Hank McCoy
-Hanky - el grito de la chica resonó en todo el laboratorio. Rodé los ojos con fastidio.
Otra vez esa pesada. No se cansa de venir al laboratorio y molestar a Hank cuando trabaja.
-Hola Lena- dijo Hank falsamente y con cierto disgusto.
Hank es tan dulce y gentil que siempre pone buena cara a todos.
-Hola (T/N)- dijo de mala gana ya que estaba allí trabajando con Hank.
-Hola Lena- dije de mala gana y continúe en lo mío.
-Hanky, encontré un lugar al que podemos ir en la noche, además sería perfecto que comprara un nuevo vestido, nuevos zapatos, nueva bolsa y nuevo labial.
-La verdad es que estoy muy ocupado, me quedaré a trabajar hasta tarde.
-Pero Hanky...- Se desabotono su blusa- Quiero salir contigo.
-Lena, ya te he dicho que no quiero nada contigo- le abotono la blusa- y te pido que salgas de aquí, tengo mucho trabajo y no le quiero dejar todo a (T/N).
-¡Ay! No se que le ves a esa...- Hank la interrumpió.
-No es ninguna "esa"... su nombre es (T/N) y te pido que en mi presencia la respetes- gritó y la chica se asustó. Incluso yo me sorprendí.
-Hanky... yo te quiero... y...-
-Adiós Lena...- la chica se marchó del lugar muy enojada.
Me quedé mirando a Lena hasta que salió y luego miré a Hank, quien también se quedó mirándome.
-Será mejor que nos apuremos, hay mucho trabajo que hacer- dijo Hank un poco apenado.
Yo reí y continúe en lo mío.
Pasaron algunas horas y aún no terminabamos.
-Si quieres, puedes ir a descansar- me dijo Hank.
-Estoy bien, no te preocupes.
-Me preguntaba...
-¿Si?
-¿Quieres salir a tomar algo?
-Me encantaría.
Dejamos todo de lado, apagamos las luces y salimos del laboratorio.
Tomé a Hank del brazo y así caminamos hasta la salida. En el camino nos encontramos con Lena quien sólo refunfuño.
Salimos de la mansión/escuela y nos fuimos en el auto.
-¿Por qué no sales con Lena?
-Por que ella tiene 17 y bueno, en cualquier caso me verían mal-reí - además me gusta alguien más-Sonrió mientras manejaba.
-Oh... y... ¿quién es?
-Te lo diré cuando lleguemos-sonrió.
-No es justo, quiero saber ahora.
-No... sólo espera...
Llegamos a un pequeño café, desde afuera todo olía muy bien, y los pasteles se veían deliciosos.
Nos fuimos a una mesa y comenzamos a hablar.
-¿Y bien? Aún no me has dicho quien te gusta- insistí.
-(T/N), me gustas tu.
-Estás jugando conmigo...- no me lo creía.
-Por supuesto que no, nunca te diría algo así, si estuviera jugando.
-Hank... la verdad es que... también me gustas.
Nos sonreimos y continuamos comiendo y hablando de otras cosas.
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