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La semana de fiestas había pasado hace mucho y con ello la confesión de los sentimientos de Freddy parecía nunca haber pasado, por lo menos de parte del más joven que parecía totalmente ignorante de los problemas sentimentales que había ocasionado en el de mayor edad.
Aquella mañana había sido mucho más oscura de lo usual, pues al estar saliendo de la temporada de invierno todo parecía más frío y más gris, o quizá solo era la perspectiva de un casi universitario que había pasado al lado de su adoración toda esa semana, pero al parecer con el final de esa semana el chico que fue desde pequeño su mejor amigo había comenzado a ignorarle totalmente y era algo que no iba a permitir más.
-¡Enano! - El de cabellos azabaches detuvo al menor frente a la puerta de su casa sabiendo que este no podría volver a entrar ni podría huir de la conversación que iban a tener en ese momento
-Hola Fred - El más joven sonrió nervioso mientras trataba de esquivar al recién llegado - Disculpa pero tengo que irme
-Lo entiendo - Fred detuvo la huida del chico con uno de sus brazos para que así lo viera a los ojos - Pero tengo que hablar contigo sobre tu confesión y...
-¿Sabes? Al final lo entendí - Freddy interrumpió el discurso del otro mientras mantenía una sonrisa en su rostro y movía su mano para restarle importancia al asunto y así poder liberarse del agarre que el contrario ejercía sobre su muñeca - No es que no pudieras corresponder los sentimientos de alguien, es simplemente que no puedes corresponderlos porque soy YO
-No es por eso Freddy - Los orbes negros mostraron molestia al ver que el más bajo no lo había dejado terminar de hablar para arreglar las cosas
-Claro que si - Con una sonrisa sarcástica el moreno estiró sus brazos como para que le viese fijamente - Vamos mírame ¿Quién quisiera salir con alguien como yo? ¿Quién podría enamorarse de mí?
-Te digo que eso no es así - El de orbes negros frunció su ceño mientras trataba de hacerle entender al otro su perspectiva - Cualquiera podría enamorarse de ti
-Si es así ¿Por qué tú no lo hiciste? - Por un segundo la voz del más joven junto con su sonrisa dejaron ver lo roto que estaba este - ¿Es que todo lo que me has dicho desde niño han sido mentiras?
-No, yo... - Sin saber que decirle ante tal acusación, el de piel pálida se quedó mirando al otro como un tonto mientras boqueaba como un pez fuera del agua
-Déjalo así Fred, ya no vale la pena - Los ojos cielo se llenaron de lágrimas ante sus palabras - Yo no valgo la pena
Sin decir otra palabra el más joven de ambos comenzó a caminar hacia un auto rojo que cualquiera de los miembros de ambas familias conocería bastante bien, pronto del lado del conductor bajo un chico de cabellos rosados y blancos que abrazo al castaño antes de hacerlo entrar al auto por la puerta trasera, mientras aquello sucedía la ventana del copiloto se bajó dejando ver al familiar del azabache sacándole el dedo medio con molestia, sin más el auto se fue dejando totalmente solo al mayor en aquel lugar.
Durante el resto de la semana el recién universitario se la paso tratando de distraer su mente de lo sucedido la última vez con el menor, pero le era imposible sacarse de la cabeza aquella mirada llena de lágrimas que el más joven le había dado, estaba seguro de que si aquellas lagrimas hubieran sido por un motivo mucho más feliz él las hubiera amado sin dudarlo.
¿Amor? ¿Aprecio? ¿Qué era lo que sentía por Freddy realmente? Lo adoraba, eso sin una sola duda, desde niño su vida se había basado en que el chico siempre fuese feliz y tuviera una sonrisa en el rostro, adoraba verlo con sus mejillas rosadas por la vergüenza o ver sus pucheros porque lo molestaba solo para luego complacerlo y mimarlo.
El nacimiento de Freddy había marcado un antes y un después en su vida, aun si era muy pequeño como para notarlo siquiera, su vida e incluso su razón de ser giraban en torno a que Freddy tuviera en él alguien en quien podría confiar siempre, en que el moreno siempre fuera feliz, en que ÉL pudiera hacer al de piel morena por siempre feliz.
-Fred, tengo que hablar contigo - El muchacho de cabellos rosa se acercó al otro sin dudarlo ni un segundo
-¿Pasa algo Félix? - El azabache fijó su mirada en la contraria mientras se sentaba en su cama para prestarle atención
-Quiero hablar contigo de Freddy - El tintado se sentó en la única silla que había en la habitación antes de centrar su mirada de nuevo en el dueño del lugar - El vino conmigo el día en que se confesó y me pidió un consejo que le di encantado
-¿Tú le dijiste que se confesara? - El mayor no pudo evitar fruncir el ceño ante lo confesado por su hermano
-Creí que era lo correcto, tú lo querías tanto como el a ti - El menor se levantó ligeramente de la silla viéndole con molestia antes de suspirar y volverse a sentar un poco más tranquilo - O bueno, eso creí
-Quisiera decirte si tu creencia fue certera o no, pero no tengo ni idea de lo que siento realmente por Freddy - El universitario suspiro dejándose caer de nuevo en su cama debido al cansancio mental que sentía debido a la situación
-Fred, ¿Ves a Freddy solo como tu hermanito? - Las palabras se quedaron en el aire solo unos cuantos segundos antes de que el que había hablado continuase - Me refiero a que si eres incapaz de verlo solo como un chico sin mas
-Yo... - El de piel pálida cubrió sus ojos con sus brazos mientras pensaba en que respuesta darle al más joven - Freddy siempre ha sido todo para mí, sé que no compartimos sangre y quizá no es el hecho de que lo vea como un hermano, sino que siento que si lo veo como algo mas tengo que aceptar que ya no es el chiquillo que he cuidado toda la vida
-¿Puedes verlo con alguien más? - El de mirada dorada alzo una ceja mientras acercaba su silla a la orilla de la cama - Ya sabes, dejar que alguien desconocido sea su nuevo pilar, el nuevo protector de Fre...
-¡De ninguna manera! - El de mirada grisácea se levantó de un salto de su cama y observo al otro como si estuviera loco - Soy el único que puede cuidarlo, soy el único que lo conoce realmente bien, cualquier otro sería demasiado tonto y sería capaz de lastimarlo
-Tú ya lo hiciste - El antiguo rubio lo observo como si hubiese dicho la mayor de las tonterías en ese momento
-Lo sé, me he dicho idiota y todos sus sinónimos durante toda la semana - El de cabellos ónix se dejó caer de nuevo en su cama con una expresión de derrota - El otro día quise disculparme y no pude, fui un cobarde y me quede con todas las palabras en la garganta
-¿Lo extrañas? - Cuestiono el de piel lechosa dándole una mirada de pena a su hermanastro por comenzar a entender su situación
-Como si me hubieran quitado mi razón de existir - Después de aquello el silencio se presentó de nuevo, por lo que el mayor fijo su mirada en su acompañante - ¿Fel?
-Supongo que como eres tan despistado no te darás cuenta por ti mismo, así que te ayudare - El de cabellos de puntas blancas suspiro con una sonrisa mientras negaba, antes de ver al mayor como si fuese un niño pequeño - Esa sensación de vacío que tienes es porque le amas y sabes que le has hecho daño, pero no me refiero a un amor de hermanos o de amigos, me refiero a ese amor por el que enloqueces cada día esperando verle, ese amor que te hace cometer locuras por verle feliz, ese que hace que dejes tu comodidad solo por complacerle y ver una sonrisa en su rostro - El más joven se detuvo a observar al chico antes de lanzar su última frase - Ese es el que tu sientes Fred, un amor que le corresponde a Freddy
-... - El de menor estatura se mantuvo en silencio unos momentos antes de sentarse totalmente serio - ¿Qué debo hacer entonces?
-Pedirle perdón y confesarle tus sentimientos - El más alto se cruzó de brazos mientras le daba una mirada de resignación al amado de su amigo - ¿Qué más creías que podías hacer tonto?
-Gracias Félix - El mayor finalmente se dio el lujo de sonreír sinceramente mientras comenzaba a pensar en el joven de mirada azulada
-Con gusto hermanito - El chico se despidió del otro dándole un beso en la frente y se encamino a la salida sin decir otra palabra
Una vez el de cabello de dos tonos salió de su habitación fue que Fred se dio la libertad de sonreír como un bobo enamorado, aunque estaba seguro de que esa era su sonrisa siempre que Freddy estaba a su alrededor.
Y hablando del moreno, era momento de que se pusiera a trabajar en cómo arreglar las cosas con el chico al cual parecía que todo le había dejado de importar últimamente, lo cual estaba seguro de que era por su culpa.
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¡Hola a todos!
Prometí una actualización doble de todas mis historias si lograba ganar el semestre universitario (Lo cual sucedió), así que por eso mismo les dejo este bello, (Y corto), capítulo de esta historia.
Durante la semana subiré el siguiente, así que espérenlo.
¿Qué creen que va a pasar entre Freddy y Fred? ¿Sera que podrán hacer las paces o Fred se quedara solo debido a lo lento que fue para notar sus sentimientos? ¿Alguien quiere un hermano tan genial como Félix?
Nos leemos pronto.
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