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Capítulo 30

Ink caminaba con rapidez por las calles iluminadas de París, llenas de gente que iba caminando para ir a sus trabajos o a la escuela, en cambio él corría para poder llegar a su trabajo en el supermercado, aunque tardaría un poco no pasaría nada ya que aún faltaba para que comenzara el turno y no hacían falta las prisas, pero él estaba de buen humor y no podía reaccionar de otra forma, además tenía muchas ganas de llegar, no lo culpen.

Los charcos del día anterior ya se habían secado por culpa de la intensidad del Sol, y toda la humedad comenzaba a desaparecer poco a poco, convirtiéndose en un agradable calor que hacía tiempo que no había, algo que extrañó a Ink, pues casi siempre que había Sol no era tan caluroso y solía desaparecer bastante rápido, pero en esta ocasión no.

El tiempo pasaba con rapidez, Ink había llegado al supermercado y había saludado a todos con felicidad, aquel día tenía un muy buen estado de ánimo y no permitiría que nada se lo arrebatara, tenía que continuar con esa esperanza de que todo saldría bien y podría hablar con Error sobre todo lo que lo molestaba y hacer las paces para que los dos comenzaran con su vida en separado.

Vivir por separado no le sonaba tan bien, pero no podía hacer nada más, los dos necesitaban su tiempo para poder rehacer sus vidas sin complicaciones, y para poder hacerlo necesitaban sí o sí separarse, no podían revivir su pasado, eso los perjudicaría, por ello deberían vivir en ciudades separadas e intentar no volver a encontrarse, o ese era el plan que tenía en mente Ink,de todas formas tendría primero que hablar con Error y hacer que aceptara el plan, algo que sería más o menos complicado de lo que pensaba, no podría saberlo hasta que llegara el momento indicado, pero rogaba por que fuera más fácil de lo que pensaba.

No, Ink no era bueno convenciendo a las personas pero haría todo lo posible para que Error aceptara la propuesta de vivir por separado, haría todo lo posible para que aceptara, pero nunca llegaría al punto de utilizar el chantaje. No era ese tipo de personas que te chantajean para lo que quieren y después no cumplen su palabra.

Aquel día, al haber tan buen clima, mucha gente había ido a comprar al supermercado, lo que significaba que debería esforzarse mucho más, pero no importaba, así se entretenía, pero también debía pensar en las palabras adecuadas para aquella tarde, incluso sabiendo de que ni siquiera las diría porque los planes se le revolverían y se convertirían en otros en cuestión de segundos al hablar con Error.

El trabajo estaba muy ajetreado, todos los empleados daban lo mejor de ellos e intentaban complacer a todos los clientes, que eran muchos, e intentaban sonreír durante todo el rato para no parecer desagradables para la gente, aunque algunos no lograban su cometido y acababan espantando a los clientes, en especial a los niños, que huían despavorido sal ver el rostro malévolo que hacían algunos monstruos aburridos.

Por lo menos Ink se podría acostumbrar a esa rutina, sobretodo con los compañeros que le habían tocado, pues todos eran bastante peculiares, y por ende bastante únicos en todos los sentidos, algunos amaban algo y otros detestaban ese algo, y eso gustaba mucho a Ink que prefería que la gente tuviera distintos gustos y no sean siempre iguales, le alegraba que el mundo tuviera distintos tipos de personas, pues si todos fueran iguales todo sería mucho más aburrido sin poder remediarlo.

No tenia ni idea de por qué hoy hacía tan buen tiempo cuando el día anterior las nubes se amontonaban creando una enorme masa en el cielo grisáceo por culpa de esas masas blancas, que al estar cargadas de lluvia eran más oscuras, como el cielo. Pero no podía quejarse, prefería un tiempo soleado que uno lluvioso, además de que el Sol en otoño no es tan común, así que hay que disfrutarlo cuanto pueda, pues el invierno ya mismo comenzaría y eso significaba lluvia más intensificada, viento más violento y quizás incluso nieve, aunque eso último era menos probable por ser más complicado que pasara, pero no pasaba nada por tener esperanza en que sí nieve.

Ink pensó en cómo sería pasar un día de nieve con Error, pues recordaba que las mínimas veces en las que cuando eran amigos de infancia y nevaba, los padres de Error no lo dejaban salir, utilizando la excusa de que se podría resfriar y eso no sería bueno para su salud. 

Suspiró mientras contemplaba a la cristalera, allí vio un montón de gente paseando en la calle, niños de la mano de sus padres, adolescentes paseando porque ya había acabado el instituto para algunos de ellos o en su escuela había día festivo y adultos hablando con amigos, sobre el trabajo o cosas por el estilo, pero él siempre pensó que cuando se queda con un amigo es para pasarlo bien y no complicarte contándole tus problemas de trabajo. Bueno, se puede hacer pero es más recomendable hablar sobre aficiones, hobbys, sobre como se divierten y cosas por el estilo.

Los recuerdos se aglomeraban en su mente, como quedaba con Error para jugar, como hacían los deberes juntos, como intentaban escabullirse de clase cuando se aburrían y cosas por el estilo que todo niño ha hecho al menos una vez en su vida, pues hay que probar de todo, ¿no? No puedes vivir encerrado en una burbuja, debes hacer cosas nuevas, aunque sea solo una vez. Pues Error era el que convencía a Ink de hacer cosas que nunca pensó que haría, como intentar salir de casa a las dos de la madrugada para ir a ver unos cohetes artificiales.

—Dulces recuerdos.—Murmuró mientras seguía mirando a la cristalera. Los clientes habían parado de aparecer y él podía descansar un poco, además de que le quedaba muy poco tiempo de turno, y no tendría que esperar mucho más para ir a su casa, comer y después dirigirse a la mansión de Error. Un plan simple pero complicado a la vez, pues lo más difícil sería hablar, pues tendría que buscar las palabras apropiadas para cada situación que se le presentara, y estar inseguro no ayudaría en nada, tenía que intentar arreglar esa actitud que lo acompañaba durante toda la vida, una actitud amable pero insegura con las cosas que no le parecían muy buenas, y es que sí, Ink no quería hacer eso.

Sentía que nunca más sería el mismo si continuaba con el plan, pero de todas formas debía hacer algo para poder empezar de nuevo su vida sin estar siendo buscado por Error y tener que vivir con el constante temor de que en cualquier momento podrían capturarlo, pero quizás hablando con Error eso acabaría y podría vivir en calma de nuevo, tan solo tenía que enfrentar sus miedos y no ser un miedica, debía ser fuerte con sus sentimientos, poder hacer algo solo, no tener que vivir con temor por no enfrentar lo que necesitaba enfrentar.

—Nada puede continuar si no hago ésto.—Murmuró con una pose heroica, una pose que casi todos vieron y se rieron por ello, mientras sus pupilas brillaban, había decidido que se mostraría lo más natural posible, así no tendría que aparentar ser más o menos maduro. Solo tenía que ser quien en verdad era, debía ser natural.

Pero no todo es tan fácil como parece, también existen los nervios, y eso pensaba que sería lo que sentiría cuando llegara a la mansión de Error, tendría nervios que serían muy complicados de quitar, pero se esforzaría en conseguir que nada pasara en la tercera fase, intentará conseguir el mejor resultado, y ese sería convencer a Error, algo bastante complicado, o eso pensaba, pero quién sabe, nada se puede saber hasta que pase, y quizás Error es alguien fácil de convencer.

El tiempo que quedaba para que el turno de Ink se acabara pasó, mientras él estaba refugiado en sus pensamientos, preguntando para si mismo que pasaría si no iba a ver a Error y decidía pasar el resto de su vida siendo un fugitivo hasta que se cambiara de pueblo. No, esa no sería la mejor opción, no podía hacer eso, debía enfrentar su miedo y acabar con lo que había comenzado. De nada servía ser un cobarde en esos momentos, porque si no lo hacía nunca podría saldar las cuentas con su pasado, las últimas cuentas que necesitaba, y encima eran las más importantes. 

Recogiendo todo lo que había, todos los empleados que acababan el turno en aquel momento se levantaron, preparados para esperar a que todos acabaran y poder irse del local. Ink se había sentado en una de las escaleras, mientras charlaba con Nicky, que explicaba cómo le había ido la jornada, pero tampoco se entretenían mucho hablando sobre el trabajo, pues ese tema era... Aburrido en todos los sentidos, pues era lo mismo para los dos. 

—¿Cómo es que hoy había tanta gente?—Preguntó Ink extrañado por la gran cantidad de gente que había aquel día, pero la respuesta era tan obvia que se retractó enseguida.—Bueno, no hace falta que me digas la respuesta, es muy obvia.

Al fin, Asgore y todos los demás empleados recogieron todo, pues el supermercado ya iba a cerrar, así que lo primero que deberían hacer sería esperar a que el jefe les diera el dinero y salir de allí para ir directos a casa. Ink esperaría a comer, pues su estómago rugía por algo de almuerzo. Ver diariamente toda una variedad de alimentos da bastante hambre, ¿saben?

Tomando su paga, Ink salió mientras se despedía con amabilidad, no quería ser borde con otros solo porque dentro de una media hora tendría que ir a hacer una cosa que tampoco le interesaba mucho, pero en el sentido de que no tenía ganas, pero tampoco podía hacer nada más.

Las calles estaban ahora llenas de vida, la gente caminaba con alegría y todos tenían una sonrisa plantada en el rostro, como si sus vidas no fueran tan complicadas, como si todo fuera sencillo en lo que tenían que hacer. Como si no tuvieran preocupaciones. Raro, el tiempo puede cambiar tu estado de ánimo bastante rápido, y eso era lo que estaba pasando en esos momentos, e incluso él estaba feliz por el tiempo.

El corazón le latía con rapidez, viendo como el reloj de la iglesia iba pasando mientras continuaba caminando, no tenía ganas de llegar a casa, pues sabía de que después tendría que ir a la mansión de Error sin poder evitarlo, ya tenía el plan elaborado y no se rendiría con tanta facilidad, menos ahora que estaba a punto de llegar a la tercera fase, no podía rendirse, o eso repetía en su mente.

Aunque en verdad, lo que sentía era mucho más complicado, no quería salir de casa, no quería hacer nada, pero si quería continuar con una buena vida eso era lo único que podría hacer, de ninguna manera podría retractarse ahora. Tenía que continuar, a pesar de las complicaciones, no se tendría que rendir, tendría que continuar con la esperanza que lo había llevado hasta ahora.

—Debo darme prisa.—Murmuró Ink viendo como el tiempo pasaba con rapidez y aún no había llegado al mote, tenía que continuar corriendo si no quería pillar a todos comiendo, no quería que todos lo vieran después de haber huido de la mansión, no podía hacerlo, la vergüenza lo consumiría si pasaba, porque bueno, después de una situación como esa no quieres volver a ver a las personas involucradas, sea cual sea la situación nos pasa a todos.

Las calles de nuevo comenzaron a cambiar, se estaba acercando al motel, pero debería ponerse de nuevo la capucha y esa idea no era nada tentadora por el calor que hacía en esos momentos y por el Sol que abrasaba a todos, pero intentaría subir rápido para no ser sospechoso, no debía ser sospechoso en esos momentos.

Ya en su habitación, tomó un papel de los que había comprado en la tienda, pues también tenía otro plan por si se rendía en el que tenía, así que tomando ahora de nuevo un pincel que empapó con tinta, empezó a escribir. Tenía otro plan, otro plan que definiría al fin su futuro, su destino, pero que podría también resultar fallido, pero ahora  no importaba, escribiría una carta en la que explicara todo lo sucedido, y esa carta sería dejada por él mismo en el buzón de la mansión, para después salir corriendo de allí.

Un plan cobarde pero bastante confiable a la vez, así que no tendría que preocuparse por si el plan fallaba, dado a que no había puesto el nombre en el sobre y la carta sería sí o sí abierta para saber de qué trata. Ese plan ya se había pensado durante hace mucho tiempo, pero nunca pensó que lo haría funcionar.

No sabía qué palabras utilizar, pero sabía que el papel no era infinito y debía escribir lo justo, sin pasarse y sin poner pocos detalles, debía dejar claro todo lo que sentía y podría al fin vivir en paz, sin tener que vivir en presión por poder ser capturado en cualquier momento y no tener que arrepentirse de sus acciones del pasado, no quería tener que arrepentirse en el futuro, por eso debía hacer aquello.

Moviendo el pincel, escribiendo todas las palabras que necesitaba expresar, la carta comenzó a tomar forma, mientras escribía todos los sentimientos que sentía. Sus sentimientos se mezclaban mientras escribía eso, su cara mostraba tensión cuando su mente se quedaba en blanco y la cara de alegría al ver que encontraba las mejores palabras. Esas y muchas más emociones se reunían en su cara cuando las cosas le sucedían, eran inexplicables.

La carta poco a poco se estaba quedando sin espacio, y eso empezó a preocupar a Ink, que se había dejado llevar al escribir, así que empezó a reducir las palabras, acabando la cara con una cortés despedida, y con una sonrisa en su rostro, sabiendo que nunca más se tendría que preocupar por lo que pasaría en su futuro, no tendría que preocuparse por el mañana, sino disfrutar el presente con todo lo que pudiera.

Doblando la carta por la mitad, Ink se la guardó en el bolsillo, intentando no se arrugara, aunque lo más probable sería que sí, así que decidió tomar la carta por sí mismo para que no hubieran accidentes a la hora de que Error intentara leer, no quería que todo lo que había escrito fuera en vano, nunca se lo perdonaría, pues lo había escrito con todas las ganas del mundo y con sus sentimientos floreciendo.

Preparado para salir, se empezó a mover por la habitación, llegando a la puerta y abriéndola, colocando bien su sudadera, no quería ser atrapada, y aunque colocara la carta en el buzón de Error no podría simplemente ir sin la capucha porque sí, debía esperar unos cuantos días para empezar a actuar un poco más libre, comprobar de que los carteles habrían desaparecido y después... Después comenzar con su nueva vida tal y como había planeado, tal como su plan indicaba.

Las calles empezaban a llenarse todavía más de personas, no comprendía como París podía tener tantos habitantes y que la mayoría viviera en pésima condiciones, no tenía sentido, pero no podía hacer nada por evitar eso, aunque quisiera, el equilibrio entre el dinero no existe en ningún lugar, y eso pocas personas podrían evitarlo, o es decir nadie.

Los barrios comenzaron a cambiar poco a poco, hasta que llegó a la gran mansión de Error. Nadie lo había descubierto mientras iba hacia allí, cosa que ayudó a llegar mucho más rápido y sin problemas, pues no tenía que preocuparse por tener que mirar todo el rato al suelo, pues eso significaba perder mucho tiempo que podría utilizar para poder llegar a la mansión.

Mirando hacia todas las direcciones, tomó la carta con firmeza, mientras se dirigía al buzón que había enganchado en una pared, mientras lo abría y colocaba la carta dentro, intentando que quedara bien y que no se arrugara. Su plan ya se había completado, ahora solo faltaba esperar a que Error leyera la carta, y por ello durante el tiempo de espera tendría que continuar ocultándose con la capucha a cualquier hora que saliera a la calle, no podía simplemente dejar la carta e ir por la calle como si todo se hubiera arreglado de la nada.

Tenía que esperar y eso es lo que haría, no se precipitaría, tendría que ser bastante paciente si es que no quería ser tomado antes de que Error leyera la carta.

Y así, con la cara llena de esperanza, se empezó a mover de nuevo por las calles, llegando a su 'casa' unos minutos después, con una cara llena de esperanza pensando en cómo sería su nueva vida, pero por alguna razón no tenía mucha esperanza en él, no se sentía feliz al haber dejado allí la carta. Se sentía como si hubiera hecho mal las cosas, y no podía quitarse esa sensación de encima, era imposible.

-

Había pasado un día después de que Ink colocara la carta en el buzón, pero todavía Error no había salido de la casa en ningún momento, así que todavía no había podido tomar la carta, pero un sirviente sí, llevando el papel doblado hacia su señor, junto un montón de paquetes y otras cartas que habían en el buzón.

Una vez todas las cartas se hallaban en el escritorio de Error, éste se puso a tomar las que le parecían mucho más interesantes, y entre ellas estaba la de Ink, que comenzó a leer sin saber de quién era la carta, cosa que no se sabría hasta que no la acabara de leer, así de que estaba leyendo algo sorpresa, pero no tardó en captar de que la carta era de Ink, algo que lo sorprendió.

Querido Error, hace tiempo que quería decirte todo lo que voy a escribir en ésta carta.

Nunca pensé de que nos separaríamos, pero por ahora eso es la mejor opción, los dos necesitamos tiempo sin vernos.  

No me culpes, es lo mejor que podemos hacer, sí o sí, y no nos podemos negar, pues eso complicaría mucho más las cosas, y eso es lo que menos queremos los dos, así que te explicaré mis motivos para que nos dejemos de ver por siempre.

Sé que suena cruel y todo eso, pero no podemos seguir como antes, todo debe tener su inicio y su fin, y esto es el fin de nuestra relación de amistad.

Debo decirte que escribir esto es doloroso, pues yo pasé la mayoría de mi juventud enamorado de ti, haciendo retratos de ti, soñando como sería poder estar contigo. Y eso mismo sucedió, para después enterarme de que tú eras mi amigo de la infancia, cosa que reforzó todavía más mi interés en ti.

Te ruego que me perdones por haberte pintado en tantos cuadros como un acosador, pero era algo que me relajaba sin saber por qué, y eso es algo que he descubierto hace poco: me sentía a gusto haciendo retratos de ti porque tú eras la razón por la que seguía viviendo, no sabes el sufrimiento que viví estando en la calle, sabiendo que en cualquier momento podría morir de hambre.

Sé también de que ya has visto esos cuadros y pensaste de que te había estado siguiendo durante mi estancia en la calle, por favor, perdona por eso, yo solo escribo esto para que hagamos las paces y poder vivir al fin en separado y sin que nos arrepintamos.

No, no te tengo rencor por haberme gritado, sé de que has sufrido mucho con tus padres, y no me importa de que descargues tu furia sobre mí, pero quiero que sepas de que yo también tengo sentimientos, de que cuando yo era pequeño no sabía que hacer. Tú siempre has sabido de que yo era muy ingenuo, inocente, no sabía como vivir solo, por eso no supe cómo actuar cuando mis padres murieron, no sabía cómo tenía que hacer las cosas, y por ello actué de esa forma, pensando de que estaba solo.

Por favor, perdóname por haber huido como un cobarde, pero era lo único que podía hacer, pensaba de que podría olvidar mis sentimientos si no estaba contigo, pero no podía parar de recordarte, y eso me llevó a planear algo para poder volver a sonreír con felicidad, pues muchas de mis sonrisas de hace tiempo eran falsas. Solo falsas, no sabía qué era la felicidad, pero intentaba salir para adelante, y esto es el resultado, poder haber superado mis miedos.

A veces sentía de que no estaba haciendo lo correcto al haberme ido de la mansión, pero ahora pienso de que podré rehacer mi vida, podré volver a ser feliz y conseguir un hogar después de tanto tiempo estando siendo como un turista en tu mansión.

Eso ha sido mucho de lo que siento y lo he escrito para que pudieras saber de cómo me siento, o al menos que te hagas una idea, por eso he planeado escribirte la carta, para poder completar la tercera fase de mi plan, de una forma cobarde pero confiable. 

Hasta nunca, Error.

Ink

Error dejó caer la carta, riendo de una forma triste, intentando pensar que eso era tan solo un sueño, pero no, todo eso era real, Ink le había dicho que había estado enamorado de él durante un montón de tiempo, y de que no lo quería ver nunca más.

El objetivo de la carta era de que ninguno de los dos se arrepintieran de sus acciones, pero ahora mismo Error se estaba arrepintiendo, arrepintiéndose de haber hecho que sus padres le dominaran la mente, y como resultado haber gritado a Ink todo eso, todo eso que en verdad era falso.

Y no podía simplemente dejar de que Ink tuviera que vivir con la presión de estar siendo buscado por él, así que con lágrimas en los ojos mandó desenganchar los carteles, aún arrepentido. 

Quizás no todo acaba con un final feliz, ¿no? Por eso ahora deberían aprender a vivir por separado, tendrían que olvidarse los dos, y pensar de que una vez en su pasado fueron felices juntos.

Final malo 2: Vivir por separado.

Pues... Ayer no pude actualizar por cosas personales (Pinshi Danganronpa 2 ;-;) y pues hoy al fin he podido, y bueno, debo decir de que ahora empezarán los finales buenos :D

Aquí el dibujo para NataliaRemy, me salió fatal, perdón por no haberlo pintado, no estaba muy animada para pintar TuT

Esa calidad papuh (?

Sí, es Super feo Outertale Sans :v

Y aquí un dibujo bien feo que hice en photoshop de Nagito Komaeda <3 (Pinshi danganronpa 2 x2 ;-;)

No sé dibujar capuchas :D (? Y tengo un grave problema con Komaeda y Hinata. Osea, dibujo a Komaeda y lo hago en diez minutos, intento dibujar a Hinata y no sé dibujar su pinshi pelo :'v 

No sé cómo no me salió bizco el Komaeda de capucha fea :'u 


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