Finalmente, se realizaba la fiesta de cumpleaños de Yeonjun. El patio trasero de la casa de los señores Min se encontraba repleto de niños disfrutando de la celebración. El pequeño Park era muy querido entre todos sus compañeros, así que toda su clase estaba allí. También, algunos de sus amigos de taekwondo habían sido invitados.
La temática de la fiesta era de dinosaurios, la ultima obsesión de Yeonjun, desde que había leído sobre ellos en la escuela. Todo los adornos que decoraban el patio, los dulces, las platos, vasos y cubiertos descartables eran de tiernos dinosaurios.
Jimin se había esmerado mucho en preparar el pastel él mismo, el cual había quedado muy bonito.
Además, el peligris se había colocado un traje de dinosaurio que Yeojun había amado ver en su papi. Los demás niños, también reían divertidos cuando JImin simulaba rugirles cuando pasaban junto a él.
Varios juegos infantiles habían sido alquilados para la ocasión. Una maquillista que trabajaba para Taehyung había sido contratada para dibujar diseños tiernos en los rostros de los pequeños, algunos llevaban diseños de dinosaurios, otros de superhéroes y otros de animalitos. Aunque, Yeonjun había pedido que le dibujaron un kumamon y había arrastrado a su padre Yoongi con él, así que ambos llevaban los rostros pintados con ese extraño oso que tanto les gustaba.
Además, habían dispuesto varias mesas pequeñas para que los niños puedan sentarse a comer y una mesa más grande donde los adultos charlaban y comían algo. Una gran mesa con dulces, postres y el pastel estaba perfectamente decorada con dinosaurios para el momento de cantar el feliz cumpleaños al pequeño.
Yoongi y su padre asaban hamburguesas para los niños, mientras que, Jimin y la señora Min traían y llevaban platillos coreanos para los adultos. Seokjin también había ayudado a preparar algunos, pero fue obligado por la madre de Yoongi y por Jimin a que se sentara para cuidar su enorme vientre de embarazo. Taehyung también ayudaba en la cocina, lavando todos los utensillos que su madre y su amigo usaban.
Una vez que toda la comida estuvo lista, los niños se sentaron en las diferentes mesas a disfrutar sus hamburguesas. Yeonjun fue recorriendo cada una de las mesas para almorzar con sus amigos pero en la que finalmente se quedo fue la que compartían Soobin y su amigo de taekwondo, Hueningkai.
En la mesa de los adultos, Jungkook, Seokjin, Namjoon, Eunha y Hoseok charlaban entre risas mientras disfrutaban de la comida. De los padres de los niños sólo estaban allí los de los dos mejores amigos de Yeonjun, quienes reían por la lucha entre sus pequeños por querer llamar la atención del cumpleañero. Soobin tenía muchos celos de la forma en la que Hueningkai se comportaba con su amigo, por lo que comía enojado su hamburguesa. Él menor de los tres, simplemente se divertía con hacer enojar al niño, mientras que Yeonjun ni siquiera se daba cuenta de la tensión entre sus amigos.
Jimin, Yoongi, Taehyung, la maquillista y los padres de los Min también se tomaron un break para poder almorzar tranquilos. Aunque Jimin estaba atento a que ningún invitado le faltara nada.
Los niños, no tardaron mucho en volver a levantarse para jugar. Por lo que rápidamente, el lugar se volvió a llenar de risas infantiles. Jimin se levantó y los siguió para vigilarlos y evitar cualquier tipo de problema. Los niños se reunieron alrededor de él para jugar con el peligris, haciendo que Yeonjun se sumara a los juegos con un puchero, celoso de toda la atención que su papi recibía.
No mucho tiempo después, Jimin llevó a todos los niños a la mesa con los dulces. Adultos e infantes se reunieron alrededor de Yeonjun para poder desearle un feliz cumpleaños. El pequeño Park sonrió mirando el tierno pastel que su papi había hecho.
—Pide tres deseos, pulga— dijo Yoongi a su lado.
Yeonjun observó a su alrededor, todos sus amigos estaban allí. Sus abuelos le sonreían. Su tío Hobi, el príncipe y su tío Nam tomaban fotos de él. Su tío Tae y Jungkook grababan el momento. Toda la gente que quería estaba allí. Pero lo más importante, sus papis estaban allí.
Su papi Jimin estaba allí. Miró a ambos por unos segundos, dándose cuenta que su papi lloraba y su papá retenía las lágrimas.
—No lloren— pidió con ojos brillosos. —No estén tristes.
—No estamos tristes, pollito— respondió Jimin. —Lloramos de felicidad por lo grande y lindo que estás— dijo acariciando su mejilla.
—Vamos, bebé. Pide tus deseos— repitió Yoongi.
Yeonjun volvió a mirar su pastel y a todos los que lo rodeaban esperando que apagara las velas. Trató de pensar en un buen deseo, pero no podía decidir ninguno bueno. ¿Qué podía desear ahora que su papi había vuelto con él? En los últimos cumpleaños había usado sus deseos pidiendo recuperarlo, pero ahora él estaba allí y no podía estar más feliz por eso. Apagó sus velas sin desear nada, porque ya tenía todo lo que deseaba.
Aunque, ¿era demasiado tarde para desear un hermanito?
Los niños ya se habían ido con sus padres, excepto, por Hueningkai y Soobin que aún seguían jugando con Yeonjun.
Jimin se sentó a descansar luego de que por fin terminara de limpiar y ordenar la cocina. Observó a Jungkook y Taehyung charlando con los señores Min sobre algo que no escuchaba. Vio a Seokjin recostado sobre Namjoon mientras charlaban sentados frente a Eunha, Hoseok y los padres de los niños. Jimin sonrió viendo como inconscientemente tanto el rapero como el modelo acariciaban dulcemente el vientre del mayor.
Desde donde estaba, también podía ver a Yoongi y a los niños jugar con el aro de básquet regulable que le había regalado el rapero a Yeonjun. Lo había achicado para que estuviera a la altura de los pequeños y les estaba enseñando a su hijo y a sus amigos a encestar.
Soobin y Hueningkai ya habían encestado varias veces, pero Yeonjun no podía lograrlo y eso comenzaba a frustrarlo.
Jimin observó al mayor inclinándose al lado de su hijo. Lo vio explicarle nuevamente como debía hacerlo y Yeonjun, finalmente, logró hacerlo. El pequeño comenzó a saltar feliz y su padre lo levantó en brazos antes de comenzar a girar haciéndolo reír.
—¿Me viste papi me viste?— preguntó el infante al darse cuenta que Jimin lo miraba.
—Lo hice, pollito. Lo hiciste genial— el niño asintió contento y Yoongi volvió a dejarlo sobre sus pies. Yeonjun corrió a festejar con sus amigos y Yoongi le guiñó un ojo sonriente antes de seguirlo.
Jimin se quedó pensando en ellos, en qué hubiese pasado si él no hubiese huido años atrás. Tal vez, en ese momento estarían casados. Tal vez, él tendría en brazos a la pequeña que Yoongi siempre había querido mientras los veía jugar. Su pecho dolió de pensar en todo lo que podría haber sucedido con ellos.
—Yoongi es un gran padre— comentó Seokjin sentándose a su lado también mirando al rapero y a los niños.
—Lo es— aceptó Jimin. —Y creo que Namjoon también lo será— se giró para mirarlo. El modelo sonrió cálidamente con la sola mención de su novio.
—Creo que no habría podido elegir a alguien mejor para esto. No es su padre biológico pero sé que lo amará como si lo fuera, creo que ya lo hace— dijo mirando a Namjoon quien levantó la mirada al sentirse observado. Cuando sus miradas se conectaron el menor le regaló una sonrisa de hoyuelos que le calentó el corazón.
—¿Haz sabido algo del padre?
—Lo último que supe es que se fue del país— respondió serio. —Cosa que agradezco, me siento mucho más seguro desde que la policía me lo dijo.
—Espero que ni tú ni el pequeño tengan que volver a verlo— deseó Jimin antes de que ambos se quedaran en silencio por algunos minutos.
—Yoongi me contó lo que sucedió el día de la fiesta de beneficencia— comentó cambiando de tema el modelo.
—Lo sé.
—¿Has hablado con Jungkook?
—No— respondió bajando la mirada.
—¿Sabes que debes hacerlo verdad?
—Lo sé. Pienso hacerlo pronto pero él mañana viajará al extranjero para hacer una colaboración con un artista occidental, así que deberá ser después que él vuelva. No quiero arruinar la ilusión que tiene de trabajar con ese cantante— contó.
—Eso es genial. Espero que todo salga bien cuando se lo digas. Jungkook es un buen chico.
—Lo único que quiero es no lastimarlo. Aunque creo que eso es imposible— dijo en un suspiro.
—¿Qué? ¿Hay reunión de donceles y no me invitan?— preguntó Taehyung sentándose junto a ellos.
—Claro que no, TaeTae— respondió Jimin riendo.
—El cumpleaños estuvo genial, Mochi. Mamá y tú hicieron un trabajo excelente— Seokjin asintió. —Debería contratarlos para que organicen mis próximos desfiles.
—Creo que con el estrés de organizar un cumpleaños infantil ya tengo demasiado.
—Si. Además, estoy seguro que mamá me pondría en vergüenza frente a los modelos— hizo una mueca disgustado —¿Saben? Tengo que mantener la imagen de diseñador cool— dijo antes de hacer con su mano como si sacudiera una cabellera larga inexistente. Seokjin y Jimin rieron, sabían que la señora Min no dudaría en tirar de las orejas de su hijo menor si no hacía lo que ella decía. —Oh, hyung. Casi lo olvido— dijo hacía Seokjin. —¿Podrías autografiar algunas fotos para mí? Quiero enviar algunas prendas para el hermano de la nueva administrador del local Vante en el centro comercial que está cerca del departamento de Mochi.
—No sabía que allí había uno.
—Yo tampoco, pero lo encontré cuando buscaba el regalo de Yeonjunnie. El lugar era dirigido por dos mujeres horribles, pero ya hice que las echaran y la chica nueva es un amor.
—¿Por qué eran horribles?
—Discriminaban a los donceles— los tres hicieron una mueca molesta sin darse cuenta.
—No puedo creer que aún exista ese tipo de gente— se quejó Jimin.
—¿Por qué no me llamaste? Yo hubiese ido a gritarles los que se merecían a esas malditas— comentó Seokjin poniéndose rojo de la rabia.
—Jinnie, no te pongas así. Sabes que no le hace bien al bebé— dijo Namjoon llegando junto a ellos en un tono dulce que enseguida logró calmar al mayor.
—Es que Nam, hay gente idiota que aún cree que los donceles somos raros.
—Yo creo que son maravillosos— respondió el rapero sentándose junto a su pareja. —Además, creo que tú eres el más perfecto de todos, osito— continuó antes de dejar un beso en su mejilla.
Jimin los miró con ternura pero cuando se giró hacia su amigo lo vio haciendo gestos de que tenía ganas de vomitar, no pudo aguantar una carcajada haciendo que los mayores los mirarán. Las mejillas de la pareja se tornaron rojas por la mirada divertida que les daban los amigos.
Teahyung y Jimin comenzaron a burlarse de ellos, imitandolos exageradamente. Reían con tanta fuerza que llamaron la atención de Yoongi.
No sabía que estaban haciendo pero había extrañado verlos hacer travesuras juntos. Pero lo que más había extrañado era la dulce risa de Jimin, que al escucharla había hecho a su corazón latir con fuerza.
No entendía cómo, pero aún después de todo lo que había pasado, con sólo ver esa sonrisa sabía que lo amaba incluso más que en el pasado.
Luego de que los amigos de Yeonjun y sus padres se fueron, el pequeño Park se sentó en el regazo de Jimin a escuchar la charla de los adultos. Hoseok, Eunha, Namjoon y Seokjin ya se habían ido también. Por lo que, sólo los señores Min, sus hijos, Jimin y Jungkook cenaron en la casa de los mayores.
—Cayó rendido— comentó la señora Min al ver a su nieto durmiendo en los brazos de su padre.
—Me sorprende que haya aguantado tanto— comentó su marido. Todos miraron el rostro del niño dormido sonrientes.
—Hijo, lleva al pequeño a su cama— pidió la madre de Yoongi al rapero.
Ese día, había salido una noticia amarillista diciendo que Agust D tenía pareja por lo que la entrada a su departamento estaba lleno de periodistas. Yoongi ni se había inmutado esa mañana cuando salió de casa, nada arruinaría el cumpleaños de su hijo.
Simplemente, los había ignorado pero sabía que por unos días lo mejor sería que Yeonjun se quedara con Jimin o con sus padres. Su madre le había rogado que esa noche se quedará allí para que, al otro día, ella pudiera prepararle la sopa de algas tradicional coreana que Yeonjun no había tomado por su cumpleaños.
—¿Podría llevarlo yo?— preguntó Jimin cuando Yoongi se acercó a tomar al niño.
—¿Seguro?
—Quiero hacerlo ahora que todavía puedo— respondió con ojos brillosos. La mujer se dio cuenta que también lo decía por los años anteriores en que no pudo hacerlo.
—Claro, cariño— respondió la madre de los Min. —Yoongi acompáñalo para abrirle la puerta.
Ambos subieron en silencio. Jimin recostó con cuidado a su pequeño, le quitó los zapatos y con ayuda de Yoongi le pusieron su pijama antes de arroparlo.
—Menos mal que tiene el sueño tan pesado como tú— comentó el peligris. El mayor sonrió.
—El conjunto que compraron para él le quedaba hermoso— dijo Yoongi dejando la ropa que le habían quitado al niño en el canasto de ropa sucia. —Se veía muy tierno.
Le habían comprado una camiseta negra de mangas largas, un overol corto de color oscuro, calcetines blancos y unos tenis altos del mismo color.
—No puedo creer lo enorme que esta— comentó Jimin sentándose en la cama del infante antes de comenzar a acariciar su cabello.
—Lo está— respondió Yoongi apoyándose en la puerta de la habitación, se cruzó de brazos y sonrió.
—Haz hecho un gran trabajo con él.
—¿Yo? Jimin, él es lo que es porque tu lo criaste increíblemente. Su dulzura, lo respetuoso que es y su personalidad, todo se debe a ti. Es un niño maravilloso gracias a ti— sonrió viendo a su pequeño, pero rápidamente sus ojos se llenaron de lágrimas pensando en el tiempo que había pasado alejado de él.
—¿Papi?— preguntó Yeonjun somnoliento, se levantó un poco de su cama y lo miró preocupado. —¿Por qué lloras, papi?— cuestionó limpiando las lagrimas de su mejilla con su mano.
—Porque estás muy grande— respondió Jimin tratando de sonreír para él. —Estás tan grande que ya no eres mi pollito, ya comienzas a ser un gallito— dijo, tomó la mano de su hijo que descansaba en su rostro y dejó un beso en la palma.
—¡No! Yo siempre seré tu pollito— se apuró a sentarse en el regazo de su papi. Jimin lo cargó como si fuera un bebé y comenzó a mecerlo tranquilamente. —¿Papi, cantarías mi canción?
—De acuerdo, pero vuelve a la cama que ya es tarde.
Rápidamente, Yeonjun, se acomodó de costado en su cama para observar a su padre. Jimin lo tapó y observó al rapero de reojo. Le daba vergüenza que lo escuchara pero no quería negarse a su pequeña. Dio un suspiró y comenzó a cantar la canción que tanto le gustaba a su pequeño. Yoongi se sorprendió, jamás lo había escuchado cantar, pero quedó embelesado por su voz.
El peligris dejó un tierno beso en la mejilla de un completamente dormido Yeonjun una vez que terminó de cantar. Se puso de pie y salió al pasillo. El mayor arropó mejor al niño, dejo su peluche favorito junto a él y siguió a Jimin.
—No sabía que cantabas así— fue lo primero que dijo luego de cerrar la puerta.
—No canto, sólo lo hago para él.
—Jimin, de verdad que tienes una voz maravillosa— las mejillas del menor se colorearon por el cumplido. —La canción, ¿de quién es? Nunca la había escuchado.
—Es mía.
—¿Qué?
—Yo la hice. Cuando estaba en el instituto de artes, para una de las clases de música tuve que componer una canción y esta fue la que hice— Jimin se recargo en una de las paredes y Yoongi lo imitó con la contraria para quedar cara a cara.
—¿Por qué nunca me enteré?— preguntó confundido.
—Me daba vergüenza mostrártela. Tú eres tan bueno componiendo y produciendo que me daba pena mostrarte mi proyecto.
—No seas tonto. Te hubiese ayudado— Jimin sonrió.
—Lo sé. Pero a la vez quería hacerla por mi mismo y regalártela— confesó casi en un susurro.
—¿Regalármela? ¿Por qué nunca la escuché?
—Estaba buscando el momento indicado para cantarla para ti, pero bueno, ya sabes como terminó todo— respondió bajando la mirada. —Cuando estaba embarazado se la cantaba a mi vientre y cuando nació, lo seguí haciendo. Todas las noches debía cantarla porque sino no se dormía— recordó sonriendo. —Con el tiempo la fui perfeccionando.
—¿La tienes escrita en una partitura?
—No. Sé que la tenía porque cuando la presente en el instituto tuve que entregarla en una partitura y cantarla pero no recuerdo haber guardado una copia. Siempre la tuve en mi cabeza.
—¿Te molestaría si la escribo?— Jimin no entendió su interés pero no se negó.
—No, claro que no.
—Bien. Cuando puedas, pasa por mi estudio— pidió y el peligris asintió.
Desvió su mirada del mayor y comenzó a observar las fotografías de la pared. La señora Min, tenía todo el pasillo decorado con fotografías de sus hijos, de ella y su esposo, de su nieto y hasta de Jimin cuando aún era su yerno. Ya las había visto pero ahora que había recobrado su memoria tenían un sentido diferente para él.
Se acercó a una que estaba justo al lado de la cabeza de Yoongi y acarició la imagen con la punta de sus dedos. El mayor se giró también para mirarla y sonrió.
En la fotografía se los podía ver posando tiernamente. La había tomado Jimin la segunda vez que habían ido a visitar a los padres del mayor en Daegu. Se suponía que irían solos pero Taehyung se había auto invitado al viaje. Yoongi se había quejado una y otra vez pero no había logrado sacarse a la garrapata de su hermano de encima.
Incluso cuando estuvieron en Daegu, Taehyung los seguía a todos lados alegando que su trabajo era ser el mal tercio de los dos. Cansado de la actitud de su hermano, Yoongi esperó el momento justo en que Taehyung tomaba una ducha para escapar de él. Entre risitas y pisadas silenciosas la pareja había logrado salir de la casa sin ser descubiertos.
Yoongi lo había llevado a un parque de diversiones que siempre visitaba con su familia en su niñez. Como la tarde comenzaba a refrescar, con su rostro muy sonrojado le había entregado buzos de pareja. Jimin había saltado sobre él para besarlo, sabía que el mayor odiaba ese tipo de ropa por lo que lo hacía por él.
Se habían subido a todos los juegos que habían podido, comieron mucha comida chatarra y se besaron cada vez que podían, disfrutando de su salida solos. La salida había terminado con Jimin tomando una linda fotografía de ambos.
Claro que al volver, tuvieron que escuchar las quejas de Taehyung por el resto de la noche. Aunque terminaron siendo perdonados cuando Jimin le regaló el peluche raro que había ganado en uno de los juegos de garras. Era un muñeco con cabeza en forma de corazón, de boca amarilla, y cuerpo azul más pequeño que la parte superior con lunares también amarillos. Era tan extraño que Taehyung lo había amado.
—Esa fue una de nuestras mejores citas— comentó Yoongi sonriendo.
—Lo fue— confirmó Jimin.
El menor se giró hacia él para mirarlo. Al tenerlo tan cerca podía observar perfectamente su rostro. Sus facciones eran mucho más maduras que la última vez que lo había visto antes de irse a Busan. Su piel seguía siendo igual de tersa. Observó los lunares en su nariz y en su mejilla, lunares que tanto amó besar en el pasado. Miró sus labios, no eran muy rellenos pero tenían una forma muy linda y siempre lo habían besado con tanta pasión y dulzura que terminó relamiéndose por el recuerdo de sus besos.
Y entonces, sus miradas se conectaron. Jimin observó esos ojos negros que tanto había extrañado. Sin siquiera darse cuenta se acercó mucho más a él, como si sus ojos fueran un imán hacia el mayor.
—Jimin...— susurró al sentir la respiración del menor chocar contra su rostro.
—Hyung— dijo en voz baja. Yoongi observó sus labios antes de devolver la mirada a los ojos del peligris y sin poderse controlar se fundieron en un beso.
Yoongi lo abrazó por la cintura y Jimin rodeó su cuello con sus brazos. El beso era casi con desespero. Habían extrañado tanto la sensación de los labios del otro sobre los suyos, que sus corazones latían desbocados en sus pechos.
El ruido de pisadas en la escalera los hizo separarse con rapidez.
—Hyung, ¿nos vamos? Tengo el vuelo muy temprano mañana— dijo Jungkook llegando junto a ellos. Ninguno pudo mirarlo a la cara.
—S-si— respondió Jimin nervioso.
—Buenas noches, hyung— se despidió de Yoongi el menor.
—Buenas noches, Jungkook.
El cantante tomó la mano de Jimin y comenzó a caminar a las escaleras. El peligris lo siguió en silencio sin decir nada.
Yoongi se apoyó sobre la pared y respiró profundamente tratando de calmar su corazón.
¿Qué diablos acababa de pasar?
Casi una de la mañana acá y vengo a actualizar 🙃 no quería dejar otro día sin subir nada, otra vez me tardé mucho. Perdón 🙏🏻
Estuvieron pasando muchas cosas por fuera de esta historia también. El descanso súper merecido de los chicos, el próximo álbum de jhope, la colaboración de Jungkook, Taehyung por París, los tatuajes de amistad, etc
Díganme si Taehyung en el desfile de Celine ¿no podría ser tranquilamente el Vante de está historia?
Basado en mi historia jajaja
Hace poco encontré una cuenta de Twitter que sube fotos de Yeonjun y Jimin. Padre e hijo 🥺
Volviendo a está historia.
¿Jimin y Yoongi acaban de besarse? Si
¿Voy a tardar en volver con lo que sigue? Probablemente
¿Va a haber drama? Definitivamente.
Dejo el outfit de Yeonjunnie en el capítulo de hoy y me retiro antes de que me agarren ahre
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