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020










Si algo cambió, ni Mingyu ni Hoseok lo mencionaron, aunque tampoco les correspondía, pero era un poco asombroso ver que la tensión de hace unas horas atrás se había disipado del cuerpo de Yoongi y Jimin.

A eso, además, agregarle el pequeño parche a un lateral del cuello de Jimin y el hecho de que Mingyu confirmó que Jimin ya olía a Yoongi de nuevo.

De pronto, sentado en la parte de atrás de la camioneta, con Jimin y Yoongi en los asientos de adelante, guiándoles el camino, Hoseok sintió cosquillas cerca de su oído y un aire tibio junto con una pequeña risita.

—A eso yo le llamó sexo de reconciliación... —murmuró Mingyu y su nariz rozó el lóbulo de Hoseok, haciendo al humano estremecer—, sabes, podríamos hacer lo mis-

Un gruñido impidió que el vampiro siguiera.

—Te escuché, Mingyu.

Mingyu rió y se enderezó en su sitio, encontrándose con los ojos de Yoongi a través del espejo retrovisor.

—Decía que es genial que hayamos podido salir a la hora acordada. Jimin no tiene ni una pizca de olor de vampiro.

—No me provoques, híbrido.

—No entiendo —Jimin interrumpió, girándose en el asiento de co-piloto para poder ver a Mingyu a la cara, el híbrido se encontró con sus ojos y obvió las mejillas coloradas del humano, quizá, porque también había escuchado su broma. A su vez, se quedó esperando en silencio cuando lo vio fruncir el ceño—, ¿acaso tu no trabajaste para mi padre? Estabas ahí en el gobierno, eras uno de sus hombres, ¿acaso no guardó tu olor también?

—Pudo haber guardado mi aroma de humano —confesó—, pero como parte de mí es de vampiro, puedo ocultar mi olor como cualquier ser sobrenatural, ya sabes —se encogió de hombros, no dándole tanta importancia—, es puro instinto. Yoongi también puede esconder su aroma.

Su aroma.

Jimin se retorció en su sitio cuando recordó eso, su nariz picaba nostálgica por el olor que lo relajó hace un par de horas atrás y sus labios aún se sentían ardientes e hinchados, cuando Yoongi los mordió y los besó con vehemencia.

Jimin suspiró. Si tan solo no tuviesen que haberse ido, posiblemente le hubiera agradado la idea de estar ahí besándose con él hasta desgastarse.

—¿Qué? —Yoongi dijo de pronto, dándole una mirada furtiva mientras manejaba—, ¿qué pasa?

Cierto, Jimin era como un libro abierto para aquel alfa. 

—Nada —le sonrió labialmente, y se sonrojó cuando tuvo su mirada en él, así que intentó concentrarse nuevamente en Mingyu, girando su vista hacia el chico—. Entonces, ¿sólo podría obtener el aroma mío y el de Hoseok?

El híbrido sonrió.

—Hoseok huele a vampiro y tú hueles a Yoongi. No hay rastro para él.

No hubo más dudas por parte de Jimin, el auto volvió al silencio, porque por más que Jimin quisiera hablar con Yoongi sobre temas de ellos o de la manada, prefería hacerlo lejos de los oídos de Mingyu y Hoseok, no sabía por qué, pero no confiaba del todo en ellos, empezando por el hecho sobre el ónice, una piedra que jamás en su vida escuchó y que parece ser el arma más letal para las razas sobre naturales.

Tampoco tuvo la oportunidad de hablar con Yoongi sobre la idea de traer a los cazadores a la manada, Jimin se había esperado una negación profunda del líder, pero parecía ser él el que más se adaptaba a la idea de llevarlos al corazón del bosque, a su guarida.

Y justo cuando tiene ese pensamiento en mente, Yoongi habla.

—Hay un sendero a pie en medio de la carretera —explica, cuando va manejando por esta, pocos son los autos que se ven en la autopista pasada la madrugada, y ni él ni Mingyu sienten el sonido de patrullas cerca, lo cual les da una alta ventaja de llegar completos y sin problemas a donde se estaban dirigiendo—, pero como vamos en camioneta daremos la vuelta larga y pasaremos por el sendero de ripio.

Eso toma alrededor de quince minutos adicionales, Yoongi calcula. Pocas veces habían usado aquel paso entre fronteras, y a pesar de que hubo un tiempo donde la manada había discutido sobre si mantener el camino o cerrarlo por completo, aislándolos de los humanos, prefirieron dejarlo por si acaso. 

Eso sí, los caminos siempre eran vigilados por lobos.

—¿Sigue en pie el trato? —Hoseok pregunta de repente.

—¿Permiso para entrar al bosque?

—Eso fue lo que acordamos.

—Claro —Yoongi dijo ligero, encogiéndose de hombros como si no fuera la gran cosa, y Jimin se volteó a mirarle—, si nos ayudas a matar al vampiro, no te daré el lugar, te lo ganarás.

Hoseok entrecerró los ojos. —Hay un poco de trampa en tu trato.

—Siempre fue ese, Hoseok.

—Bien.

Hoseok no dijo nada más, y Yoongi pudo oler al humano un poco molesto, y no supo por qué, pero ver por el espejo retrovisor su cuerpo con los brazos entrecruzados sobre su pecho y los labios tensos en una dura línea le hizo sonreír como la mejor broma.

—Ustedes se quedarán en la frontera —agregó, las manos se apretaron en el volante cuando aumentó un poco la velocidad, viendo en el mismo GPS que tenían menos de diez minutos para llegar a la entrada del bosque—, si entran a la manada ahora, con tu olor a humano y con Mingyu oliendo a vampiro de seguro los destrozarán ahí dentro.

—¿Y qué con Taehyung? —Mingyu preguntó—. Él está dentro ¿no?

—Es el hermano de Jimin, y Jimin es de la manada, además, Taehyung salvó a la manada de un incendio forestal, así que tiene el respeto de ellos, a pesar de que lo odien en cierto modo.

Y la frase seguía sintiéndose tan bien como la primera vez que Jimin escuchó aquello.

Él es parte de la manada. 

—Bien, mejor así, entonces —Mingyu estuvo de acuerdo, y luego dijo—: necesitamos idear un plan.

—Eso haremos cuando lleguemos, necesito que los demás capitanes escuchen sobre el ónice.

Hoseok se mofó. —Es una piedra que el mismo gremio de cazadores ha conservado por años y ¿aun así no tienen idea de ella?

—¿Será porque no somos cazadores y no es nuestra piedra?

—¿No tuvieron clases de química o qué?

Yoongi frunció el ceño, no entendiendo a qué iba eso, por supuesto que tenían clases.

—Eres tan malditamente desagradable, Hoseok. —gruñó, pero el chico simplemente sonrió.

—Eso es por dejarnos en la frontera.

—Cuido a mi manada.

—Lo sé —contestó simple y miró a través del ventanal polarizado—, lo respeto.

Eso fue lo último, Hoseok no volvió hacer otro comentario, y cualquier cosa que salía de su boca era para responder a las preguntas al aire de Mingyu o para dirigirse únicamente a él.

Yoongi a veces miraba a Jimin, como cerciorándose de que estuviera bien y Jimin cuando sentía los ojos del lobo encima suyo, se giraba y le miraba de vuelta, sonriéndole para darle un poco de tranquilidad, tranquilidad que Yoongi no sabía que necesitaba hasta que Jimin hacía esa cosa bonita con sus labios que hacía saltar a su lobo de emoción.

El resto del viaje, fue puro silencio.






*






Aunque la camioneta es sigilosa cuando llega al paso limítrofe, realmente parece un tanque en apariencia, Taehyung quiere reírse porque era algo típico del aire ricachón que tiene Hoseok para adquirir los últimos modelos en todo lo que quería.

Por otro lado, estaba Chanyeol, Namjoon, Jungkook y Baekhyun, observando con ojos amenazadores todo lo que estaba sucediendo en el ambiente, no era grato para ningún lobo sentir la intromisión de otra gente.

Jungkook sentía que algo explotaría en él, tenía la intención de colocarse en cuatro apoyos y gruñirles a los intrusos, decirles que se vayan, especialmente porque reconoció el aroma de vampiros dentro de la cabina, joder, estaba a poco tiempo de querer empezar una pelea ahí mismo, su lobo demasiado amenazado como para calmarse.

Tan tenso que ni siquiera se percató del cuerpo moviéndose detrás de él.

—Tranquilo, cachorro. —Taehyung susurró, un aura gélido rodeándolo cuando los labios de este rozaron cerca de su lóbulo.

Se hubiese quitado al instante, como si quemara, pero Taehyung olía tanto a él que su lobo no tenía miedo ni tampoco sentía aquella amenaza inminente de su enemigo natural. Ahora su lobo lo aceptaba, incluso invadiendo su espacio personal.

Más no Jungkook en sí.

Volteó la cabeza para verle por el rabillo del ojo, y la misma acción dejó su mejilla a milímetros de la boca del vampiro.

Como pudo, gruñó. —Quítate.

Taehyung le miró con intensidad, escaneando la forma de sus pequeñas pestañas, el perfil de su nariz y sus labios apretado, la mandíbula marcada, tan marcada que trazaría una línea con su lengua si pudiera.

Oh, claro que podía, Taehyung sabe que Jungkook se lo permitiría.

Y es por eso mismo que se aleja, porque el permiso de eso es tan peligroso que estaba seguro que, irónicamente, sería su tumba.

Así que suelta una risa pequeña y se aleja cuando escucha las puertas de la camioneta abrirse.

Lo primero que ve es a un Jimin estremecido, mirándole feliz pero también con vergüenza, y como no, sabe que su hermano prácticamente espera el siguiente comentario que hace:

—¿Ustedes fueron a una misión o de luna de miel? —Taehyung deja una ceja alzada, mientras cruza los brazos por delante y los ve acercarse. Y aunque su primera intención es ir corriendo a abrazar a su hermano, enterrar la nariz en su cuello y olisquear su aroma, todo en él se detuvo y cambió cuando reconoció la diferencia en el olor que envuelve al chico. Negó divertido y levantó una comisura de su boca—. Por el aroma me inclino a la segunda opción.

—¿Y qué hay de ti? —Yoongi saltó de pronto, mostrándole los dientes, inconscientemente inclinándose cerca de Jimin cuando sintió amenaza por parte del vampiro. El alfa miró de arriba abajo a Taehyung y luego arrugó la nariz—. ¿Debería preocuparme porque hueles de manera íntima a Jungkook?

Y el mismo Jeon Jungkook casi se atraganta con su saliva cuando oye su nombre. No había explicaciones, así que simplemente miró a Jimin y luego hacia cualquier parte, tenso, como si su perfecta y gran audición nunca hubiese escuchado a su líder.

Sí, bueno, también estoy feliz de verte.

Y oh, claro que Taehyung no iba a quedarse callado y actuar como él, porque básicamente, al vampiro le importaba una mierda lo que el resto del mundo piense sobre ese hecho.

—¿Qué decirte? —le contestó entonces, levantando los hombros y adoptando un aspecto relajado—. Me anda marcando como los perros.

—Taehyung. —gruñó Jungkook.

Pero Yoongi ignoró el tono de voz de su subordinado y a su vez entrecerró los ojos hacia el vampiro. —¿A qué juegas?

—A nada... —y luego sílaba por sílaba agregó—: cu-ña-do.

—No te callas, ¿Tae?

Tae.

Taehyung alzó la vista sorprendido ante la interrupción, sin poder esconder sus emociones cuando el aroma suave de Hoseok lo golpeó. La conversación anterior siendo nada cuando Yoongi saludó a sus capitanes y Jimin se concentró en el abrazo que le dieron Namjoon, Baekhyun y Jungkook.

Los ojos de Taehyung buscaron al dueño de aquella voz, y se posaron apresuradamente sobre esos iris marrones que ya estaban mirando a su dirección.

Nadie notó el cambio de su rostro, en donde se formó una sonrisa de alivio, a excepción de Jungkook, quien estaba muy alerta y amenazado ante los aromas desconocidos.

Y a pesar de que Jungkook estaba siendo abrazado fuertemente por Jimin, no pudo perderse la forma en como Taehyung se movió hacia el desconocido, quien acercó una mano y la posó en la cintura del vampiro, atrayéndolo hacia él, ambos envueltos en un abrazo íntimo.

Taehyung dejó su nariz detrás del lóbulo del chico, como lo había hecho con él hace minutos atrás. Los vio reírse ante lo que se decían y luego el desconocido se separó empujando una mano en su pecho, suavemente, siempre suave y delicado.

—Hueles a rosas —soltó otro chico más alto, Jungkook le observó feo, a pesar de que no le estaban tomando atención.

Su lobo sentía que de pronto saltaría sobre ellos con intenciones de atacarlos, y a pesar de que quizá debería sentirse un poco mal por eso, no se culpaba, que aromas desconocidos entraran a su terreno, a su territorio lo ponían inconscientemente en ese estado desconfiado, y quizá los demás lobos se sentían igual pero no tan fuerte como él, porque Jungkook estaba destinado a ser un alfa, y por lo mismo, lo territorial estaba inculcado y arraigado en él de una forma mucho más intensa y personal. El sentimiento de protección hacia los suyo viajaba por cada parte de su sangre.

Vio a Taehyung separarse por completo de Hoseok y luego empujar ligeramente el hombro del otro chico alto.

—Siempre he olido a rosas.

—No —El alto, el cual tenía un aroma de vampiro, aunque no tan fuerte como el de Taehyung, negó con la cabeza—, esta vez hueles a rosas versión lobo.

Si Jungkook hubiese estado frente a Taehyung y no de espaldas, hubiese visto la forma en como el castaño rodó los ojos.

—Ya, cállate, por eso nadie te quiere.

Inesperadamente, el chico alto sonrió. —Si, a mí también me da gusto verte Taehyung.

—Mingyu, Hoseok —Se escucha decir a Yoongi y en menos de un segundo todos tienen la atención en él y los chicos que llamó. Ellos se acercan y quedan frente a los capitanes. Jungkook se posiciona en fila con los demás y siente la mirada del que ahora reconoce como Mingyu, sobre él. Más se olvida de él cuando Yoongi vuelve hablar—, ellos son cazadores de vampiros, son amigos de Taehyung y nos ayudarán con esto, no tienen paso más allá de esta frontera, así ordeno de inmediato que, si pasan más allá del terreno, está permitido atacar.

—¡Hey! —Hoseok frunció el ceño cuando entendió su orden. Yoongi se encontró con los ojos del chico y levantó una ceja, retándolo, a lo que el humano no hizo más que tomar la orden, rodar los ojos y resoplar—, menudo recibimiento.

Mingyu tuvo el instinto de acercarse al cazador y cuando estuvo conforme con la estrecha distancia, se giró y le sonrió al alfa.

—Que amable de tu parte, Yoongi, gracias.

—Solo por las dudas.

Ellos se presentaron entre todos, Namjoon y Baekhyun fueron los más correctos para saludar, como si no les importara el hecho de qué raza provenía cada uno, ni sus intenciones, si su líder los había traído entonces era por algo y no había derecho a protestar y alegar.

Además, que Yoongi esté en un estado relajado, sin ninguna especie de hostilidad emanando en el aire, les daba a ellos la indicación perfecta para saber que ambos chicos resultarían un bien para la manada.

Sin embargo, no era el caso de Chanyeol, quien fue más arisco, aunque no tanto como Jungkook, porque Chanyeol sí saludó, en cambio, Jungkook sólo les dio una mirada afilada y luego la desvió con total arrogancia.

—Jungkook. —Jimin llamó, como si fuera su padre reprochándole. No era su padre realmente, pero sí su hermano mayor, así que de igual formas ejercía cierto poder en él.

Jungkook resopló.

—Soy Jungkook, capitán y generalmente hago rotativas sobre esta frontera —comunicó—, así que nos veremos seguido, supongo.

Mingyu tuvo la urgencia de comentar que Taehyung olía a él, o él olía a Taehyung, daba lo mismo, ambos olían igual. Pero apretó los dientes y se obligó a dejar los comentarios estúpidos que siempre hacía porque la hostilidad que emanaba ese chico era muy fuerte, incluso más fuerte que la hostilidad que llegó a sentir alguna vez con Yoongi, cuando lo conoció por primera vez, así que simplemente asintió.

—Mingyu —él saludó—, soy híbrido de vampiro.

—Hoseok —agregó por otro lado el otro cazador—, y soy humano como notarás, ambos somos cazadores de vampiros.

—Ellos se quedarán en esta cabaña de la frontera —Yoongi agregó—, haremos una reunión ahora, Namjoon asegúrate de comunicar luego a los demás capitanes que no pudieron estar. Aparte de eso, cualquier reunión se hará aquí, en la cabaña de ellos.

En cada paso fronterizo había una cabaña para los mismos vigilantes de la zona limítrofe, era pequeña y contaba con lo básico; una cocina americana unida a la sala de estar, una habitación con baño privado y otra habitación con diversos implementos, entre armas, trajes y despensa, todo lo necesario para permanecer ahí.

Nunca estaban desocupadas, siempre existían soldados haciendo rotativas de dos personas para ocuparlas y vigilar los perímetros.

Yoongi supuso que la cabaña de esta zona fue ocupada por Baekhyun y Chanyeol, pues Jungkook nunca se quedaba en las cabañas porque su lobo no aguantaba el olor de la persona que la ocupó anteriormente, independientemente si los soldados eran de la manada. Y Namjoon por otro lado era su mano derecha, por lo tanto cumplía otros roles.

Así que básicamente, eso dejaba a los otros dos capitanes que estaban ahí con ellos.

Además, pudo confirmar sus sospechas cuando entraron y toda la cabaña olía dulce como a Baekhyun y a cedro, como Chanyeol.

—Vigilaremos la zona —Baekhyun dijo en posición militar hacia Yoongi—, cualquier cosa, Namjoon nos informará después junto con los demás capitanes.

Yoongi asintió, dejándolos libres, los capitanes tomaron la mochila que habían traído con ellos y se perdieron por la puerta de madera de la entrada, cerrándola y dejándolos a solas.

—Bien —Hoseok se movió buscando algo de los bolsos que Mingyu trajo, y sacó de él un maletín.

Taehyung frunció el ceño y su nariz se arrugó tan pronto sintió la esencia fuerte de un mineral.

Miró a Hoseok entre confundido y serio, de pronto, en un estado de completa amenaza.

Amenaza que Jungkook sentado a su lado sintió, por lo que el chico apretó las manos en puño bajo la mesa, observando a Hoseok con los mismos ojos juzgadores con los que Taehyung le miraba, como si se hubiesen sincronizado.

Mingyu tuvo el fuerte deseo de burlarse sobre eso.

Pero el ambiente comenzó a ser más y más pesado y era únicamente por la forma en como Taehyung estaba respondiendo al maletín que ahora Hoseok dejó sobre la mesa.

El vampiro miró al humano y luego la cartera de cuero. —¿Trajiste ónice?

Hoseok le observó confundido, luciendo descolocado ante su pregunta.

—¿No es obvio? —le dijo, medio en broma, medio serio, pero la vista de Taehyung como si le hubiese traicionado no hizo más que hacerlo suspirar y cruzar sus brazos, enfrentándolo—. ¿Cómo quieres que matemos a tu padre si no es con ónice?

Yoongi meditó la reacción tosca del vampiro, el cual se estaba ya sintiendo en el ambiente, al igual que la bruma pesada que traía el lobo de Jungkook, el cual también se estaba cerniendo por toda la sala.

El alfa no hizo más que suspirar, pensando en que, si este era sólo el comienzo, entonces la conversación se haría mucho más pesada con el tiempo.

Juntó las manos sobre la mesa en la que estaban reunidos y miró a Hoseok, ignorando la sensación hostil que emanaban Taehyung y Jungkook.

—¿Qué pasa con este ónice?

—El ónice es uno de los cinco minerales preciosos que se han ocupado para exterminar razas sobrenaturales —Hoseok contó, tomando las pinzas del maletín para abrirlo. De forma meticulosa y ordenaba se podían contar cinco balas completamente oscuras y negras como el azabache, eran pequeñas y finas y se encontraban en pilas arriba de una pistola corta—. Diamante, Silvanita mezclada con plata, Cuarzo y Aguamarina —nombró—, todos ellos minerales que se han ocupado para el exterminio de razas. No sé realmente cómo afecta a cada raza aparte de cómo el ónice afecta a los vampiros, que es a lo que nuestro gremio se caracteriza, pero estos cinco minerales han sido cuidados desde generaciones antiguas, conseguirlos es como buscar la aguja en un pajar, prácticamente imposible.

—¿Y cómo afecta a los vampiros?

Hoseok sonrió, y su forma espeluznante no hace más que tensar a Taehyung. Jimin mira a su hermano un poco confundido al notar como su semblante iba cambiando, como si estuviese preparándose para una pelea. Honestamente no lo había visto así nunca y eso no hace más que preguntarse cómo es que una piedra podría ejercer tanta amenaza en él.

—Es como un veneno.

—¿Veneno? —Namjoon preguntó, alzando las cejas—, la plata te mata al instante, y los accesorios de plata te debilitan, ¿Cómo es que el ónice es veneno?

—Porque se ramifica, hay vampiros como Yunho que pueden soportar la plata, después de cierto tiempo te vuelves inmune, pero no puedes contrarrestar el veneno del ónice, un disparo —agregó, tomando una de las balas y Taehyung frunció el ceño echándose hacia atrás—, actúa expandiéndose por todo tu cuerpo, primero no deja que te muevas, te paraliza, dejándote incapacitado y luego te quema por dentro hasta no dejar rastro ni nada de ti, simplemente el cuerpo inerte de un vampiro se pulveriza y desaparece, como piedra que se muele, como ceniza.

—Es un mineral pesado —Mingyu agrega—, y solo actúa ante energía sobre-natural, como si quisiera alimentarse de eso. Con una bala es más que suficiente, no hay vampiro que no pueda morir con esto, es demasiado fuerte incluso para las personas que estamos aquí dentro, ¿cierto, Taehyung?

—Cierra la puta boca, Mingyu —Taehyung gruñó, mostrando sus dientes y Namjoon a su lado le miró como si el ataque hubiese sido para él.

Taehyung estaba entre los dos capitanes de Yoongi, con Mingyu y Hoseok frente a ellos y Jimin y Yoongi a un lado de la mesa. Los primeros en sentir el aura fría y amenazante del vampiro eran Namjoon y Jungkook.

Namjoon pudo calmar y retener a su lobo ante la hostilidad de Taehyung, pero Jungkook era otra cosa.

Literalmente el chico estaba listo y dispuesto para lanzarse atacar cuando Taehyung lo hiciera, incluso ahora tenía la urgencia de gruñirle a Mingyu a la cara, lo cual lo hace sentir estúpido e inexperto porque no puede controlar las emociones de su lobo, y sabe que cualquier error, cualquier movimiento, cualquier sensación le costaría ser echado de esta reunión, lo cual, sería algo que su orgullo y rango no se lo perdonaría nunca.

Jimin, quien presenciaba la escena como si de pronto la cabaña fuera a formarse en un ring de boxeo, gira su vista hacia Hoseok.

—¿Cómo es que nunca escuché esto de mi padre o de la boca Taehyung? Ellos nunca hablaron del ónice, recuerdo a mi padre mencionar la plata, diciendo que no le hacía nada.

—Son secretos que las razas sobrenaturales se han querido llevar a la tumba —Hoseok sonrió—, no es como si ellos anduvieran por la vida contando su mayor debilidad. Sabemos que la plata es un metal que daña a cualquier raza, el ónice por un lado, es una piedra que daña letalmente a los vampiros, pero me es difícil conocer para qué otra raza están destinadas las demás piedras.

—Vamos a tener que capturarlo —Yoongi habla—, si llega a atacar la manada, tendremos que capturarlo, supongo que es ágil como cualquier vampiro, ¿saben qué puede hacer su padre además de leer mentes y teletransportarse?

El sabor amargo en la boca de Taehyung se siente como si hubiese masticado cemento cuando su boca ondulea para formar la respuesta.

—Compulsión. —Dice por fin, pero su musculatura está rígida, y el recuerdo de lo que su padre le hizo hace tiempo atrás, cuando violó su mente y le ordenó, por sobre su voluntad, que durmiera por cinco años, sigue como comida que alimenta su venganza y su odio.

—Él tiene... —Jimin habla, cuando nota que Taehyung no puede continuar y se siente nervioso de hacerlo—, control sobre la sangre...

—¿Cómo?

—Puede controlarte tanto mentalmente como físicamente —Taehyung termina de decir por su hermano, y es como si ambos se complementaran—, con que tengas sangre corriendo por tus venas es suficiente para él.

—Mierda, es más difícil...

—Taehyung podría evitar el control físico. —Hoseok dice, pero Taehyung sólo le queda mirando, sin decir nada a pesar de que su boca quiere abrirse para hablar y refutar eso.

—Yo podría matarlo —Yoongi ofrece—, si me enseñan cómo evitar el control, podría hacerlo, supongo que ser un alfa me hace adquirir más poder sobre mí mismo y sobre otras razas.

—Lo hace —Hoseok asiente, pero Yoongi sabe que no se queda ahí cuando ve al humano tragar—, pero no puedes tocar el ónice.

Eso cambiaba totalmente las cosas.

Yoongi frunció el ceño tan pronto Hoseok dijo eso.

—¿Cómo? ¿qué estás tratando de decir? Creí que sólo afectaba a los vampiros

Jimin es el primero que se tensa abrumado ante la información, sus pensamientos vagando en millones de ideas cuando sus miradas se encuentran por una fracción de segundos con los ojos del humano.

—Ningún ser sobrenatural puede manipular las piedras preciosas que mencionó Hoseokkie antes —Mingyu agrega—, si bien el ónice no te matará como lo haría con un vampiro, pero podría incapacitarse de por vida, es por eso que se trata con sumo cuidado.

—¿Cómo lo mataremos, entonces? ¿tú lo matarás? —Yoongi pregunta a Hoseok.

El humano niega y sus recaen en una sola persona.

—Jimin y yo —dice por fin—, solo uno de nosotros puede matarlo.

—Jimin no es humano. —Yoongi agrega y sus manos se aprietan en puño bajo la mesa, como si quisiera ocupar una excusa para no lanzar al chico prácticamente a un calabozo lleno de leones. Para no colocarlo entre la espada y la pared, entre su padre y la manada, porque, por más malo que resulte el vampiro, era su padre de todos modos.

Pero no contó con el hecho de que ni Namjoon ni Jungkook sabían esa información.

—¿¡Qué!? —Namjoon frunce el ceño, su vista de Yoongi a Jimin.

—¿Cómo que no es humano? —Jungkook agrega—, todo de él lo es.

—No sabemos realmente lo que es, pero no vamos a negar el hecho de que parte de él es más humana de lo que podría ser alguna parte de ustedes, los sobrenaturales, vamos —Hoseok le mira y empuja la maleta hacia Jimin—, toma una bala, sentirás una descarga, quizá el brazo se te adormezca, pero nada más que eso si sólo tocas unos breves segundos.

—Él no hará eso.

La voz de Yoongi y Taehyung resonaron al mismo tiempo, y a ninguno parece importarle.

Hoseok alza una ceja, curioso.

—Tenemos que confirmar.

Jimin traga saliva.

—No. —vuelve a negar Yoongi.

Pero Jimin simplemente toma un largo suspiro y su vista baja hacia aquel maletín delicado. —Lo haré.

—Jimin.

Ignora la voz del alfa a su lado y sus ojos viajan hacia los de Hoseok.

—Es sólo un poco ¿cierto?

Hoseok asiente. —Solo un poco.

Jimin está tenso y sus dedos tiemblan ligeramente cuando se acerca, se siente como si un muro de energía estuviese impidiendo que su mano avanzara más allá y cortaran por fin la distancia que lo separaba de aquel mineral.

Sin embargo, a pesar de que la fuerza y el mismo ambiente parecía ejercer presión en él, estira el brazo y toca ligeramente una de las balas recubiertas de ónice.

Nada pasa, y Jimin tiembla ante la percepción de como el frío de la bala le hace cosquillas en sus dedos cuando la toma por completo, dejando el pequeño proyectil en el centro de su palma.

Escucha a alguien jadear, pero no se detiene a pensar quien es porque está demasiado cautivado en cómo una línea blanca atraviesa la piedra y esta brilla a medida que la va girando, como si estuviese saludándole.

—Jimin —Hoseok dice más ronco, su vista fija en él y Jimin quita la vista de la bala para encontrarse con su mirada dura y decidida—, solo tú serás capaz de matarlo.







. . .



hola, no se olviden de votar en los PCAs y EMAs dejare las pag por si no saben, de verdad no les toma nada de tiempo es super sencillo y fácil :( (igual los PCAs son re comprados, pero no puedo evitar decirles que voten porfi)

Y OTRA COSA holaAAAA, GRACIAS POR LEEEER YA VOLVI AHRE he visto que muchas me hablan del taekook :o, pero siento que es demasiado complejo para que tengan un desenlace en esta historia, hice a tae demasiado complejo y todo overpowered ahre lkjakj no cabe en esta historia

Habráotrahistoriaconelmundodeoniceperoorientadaaltaekookporlasquepreguntanporlashipenestahistorianocreoqueavancemuchoporqueharéunahistoriaaparteparaellosasícomolohiceenheartbeatgracias

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