
Velatorio
Lucrecia acababa de regresar de Estados Unidos únicamente por las suplicas de su madre, no había pisado suelo español en mucho tiempo, se había marchado con la cabeza abajo medio humillada por su familia, que ahora rogaba volviese pues era la única "capaz" de manejar los negocios de su padre recién fallecido (a su madre no le convenía colocar a los sobrinos del diplomático, mucho menos a Valerio a quien habían desterrado de la familia), ademas era sumamente importante su presencia en el velatorio de este.
En el aeropuerto la espero su madre, subieron al auto apenas intercambiando palabras, sabia perfectamente que su progenitora no la había convocado porque la extrañase o la quisiera, ni siquiera podía verla a los ojos, sus únicos intereses eran económicos y políticos.
Llego a su antiguo cuarto donde ya habían dejado sus maletas, definitivamente no se mudaría con su madre, antes de llegar había mandado comprar un departamento, le había sacado provecho a la beca y se había ganado al mundo sola. No alcanzaba a sus padres en riqueza, pero a su corta edad no tardaría en rebasarlos. Nunca supo mas de la mayoría de sus antiguos compañeros de las Encinas excepto Nadia y al prometido de esta Guzmán, unas llamadas ocasionales con la marquesita y una que otra con Omar. Pero absolutamente ningún contacto con Valerio, se resintió tanto cuando el no llego al aeropuerto que corto toda comunicación con el chileno.
-Srta. Lucrecia el chófer ya llego-Sirvienta
-Ya voy-Lu
Tomo su celular y dejo de pensar en el, lo había evitado durante mas de siete años como para recaer ahora, dudaba mucho encontrarlo en el funeral así que se confió y asistió sin mas.
Llegaron al velatorio en poco tiempo, mantuvo su falsa mascara de hija dolida por largo rato, no se sentía culpable pues ninguno de los asistentes sentía de corazón la partida del diplomático, solo su madre. Estaba conversando con uno de los gerentes e hijo de socios del negocio mas fuerte de su padre, un tal Pablo, le cayo bastante bien, era un muchacho encantador aunque uno o dos años menor que ella.
Continuo su charla amena hasta que alguien ingreso por la puerta grande causando conmoción entre los allí presentes, especialmente en la mexicana quien se quedo fría.
-Buenas tardes Valerio-Sra. M
-Es un gusto volver a verla, aunque no sea en las mejores circunstancias-Val
-Lo mismo digo, pasa-Sra. M llevándolo con otros invitados lejos de la mexicana a propósito.
-Permiso-Lu le dijo a Pablo, se dirigió al baño de mujeres que estaba alejado de la sala en la que se encontraban los invitados, se apoyo en el lavabo y cerro los ojos un rato, necesitaba ordenar sus ideas, no esperaba volver a verlo, ni mucho menos que despertara aquellas emociones que ella creía extintas hace ya tanto tiempo.
-Hola Lucrecia-Val apareciendo detrás de ella, viéndola a través del espejo
-¿Que haces aquí?-Lu
-Tambien era mi padre, seria desconciderado de mi parte no asistir-Val
-¿Que haces en el baño de mujeres?-Lu volteando quedando cerca a el.
-Yo..-Val tratando de idear una excusa
-Alguien viene, ven conmigo-Lu arrastrándolo con ella lo mas posible dentro de un cubículo.
-No viene nadie, pero si querías tenerme cerca solo tenias que decirlo-Val apoyando sus palmas en la pared detrás de la mexicana quedando mas cerca.
-Me pareció escuchar algo-Lu
-Si claro, fingiré que te creo-Val
-Piensa lo que quieras, pero no has contestado mi pregunta-Lu
-Vine por ti, te echaba de menos-Val sincero
-Han pasado siete años Valerio, ya no somos unos niños-Lu
-No lo somos, los dos hemos alcanzado nuestras metas, pero tu y yo sabemos perfectamente que no somos felices-Val
-Nadie es completamente feliz-Lu
-Yo si, cuando estoy contigo-Val acercándose a milímetros de sus labios
La mexicana no resistió la tentación y lo beso, sin pensar pues no se quería arrepentir.El chileno recibió gustoso sus labios y rodeo su cintura mientras ella lo tomaba del cuello profundizando el beso. Se pusieron apasionados y el pelinegro se embarco en el cuello de la mexicana mientras esta arañaba su camisa, se sumergieron en su burbuja de amor hasta que alguien entro al baño y llamo a la mexicana, haciéndolos parar en seco.
-Lucrecia, ¿Donde estas? Los invitados preguntan por ti-Sra. M
-Mama-Lu abotonando su blusa y pensando en como salir de ese lió.
-Hija vamos-Sra. M
-Ve adelantándote y te alcanzo-Lu
-No te preocupes te espero-Sra. M
Joder, pensó la mexicana, arrincono al chileno lo mas pegado a la pared de modo que al salir su madre no notara su presencia, le dio un pico y salio del cubículo.
-Ahí estas, ¿Pero que le paso a tu cabello?-Sra. M
-Me despeine un poco, no seas exagerada mama-Lu
-¿Que tienes en el cuello?-Sra. M, la mexicana se llevo la mano al cuello y maldijo en su mente, tenia un chupeton.
-Nada mama, tuve una picadura y me estuve rascando-Lu mintiendo
-Bueno, primero voy a entrar a orinar-Sra. M disponiéndose a ingresar al cubículo en el que habían estado los medio hermanos.
-No mama-Lu bloqueándole el paso
-¿Por que?-Sra. M confundida
-La llave del agua no baja, mejor ve al del costado-Lu
-Esta bien tranquila, estas tensa-Sra. M entrando a otro cubículo.
-De la que nos salvamos-Val apareciendo en el hombro de la morena.
-Tienes que salir, que nadie te vea-Lu
-Sabes que no podremos hablar afuera, tu madre sospecharía, y no me gustaría que lo nuestro acabe aquí-Val
-Ven a mi departamento a las 8, te pasare mi dirección-Lu colocando una mano en su mejilla.
-Hasta pronto-Val depositando un tierno beso en sus labios.
-Deberías ponerte una bufanda-Val riendo y dándose la vuelta para marcharse antes de que la Señora Montesinos saliera.
Maldito, pensó Lu suspirando
-Ahora si, vamos-Sra. M
-Primero debo ir al auto, olvide mi bufanda y tengo frió-Lu
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