y siguió al chico—
No quería perder de vista al otro hijo de puta, pero al ver que no había más de dos guardias ahí debajo de tranquilizo un poco, los pasillos seguían una misma sincronía, era toda una habitación giratoria, no tendría que hacer mucho para encontrar al bastardo.
- aquí estamos señor –dijo el chico, abriéndole la puerta mientras lo reverenciaba— ¿desea que-
- lárgate –no necesito decirlo dos veces, ya que el chico solo lo volvió a reverenciar y se alejó rápidamente de la habitación—
Comenzó a inspeccionar la pequeña habitación, estaba insonorizada, se podía apreciar en las paredes, a un lado había una mesita con champaña y frutos secos, el asiento era de cuero, y en frente de este, había un botón. Levanto la vista y vio que en frente de él había más hombres, todos ya sentados, viendo hacia el mismo punto, un escenario.
Con cautela salió del lugar, viendo que no había nadie en los pasillos, conto mentalmente en que habitación había visto al hombre, si no se equivocaba, estaba a unas cinco continuas hacia la derecha, por lo que comenzó a apresurar el paso.
- señor, ¿puedo ayudarlo? –pregunto uno de los guardias— permítame escoltarlo a su lugar.
Jeon asintió, siguiendo al guardia hasta el lugar, pero en cuanto este abrió la puerta para que entrara, Jungkook lo tomo por el cuello, luchando contra la fuerza de el hombre un poco más alto que él, asfixiándolo hasta que el tipo ya no se movió, rápidamente lo arrastro a la habitación, amarrando sus manos y pie y poniéndole una mordaza, después de eso nuevamente volvió a salir.
Cuando iba a mitad de camino, pudo apreciar como las luces se apagaban, y escucho una pequeña música proveniente de los cuartos. Con rapidez llego hasta la habitación del hombre, sin pensarlo, tomo el pomo y la abrió.
- ฉันบอกว่าไม่มีใครสามารถเข้าไปได้ (Dije que nadie podía entrar.)
- lo lamento, ¿puedo ofrecerle un poco de vino?
El tipo tan solo asintió y levanto la copa, mientras Jungkook podía ver como en el escenario había un chiquillo, no parecía ser de más de ocho o nueve años, y todos estaban ofreciendo dinero por él como si fuera una especie de pedazo de carne.
Termino de servirle el vino y se quedó tras él, al hombre no pareció molestarle, Jungkook podía escuchar a la voz femenina hablar por el parlante, realmente sentía mucho asco.
Así pasaron fácilmente unos minutos, estos tipos solo veían a comprar y ya, solo a ver que podían adquirir con su sucio dinero, Jungkook se odio por saber que no podría salvarlos, no podría llevar a esos niños y donceles jóvenes a sus casas con la gente que esperaba por ellos, sintió ganas de llorar por esto.
Volvió a escuchar la voz de la femenina.
- bueno caballeros, saben que les traemos siempre lo mejor para el final –dijo mientras veía como un hombre llevaba en brazos a un pequeño y lo dejaba en el centro del escenario— es un varón, cinco años, pesa 18 kg, piel clara, Sur coreano.
La sangre de Jungkook se helo en cuanto lo vio.
Ahí estaba, su pequeño, vestido con una ropa blanca, que consistía en un pequeño short y una camina, sus piernas estaban descubiertas y su visión estaba cegada con un antifaz negro, sus labios estaban pintados con un rojo leve y sus cachetitos con un pequeño rubor. Jungkook quería matar a todos, quería asesinarlos a todos, su pequeño, apenas se movía, es obvio que algo le dieron, algo ingirió y estaba dopado, su pequeño bebé...
Sin pensarlo tomo su arma y la coloco en el cuello del hombre, el cual solo dio un pequeño salto.
- cómpralo –ordeno—
- no saldrá vivo de aquí.
- si muero será contigo infeliz, cómpralo –dijo, presionando más el arma, viendo como todos apostaban cantidades enormes por su pequeño hijo— sube la apuesta ¡ahora!
Sin esperarlo, el mismo Jungkook fue hacia el botón y presiono el botón hasta que la cifra fue imposible de subir.
- vendido, por mil quinientos millones, muchas gracias por su participación esta noche caballeros, espero que su noche sea esplendida.
Jungkook hizo que el hombre se levantara de su asiento y lo obligo a ir hacia la puerta.
- lo que sea que haces, morirás.
- cierra la boca hijo de puta, me llevaras contigo y me entregaras al niño ¿entiendes?
- las cosas no funcionan así.
- si muero tú vendrás conmigo.
Apenas dieron un paso fuera de la habitación, Jungkook sintió un golpe fuertemente dado en su nuca, junto con un pitido en sus oídos, su visión se volvió borrosa y simplemente su cuerpo cayo al piso, perdiendo la consciencia de lo que pasaba a su alrededor.
Su ultimo pensamiento, fue su pequeño hijo en brazos de Taehyung.
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cómo pudieron apreciar, este fue un capítulo bastante fuerte, y no saben cómo me da tanta impotencia que esto sea una realidad.
❤recuerden que ustedes mismos eligen sus defectos, que nadie que no sea un profesional les venga a decir que está mal físicamente es ustedes, no se dejen opacar por las inseguridades de otros.
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