Capítulo 12
Ink seguía con los ojos cerrados, mientras Error seguía dándole un choque de dientes, o podríamos decir beso esquelético. Se sentían como en el cielo, los sentimientos se mezclaban, era una sensación dulce que revolvía sus estómagos, como si millones de mariposas revolotearan por allí.
La gente que pasaba por allí veía con repulsión a esos esqueletos que sentían una emoción única en esos momentos, no les importaba la gente o los niños que habían en el parque, no tenían que hacerles caso, ellos eran libres de hacer lo que quieren, no tenían que ser juzgados por sus acciones, unas acciones que eran inofensivas que no dañarían a nadie, por ello la gente no tenía derecho a juzgar.
Pero quizás que los viesen podría suponer un cambio en la vida de Error, si sus padres descubrían que estaba enamorado de un chico nunca más querrían hablar con él. Sí, ellos saben que su hijo es bisexual, pero no permitirían que tuviera una relación con un hombre, sería un gran golpe en la fama actual de su hijo.
Error sabía eso de sobras, sabía que sus padres no permitirían ninguna relación con un hombre, querían que él tuviera una relación con una mujer, que tuviera una familia y que sus hijos heredasen la empresa que tenía Error y la manejaran tan bien como el actual dueño. Pero el empresario no tenía esos planes, quería tener hijos, sí, pero con alguien a quien ama, no necesariamente tenía que estar con una mujer.
Las estrellas seguían apareciendo en el cielo, y la luna empezaba a ensancharse, Error se había separado de Ink, mientras lo miraba sin despegar sus ojos de su amigo, que estaba bastante avergonzado por lo que había sucedido, pero no les importaba, querían repetir el choque de dientes, pero ésta vez Ink correspondiendo. Y eso hicieron, ahora sin vergüenza, juntaron sus dientes, haciendo un pequeño ruido bastante extraño pero satisfactorio para Error. Un ruido que sonaría siempre que se besaran.
—Ink, ¿no te alejarás nunca de mí, cierto?—pregunta Error una vez se separó de Ink, que sonrió con calidez sintiendo las mariposas danzar en su estomago, estaba feliz, y se notaba, sus ojos tenían un brillo especial que demostraba emoción. Ahora era seguro que Error sentía lo mismo que él, era completamente seguro.
—Nunca me alejaré—responde de manera tierna ahora siendo él el que besa a Error, que cierra los ojos y corresponde gustoso.—Tú tampoco te alejarás, ¿verdad?—pregunta ahora con un nudo en la garganta, los pensamientos de perder a Error lo entristecen, no sería capaz de volverlo a perder.
—Nunca me permitiría alejarme de ti, Ink.—Dicho esto, Error abraza a Ink, que suspira y corresponde, intentando pensar en algo que no sea el empresario, pero su aroma lo hipnotiza, sus palabras y sus brazos. ¿Todo sería bueno? ¿O llegarían los problemas? Esperaba que fuera la primera opción, el fue siempre alguien sensible, no se creía capaz de intentar resolver problemas demasiado fuertes. Pero pensaba que haría todo por Error, no podía dejar de amarlo por estúpidos problemas que podrían surgir, ya que de problemas siempre hay, en todos los lugares del planeta.
—¿Siempre juntos?
—Siempre juntos—promete Error mientras toma la mano de Ink, necesita sentir su cuerpo, necesita saber que siempre estarán juntos sin ningún problema o dificultad de por medio, ahora era su momento azucarado, el tiempo en el que disfrutarían juntos, un tiempo que todas las parejas han tenido, sí o sí.
Era bastante tarde, no sabían la hora exactamente, pero debían ir ya a la mansión de Error, aquella velada nunca saldría de sus mentes, se quedaría guardada, como un recuerdo inolvidable, uno que te persigue durante toda la eternidad sin poderlo olvidar. Son uno de esos recuerdos esenciales que hacen tu vida, no los puedes olvidar así porque así, no se puede, aunque lo intentes, esos recuerdos forman tu vida, le dan sentido.
Los dos esqueletos se levantaron del banco dónde estaban sentados, mientras entrelazaban sus manos con ternura, sin timidez, solo con amor, no se habían confesado pero sabían que se amaban, no hacía falta confesarse, pues solo sería repetir lo que ya sabían.
Se dirigieron a una plaza bastante iluminada llena de niños, jóvenes y adultos que disfrutaban de ese domingo, hablando, los niños jugando y los jóvenes contando cosas sobre sus vidas universitarias. Error no quería ir en taxi, prefería llamar a su limusina, sería más seguro a esas altas horas de la noche. Ink asintió ante la idea de ir en un coche seguro, nunca le habían gustado demasiado los taxis, siempre tuvo miedo de encontrar a un secuestrador dentro de esos inofensivos coches amarillos.
—Tengo sueño—dice Ink bostezando, aquel día gastó bastante energía, ahora las consecuencias eran tener demasiado sueño y cansancio para el día siguiente. Error suspira mientras pasa un brazo sobre el hombro de Ink.
—Yo también.
Después de veinte minutos que pasaron entre chistes y charlas la limusina llegó al fin, la limusina dónde prácticamente empezó todo, dónde Ink viajó, desmayado, deshidratado y con inanición. Ink y Error subieron, allí habían unos cuantos mayordomos y Alphys, que sonrió al ver la cercanía de esos dos esqueletos.
Ésta vez, Ink no estaba durmiendo en el interior de ese largo coche, y se sentó junto a Error, notando la comodidad de esos sillones y la suavidad del suelo. Esa limusina se podría incluso convertir en una casa con todas las cosas que habían allí dentro, era increíble el dinero que Error poseía, pero era normal, dirigía la empresa más famosa de Francia.
El camino no fue silencioso, estuvieron hablando bastante animados, pero no sacaban el tema del beso, ahora no hacía falta de hablar sobre eso, ahora hablaban como amigos de toda la vida, contando cosas sobre gustos o anécdotas distintas.
Al llegar a la mansión, Error ofreció un vaso de jugo a Ink, que aceptó gustoso. Juntos, se sentaron en una barra que había en la cocina y tomaron el zumo mientras hablaban. Pero Ink no quería dejarlo ir, quería pasar todo el tiempo posible con Error, quería permanecer toda la eternidad juntos.
—Bueno, Ink, será mejor que vayamos a dormir, mañana debo trabajar y no quiero tener sueño.
—Puedes... ¿Dormir conmigo?—Preguntó tímido Ink mientras bajaba la mirada, Error sonrió ante ese lindo acto por parte de su amigo. No podía negarse, sería un pecado negarse a eso, no le preocupaba lo que piensen los demás, él haría todo por su Ink.
—Claro—contestó mientras Ink sonreía y se levantaba de su taburete al igual que Error, mientras se dirigían a la habitación del pintor. Al llegar Ink abrió la puerta, dejando ver el solitario cuarto, oscuro, desde el cual se podía ver el jardín a la perfección. La luz lunar no iluminaba mucho y por ello tuvieron que abrir las luces. Allí, Ink dijo que se iría a cambiar, que él hiciera lo mismo.
Así, una vez los dos en pijama, fueron a la cama, dónde se quedaron mirándose con un leve rubor en sus pómulos. Al dormirse, Ink se dio la vuelta, y por reflejo Error rodeó con sus brazos el pequeño cuerpo del pintor con dulzura, mientras seguía en su sueño, pero notaba la calidez del cuerpo contrario, y eso aceleraba su corazón, no hacía falta hablar para demostrar su cariño, no necesitaba palabras, los gestos pueden hablar por si solos.
-
La mañana llegó, eran las seis exactamente, y Error seguía durmiendo junto a Ink, sin intenciones de despertar. Pero no quería salir a trabajar, aunque fuera necesario, quería estar al lado de Ink. Pero no, eso no podía ser, no podía faltar ni un día al trabajo, nadie más podía encargarse de la empresa si el no estaba.
Pero su sueño no duró bastante, su calma se esfumó y empezó a abrir los ojos, intentando saber dónde se encontraba. De golpe, todos los recuerdos vinieron de repente, mientras apartaba sus brazos del pequeño e inofensivo de Ink, intentando que no despierte.
Se levantó con cansancio de la cama, mientras se dirigía al refrigerador, de dónde sacó un envase de leche. Luego se acercó a un armario de dónde sacó dos rebanadas de pan. Ink nunca supo que allí en su habitación había comida porque ni había investigado a fondo, pero bueno.
El empresario se sentó, tomando un desayuno adelantado, cada lunes debía ir al trabajo más temprano, así que no podía desayunar en su casa, debía de comer dos horas antes, y eso lo enfurecía, pero no podía hacer nada.
Los ojos de Ink se abrieron al sentir el sonido de un plato ser dejado en la mesa, mientras bostezaba, no sabía que hora era pero sabía que era temprano. Con la vista nublada giró la cabeza, viendo que las luces estaban encendidas, y allí, en la mesa, Error comía unas rebanadas de pan con mermelada y tomando un vaso de leche.
—¿Error?—Pregunta confundido, pero luego se acuerda de que aquel día era lunes. Suspiró con resignación y se levantó, sabiendo que aquel día el empresario debería ir antes al trabajo, cosa que lo entristecía, se acordaba de todo lo que pasó la noche anterior, los choques de dientes, el cine, el restaurante... Todo fue tan genial, quería repetirlo pero no era lo suficientemente valiente.
—Oh, buenos días, Ink—sonríe mientras alza la mano en señal de saludo, Ink hace lo mismo mientras se sienta enfrente de Error, que lo mira fijamente saboreando el pan.
—¿A qué hora te debes marchar?—pregunta Ink mientras dirige su mirada a la comida de Error, que lo mira con semblante serio.
—Dentro de una hora, debo ir a vestirme, perdona por no poder pasar más tiempo a tu lado—se disculpa Error mientras se alza de hombros, le gustaría tener vacaciones, pero él era muy estricto con el trabajo, no quería dejar de trabajar.
—Ah...—suspira con frustración Ink, no quiere que Error se marche, pero en unos minutos éste tuvo que marcharse a su habitación a cambiarse, no sin antes dar un choque de dientes en el pómulo derecho de Ink, que sonrió como una colegiala enamorada, pero en este caso sería un pintor enamorado.
*Cuatro horas después*
Eran las diez de la mañana, tres horas atrás Error se había ido, dejando un vacío en el corazón de Ink, que deseaba que fueran las dos para que su amado regresara. Se le hacía extraño en llamarle amado, pero así son las cosas.
La mañana parecía transcurrir normal, pero alguien tocó el timbre. Como todos estaban ocupados, incluso los mayordomos, Ink decidió ir a abrir la puerta. Y allí se encontró dos pequeños niños, esqueletos también, con ropa bastante rota, uno con una bufanda demasiado larga y ojos brillantes y el otro encapuchado con un rostro avergonzado. Ink les sonrió con dulzura, de alguna manera les recordaba a algún tipo de fusión de Error y él.
—H-Hola...—dice el encapuchado, que estaba tomando la mano del de bufanda, que parecía tener mucha más energía.
—Venimos porque es mi cumpleaños y la señorita encargada del orfanato nos ha permitido venir a vender cosas. El dinero sería par a nosotros dos—dice orgulloso el de bufanda mientras saca de una bolsa un montón de colgantes, pulseras y adornos. También habían papeles para cartas. Lo que más agradó a Ink fue un pequeño colgante en forma de corazón, que según el niño era casero. Y el pintor sabía que era cierto, él de pequeño también hacía de esos, así que decidió comprarlo. Pero se indignó al saber que eso solo costaba quince céntimos, ¡una cosa casera que vale sólo quince céntimos!
—Entren, ahora os pago, pequeños—dijo con un tono dulce Ink. Los niños se miraron dubitativos, pero ese chico les transmitía confianza de alguna forma, así que pasaron. Alphys, que en ese momento pasaba por allí, pudo verlos, y dio un chillido al ver sus prendas y sus cuerpos débiles, corriendo para llamar a mayordomos que los pudieran ayudar.
—Guau...—dice sorprendido el encapuchado, mientras gira sobre si mismo, viendo esa enorme mansión, nunca pensaría que alguien tan amable como ese pintor los recibiría allí, pensaba que vivirían viejos amargados.
—Esto es enorme—dijo ahora el de bufanda con un brillo especial en sus ojos. Ink rió ante los rostros de esos niños, mientras los guiaba hacia su habitación, dónde tenía alguno de sus ahorros que consiguió vendiendo cuadros. Tenía en total ciento tres euros, pero decidió darle a cada uno de los niños diez de esos.
Los pequeños se mostraron sorprendidos ante el dinero que les ofreció Ink, e intentaron negarse, pero Ink estaba determinado a ayudar a esos jóvenes que vivían sin padres. Incluso le gustaría adoptarlos, pero no estaba preparado para ser 'madre' y no tenía pareja oficial.
—Tengan—dijo una vez más Ink, cansando a los niños, que con un nudo en la garganta aceptaron. Uno de los mayordomos llegó por orden de Alphys, y al ver a los pequeños en tan mal estado les ofreció de comer y ropa infantil que les serviría para mucho tiempo.
Ahora, ellos dos, agradecidos decidieron presentarse. El encapuchado se llamaba Gradient y el de bufanda Paper Jam, pero le suelen llamar solo Jam.
Después de la comida, los niños debían regresar a su orfanato si no querían tener una regañina por parte de la señorita que cuidaba de ellos, así que apresurados salieron de la casa con una enorme sonrisa.
Ink se sentía bien, había ayudado a dos niños que estaban pasando por lo que él pasó, pero ésta vez estaban en un orfanato. Pero parecía que estaban muy mal cuidado por sus cuerpos esbeltos y su ropa polvorienta.
Pensaba que juntando dinero podría sacarlos de allí junto a Error, sentía que esos niños serían muy importantes para su vida, pero no sabía por qué. Las horas pasaban e Ink seguía dándole vueltas a esa pregunta hasta que llegó Error.
Éste tenía una gran sonrisa en su rostro: había conseguido unas vacaciones de una semana, uno de sus empleados más fieles dirigiría el local por él, Error merecía unas buenas vacaciones. Ink al sentir eso se puso a saltar de la alegría, podría pasar más tiempo con su querido empresario, podría pasar más caricias y más choques. O quizás no. Pero lo que iba a suceder era la primera opción.
CONTINUARÁ
Soy la wea imbécil :'v cerré google sin que una parte del capítulo se guardara y por eso ahora es tan corto, no me peguéis :,v tuve que reescribir fak :-v
Oh Dios, dentro de poco será Septiembre. Por una parte no quiero que sea, aunque falte un mes, porque será mi primer año de instituto, peor por otra parte estoy feliz porque será mi cumpleaños y haré 12 años :D No sé como lo celebraré, pues cae 30, es decir Viernes :'D (Party hard loco)
Y sí, Jammy y Gradient serán importantes, pero no en ésta historia >:D
Disfruten de que ahora no hay problemas en la relación de Ink y Error... :)
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