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Capítulo 23

En una polvorienta habitación con unas penosas luces encendidas, el pintor se encontraba sentado en el suelo, con la cabeza entre las rodillas, sollozando, abrazándose a si mismo. Se sentía fatal, había reprimido esas lágrimas por un largo tiempo, y eso no era bueno para él. A veces es mejor llorar cuando lo requieres y no guardarlas lágrimas, eso es muy malo, pues te conviertes automáticamente en una bomba monstruo que puede estallar en cualquier momento, de ira o de frustración.

Todos necesitamos tiempo para recuperarnos, llorar no nos hace débiles. Puedes liberar toda tu frustración, toda tu pena, puedes dejar salir todo lo que estabas reprimiendo con todo tu corazón. La gente no suele llorar porque otros piensan que eso es para débiles, pero si no lloras al final puedes estallar, aunque lo evites.

Llorar puede sacar tu tristeza. ¿Qué sería de nosotros si no llorásemos? No mostraríamos compasión, llorar nos hace humanos. No hagas caso a esas tonterías de que llorar es para débiles, no debes creerlas, debes ser tú mismo y no hacer caso a la gente que te quiere manipular en contra de su voluntad.

Todo le estaba yendo tan mal y a la vez bien que ya no sabía de que humor debería estar. Había ganado el trabajo, ganaría una generosa paga de cien euros cada día. Pero por otra parte, tendría que huir, se cauteloso cuando saliera a la calle y todo porque Error lo buscaba. Esto ya parecía un cliché, y no, no le gustaban las cosas clichés, muy comunes para su gusto, las cosas comunes y repetidas miles de veces molestan a todos, o a casi todos.

Quería gritar, quería sacar la ira que contenía desde hace unos días por culpa de la frustración de no poder vivir tranquilo, sin tener que estar siendo buscado por Error, quería vivir una vida normal, con sus padres, con todos sus seres queridos, con sus amigos de la infancia. Pero eso se le fue arrebatado en su adolescencia, dejándolo en la más profunda soledad, una de la qe no se zafaría en años, años que durarían una eternidad para él.

La habitación estaba a oscuras, había bajado las persianas para que nadie lo viera, aunque era poco probable ya que estaba bastante alto como para que alguien pudiera espiarlo. Pero de todas formas ya nada le importaba, quería desaparecer, quería volver a nacer para poder rehacer las cosas que hizo mal, alertar a sus padres sobre el accidente que sufrirían.

Pero de nada servia lamentarse en esos momentos, no podía hacer nada para poder volver a sonreír, solo esperar a que el tiempo cambiara todo lo que había hecho, a remediar todos los errores que había cometido y poder ser feliz de una vez por todas.

Maldecía haberse enamorado de Error, de haberse quedado donde él siempre pasaba para ir a trabajar, maldecía todo lo que había hecho relacionado con el empresario, pero de nada servía lamentarse, ahora debía afrontar las consecuencias, unas consecuencias que no eran nada buenas, aunque si luchaba podría salir de ese pueblo y comenzar una nueva vida.

Una nueva vida era lo que más deseaba en esos momentos, solo quería volver a comenzar, de cero. Pero aunque el tiempo pasara, no podría olvidar lo que había pasado en un pasado. Su mente era un lío, tenía todo los sucesos trágicos que había pasado en su infancia revoloteando por allí, haciendo que tirara lágrimas que se podría ahorrar sin problemas.

Todos habían conocido al lado dulce de Ink, el que si lloraba era tan solo derramar cuatro gotas y después volvía a sonreír para comenzar de nuevo y a reparar los errores que había cometido, nadie había conocido al Ink depresivo que se había guardado por años, desde que sus padres murieron. Pero ahora quizás muchos conocerían ese lado y no el positivo que siempre tenía.

Odiaba que la gente lo viera como alguien débil, aunque lo fuera un poco. También podía afrontar los problemas, si no fuera fuerte no podría haber sobrevivido con esperanza en la calle, habría muerto en los primeros meses. Pero no, eso no ocurrió, pudo seguir adelante con esa sonrisa tan característica que adornaba su rostro.

Los ruidos de la lluvia chocar contra el vidrio sacó a Ink de sus cavilaciones, pero seguía llorando, pensando en como sería su vida si sus padres no hubieran muerto. ¿Ahora estaría estudiando la carrera de pintor? ¿Podría aún seguir con sus padres, ir a visitarlos, poder hablar con ellos y pedir consejos a su madre? Quizás sí, quizás no. No todo se puede adivinar, aunque ese accidente no hubiera ocurrido quizás un tiempo después habría pasado otro, o no. Ink no podía adivinar todo, no era alguien con poderes, pero tampoco le interesaba.

Ahora, con el lúgubre sonido de la lluvia chocar contra el vidrio, los árboles y edificios, Ink se tumbó en el polvoriento suelo, con objetivo de dormir, de poder pasar ese día, olvidar sus penas y volver a sonreír como si no hubiera pasado nada, como si su vida fuera feliz. Pero esos días su sonrisa se había tornado muy falsa, y mucha gente lo había notado, no eran tontos como para no darse cuenta.

¿Por qué la vida es tan injusta en todos los sentidos? Nunca lo sabremos, a no ser de que la respuesta sea tan simple que no la hayamos visto por su simpleza. Quizás la vida es tan injusta por culpa de las personas, quizás nosotros somos los que construimos este desesperante mundo que te puede arrebatar toda la felicidad en minutos y no puedes hacer nada para remediarlo, ni para evitarlo, que es lo que todos queremos, queremos evitar que nos arrebaten lo que más nos importa y nos sirve en la vida.

¿Por qué los monstruos son tan débiles en cuanto sentimientos? Si no lo fueran Ink podría regresar con Error, gritarle que lo perdonaba, que lo amaba, pero eso no podría ser, él no era fuerte en ese sentido, no deseaba hacer algo mal y que no lo perdonaran jamás. Odiaba sus inseguridades, que lo seguían por todo el camino que recorría para llegar al final, un camino llamado vida. Un camino lleno de complicaciones, recompensas, esperanzas. Un camino que cambia de persona en persona, cada monstruo tiene el suyo, a veces más complicado o más sencillo. Pero todas las vidas de todos tienen algo en común: que en cualquier momento se te puede arrebatar la felicidad. A veces te quedas sin la alegría unos días o meses. Otras durante toda la vida.

Ink maldecía por dentro, pensando en como podría ser un poco más fuerte para enfrentar sus problemas, pero no podía hacer nada, su naturaleza era ser alguien amable, no alguien que puede decir no a todo lo que le preguntaran o cosas por el estilo, era alguien demasiado blando como para cambiar su forma de ser de forma tan sencilla.

Ya le gustaría poder cambiar, poder ser más fuerte, poder enfrentar sus problemas sin temor a ser descubierto, sin tener miedo de poder hablar con Error y decir que lo amaba, pero que debía dejarle en paz, no podía vivir como un fugitivo todo el tiempo en el que intente conseguir el dinero para huir de la ciudad y poder comenzar nuevamente su vida desde cero, o eso quería él, aunque no podía asegurarlo. Los recuerdos regresarían a él aunque lo intentara evitar, los recuerdos siempre vuelven, son algo que nunca desaparecen por completo, en cualquier momento puedes volver a recordar.

Eso puede ser muy odioso a veces, pero no se puede evitar. Incluso si pierdes la memoria seguirías recordando cosas poco a poco, los recuerdos irían regresando y en poco o mucho tiempo volverías a la misma situación que antes. ¿Horrible, verdad? Pues eso mismo le pasaría a Ink, que querría olvidar todo y no podría. Odiaba eso, diablos, todo era tan confuso también. Deseaba con toda su alma poder vivir en paz y no tener que sufrir una vez mas.

¿Por qué era tan débil? Porque había sido educado para ser amable, y no quería defraudar a sus padres. Estaba seguro que estaban en algún lugar, mirándolo, viendo como vivía, intentando ser feliz, por ello quería darles una buena impresión, quería ser el buen hijo que siempre fue, quería seguir como sus padres le enseñaron toda la vida.

Pero todo era tan complicado ahora como para seguir como si nada. La gente pensaba que INk no había sufrido con la muerte de sus padres, pero no era así, Ink sufría cada noche, recordando los besos de su madre, los partidos de fútbol que hizo con su padre, los juegos de mesa que compartió con ellos dos y las fiestas de cumpleaños que nunca olvidaría que hizo con ellos y sus amigos.

Los amó demasiado como para decir adiós tan pronto. Quería que su vida fuera con ellos, poder graduarse con ellos de espectadores, quería poder presentar a la primera pareja formal que tuviera a sus padres, poder ver su opinión sobre su pareja. En definitiva, tenía un futuro planeado para pasar con sus padres. Pero todo se arruinó ese estúpido día, ese en el que tuvo que afrontar la muerte de los seres a los que más quería.

Cada día sin ellos era un infierno, sobretodo a los primeros días después del accidente. Solo era un pequeño niño sin ayuda, él estaba solo sin sus padres ni familiares, en un mundo corrupto en el que podría morir en cualquier momento. Sin embargo, sobrevivió, aguantó por sus padres, pudo seguir con su vida. En un lugar no muy cómodo, pero bueno, algún lugar es un lugar.

Siempre se preguntó por qué tuvo que pasar el accidente justamente a sus padres. No, no deseaba que les hubiera pasado a otras personas. Solo se lo preguntaba, y quería saber la respuesta. Quizás el mundo quería que luchara por vivir, que supiera el verdadero dolor y afrontarlo solo, para que en un futuro problema saliera rápidamente de él sin sufrir tanto. Pero Ink seguía siendo débil, después de todo lo que había pasado.

Pero tenía que agradecer de haber pasado el tiempo que pasó con sus padres., y que ese tiempo hubiera sido tan bueno y agradable, que querría repetirlo muchas veces. Por desgracia, no estamos en un vídeo, no podemos rebobinar. No podemos hacer nada de eso, debemos avanzar sí o sí, somos un vídeo en grabación, un vídeo que se grabará en nuestras mentes, guardando cada tomo, cada escena se guarda en tu mente dispuesta a salir en el momento menos oportuno. Así es nuestra mente, funciona en contra de nuestra voluntad y no podemos remediarlo.

Ah, como odia Ink a su mente. La odia con toda su alma y mucho mas allá, quería poder vaciar su mente de todos los recuerdos y poder de veras hacer una nueva vida. Pero no arriesgaría todo por olvidar unos estúpidos recuerdos que podrían servirle para el futuro, o no, no lo sabemos, algún día lo sabremos. Por ahora, Ink deberá esperar, intentar huir de Error, poder conseguir el dinero suficiente para huir de París y volver a empezar su vida en cualquier pueblo a las afueras de allí, pues sabía que Error no saldría de París, ese era su principal lugar de empleo, así que no tenía necesidad de irse de allí, y eso significa que Ink estaría a salvo al fin.

Pero no podía cantar victoria aún, quizás podrían salir mal los planes en distintas ocasiones. Quizás no todo lo que estaba planeando podría salir necesariamente bien y quizás lo descubrirían a mitad del plan, sin poder huir ni escapar de sus 'agresores'. Sabía que Error no se rendiría tan pronto, sabía que no era de fiar y que podía llamar incluso al ejército para encontrarle.

Sabía que su vida no será tan sencilla en esos momentos y que no podría escapar de su destino, pero él lo intentaría de todas formas. No era alguien que se rendía tan fácil.

Y después de tanto tiempo llorando, se levantó, se levantó para ir a la cama, limpiarse las lágrimas, cerrar los ojos y empezar a planear como quitar cada trauma de su cabeza, comenzando por sus padres, comenzando por los seres que tanto le querían. Para continuar con sus ex-compañeros de colegio. Una de las cosas por la que estaba orgulloso era por su inmensa capacidad de recordar rostros o nombres, y eso le serviría de mucho para lo que quería hacer.

Para comenzar a reparar los recuerdos que martilleaban su mente y poder seguir con su vida sin remordimientos.

Él haría todo para poder volver a sonreír sin una sonrisa falsa, haría lo que sea para regresar al antiguo sonriente niño que una vez fue.

Ese era el comienzo de su nueva vida.

CONTINUARÁ

Okey, okey. Al fin actualizaré. Solo digo que no, mañana no actualizaré, dos días de actualización significa menos tiempo para mis hobbys. Además, estos son ya casi los últimos capítulos, ya mismo llegaremos a los finales.

Haré unos cuantos, buenos y malos, podréis elegir el que más os guste, o como queráis. Solo diré de que habrán dos malos (o eso creo, solo estoy planeando) y dos buenos. Los dos buenos están asegurados. También habrá otra sorpresa que no puedo revelar, pero que cucharadreemurr sabe ;p Solo lo sabe ella, no diré a nadie más.

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