POEMAS
PERMITE
Tú piel de Peltre esmaltado acariciaba bajo la oscuridad de un árbol, nos mirábamos con atención el uno del otro; tú recargada a mi lado observábamos ese bello ocaso al atardecer.
Afortunado de tenerte en brazos sentí la dicha de poder observarte con esa sonrisa radiante cómo luna llena, y esos ojos negro ónix que acaparó mi atención desde el primer día en que topé con ellos.
¡Mujer querida!
¡Amiga entrañable permite demostrarte cuanto te amo!
Torres Ardura Emmanuel Emilio.
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