
65.
Su mirada estaba perdida en la ventana. No había dormido nada en toda la noche. No podía, no cuando veía su rostro cada vez que cerraba los ojos.
Escuchó unos golpes en la puerta, pero no prestó atención, seguro sería alguna de las enfermeras que siempre venían a controlar su estado. No le importaba quien estaba al otro lado. Ya nada importaba.
—Buenos días— saludó quien entró. No respondió. —Mi nombre es Kim Namjoon y él es mi novio Kim Seokjin.
Al escuchar el segundo nombre se giró para mirar a los recién llegados. Se encontró con dos muchachos altos y muy hermosos. Uno de ellos cargaba un pequeño bulto envuelto en mantas celestes. Su mirada se concentró en eso.
—¿Puedo sentarme?— preguntó el más bajo de los dos.
—Si— respondió con voz rasposa. El muchacho se sentó con tranquilidad junto a su cama.
—Mi nombre es Seokjin...—
—Lo siento— había escuchado ese nombre y sabía quien era. —Lo siento mucho— repitió. Sin poder contenerse comenzó a llorar.
—No, no. Por favor, señora. No quiero que llore— le dijo en tono dulce. Tomó su mano con su brazo libre y comenzó a dejar caricias en ella. Poco a poco su llanto disminuyó.
El bebé emitió un pequeño quejido que lo hizo soltarla para poder calmarlo. Destapó un poco su cuerpo y ella pudo ver el rostro del niño. Era precioso.
—¿Quieres que lo cargue yo?— preguntó el otro muchacho.
—No, está bien.
—Es hermoso— comentó. —Se parece a ti.
—Lo es— Seokjin miró a su hijo con ojos enamorados.
—Lo siento— se disculpó nuevamente.
—No tiene que disculparse. Sé que su hijo fue una víctima más.
—Pero él tomó la decisión de ayudar a ese hombre— sin dejar de mirar al pequeño. Contó: —él quería ayudarme, por favor no lo odien.
—No lo hacemos, señora.
—Él siempre quiso dedicarse a la medicina. Su sueño era salvar vidas. Pero cuando mi esposo murió nuestros ahorros disminuyeron bastante, sólo pudo hacer la carrera de enfermería— un suspiró escapó de sus labios. —Nunca abandonó sus sueños. Trabajaba muchas horas extras porque ahorraba para poder comenzar la carrera de médico. Pero yo enfermé y gasto todo en mi tratamiento, no pude convencerlo de lo contrario. Comenzó a trabajar horas extras para pagar la medicación que necesito.
—Era un hijo maravilloso— respondió Seokjin.
—Lo era— sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas.
—Hasta el último momento luchó por sus sueños— dijo Namjoon. La mujer lo miró sin comprender. —Con su último aliento salvó tres vidas. El disparo que le quitó la vida, podría haber sido para el bebé, para Jimin o incluso para el pequeño no nato que lleva en su vientre. Él recibió el impacto por ellos— ella se sorprendió, no sabía que su hijo había hecho eso.
—Fue un héroe para nosotros. Y por eso, hemos decidido— siguió Seokjin, miró a su novio y este asintió sonriéndole cálidamente. —que ya que aún no hemos nombrado a nuestro pequeño, queremos llamarlo Taehyun. Claro si usted nos lo permite.
La mujer no pudo contener su llanto. Que ellos hubieran decidido darle el nombre de su hijo al pequeño bebé era un honor para ella y una forma increíble de honrar la memoria de su hijo.
—Me encantaría.
—Le presento a Kim Taehyun— dijo inclinándose para que pudiera verlo correctamente.
—¿Puedo cargarlo?— preguntó con voz rota.
Seokjin asintió y colocó a su hijo en los brazos de la mujer. Ella lo acurrucó entre sus brazos sobrepasada de emociones.
—Hay algo más que queríamos contarle— dijo Namjoon llamando su atención luego de unos minutos. —Nos tomamos el atrevimiento de pagar su tratamiento por completo.
—¿Qué? No, Namjoon-ssi no puedo aceptarlo.
—Ya lo hicimos y no puede devolverlo.
—Eso es demasiado.
—No lo es— dijo Seokjin. —Por favor, acéptelo.
—Sólo si me dejan seguir en su vida— respondió luego de pensarlo unos segundos sin dejar de mirar al bebé en sus brazos.
—Claro— dijo el modelo sonriendo para ella. La mujer le devolvió la sonrisa agradecida.
Había perdido a su hijo y sabía que nada sería suficiente para llenar el vacío que quedo en su alma. Pero saber que lo último que su hijo fue salvar al pequeño niño en sus brazos y otras personas más, le hacía sentir cierta calidez en su corazón.
El ambiente estaba increíblemente tenso. El pobre hombre frente al escritorio veía a sus visitantes bastante asustado. Podía ver el enfado en la postura de cada uno de ellos.
—Ya se lo dije, Señor Min— habló en tono bajo, como tratando de no caldear más el ambiente. —Ese periodista ya no trabaja con nosotros. No sé donde pueda estar— dijo observando a los hombres frente a él.
Muchas veces había hablado con Min Yoongi y con Kim Namjoon, pero jamás los había visto enojados. Y a penas conocía al cantante más joven, pero sabía por uno de sus subordinados que era un chico muy dulce. Completamente diferente a como los veía ahora.
Yoongi estaba sentado frente a su escritorio con mirada oscurecida. Los menores estaban parados detrás de él cruzados de brazos. Jungkook empujaba su lengua contra su mejilla en gesto enfadado. Namjoon tenía su mandíbula tensa, sus hoyuelos se marcaban, pero no con la dulzura que siempre los caracterizaban.
—Es interesante que diga que él ya no trabaja aquí, cuando las publicaciones fueran realizadas desde el servidor de esta empresa.
—¿Qué?— el hombre palideció. —Eso no puede ser.
—Tengo contactos en la policía y los agentes del departamento de Ciberdelitos fueron muy amables en averiguar desde donde fueron publicados los artículos.
—Eso es imposible, él ya no tiene acceso a la compañía.
—Debería chequear sus cámaras de seguridad. Tal vez estemos frente a otro delito— rápidamente el hombre tomó su teléfono y llamó a la seguridad del edificio pidiendo el acceso a las cámaras. En apenas unos minutos ya estaba viendo las grabaciones del lugar desde su computadora.
—¿Qué día u horario debería ver?— preguntó. Los tres muchachos rodearon el escritorio para también ver los videos.
—Ayer a la tarde— respondió Namjoon. —Cerca de las seis.
—Miremos primero las de este piso. Su puesto estaba aquí.
Retrocedió las grabaciones hasta el horario indicado. En ellas pudieron ver perfectamente como alguien con mascarilla que vestía ropa de trabajo y llevaba una escalera, recorría de manera sigilosa los pasillos. Los empleados lo ignoraban pensando que era alguien de mantenimiento.
—Usó mi oficina— dijo indignado el hombre al verlo entrar en su lugar de trabajo. Tecleó en su computadora y la imagen cambió a la grabación de la cámara sobre su escritorio.
El tipo se quitó la mascarilla y todos pudieron ver perfectamente que era el periodista que Jimin les había dicho.
—¿Tiene audio?— preguntó Yoongi al ver que el periodista sacaba su celular y parecía atender una llamada. El hombre asintió y subió el volumen de su equipo antes de retroceder el video.
—Jaehwan… Si estoy haciendo eso. ¿Qué? ¿Todos los artículos juntos?— quedó en silencio escuchando lo que le decían al otro lado de la línea. —De acuerdo. Esto será divertido— el tipo rio con fuerza. —Cuando publique todo esto la carrera de todos esos raperitos estará arruinada. ¿Hola?— preguntó al no recibir respuesta. —El idiota me colgó— se quejó.
Lo vieron conectar un pendrive a la computadora y comenzar a teclear. De un momento a otro comenzó a sonreír con perversión. Por el ángulo de la cámara no podían ver que era lo que estaba viendo pero el hombre volvió a hablar:
—Espero que Jaehwan no olvide nuestro trato. No puedo esperar a hacerte mio, Park Jimin.
La mirada de Yoongi se oscureció al oírlo. Jungkook apretó los puños. ¿El maldito de Jaehwan le había prometido que podría tener a Jimin si lo ayudaba? Si lo pensaban, no era extraño siendo que había sido capaz de secuestrar a su propio hijo.
—Necesito una copia de eso— dijo Yoongi con voz grave. —Si quiere hacer otra denuncia por su cuenta no hay problema, pero no se meta en nuestro camino.
El hombre se sintió tan intimidado por la mirada de los tres chicos que sólo pudo asistir repetidamente.
—Señor Min— lo llamó cuando aún no había dejado su oficina. Yoongi apenas giró la cabeza.
–Hay un motel a dos cuadras de aquí. Cuando salía muy tarde de la oficina solía quedarse allí— recordó. Namjoon, Jungkook y Yoongi se miraron.
—Está es la dirección— dijo dándole una tarjeta del lugar.
Ni bien dejaron el edificio Namjoon chequeó que la dirección del motel era a dos calles de donde estaban. Y sin subirse al auto en el que fueron comenzaron a caminar con rapidez hacia el lugar indicado. El mayor sacó su teléfono y marcó.
—Creemos saber donde está el periodista. Tenemos pruebas de que fue cómplice del secuestro también— dijo ni bien respondieron su llamada. —No, tranquilo. No haremos nada estúpido.
—Sólo le borraremos las ganas de abusar de un doncel embarazado— susurró Jungkook con expresión lúgubre.
Yoongi guardó su teléfono luego de enviarle a su amigo policía la dirección del motel.
Los tres recorrieron las calles que les faltaba en una postura tan intimidante que incluso cuando un grupo de fans los reconocieron ni siquiera se animaron a pronunciar sus nombres.
No sabían a donde iban, pero estaban seguras que la persona a la que iban a ver no la pasaría nada bien.
Taehyung cambiaba de canal una y otra vez.
Todos hablaban de lo mismo, de él y sus amigos.
—De las noticias de espectáculos hay mucho para hablar— comenzó la presentadora. —Ni siquiera sabemos por donde comenzar— dijo riendo. —La noticia más tranquila para contar, tal vez sea, el romance del rapero Jhope con la modelo Eunha. ¿Qué habrá opinado Min Yoongi siendo que su amigo comenzó una relación con la modelo luego de la polémica que se dio entre ambos? Aunque no creo que pueda opinar mucho siendo que él estuvo envuelto en una relación bastante complicada, ni siquiera sé como se podría llamarla— todos en el piso rieron de forma burlesca. La mujer comenzó a caminar por el estudio y se acercó a una de las grandes pantallas donde se veían fotografías de todos sus amigos, con su hermano en el centro. —Voy a tratar de ir lento para que puedan entender como va la historia. Al parecer la historia comienza con Min Yoongi que salió con un muchacho llamado Park Jimin y tuvieron un hijo. Es decir, que todos estos años el famoso rapero escondió que tiene un hijo. Pero eso no es todo— continuó. —El señor Min, también salió con el modelo Kim Seokjin pero que actualmente está saliendo con su amigo el rapero Kim Namjoon— a medida que iba hablando aparecían flechas que unían las fotografías creando una especie de mapa conceptual. —Ahora, se preguntarán porque tenemos incluido a Jeon Jungkook en la ecuación. El joven cantante estaba comprometido con Park Jimin— sonidos de sorpresa se escucharon detrás de cámara. —Si, el mismo Park Jimin que tuvo un hijo con Min Yoongi— una flecha unió a Jimin con Yoongi y Jungkook, debajo de ellos apareció el dibujo de un niño. Taehyung agradeció que no agregaran una fotografía de su sobrino. —El pequeño Min no es el único niño en esta historia— continuó con media sonrisa. —El modelo Kim Seokjin tuvo un hijo pero que no es de su actual pareja… al parecer rompió su compromiso con el padre del bebé por Min Yoongi— nuevos sonidos de asombro se escucharon. —Y no es el único compromiso que rompió el artista conocido como Agust D. Parece ser que no pudo ver a su ex con su compañero de empresa porque los separó incluso cuando el chico Park esta esperando un hijo del cantante— la mujer se corrió para que pudieran ver la red de fotografías correctamente. —Oh casi lo olvidó. Como si el señor Min no tuviese suficientes secretos, descubrimos que el misterioso diseñador, conocido como Vante, no es otro que el hermano menor del rapero, Min Taehyung. Creo que ni en las novelas latinas más complicadas crearon historias como estás— la gente rio.
Taehyung se quedó viendo su fotografía en la televisión. Tantos años había protegido su identidad para que al final una periodista amarillista la divulgue en su programa.
—Basta de esto— dijo Seokjin quitándole el control remoto para apagar el aparato. —No puedo creer la basura que están diciendo en todos los medios. Están contando todo fuera de contexto— se quejó.
Jimin apareció detrás de él caminando con lentitud, su cuerpo aún dolía.
Afortunadamente, les habían dado el alta a él y al pequeño Taehyun, por lo que los donceles fueron al departamento del modelo para no estar solos en ese momento. Había sido un caos ingresar al edificio. El peligros agradecía que Yeonjun estaba al cuidado de sus abuelos y no tuviera que pasar por el cordón de periodistas que esperaba en la vereda.
Aunque sabía que su hijo quería verlo. Había estado muy nervioso desde que se enteró que Jimin había sido ingresado al hospital. Tuvo que hacer una videollamada para mostrarle que estaba bien y rogarle que se quedara con los Min.
—¿Taehyun duerme?— preguntó Jimin antes de sentarse junto a su mejor amigo. Sin decir nada comenzó a dejar caricias en el cabello de Taehyung, sabía que estaba muy ansioso en ese momento y ese gesto siempre lograba tranquilizarlo.
—Si, es increíble lo tranquilo que es.
—Es un angelito tu pequeño, hyung— comentó el peligris sonriendo. —Con mecerlo un poco luego de su biberón quedaba rendido enseguida.
—Jimin… yo…— comenzó Seokjin luego de sentarse a su otro costado. —Yo te quería pedir disculpas.
—¿Por qué me pedirías disculpas?
—Yo creí que tú te habías robado mi bebé. Nunca creí que fueras víctima de Jaehwan.
—Hyung, por favor. Te quitaron a tu bebé cuando terminabas de darlo a luz y nisiquiera pudiste verlo. Cualquier en tu lugar habría duda de todos. No me imagino lo desesperante que fue para ti.
—A pesar de todo no debí dudar de ti.
—Si yo hubiese sido tú, hasta yo hubiese dudado de mí. No debes pedir disculpa.
Cómo si estuviera sincronizados. Seokjin y Taehyung recostaron sus cabezas en cada hombro de Jimin. El peligris dejaba caricias en la cabellera de ambos.
—Yo no dude de ti— mencionó Taehyung.
—Lo sé. Incluso fuiste lo suficientemente loco como para ir a buscarme. Eres mí héroe.
—Eso es cierto, no sé que hubiese sido de mí bebé si tú no seguías al enfermero— secundó el mayor. —Por eso quiero pedirte que seas su padrino.
—¿Qué?— preguntó levantando la cabeza. Seokjin lo miró sonriendo
—Quiero que seas su padrino— repitió. —¿Te gustaría?
—¡Claro!— dijo levantándose de un salto. —¿Escuchaste Mochi? Soy el padrino de alguien— comenzó a bailar contento repitiéndolo. Los mayores lo miraban riendo. —¡Oh diablos! ¿Qué hace un padrino?— preguntó de repente quedándose quieto. —Iré a ver que esté durmiendo bien. ¡tranquilo Taehyun, tu padrino va en camino!
Rápidamente salió disparado por el pasillo hacia las habitaciones. Jimin y Seokjin negaron divertidos.
—También quiero que Yoongi sea su otro padrino— el peligris lo miro asintiendo.
—Va a estar muy contento, hyung.
—Por favor, no le digan a Yoongi por ahora.
—¿Crees que Tae no va a alardear ni bien lo vea?
—Cierto, de secreto no va a tener nada.
Como un torbellino Taehyung pasó corriendo hacia la salida.
—Iré a buscar mí libreta a casa. ¡Tengo que diseñar la mejor ropa de bebé para mí ahijado!— gritó antes de dar un portazo.
Los donceles rieron al escucharlo.
Tal vez, en ese momento, el mundo quería lastimarlos. Pero sabían que si estaban juntos podrían salir a adelante.
Aparezco.
¿Cómo estamos?
A la muchacha que le dije que actualizaba ayer, perdón pero no llegue a terminar el capítulo.
Cómo siempre, gracias por la paciencia!
No falta mucho para que esto termine 👀 pero,
tengo ganas de hacer un especial. ¿Les gustaría?
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