CAPÍTULO III
NO PUEDO ALEJARME DE TI. LO SIENTO
- ¿Qué quieres decir? - Esboza una sonrisa ladeada.
- ¿Qué quiero decir con... jugar? - Desvía su mirada levemente hacia otra dirección y se queda pensativo.
- Se supone que es una actividad dinámica, con el fin de divertir y entretener - Se encoge de hombros retándole importancia. Sus fríos ojos vuelven a observarme con intensidad - Pero Yo siempre cambio las reglas.
Acerca su rostro a mi cuello y lame con lentitud, pero el contacto no se siente de la misma manera como hace un momento, es como si miles de agujas están raspando mi sensible carne. Recuerdo que su tacto es suave y cálido, pero este es distinto, este quema, este es insoportable.
Alejo su cuerpo del mío con un brusco empujón, éste solo se limita a reír.
- ¿Qué ocurre? - Sus ojos delatan malicia - Creí que lo estabas disfrutando - Ensancha su sonrisa lobuna. Titubeo ante aquello, mis mejillas se enrojecen delatando mi vergüenza. Esto es humillante.
- I-imbécil.
Mis ojos se oscurecen, y todo permanece en completa penumbra. Algo raro está ocurriendo ¿Me he desmayado?
Se escucha un metal siendo arrastrado por el suelo, parece estar a pocos metros. Intento moverme, pero estoy paralizada... de nuevo. El ruido ahora, parece detenerse y cinco segundos después un fuerte golpe se impacta en mi costado izquierdo, unas pullas profundas producen un alarido de dolor, lo peor es sentir cada una de ellas enterrarse por completo en mi carne, frías y gruesas, haciendo que caiga al suelo con fuerza.
Grito a todo pulmón y me encojo adolorida, el dolor es insoportable. Un liquido comienza a salir de la herida, sin embargo, no me atrevo a observar que es. Me cuesta respirar, y mis músculos están contraídos por el dolor tan agonizante. No deseo levantarme otra vez, me quedo inmóvil en el helado y húmedo suelo para que acabe la tortura.
Por un momento pienso que ya no vendrán más golpes, pero no acierto. A los segundos siento más golpes seguido uno detrás de otro, ni siquiera soy capaz de gritar. Los golpes ceden, y lo único que soy capaz de hacer, es caer de rodillas y desplomarme. Mi cuerpo tiembla, incapaz de hacer otra cosa que quedarse quieto, inerte. Cierro los ojos, me quedo allí sin gritar, sin poder respirar... y espero a que la muerte me abrigue.
A pesar de todo, no siempre vas a ser complacido, la muerte no llega, el dolor se disipa de mi cuerpo, y cuando abro mis ojos estoy en el bosque, frente a Dan... intacta. Parpadeo muchas veces confundida ¿Acaso lo soñé? No. Imposible. Miro mi cuerpo por vigésima vez y no tengo ni un solo rasguño, pero todo lo se sintió tan real, que aún me cuesta respirar.
Su gruesa risa retumba por todos los rincones del lugar enviándome una descarga eléctrica. Lo miro con terror impreso en mis ojos, en ese momento mi temor es confirmado, lo que ocurrió hace un momento, el lo provocó, no sé cómo, pero se qué él fue el causante, el tipo no era una persona NORMAL; es más, podría apostar a que era un espectro, extraterrestre, vampiro, hombre lobo, hada diabólica o lo que sea, pero si algo es seguro, es que Dan O'connor no es HUMANO. Doy un paso hacia atrás para intentar alejarme de él, pero él es más rápido y me toma de las muñecas impidiendo que logre escapar.
Su mano de pronto está acariciando mi mejilla, me quedo estática en mi lugar sin saber cómo reaccionar. Escanea con su mirada cada centímetro de mi cara, sus ojos por un momento que reflejan angustia, ¿Qué Caraj...? ¿Por qué tiene esa expresión de repente? Es como si temiera que lo viera como un monstruo... que es como en realidad lo veo.
- Sam - Me observa exasperado - Tú no me temes ¿O sí?
Nos quedamos varios minutos en un interminable e incómodo silencio, es agobiante ¿Acaso no es ese su plan? ¿Asustarme y hacer que me hiciera pis en mis pantalones del miedo? Porque está a punto de conseguirlo.
- No lo sé - Respondí al fin sin atreverme a mirarlo directo a los ojos - Dímelo tú - Mi vista se eleva hasta chocar su mirada con la mía - ¿Debería temerte?
Éste calla. No emite ninguna respuesta a mi pregunta, solo se queda allí, con cada musculo de su cuerpo rígido. Presiono mi mandíbula hasta creer que la romperé sin remedio. Su silencio solo me indica que no va a poder responder con la respuesta que yo deseo... él planea seguir lastimándome y no sé el por qué.
- Aléjate de mí - Solté firme. No planeo entender sus razones, pero tampoco me entregaré a ellas.
Dan se queda quieto en su sitio, con una expresión entre triste y frustrado, pero poco me importa. Tiro de mis muñecas con fuerza para zafarme de su agarre y por fin salir de aquí. Deja que me aleje unos cuantos pasos sin mirarme a los ojos, sus ojos se encuentran perdidos en alguna cosa que está fuera de mi entendimiento.
- Ya te lo dije - Su vista vuelve a mí, inexpresiva y vacía - No puedo hacer eso Sam - Apreta sus puños con fuerza - No puedo alejarme de ti. Lo siento.
Ese par de ojos azulados, me taladran por mucho tiempo, hasta hacerme sentir en verdad incómoda y confundida. Las preguntas vuelan a mi mente como un enjambre de abejas descontroladas ¿Por qué me persigue? ¿Qué quiere de mí? ¿Qué es lo que busca? ¿Por qué parece que nos conocemos? A pesar de todas mis dudas, estoy al tanto, de que él no las va a responder. Sin embargo, hay algo, que con urgencia necesito saber.
- Dan - Lo miro con determinación - ¿Tú y yo nos conocemos? ¿Nos hemos visto antes? - Sigue con sus ojos inexpresivos, sin darme una sola pista de lo que pasa por su mente - Responde por favor.
Da media vuelta y comienza a alejarse, me deja aún confundida, y sin responder a mi pregunta. El sentimiento de impotencia e incertidumbre crecen de sobre manera.
- ¡DAN! - Grito encolerizada. Corro para alcanzarlo por el mismo camino, que hace pocos segundos transitó, pero ya es tarde; ha desaparecido - ¡DAN! ¡REGRESA Y RESPONDE LA DESGRACIADA PREGUNTA! - Gritp como una maniática, cosa que no es normal en mí, pero mi mente está colapsada por todo este asunto.
Por algo él se me hace familiar, por algo él dice saber quién soy, por algo él me persigue y hace estas cosas, por algo esos ojos fríos y vacíos me atormentan en mis pensamientos, pero ¿De dónde? No entiendo mi ansiedad, es como si una parte de mí lo sabe y no puede terminar de averiguarlo y de encajar todas las piezas. Estoy por completo frustrada. Grito con todas mis fuerzas y caigo de rodillas al suelo, quiero desahogar mi ira, mi impotencia, mi dolor. Lloro al final de esa sesión de gritos, me siento desconsolada, me siento sin esperanzas.
<< Daemon. Te necesito en este momento >>
Lo anhelo a mi lado con todo mí ser, cada vez ese vacío se pronuncia más, y no hallo una manera de quitarlo de mi alma. Me rindo después de llorar una hora entera hecha un ovillo al pie de un árbol, debo volver a casa de mis padres o se preocuparán mucho. Ya es de mañana y yo aún debo apresurarme a llegar antes de que despierten.
<< Por lo menos tengo suerte que es sábado >>
(...)
Hallo la salida del bosque después de dos horas de completa angustia, porque no tenía ni remota idea de cómo regresar. Pero luego de rogarle a Dios que le sería fiel si me ayudaba a salir de allí, lo he conseguido con éxito, la salida de este abstracto bosque.
Corro fuera con todas mis fuerzas por el campo, y llego al pueblo en quince minutos. Paso de prisa entre las calles, mientras encuentro una considerada cantidad de pueblerinos madrugadores por las calles. Al llegar a casa, subo con agilidad hasta mi ventana sin hacer ruidos y entro cuanto antes, para que no me pillen. Cambio mi pijama con velocidad ya que la que llevo puesta está sucia y hecha un desastre, acomodo mi cabello y mi cara, para luego zambullirme en mi cama. Si tengo suerte, dormiré algunas horas más.
¿LES GUSTÓ EL CAPITULO? CORTO LO SÉ. TARDE MUCHO EN ACTUALIZAR Y PIDO DISCULPAS, PERO ESPERO ME COMPRENDAN. YO TRABAJO Y SE ME DIFICULTA, ADEMÁS LA INSPIRACIÓN E IMAGINACIÓN SE ME FUERON POR LA BORDA TODAS ESTAS SEMANAS Y ME DISCULPO, DE VERDAD TT^TT INTENTARÉ CONTINUAR EL PRÓXIMO CAPÍTULO PARA VER SI LO SUBO ENTRE LA PRÓXIMA SEMANA O LA OTRA ARRIBA. PROMETO QUE SERÁ MÁS LARGO QUE ESTE. Y BUENO, SI LES HA GUSTADO, POR FAVOR VOTEN Y COMENTEN :3 ESO ME MOTIVA MUCHO. ¡SALUDOS!
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