CAPITULO 19: AMIENEMIGOS
La mañana siguiente fue un día totalmente nuevo para mí, había despertado como la prometida de Tom Hiddleston, aun no podía creerlo, después de solo ser una simple fan pronto iba a ser su esposa.
Tom vino a mi casa para desayunar juntos, nuestro primer desayuno como prometidos, tenía contenerme porque si no comenzaría a dar pequeños brincos de emoción por toda la casa, veía que Tom también se esforzaba por comenzar a brincar de emoción.
Faltando media hora para ir al cine, Tom y yo subimos al auto, deje el anillo asegurado en casa, aun no quería que Nate supiera que iba a casarme con Tom, eran nuestros últimos días juntos y no quería darle un trago amargo. Tom, no de muy buena gana, estuvo de acuerdo en ello.
Estábamos frente a la entrada del cine esperando a que Nate apareciera.
—Todavía que lo invitamos el señorito llega tarde. —dijo Tom con molestia.
—Tom—rodee los ojos—llegamos diez minutos antes de lo acordado, no te pongas así.
Tom se cruzó de brazos haciéndose el enojado, yo separe sus brazos y tome sus mejillas con mis manos y le plante un dulce beso. El tomo mis muñes y beso el dorso de cada una, cuando besó el dorso de la mano izquierda se quedó viendo mi mano detenidamente, después sus ojos se fijaron en los míos.
— ¿Y el anillo? —preguntó soltando mis muñecas.
—Ammm... esta en...
—Andrea ¿Dónde está el anillo?
—En mi...—carraspee un poco—en mi casa.
— ¿Por qué? —el ceño de Tom se frunció.
—Por qué no quiero despedirme de Nate así y terminar enojados. —Tom simplemente me veía molesto.
— ¿Quién va a terminar enojado? —pregunto Nate llegando de la nada.
—Espero que nadie, este es nuestro último momento juntos, será lo mejor—sonreí nerviosamente.
Fui a la taquilla para comprar los boletos y después los tres nos metimos a la sala. Tom estaba de un lado y Nate del otro. Me la pase algo incomoda en la película, pero gracias al cielo todo paso rápido. Salimos de la sala y voltee a ver a los chicos.
—Voy al tocador. —Los chicos asintieron y fui al baño a hacer mis necesidades. Estaba por salir del baño cuando escuche que Tom y Nate estaban hablando.
— ¿Qué harías si ella me escogiera? —pregunto Nate.
—No lo hará—contesto muy seguro, Tom.
—Pero si lo hiciera ¿serías capaz de matarme?
—No, jamás le haría eso, sería muy duro para mí, pero no destruiría su felicidad.
—Debió ser duro cuando estuvo en coma.
—Lo más duro que me ha pasado en la vida. —sentí mi corazón encogerse ante el dolor presente en la voz de Tom.
— ¿Cómo fue? —pregunto Nate y Tom guardó silencio por unos minutos.
—No se lo deseo ni a mi peor enemigo—Tom se rio por la bajo—Nate, si no trataras de conquistar a la chica que he esperado toda mi vida y amo más que a nada, tal vez podrías caerme bien.
—Y si tú no quisieras alejar a mi mejor amiga y la chica que amo tal vez... —Nate se quedó callado y rio—no, no me caerías bien aun así.
Ambos se rieron, sonreí al escucharlos así, me gusto que ambos se llevaran bien aunque fuera por cinco minutos. Salí del baño y ambos borraron sus sonrisas, vaya, parece que la que causa los problemas soy yo.
—Bueno ¿vamos a comer? —pregunte.
—Sí—contestó Tom—vamos a Burger King.
—Yo quiero Pizza Hut—dijo Nate cruzándose de brazos.
—Burger King—riñó Tom.
—Pizza Hut—replico Nate.
Ambos comenzaron a pelear como si fueran niños de cinco años. Me tape los oídos hasta que me sacaron de quicio.
— ¡Basta! —Grité y ambos dejaron de pelear—Yo voy a elegir y vamos a ir por unos tacos.
La comida transcurrió un poco más tranquila, pero nos tuvimos que irpronto de ahí, los tres teníamos que ir a nuestros respectivos hogares, mañananos despediríamos todos en el aeropuerto. Q0d$
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