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"Soy la única persona que puede entenderte solo con posar su vista en tus ojos"


-Quiero que tu hermano y tú se casen por amor - La mujer sonrió dulcemente mientras sus ojos plateados se llenaban de lágrimas - ¿Crees que puedas asegurarte de que eso pase, Kyo-kun?

-Si mamá - Los ojos plateados del pequeño brillaron con tristeza mal ocultada al saber que esos eran sus últimos momentos al lado de su madre - Lo prometo.

-Ese es mi carnívoro - La rubia sonrió dulcemente mientras cerraba sus ojos por última vez.

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Kyoya abrió sus ojos cuando escuchó la marcha nupcial comenzar a ser tocada y le dio una mirada rápida a su hermano y a su cuñado. Ambos rubios lo miraron con resignación y no le quedó de otra más que centrarse en las mujeres que iba entrando una a una para darle paso a su futura esposa.

Sus ojos se quedaron prendados en la aparición de su amiga de infancia. Ella lo había deslumbrado desde que se conocieron, con esa mirada retadora contra los adultos, pero tímida con él. Luego descubrió que esa timidez estaba presente en todos los aspectos de su vida. Pero él sabía que debajo de esa actitud dulce e inocente existía una actitud retadora e imprevisible. Como una ola que se ve tranquila y luego arremete con fuerza contra todo aquel que se le haya impuesto.

Ella era sin duda un complemento perfecto para él, pues él era alguien que imponía desde la primera vez que le veías. Un muchacho que era capaz de infundir miedo solo con una mirada, pero que tenía manos suficientemente delicadas como para curar el ala de un ave herida. Él, que podía aterrorizar a toda la ciudad solo con su nombre, era capaz de detener una pelea con tal de evitar que inocentes terminaran heridos. Era una nube que podía oscurecer el cielo si era su voluntad, o simplemente ayudar a que hubiese sombra suficiente para evitar heridas innecesarias.

Ambos se complementaban. Ambos estaban enamorados hasta la médula del otro. Sin embargo, habían atentado contra su felicidad de una manera cruel y vil.

Tsuna le guiño el ojo de manera rápida antes de llegar a su lugar y de que Aria entrase finalmente al lugar acompañada del señor Hibari. La mujer lucía despampanante en aquel vestido de encaje y pedrería con corte de sirena. El vestido era precioso y la mujer que lo llevaba puesto parecía una modelo, pero para Kyoya ella se veía como una más del montón. Su belleza no era rival para la sencilla dulzura que desprendía la Vongola por cada uno de sus poros.

El azabache menor tomó la mano de su futura esposa con aburrimiento y la llevó frente al padre que los casaría. Sus ojos se enfocaron en los cafés de su mejor amiga, notando como seguían brillando a pesar de todo. Mantuvo su rostro sereno ante ello, pues solo significaba que el plan de su amiga seguía en marcha.

Las palabras del sacerdote entraban y salían de los oídos de muchos invitados, pues había extendido la introducción más de lo que muchos creían necesario. El hombre al notar la mirada de molestia en el Hibari mayor decidió seguir con la lectura de la ceremonia y así proceder prontamente al intercambio de anillos. Claro que antes debía pasar por la pregunta que podría detener todo el proceso si alguien decidía hablar.


-En este momento me gustaría preguntar si hay alguien que se oponga al matrimonio de Kyoya y Aria y por qué razón - El hombre observó los murmullos que había y la sonrisa notoria que ahora estaba en el resto de una de las damas - Que hable ahora o calle para siempre.

-Yo me opongo - En la entrada del lugar estaba parado un hombre de traje negro y fedora. Este camino con total confianza por el pasillo hasta llegar al frente - Aria no puede casarse con el Hibari.

-¿Quién eres tú? - El jefe de la policía de Namimori se puso de pie de inmediato y enfrentó al hombre que acababa de interrumpir la ceremonia - ¿Eres algún tipo de amante de esta mujer?

-No tengo nada que ver con la señorita Giglio Nero - Reborn mantuvo un rostro sereno y amigable, aunque quería romperle las piernas a sujeto - Sin embargo, esta boda no puede ser llevada a cabo.

-¿A qué se refiere? - La voz de uno de los invitados se alzó ante el aura abrumadora que generaban aquellos dos hombres que planeaban matarse entre sí.

-A que Aria-san no puede casarse porque ya está casada con otra persona - La joven castaña se alejó de su posición para caminar hasta donde estaban los novios - Y esa persona sigue con vida.

-Eso no es cierto - El señor Hibari volteó a ver a la adolescente con molestia - Investigué a la señorita Giglio Nero cuando pidió casarse con mi hijo. Ella no está casada bajo ningún medio legal.

-Ninguno que usted conozca - La heredera Vongola sonrió ante las palabras de su tutor - Desgraciadamente para usted, muchas tribus y pueblos nativos realizan los procesos matrimoniales y luego los certifican con un abogado sin que queden huellas legales en otros lugares. Es parte de sus costumbres y en muchos países esas costumbres son respetadas como parte de la ley.

-Si es así, ¿Dónde está su esposo? - El de cabello azabache posó su mirada en la amiga de su hijo antes de ver al hombre de fedora. Intercambiando la mirada entre ellos varias veces en espera de ver si alguno mencionaría la casa de seguridad.

-No creyó que traeríamos al hombre aquí para que le dispare alguno de sus hombres ¿Cierto? - La joven de ojos caramelo movió su mano hacia la dirección de las bocinas que había en la iglesia y mantuvo una mirada traviesa - Sobre todo, no después de que usted amenazase a la señorita Giglio Nero con matarlo a él y a su hija si intentaban arruinar la boda.


Tsuna hizo un movimiento con la mano y pronto los altavoces se activaron para reproducir un audio. En este se escuchaba claramente la voz del líder de la policía "hablando" con la joven italiana. Aunque claro, cada palabra que se escuchaba salir de la boca del azabache era una nueva amenaza contra Aria y su familia, cosa que obviamente no le gustó escuchar al hombre.


-¡Esto es difamación! - El policía observó con molestia al adulto y a la adolescente - ¡Han usado mi voz para crear un audio tan vil como ese! ¡Los detendré por ello!

-¿Difamación? Eso es lo que usted nos ha hecho a nosotros con esas palabras señor Hibari - El italiano movió su mano hacia el altar y detrás del sacerdote apareció una pantalla de proyección - Pero ya que actúa así, permítame mostrarles a todos los presentes la verdad.


Reborn hizo un movimiento con la mano y un proyector, que nadie sabe de dónde salió, comenzó a mostrar un video del Hibari mayor siendo un bastardo. No solo mostró uno de tantos intercambios con Aria, donde amenazaba con matar a su adorado esposo, también aparecían varios vídeos de él acosando y maltratando a los oficiales que tenía a su cargo. El último vídeo fue uno donde amenazaba a varios jóvenes enlistados en la academia policial a ser los padrinos de la boda de Kyoya, a menos que quisiesen que un accidente les ocurriese a sus familias y nadie de la policía los auxiliase.

Toda la iglesia estaba en silencio tratando de procesar lo que habían visto. Tsuna observó a su tutor con sorpresa e interés al notar que él había comenzado a recabar información desde antes de que ella lo pidiese. Suponía que eso era parte de los cambios que había hecho en su plan a último minuto, lo cual agradecía eternamente. La gente como el patriarca Hibari debía pagar caro por sus acciones contra la dignidad humana.


-Hibari Tenma - Alaude se alejó de su puesto al lado de su hermano y sacó sus esposas para detener a su padre - Estas bajo arresto por los delitos de obstrucción de la justicia, extorsión, abuso de autoridad y abuso sexual contra menores.

-¡Te estás escuchando Alaude! - El azabache observó con molestia a su hijo mayor - ¡Soy tu padre Alaude! ¡Sabes de lo que soy capaz!

-Porque lo sé es que te estoy deteniendo - El rubio se detuvo a observar con molestia a su progenitor y siguió avanzando para arrestarlo - Todo lo que digas puede ser usado en tu contra.

-No des un paso más - El Hibari mayor tomó del brazo a una de las invitadas y le apuntó a la cabeza con el arma que tenía oculta - Si alguien trata de hacer algo más esta chica lo pagará con su vida.


El adulto se puso de lado para que Reborn no estuviese detrás suya e hizo un movimiento con la cabeza para decirle que se moviese a donde estaba Alaude. El Hitman le observó unos segundos y luego accedió a la petición realizada con una ligera sonrisa en el rostro. Ese hombre estaba en problemas por meterse con la familia de su alumna.

Ninguno de los presentes se movió de su lugar hasta que la castaña sacó un arma y le disparó al varón en el hombro. El disparo no fue exacto, pero si fue capaz de hacer que el tipo soltase a la joven azabache que corrió a ocultarse al lado de una joven de cabellos plateados. Esos pocos segundos le permitieron taclear y esposar a su padre al rubio policía.

Ambos hombres salieron de la iglesia mientras que el resto de miembros de la policía se ponía de pie para asegurar el área y que no hubiese algún otro peligro cerca. El resto de invitados solo se había puesto de pie sin saber que hacer o decir hasta que el párroco alzó la voz permitiendo que se retirasen, algo que muchos no tardaron en hacer. Por su parte, los miembros de la familia Vongola se reunieron en el altar para observar a la líder y a la pareja que ya no debía casarse.


-No sé cómo pagarte por esto Tsuna - Aria se acercó y tomó las manos de la menor con dulzura - Esto es algo por lo que siempre voy a estar agradecida.

-No es nada Aria-san - La joven estudiante sonrió amablemente y luego volteó a ver a su tutor, quien asintió tranquilo mientras colgaba una llamada que había iniciado hace poco - Además, esto aún no ha acabado.

-¿Qué quieres decir? - La italiana observó curiosa a la menor, pero su pregunta se vio contestada unos segundos después.

-¡Mami! - Una niña idéntica a la mujer vestida de novia entró corriendo a la iglesia con una enorme sonrisa pintada en su rostro.

-¡Uni! - La mujer corrió al encuentro de la pequeña y se lanzó al suelo para poder abrazarla - ¡Hija mía! ¡Amor de mis amores! ¿Cómo has llegado aquí?

-El tío Reborn y el tío Skull fueron por papi y por mí a esa casa donde nos tenía el señor malo - La pequeña acomodó el sombrero que el hombre de cabello morado le había dado - Luego el tío Reborn dijo que debíamos venir a ver a mamá de urgencia.

-En cuanto escuchó tu nombre no hubo manera de que se separara de ninguno de los hombres - Un varón de cabello rubio se arrodilló para estar a la misma altura de ambas féminas y observó con adoración a la adulta - Te he echado de menos Aria.

-También yo a ti Gamma, temí no volverlos a ver jamás - Ambos adultos se abrazaron teniendo a la pequeña niña en medio y la mujer comenzó a llorar antes de ver a la joven a la que le había confiado aquel secreto - Muchas gracias Tsuna, desde el fondo de mi corazón.

-Ni lo mencioné Aria-san - Los ojos chocolate brillaron cálidamente al ver aquella escena tan hermosa - Es lo menos que podía hacer por usted.


Ambos adultos asintieron antes de ponerse de pie y salir de la iglesia cargando a la pequeña niña. La última mirada que otorgaron fue para el hitman, el cual solo asintió con la cabeza de manera ligera y los dejó pasar sin decir más. Aquello era el final de un mal sabor de boca para ambas familias italianas.


-¿Sabía todo esto Juudaime? - Los orbes verdes brillaron con curiosidad ante lo ocurrido, pero su mirada se endureció ante la adolescente que seguía abrazándole y llorando del terror - ¡Ya basta vaca! ¡Ya se acabó todo el show!

-Vamos Haya, deja que la pobre Lambo se tranquilice - El moreno observó con diversión a su novia - Tenía un arma a punto de matarla hace solo unos minutos, tiene derecho a seguir llorando.

-Kufufufu, Nagi y yo podemos hacer que el susto se le pase provocándole uno peor - La de mirada dispareja rio mientras su dulce hermana asentía ligeramente, siguiéndole la corriente.

-Basta ya - La Sawada alzó una mano calmándolos a todos - Si, Aria-san me dijo sobre la amenaza cuando fuimos a escoger su vestido de novia.

"-Dijo que los matará a ambos si no firmó el contrato nupcial con Kyoya donde le cedo la mitad de toda mi fortuna - La azabache suspiró sintiéndose derrotada - Al parecer, el dinero que los Hibari han ido obteniendo durante los últimos años ha sido por medio de estafas y chantajes. Temo lo que vaya a pasarme a mí y a mi familia una vez el contrato esté firmado."

-Así que eso fue lo que te hizo actuar tan rara después de que salieron juntas - El Hibari menor observó a su amiga a los ojos y está le mantuvo la mirada.


Ambos se perdieron en su mundo poco después. Compartiendo tantos sentimientos y pensamientos jamás expresados en voz alta antes, pero siendo capaces de entenderlos rápidamente debido a que eran ellos. Porque para ambos las miradas eran la mejor forma de expresar cualquier secreto, pues solo el otro lo entendería completamente.


-Y ustedes decían que el baile de graduación iba a ser más entretenido que esto - La joven con peinado de piña sonrió mientras observaba a su jefa abrazar con fuerza a la alondra.


Todos los Vongola voltearon a ver a Mukuro por sus palabras. Tsuna solo suspiró mientras observaba a su mano derecha comenzar a pelear con la mayor parte de sus guardianes debido a las palabras dichas por la mayor del grupo. Sus amigos realmente hacían un desastre por nada.

La castaña sintió el agarre en su cintura hacerse un poco más fuerte y volvió a centrar su atención en su mejor amigo. El mayor llevó una de sus manos a la mejilla de la chica y la acarició con dulzura. Todo había acabado finalmente.


-Te amo - Los ojos de la castaña se abrieron de manera casi cómica al haber sido capaz de escuchar aquellas palabras salir de la boca del mayor.


Quizá no todo estaba totalmente acabado. Después de todo, este era el inicio de su historia con Kyoya como algo más que amigos. Y ella se moría de ganas por ver cómo seguiría.

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Colorín Colorado, está historia ha acabado.

Muchas gracias por todos aquellos que leyeron la historia y le dieron una oportunidad hasta el final. Me costó bastante, pero finalmente he concluido esta historia.

El capítulo está dedicado a JessicaLiriano por haber descubierto mis ideas previas a este final. De hecho, el final ha cambiado unas 5 o 6 veces desde que empecé a escribir la historia. Y una de esas ideas era que Tsuna llegase al altar fingiendo ser Aria, pero al final lo he descartado por completo.

Espero que esté final sea más satisfactorio para todos ustedes así como lo fue para mí. Aún no se si tendrá epílogo, por lo que hasta entonces este es el final de la historia.

Saludos y nos leemos pronto.

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