Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Pandora es deber.


Mi mente divaga y por momentos creo que estoy en un lado en el que no estoy. Quiero entender que es lo que ha pasado, pero me parece demasiado para mí y, ante el miedo, disocio. No sé como me llamo, a pesar de lo mucho que los policias me preguntan. No sé qué hacía con Lindsey, por más que los policías preguntan. No sé quien soy, por más que me lo pregunto yo.

—Natalie Green —dice uno de los policías cuando entra a la sala en la que estoy con su compañero. Me sentaron en un sillón, me dieron una toalla para secarme y me está costando demasiado no temblar de frío.

Mi mente divaga y por momentos creo que estoy en un lado en el que no estoy. Quiero entender que es lo que ha pasado, pero me parece demasiado para mí y, ante el miedo, disocio. No sé cómo me llamo, a pesar de lo mucho que los policías me preguntan. No sé qué hacía con Lindsey, por más que los policías preguntan. No sé quien soy, por más que me lo pregunto yo.

—Natalie Yellow—dice uno de los policías cuando entra a la sala en la que estoy con su compañero. Me sentaron en un sillón, me dieron una toalla para secarme y me está costando demasiado no temblar de frío—. Encontré su expediente.

Pandora se divide en sectores de colores según cierto tipo de beneficios de los que gozamos. No soy muy importante, pero mis padres pagaron por mi educación y eso me mantiene en el sector amarrillo. El más importante, el primero, es el marrón y luego va bajando hasta el azúl, el catorce. Yo soy el cuatro y se debía gracias a la ayuda de mis padres. Lindsey es marrón o lo era, ya no sé cómo pensar con respecto a ella.

Los policías me observan con duda y el que tiene el expediente pasa la mirada del papel a mí demasiado rápido. Ni yo conozco mi expediente, creería que está en blanco y tengo una buena imagen. Sin embargo, hay algo en su cara que me dice que no es así. No estaría en Pandora si hiciera las cosas mal, soy una buena chica.

—¿Quieres contarnos qué ha pasado, Natalie? —pregunta con amabilidad el señor, que no debe tener más de treinta años, pero no me animo a juzgarlo por su edad. Estoy cansada y quiero ir a casa, tengo mucho frío.

—¿Está Lindsey bien?

Silencio, es todo lo que recibo de ellos y me pregunto si está bien que se queden callados. No deberían mentir, en Pandora no se puede mentir. Los miro por un largo rato, esperando una respuesta que al final nadie me da. Tengo que empezar a entender que Lindsey se ha ido de la peor manera posible.

—¿Adónde va la gente que se desconecta?

En Pandora hay cosas que no se pueden decir y esa es una. No podemos preguntar adónde va la gente que no se merece estar en la red. El policía que está sentado a mi lado hace una mueca y luego observa a su compañero, es obvio que no van a decirme nada y que soy solo una molestia.

No les he contado todo lo que sucedió y no es que esté mintiendo, estoy ocultando. En Pandora no hay ninguna ley sobre ocultar información, solo sobre mentir. No estoy mintiendo, soy una buena chica.

Me he guardado la información sobre Euforia, no quiero contarles algo de lo que no tengo idea. Lindsey lo dijo como si esa fuera una palabra prohibida y algo en mí me hace sentir que no es la primera vez que lo escucho. A veces siento como que falta algo en mi, como si me hubieran quitado una pieza clave y la eche de menos, pero desconozca.

—Creo que deberíamos llamar al departamento asiatico —le comenta el policía al otro como si no estuviera ahí presente. Hablamos todos el mismo idioma, es algo irrespetuoso creer que soy diferente por mis antepasados. Nunca he tenido ese problema—. Vi a Gaia por ahí, tal vez pueda darnos una mano. Aparte, es buena con las mujeres.

Se ríen al decir eso, con complicidad y yo no entiendo que están haciendo en ese momento. Sin embargo, mi estómago se hace pequeño cuando escucho el nombre que han dicho. Gaia. Me suena tanto que me pregunto si era amiga de Lindsey o si me la ha nombrado.

De todos modos, entiendo el problema de los policías, no he soltado mucho y tampoco quiero hacerlo. Tengo miedo de lo que pueda suceder con mi identidad y prefiero mantenerme lo más callada posible. Lindsey me enseñó eso. Calladita soy mucho más linda.

Los policías me avisan que ya volverán y suspiro cuando la puerta se cierra ante mi. Debería estar durmiendo, sino mañana no podré despertarme para ir a clases. El mundo continúa, a nadie le importa que mi mejor amiga ya no esté en la red. ¿Dónde estarás Lindsey? Podría estirarme y ver que hay en mi expediente, que se encuentra sobre el escritorio del policía, pero no puedo hacerlo. Soy una buena chica.

La puerta se abre y entra una mujer policía, lo deduzco automáticamente por su uniforme a pesar de ser diferente al de los demás. Trago lentamente al verla y supongo que esa es Gaia, algo me dice que nadie más que ella podría tener ese nombre. Siento las mejillas ardiendo y bajo la mirada hacia mis botas sucias por la lluvia, pero no me animo a mirarla a los ojos. Creo que es la mujer más atractiva que vi en mi vida y siento que se me complica hablar más que antes. Lleva el cabello corto y negro, como todas, pero tiene un corte especial, uno que le queda impresionante. Es corto hasta las orejas, supongo que por su profesión tiene que llevarlo así. No tiene el uniforme normal, sino que una camisa blanca que ha perdido varios botones. Trago, no quiero verla más, me está poniendo muy incómoda.

—¿Natalie Yellow, no? —pregunta y noto su tono diferente de voz, es asiática como yo y por eso está ahí. Las dos hablamos inglés, no tiene sentido lo que pasa, pero a pesar de estar en la red, hay mucha gente racista. Pandora nunca querría algo así, no entiendo como existen—. Soy Gaia White, me dijeron que podíamos hablar.

El sector blanco era el de los empleados de la red. Había policías para ayudarnos y cuidarnos, así que su trabajo era tan tranquilo como esperábamos. Pandora les había dado un lugar y hacían un buen trabajo. La chica frente a mí no parecía tener más de treinta, tal vez dos o tres años más que yo.

—¿De dónde conocías a Lindsey?

La pregunta es algo ruda y me quedo sorprendida al escuchar ese interés. Soy recelosa de esa información y mi ceño se frunce a la defensiva. Gaia parece no tener tiempo para eso, toma una silla y la da vuelta, sentándose al revés que cualquier persona normal.

—No quiero asustarte ni preocuparte, Natalie, pero Lindsey era importante para mi y quiero saber que le has hecho para que se desconectara.

Me quedo de piedra, abro la boca para tratar de decir algo, pero nada sale y noto en Gaia la desesperación por querer saber algo. Lindsey nunca me habló de ella, pero ahí está la respuesta a mi pregunta anterior. Ese es el tipo de persona que mi amiga frecuentaba.

—Si no me respondes le diré a Pandora que la has obligado a desconectarse.

—¿Qué? ¡No! —exclamo ofendida, finalmente hablando y dejando atrás toda sorpresa—. Lindsey es mi amiga, yo nunca le haría nada malo. Fue horrible lo que sucedió... ¡quiero saber dónde está!

—Si supieramos dónde está las dos estaríamos desconectadas, Natalie, no seas ingenua.

Chasquea la lengua y se estira para tomar mi expediente, observa hacia la cámara de seguridad y me pregunto qué está haciendo. ¿Es un detective en realidad? No va a sacarme ninguna información sobre mi amiga y no me importaba que cruda se pusiera la cosa. Lindsey es mi amiga.

—¿Sabes que tus padres no han pagado la cuota de tu identidad hace meses?

Me congelo, eso tiene que ser mentira, sino no estaría viva. Mantengo el ceño fruncido y me cruzo de brazos, sin creerle. Ella parece no rendirse y parece querer destruirme con mentiras. No sé si es la mejor manera de conseguir información, pero como no soy policía no juzgo.

—¿Sabes que esta sería la segunda vez que te bloquean el recuerdo?

—Dices puras mentiras —le respondo y ella, vengativa, me entrega el expediente con mi nombre. Sé que no puede hacer eso y yo tampoco puedo mirarlo, pero me doy cuenta que está pasando. Van a bloquear mi recuerdo y mañana no recordaré nada de todo eso.

Me asusto al simple hecho de darme cuenta que olvidaré todo y que nadie me dirá la verdad de nada. ¿Cuánto tiempo tengo? ¿Ya lo han hecho? ¿Cómo pueden hacerlo tan rápido de nuevo? No sé como sé lo que hacen, pero algo me dice que ya ha pasado y por eso tengo conocimiento. Aunque no debería hacerlo si supuestamente lo he olvidado.

Estoy tan confundida.

Confundida pero no ignorante, me estiro para mirar mi expediente y encuentro lo peor que alguien puede ver. Miro a Gaia y levanta una de sus cejas de una manera que me da escalofríos. Me doy cuenta lo que dice frente a mi.

Natalie Yellow.

Estudiante.

Bloqueo por incidente con Lindsey Brown. Relación prohibida por las reglas de Pandora.

Cuotas impagas: Más de seis meses.




*/*/*/*/

nota de autora:

buenas! espero qeu les haya gustado este nuevo capitulo, muchas ganas de volver a escribir algo nuevo y encima de scifi!!! cómo les pareció la historia? 

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro