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Capítulo 31

Los sentimientos se revolvían en la mente de Ink, que comenzaba a moverse por toda la cama, intentando dormir de nuevo, pues todavía era muy temprano, pero tampoco podía hacer mucho al tener un plan para el día que se le aproximaba, o bueno, que ya había comenzado pero no quería levantarse para iniciar con su jornada, pues no estaba de ánimos para poder conseguir una nueva vida aquel mismo día, pero bueno, si no lo hacía aquel día nunca lo podría hacer.

Su vista se fijó en la ventana, mirando los rayos de sol que entraban por algunas brechas de las cortinas que no cubrían el cristal sucio. Los edificios del barrio comenzaban a poder verse por el amanecer, dando un poco de nostálgia a Ink, que se acordaba de cuando estaba en la mansión y al mirar por la ventana tan solo veía tanta flora por el jardín. volvPero ahora todo era tan diferente...

Su cara denotaba bastante cansancio, no sabía qué podría hacer primero, pero tampoco podía quedarse de brazos cruzados por el temor que tenía en esos momentos.

Su plan sería perdonar a Error, pero poder dejarlo ir, para algún día volverse a ver. Era algo extraño, pero era un plan bastante confiable con lo que tenía en la cabeza, con todo lo que imaginaba que podría pasar, pero estaba bastante inseguro. No sabía si Error estaría de acuerdo con el plan.

—Hoy será un terrible día.—Murmuró mientras se levantaba de la cama, tallando sus ojos cansados por haber dormido tan poco. Con un gran suspiro volvió a sentarse, sin ganas de levantarse. Estaba muy agotado como para caminar.

Los sonidos horribles de los coches medio rotos se escuchaban en la calle, y no había ningún pájaro por el ambiente en el que se encontraba, un ambiente pobre y ruinoso que no gustaría a nadie, pero al que se comenzaba a acostumbrar, y eso no era nada bueno, pues pronto tendría que irse de allí y nunca tendría que regresar si quería mantener su cordura a salvo, y su vida también, claro.

Sabía que ya era bastante tarde, así que se debería dar prisa para poder llegar temprano al trabajo y no ser despedido a su primer día oficial de trabajo, pues el anterior era el de prueba, pero también le dieron el dinero aunque no lo mereciera del todo.

Bostezó bastante cansado, no entendía por qué se había quedado tanto tiempo despierto aquella noche, debería haberse dormido antes y no haber divagado entre sus pensamientos sobre el plan futuro.

Quería un final feliz, y lo conseguiría pero no importaba nada más, por ello decidió pasar la mitad de la noche pensando en cuales serían las mejores palabras para decir, así en la hora de trabajar no tendría que torturarse y perder tiempo de jornada por pensar en esas tonterías que solo le importaban a él.

No sabía que desayunar, pues sabía que con todo lo que tendría que hacer se tendría que preocupar para no llegar tarde al trabajo, pues como ya dije antes, era bastante tarde.

Con toda la cabeza indecisa, se dirigió al estante donde toda la comida había sido mitaculosamente colocada, tomando un par de rebanadas de pan y unas cuantas tabletas de chocolate para hacerse un bocadillo, un bocadillo de chocolate que le serviría para no tener hambre en el momento de ir a casa después del trabajo.

Se sentó mientras tomaba con la mano libre el uniforme del trabajo, no se encontraba bien pero eso no significaba que tardaría en ir la trabajo, eso sería inaceptable para él, pues le gustaba llegar pronto a todos los lugares, por eso nunca llegó tarde a una reunión escolar o algo por el estilo cuando aún tenía una buena vida, con sus padres incluídos.

Suspiró mientras se acababa el desayuno con prisas, no quería pasar todo el rato sentado y esperando a que el tiempo pasara y que llegara tarde al trabajo tan solo por no apurarse. Eso sería de tontos, de muy tontos, pues ya tenía casi todo preparado para salir, tan solo le faltaba colocarse el uniforme e ir. Todo sencillo.

Aquel día era un día nublado, un día en el que el Sol resplandecía a lo mínimo, pero bueno, eso era mejor que tener que empaparse de regreso a casa o para ir a hablar con Error.

Se comenzó a desvestir para poder ponerse el uniforme, mientras pensaba en que le diría a Error con más detalle, pues se debía tomar eso en serio, no podía simplemente ir a la casa y decirle de que un día se verán y marcharse. Eso no, nunca contaría como plan, sería más de cobardes que de una persona que ha intentado hacer de todo para encontrar el final feliz que tanto deseaba pero que tan difícil sería conseguir por culpa de las cosas que sucedían en el mundo, cosas no nesecariamente buenas que suceden en la vida cotidiana.

Uniforme listo, ahora solo faltaba salir corriendo para no llegar atrasado en su primer día, un día en el que se tendría que esforzar para que su jefe supiera de que era bueno y no tendría complicaciones en hacer las cosas de la tienda, que podría valerse de sí mismo y no necesitaría de la ayuda de Nicky.

Corriendo, se tapó con la capucha, mientras cerraba la puerta de su habitación, mirando como el Sol ya había salido hace un buen rato, lo que significaba que ya mismo abrirían la puerta del supermercado y tedría que comenzar con su turno, que era en la primera hora del día y no en la mitad ocmo otros trabajadores, y comenzó a bajar las escaleras, fijándose que nadie lo viera, pues no quería complicaciones para llegar allí, quería llegar a tiempo y no demostrar que podía llegar tarde aunque estuviera despeirto, eso sería bastante despreciable en todos los sentidos, además de que lo podrían despedir, algo que no le haría nada bien.

Empezó a correr por todas las calles, observando como el tiempo se tornaba cada vez más oscuro, como si fuera una horrible película en la que el tiempo cambiaba según el estado anímico del protagonista, es que no sé, suena irónico de que si tu pareja se te es infiel el tiempo se torne de Sol a lluvia, no tiene sentido. ¿Acaso allí no hay tiempo fijo o qué? Porque siempre, pero siempre, cuando en las películas o las novelas que pudo llegar a leer cuando al o a la protagonista le pasa algo o van a un parque, que curiosamente está cerca de su casa o donde están, o se pone a llover. Él nunca entendió eso, tal vez esos personajes ficticios eran Dios y por eso su estado anímico cambiaba el tiempo, o eso o no sabía cómo explicarlo, pero bueno, no podía quejarse de nada, porque ahora mismo le estaba pasando casi lo mismo.

A veces pensaba de que su suerte se asociaba a la de un personaje de ficción, y lo odiaba, pues todo era tan cliché que pensaba que se estaba metiendo en una de esas típicas aventuras que se narran en la televisión y son tan aburridas, por ser cliché y copiarse entre ellas, claro.

Los edificios estaban todos sucios, por el agua y la humedad que se había aucmulado aquella noche, pero a él no le importaba por vivir en un motel y que el edficio no le perteneciera o algo así por el estilo, pero bueno, lo único que le preocupaba era que alguien le encontrara y se diera cudenta de que era esa persona que Error tanto buscaba.

Chocolate, pensaba en el chocolate de antes y su barriga rugía, tenía hambre y haber comida tan solo un pobre bocadillo de chocolate no le satisfacería toda la mañana, así que decidió comrpar algo en el supermercado y comérselo antes de que tuviera que empezar a trabajar, pero para eso debería tener que continuar con el ritmo que mantenía si no quería trabajar muriéndose de hambre, eso sería lo peor que podría hacer para ser interrogado por todo lo que le estaba pasando y por las cosas complicadas que le sucedía.

—Sí, definitivamente mi vida parece un cliché o una aventura romántica con demasiada trama.—Murmuró mientras comenzaba a contemplar como las calles ya estaban cambiando a unas más normales a las que estaba acostumbrado desde su infancia. La gente ya comenzaba a aparecer también y eso era bueno, ya que sabía de que todavía no había comenzado el turno por culpa de que comenzaba en una hora de que la gente ya estaba acumulada en masas enormes, y ahora tan solo habían grupos de dos y pocas veces de tres. Podía deducir muchas cosas con solo observar, pero no podía saber si su plan iba a salir bien o no.

Al fin, al doblar una esquina, pudo ver el increíble edificio, nótese el sarcasmo, en el que trabajaba, por donde todavía mucha gente iba llegando, así que supo que llegaba bien, pues Nicky, quién solía llegar bastante temrpano, tampoco había llegado.

—Bien, podré comer antes de morir de inanición.—Dijo entrando en el supermercado que ya había abierto gracias a Asgore, que había llegado minutos atrás y podría comprar antes de que todo abriera y la gente ya pudiera comenzar a entrar, la gente que no fuera empleados, claro.

Bien, ese sería un gran y duro día en el que tendría que decidir su destino, con un plan bastante sencillo que parecía típico de una película: hablar las cosas y prometerse que se volverían a ver.

Pero bueno, no podía cantar victoria todavía, las cosas podrían cambiar ocn un giro inesperado y tendría que innovar un nuevo plan, algo que no se le daba bien si no tenía suficiente tiempo con el que pensar, algo que podría pasarle si es que le ocurría eso de giro argumental extremo.

Al comenzar a caminar por el supermercado, pudo divisar una sombra a través del ventanal, una sombra bastante sospechosa que le produjo un gran miedo, haciendo de que se tornara más pálido de lo que era o bueno, que sus pupilas se achicaran. No sabía por qué, pero pudo pensar de que esa sombra era Error, pero era algo imposible, era algo que no podría pasar. Error no podía haberlo encontrado, no ahora que podía decirle todo en su casa, no quería estar hablando en un supermercado y ser sacado a tirones por él.

Increíble, pero durante todo el tiempo en el que estuvo en busca de algo que poder comer siguió viendo sombras rodearle, pero era la misma sombra todo el rato, una sombra de esqueleto como la de él, solo que un poco más alto.

Sí, los planes de Ink se habían vuelto en su contra antes de poder haberlos puesto en práctica. Bendita su suerte, bendita la suerte que le ha tocado. ¿Pero cómo sabe Error de que se encontraba allí? ¿Acaso alguien se lo había dicho y él no se había dado cuenta? No, eso es imposible, nadie podría haberse dado cuenta de que estaba allí, y menos con la capucha que tenía puesta todo el día.

Suspiró con temor, no sabía qué hacer, no sabía como improvisar de nuevo un plan durante el estrés de trabajo, no podía simplemente salir del trabajo y saludar a Error como si fuera algo normal, no, eso no era un caso para tomárselo a la ligera, menos si su plan había sido destruido antes de la hora.

Y así, comenzaría la jornada de trabajo, la jornada de trabajo más larga del mundo en la que tendría que innovar un nuevo plan sin perder el ritmo del trabajo, o pasar de los clientes, así que rogaba con toda su alma de que aquel día no hubiera mucha gente y que su suerte se volviera buena de una vez.

CONTINUARÁ

Y bueno, aquí comenzamos con el final bueno 1, el que más me gustará y el más realista a mi parecer.

Perdón por no haber actualizado antes, échenle la culpa a danganronpa, pues me vi todo el danganronpa 2 en un canal y también el Another Episode, y ayer comencé a ver el anime de danganronpa 3. El próximo capítulo se emite en mi santo, viva mi bendita suerte :')

Pues bueno, espero que os guste el final, que intentaré actualizar pasado mañana. Dentro de tres días debo ir al instituto T-T 

Nos vemos :D

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