
A ti
Te escogí a ti durante una noche resplandeciente mientras miraba absorta por tu ventana. Estaba maravillada, nerviosa, feliz.
Esa noche sin percatarme cayó una lágrima por mi mejilla y le siguieron muchas otras, siempre digo que no sabía lo que pasaba pero la verdad es que sí, sí lo sabía. Te había escogido.
Lo que sentí no sé cómo describirlo, es una combinación entre plenitud, felicidad, gozo y saber que había llegado al lugar indicado.
Una dulce travesura, me hiciste tuya, ya no había para dónde correr, te pertenecía plenamente, no sabía a dónde ir, en mí no cabía otra cosa que no fuese felicidad, que tu mirada no me confirmara que sí, que eras tú.
Han sucedido cosas que no quiero recordar, lo fuimos dañando todo, me compliqué, te complicaste, nos complicamos. A pesar de esto me sigo preguntando ¿Podemos arreglarlo?, yo siempre he estado dispuesta a arreglar las cosas, a avanzar, ¿y tú, quieres arreglarlo, estás dispuesto a avanzar? es una pregunta que me carcome siempre.
¿Qué hay ahora?, yo sigo viendo luz en tú mirada, esa luz que me transmitiste desde siempre, que aún me pone nerviosa, que me hace sonreír y querer gritarle al mundo que te amo.
Sigo reviviendo esa noche en mi mente, esa noche en la que te escogí y entendí que estaba comprometida a ser feliz contigo.
¿Qué hay ahora, odio? No puedo odiarte, ¿me odias? No me lo digas, por favor, no podría soportarlo.
¿Qué hay ahora, dolor? Sí, siento dolor, pero ya lo viví, el sentir dolor y que con tus brazos fuertes se disipe, ya viví que juntos sollozáramos y que entre nuestro abrazo nos reconstruyamos, también aprendí a amar sin dolor, a amarte plenamente, en libertad, totalmente consciente de que te quiero y te quería a ti conmigo.
Nos prometimos una última noche, se convirtieron en muchas últimas noches, trascendimos de fase, amerito que vuelvas a amarme, que me notes, que me reconozcas no solo cuando me equivoco.
Te elegí en el momento en el que hablando conmigo me viste de la manera en la que sueles hacerlo, allí sabía que aún sentías algo por mí.
Mi vida se compone de: trabajo, esperanza, estoy añadiéndole fe, estudios y, de tu sonrisa, de tus ternuras, pero principalmente de tu mirada.
Yo de verdad espero que pase lo que pase siempre tengas en cuenta que tuviste a alguien que te amó y te ama sin ver defectos en ti, que lucha e insiste en hacernos felices porque nunca le enseñaron a tirar la toalla, que está enpeñada en hacerte mirar lo maravilloso que eres.
Una noche me dijiste: "no podía creer lo bonita que eres conmigo y cuánto me amas... tú, con dos profesiones y yo, un audiovisualista ¿Cómo podría yo corresponderte? Te mereces más que esto"
Lamento informarte que tengo dos profesiones pero estoy rota, tú también te mereces más que eso, la diferencia está en que lucho diariamente en darte la mejor versión de mi y no solo por ti sino porque yo también me merezco ser cada vez mejor. Aunque sabiendo esto, yo a veces también me sentía insuficiente para ti, pero no, la verdad es que ambos somos suficientes como individuos y como pareja.
Mi papá una vez me dijo: "nunca te dejes llevar por el dinero, busca a alguien que quiera hacerlo (el dinero) contigo, que quiera ponerle ganas, que luche a tu lado, el dinero lo hace cualquiera" y aquí estoy, no me importa qué profesión tienes, me importa el ímpetu, tu creatividad, tus ganas, tu esfuerzo y tu dedicación en cada uno de los proyectos que tienes y llevas a cabo.
Te escogí a ti por tus cualidades y virtudes, te escogí a ti una noche en la que era tu casa mientras dormíamos a escondidas porque tu arrendador no podía saber que estaba ahí. Te escogí a ti día tras día, antes de los problemas y después de ellos.
Te escojo y te sigo escogiendo a ti, porque eres la fortaleza que mi cuerpo y mente añoran.
Cada día soy más fuerte, sé que puedo ser también para ti esa fortaleza que ameritas. Lo he demostrado.
Te escogí a ti, ¿tu aún me escoges a mi?, ¿Quieres que siga luchando por ti?
Pd: te quiero y te quise con el alma, mi esperanza es una vela que aún no logra disipar su llama. Te sigo escogiendo a ti, hoy, mañana y siempre.
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