Capítulo 45
Punto de vista de Alejandra.
Entré por la puerta de casa con la maleta en la mano, enseguida me invadió un olor a feijoada inmenso, sonreí un poco cuando vi a Neymar en la cocina. Necesitaba algo así después del mal sabor de boca que me había dejado la despedida con Marcos en Madrid.
—Buenas tardes, enana. —dijo saludándome, me acerqué a él y dejé un beso en su mejilla. —Me da igual que te quejes de la comida, ¿sabes lo que me ha costado que comas bien?
—¿volver con Marcos?
—Efectivamente. Ahora siéntate y me pones al día.
Ney como cuál cotilla, sirvió la comida y se sentó a mirarme fijamente, claro que sabía que estaba esperando a que le contase qué tal el fin de semana.
—Pues voy a ser tía...—empecé a contarle, él abrió los ojos como platos.
—Carla y Eric...¿embarazo?
—No, alielígena. —le hice una mueca.
—Qué idiota, podría ser adopción.
—Bueno que si, que embarazo. Nos lo dijeron el viernes en el almuerzo que tuvimos.
—Me alegro mucho, yo quiero una estabilidad así, pero no hay forma. —hizo una mueca y desvió su mirada.
—Yo también, pero está difícil.
—Venga ya, Ale. Cuando Marcos se venga a vivir a aquí, ni te voy a oler. —torcí el gesto. —¿Qué pasa?
—Marcos va a renovar con el Atlético de Madrid. —Neymar cogió mi mano. —Me ha pedido que me vaya a vivir con él a Madrid nuevamente.
Se llevó la mano al mentón. —¿y tú que quieres hacer?
—Yo quiero estar con él, pero no es fácil. Tengo mi trabajo aquí, París me gusta y no quiero cambiar de rumbo cada vez que mi relación se tambalee. Además estás tú también.
—No se trata de cambiar de rumbo, se trata de tí, Ale. De donde serias más feliz. Por un momento olvídate que lo dejasteis, olvídate que yo estoy aquí y olvídate de las prácticas. ¿Donde serías feliz? ¿Aquí conmigo o en Madrid con Marcos?
—con Marcos, obviamente.
—¿entonces? ¿No te compensa más mover hilos e irte a Madrid con quien realmente quieres estar?
—Si, pero...
—Pero nada, Ale. Todo es cuestión de ir a la editorial, solucionar el traslado, comprar el primer billete de avión que haya para Madrid, no decirle a Marcos, presentarte en su casa y ser felices. Porque nadie mejor que yo sabe como lo has pasado estos meses por él y te vi llorar día y noche, y te veo sonreír ahora que estás con él. Solo quiero que seas feliz, y con él lo eres.
Este Man al que un día quise como futuro marido, me había dado la mejor lección de vida. Soy feliz y soy feliz con Marcos, tengo que volver a Madrid a estar con mi chico rubio.
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