Titanio
- Esto es demasiado... -jadea leve para después tomar aire y suspirar de forma pesada-
Disparos y gritos era todo lo que se oía por el lugar, el día igual era lluvioso pero para ella lo único que podía escuchar eran los cuerpos caer al acabar con sus vidas con un solo disparo. En el campo de batalla todo era un caos, a veces solo se preguntaba si las vidas que se pierden en las guerras valían la pena.
Ese pensamiento fue interrumpido al ver al enemigo frente a ella, sin dudar, disparo al soldado enemigo volviendo a su labor. El tiempo pasaba y esa guerra interminable casi llegaría a su fin.
-abre sus ojos de golpe al ver su cuerpo caer- ¡MAYOR!
Pero... ¿A qué precio?
-gruñe frunciendo el ceño disparando a la cabeza al enemigo que estuviera cerca acercándose al cuerpo del hombre que la cuido- ¡Mayor! Respóndame, ¡Por favor!
???: -su respiración era entrecortada sosteniéndose el pecho, lugar donde recibió una bala que poco a poco acaba con su vida- T-tranquila... Pronto e-estare bien... -dirige su mano a su rostro acariciando suavemente su mejilla retirando las lágrimas que salían de sus ojos- N-no llores... No tienes por qué llorar...
- P-pero está herido...
???: Estaré bien... No te preocupes, siempre voy a cuidarte
- M-mayor... Y-yo... ¡Agh!
Un disparo en su hombro la había interrumpido, el dolor la había confundido, no por el disparo, si no por el mismo dolor, eso era algo que no había sentido desde hace mucho. Ella volteo a ver al causante y lo asesino de un disparo. Después de acabar con su vida, ella seguía confundida, y poco a poco dejaba de escuchar el ruido a su alrededor volteando su rostro a la dirección de su superior, miraba como movía los labios pero no podía escucharlo.
Tal vez aquella confusión la había aturdido o la había dejado sorda, su superior le hablaba pero ella seguía con falta de orientación. Sin tener otra opción simplemente deja salir unas pocas palabras.
- Te siento gritar... Pero ni una palabra llega... Hablo por hablar, sin que decir...
El hombre solo la miraba con lástima y tomo su rostro atrayendola al de él besando su frente con cariño, está solo se quedó estática aún desorientada. No había pasado mucho después de que la guerra terminará al igual que la vida de su superior.
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Han pasado un par de años, la chica tenía 11 años de edad y se encontraba escapando de una casa lujosa en la cuál solía vivir antes, pero no era por su decisión si no por que se lo obligaron.
Sky: Tranquila pequeña -jadea volando lo más rápido que puede- Te llevaré a un lugar mejor, donde no te sigan haciendo daño
Solo asiente la pequeña cerrando sus ojos apoyándose en su pecho, se encontraba temblorosa y cansada debido a las drogas y extracciones que le hacían a su cuerpo. La menor tenía vendas en sus brazos, piernas, torso y cuello también teniendo parches y curitas en su rostro. La mayor al perder de vista a quienes las perseguían logra llegar a una pequeña casa cerca de la ciudad.
Al estar a unos cuantos metros de la casa dos hombres salieron corriendo de la casa dirigiendose a ambas, dejando a ver unos 3 niños parados en la puerta de chismosos
Leo: Sky, te dijimos que no fueras a ese lugar -mira a la niña- Dios mío...
Aquiles: Maldición... Esta más herida que desde el fin de esa guerra hace dos años
Sky: Les dije que lo haría, no podía permitir que le hicieran más daño a esta niña
Después de esas palabras la menor se quedó dormida solo pudiendo escuchar murmullos, los 3 jóvenes adultos se llevaron a la niña, la joven atendió sus heridas y trato todas las que pudo para que no quedarán tantas cicatrices en su cuerpo, tal vez tendría algunas, pero no tantas como las que tenía ahora.
Después de unos días, la menor despertó algo desorientada viendo sus manos y piernas, a un lado de ella había un espejo donde observaba su rostro sin expresión y herido en el reflejo. Para ella, parecía que todas sus heridas habían sido sanadas como por arte de magia o un milagro.
Takeo: Por fin despiertas niña
-voltea a ver a la puerta donde aquel niño extraño estaba parado frente a la puerta mirándola, solo que ella no le respondía-
Takeo: -se le acerca y al llegar se sienta en la cama mirándola burlon- Te ves fea así con tantas vendas en el cuerpo, eres desagradable -se empieza a reír-
-se le queda mirando de la misma manera neutral-
Takeo: -la mira extrañado al ver su falta de expresión- Y también eres rarita, ¿cómo es que no puedes hacer alguna expresión en el rostro?
- Me críticas, pero tus "armas" no funcionarán
Takeo: -la mira con desagrado- Ugh... Das asco...
Sky: ¡Takeo! -lo golpea en la cabeza con un rollo de periódico- ¿Quién fue el bárbaro que te enseño a decir esas palabras horribles? Disculpate con la niña
Takeo: ¡¿Por qué?! -se queja sobándose la cabeza haciendo berrinche-
Sky: Te voy a dar 3 segundos para que te disculpes con ella, empezando ahora... 1...
Takeo: ....
Sky: 2... *alza su mano de nuevo con el periódico*
Takeo: *bufa mirando a la niña* Lo siento por haberte dicho tantas cosas...
- No hay problema, de cualquier forma, tus insultos sin sentido e infantiles no me hacen efecto
Takeo: ..... (¿Por qué habla como si fuera mayor que yo? Yo tengo 15, ella cuántos tiene, ¿9?) -se baja de la cama se va de la habitación extrañado por la actitud de la niña-
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Takeo: ¿Estás bien pecosa? -toca su hombro mirándola-
-reacciona y lo mira confundida- ¿Mandé?
Takeo: ¿Estás bien? Si gustas puedo ocuparme yo de eso
- Estoy bien, de todos modos ya casi termino
Takeo: -le quita la esponja y el plato que tenía en mano- Ve a descansar, yo me ocupo del resto
-suspira leve- Gracias hermanote, eres el mejor -se dirige a su cuarto a paso lento, al llegar se cambia de ropa a una más cómoda mirando sus piernas, brazo derecho y torso con desagrado mientras suspira pesado- No sigas pensando en eso solamente... -venda su brazo derecho y se pone un suéter, junto con short acostándose y arropandose en las sábanas de su cama- Mañana será diferente... -cierra sus ojos quedándose dormida-
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Aquiles: ¿Candy?...
La menor empezaba a jadear y temblar mientras sostenía su cabeza balbuceando, ella no respondía a lo que le preguntaba, pues no podía escucharlo debido a que su mente estaba en otro lado.
El joven al ver qué ella empezaba a alterarse, llamó a Leo y este se acercó a su ayuda. Ambos trataban de calmar a la niña, pero solo lograban que los atacará sin piedad alguna......
•Al día siguiente•
Se levanta del piso adolorida y cansada mirando sus manos, al verlas sus ojos se abren de golpe mirando sangre que no era de ella empezó a temblar teniendo por alzar su mirada, sin más opción, alzó la mirada encontrándose con una horrible escena, los cuerpos de Leo y Aquiles, habían sido mutilados, sus cuerpos también ya estaban fríos. Ellos ya habían muerto.
Sin más, y por la terrible escena, está solo pudo gritar de una forma desgarradora que sonaba por toda la casa.
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-jadea ahogando un grito temblando y sudando, cubriendo su boca tomando sus mejillas de las cuales salían lágrimas a mares- ..... -cierra un momento sus ojos cubriendo su boca mirando su ventana, observando que aún era de noche- .... ¿Por qué... Tengo este sueño de nuevo?...
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