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Chaewon recordaba haber entrado un par de veces a la recidencia de empleados, una casa pequeña para su percepción pero de un tamaño casi fantasioso para el grueso de la población.
De esas pocas veces que tuvo la necesidad de cruzar la puerta de la residencia solo le llegaban a la mente algunas empleadas de servicio deteniéndose de hacer lo que estuvieran haciendo por brindarle una reverencia o escoltas preguntando si requería algo a la brevedad, pero en esta ocasión, después de que la joven del skate le abriera la puerta y le pidiera que se retirara los zapatos un olor exquisito, algunas risas y las conversaciones triviales de dos personas que jamás había visto antes en su hogar inundaron sus sentidos.
- Unnie, oppa, alguien viene a conocerlos- Jurin hablo desde la entrada aún con la tabla en mano.
Por lo que Chaewon suponía era la cocina, una rubia de mirada hipnotizante cruzó el umbral con una sonrisa que se amplió en cuanto llegó al recibidor.
Solo que dicha sonrisa se convirtió rápidamente en una mirada seria que se enfocó en la menor en la habitación - Oh no no no señorita, la patineta se queda afuera-
- Vamos Siyeon unnie, no frente a las visitas- la frase causó sentimientos encontrados en la princesa Park, "¿Yo, una visitante? ¿En mi propia casa?" pensó.
Una tercera voz, esta vez grave y masculina resonó del otro lado de la primera planta - Si hacen una escena frente a Chaewon se quedan sin desayunar, ¿Escucharon azul y blanco?.
Siyeon suspiró con gracia - Disculpa por eso Chaewon, veo que ya conociste a Jurin chan, esta niña no termina de entender que no se entra con esa cosa a la casa. Señalo la tabla de la menor con desdén
- Soy Siyeon, un placer. Una ligera reverencia y continuo - La voz misteriosa en la cocina es Changkyun, ya lo conocerás, Jurin ¿Porque no sacas tu juguete de aquí y vas con Chaewon a buscar a negro y gris para que todos desayunemos?.
- No es un juguete y si, iremos a buscar a negro al garaje porque necesito ajustar una rueda de mi querido skate, oh! y no se dónde se metió gris.
Riendo un poco por el tono casi infantil de Jurin , Siyeon regreso su atención a la primogénita de los Park - Espero que te guste el pan francés, al cheff le queda bastante bien. Un "Oye!"de parte del chico se escuchó fuerte y claro.
Si bien Chaewon estaba bastante confundida sin saber que estaba pasando exactamente, quienes eran estas personas que no conocía, porque eran tan amables y relajados con ella y que tenían que ver los colores con todo eso, se decidió a dejarse llevar, pensó que tal vez eso haría menos intenso el dolor de cabeza.
- Me gusta el pan francés. Contesto luego de unos segundos. - Pero sin ca-
- Sin canela porque eres alérgica, lo sé, vayan por los demás que ya casi está listo el café.
¿Porqué esta desconocida sabe a qué es alérgica? ¿Porqué parece que la conocen desde siempre y se tienen tanta soltura y confianza? Chaewon realmente no entendía que demonios estaba sucediendo ni porque se sentia tan cómoda e incómoda a la vez sin razón aparentemente.
Así, sin más, Jurin la había tomado del brazo, entrelazando ambos como si fueran las mejores amigas mientras salían camino al garaje de servicio de los autos de su padre.
- Son un amor ¿No? Y espera a que conozcas a Chang oppa-
Unos pasos más adelante Chaewon pudo divisar una motocicleta Harley roja con negro y al desconocido en camisa negra de tirantes a su costado, con las manos manchada de aceite pero con una apariencia casi angelical quien en cuanto notó la presencia de las dos jóvenes develó una sonrisa genuinamente alegre.
- Buen día, que sorpresa. De inmediato dejo su labor mecánica y extendió la mano a Chaewon quitandola rapidame al recordar lo desprolijo que estaba.
Jurin soltó una pequeña carcajada.
-Si Siyeon unnie casi se muere de verme entrar con mi skate te querrá disparar si entras así a la cocina, mejor ve a asearte, ya tendras tiempo para presentaciones.
Las mejillas del chico se enrojecieron ligeramente, contrastando con su definida musculatura, se disculpo rápidamente y se retiró con un suave "las veo en un momento"
Park debía admitir algo y es que de los tres desconocidos, si es que aún podía llamarlos así, todos coincidian en ser particularmente atractivos, incluso podía asumir por la voz de Changkyun que el seguramente también lo era.
- Hay que regresar, solo falta encontrar a gris. Jurin, quien no soltó el brazo de Chaewon en ningún momento dejo su tabla sobre una enorme caja de herramientas del garaje y guío de nuevo a la hija del jefe a la residencia.
Antes de entrar la sensación de ser observada regreso a Chaewon, solo que esta vez Jurin le hizo saber que no se estaba volviendo loca.
- ¿Sientes su mirada verdad? Gris nos encontró a nosotras-
Sin duda para Chaewon fue una enorme sorpresa el voltear hacia la casa principal y a la distancia ver a alguien en el balcón donde hace un rato ella sintió la misma mirada que ahora, pero aún más grande fue su sorpresa al notar que "Gris" era una mujer.
El celular de Jurin sonó de golpe y esta contestó de inmediato activando el altavoz - ¿En dónde rayos te metiste Hye? Ven acá, vamos a desayunar-
Una curiosa voz se abrió paso en la línea - Estaba... Explorando, por cierto Chaewon, deberías cerrar la puerta de tu habitación si no quieres que algún extraño entre, debes ser más cuidadosa.
- ¿Pero que carajo?- exclamó al terminar de procesar lo dicho por la chica en el balcón.
Jurin se incómodo un poco así que solo alcanzo a decir "trae tu trasero para acá si no quieres meterte en problemas Hye, ahora" y después colgó.
¿Quien se creía? No le había visto la cara a la tal Hye pero ya quería rompersela.
Ya tendría tiempo para hacerlo.
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