
Capítulo 43: Héroe.
Naruto.
¿Dónde estoy?
¿Qué hago aquí?
No sabía donde me encontraba, sin embargo, ya nada me importaba.
—¿Qué debería hacer? —pregunté a la nada. —Lo he perdido todo...
—Destrúyelo todo. —dijo una voz frente a mí. —Borra todo lo que te hiere. Entrégame tu alma.
Sabía de quien era esa voz, era la voz del Kyuubi que se encontraba en mi interior y en estos momentos me encontraba frente al sello que lo mantiene atrapado.
Mi mente era todo un lío, estaba completamente desorientado y no sabía exactamente que hacer, pero puede que él tenga razón.
Me levanté y comencé a acercarme al sello que mantenía prisionero al Kyuubi de mi interior, una vez frente a él iba a arrancar aquel sello, pero entonces alguien me tomó del brazo alejándome.
—El cuarto...Hokage...—murmuré al ver a la persona que me había detenido. —¿Cómo?
—Es bueno verte, Naruto.
—Naruto...ese es mi nombre. —digo viéndolo fijamente. —¿Cómo el cuarto Hokage sabe mi nombre?
—Bueno...ese es el nombre que te di. Tú eres mi hijo después de todo.
—¿Hijo? Entonces...yo soy...
—Como escuchaste. Eres mi hijo. —decía dedicándome una sonrisa.
Mi cuerpo comenzó a temblar al momento de oír eso, yo siempre había querido saber quienes eran mis padres y que sucedió con ellos; sin embargo, había algo que me molestaba.
—¡¿Por qué sellaste al Kyuubi dentro de tu propio hijo?! —exclamé dándole un golpe con mi puño en su estómago. —¡¿Sabes todo lo que pasé por eso?! Todos me miraban con desprecio...
"Tú siempre me has gustado"
Me quedé mudo al momento de recordar las palabras dichas por ____, la chica que más quería y la cual se encontraba muerta por aquel tipo de Akatsuki.
—Lo siento, Naruto.
—Akatsuki ha venido por mí. —comenté volviendo a recordar como ___ había sido cruelmente asesinada frente a mis ojos. —Han matado a la chica que más quería. Si yo no hubiera tenido al Kyuubi...ella...
Me encontraba completamente desorientado, la muerte de ___ me había dejado un vacío y no podría recuperarme fácilmente.
—Sí...lo vi desde tu interior. —me dijo. —En verdad lo siento.
—¡¿Lo viste?!
—Sí.
Mi padre comenzó a relatarme cosas que sucedieron cuando colocó al Kyuubi en mi interior y también que Pain estaba siendo manipulado por aquel hombre de la máscara que vi una vez.
—Dime...—digo acercándome aún más a mi padre. —¿Qué debo hacer?
—Debes encontrar la respuesta por ti mismo. Yo no tengo la respuesta.
—¡Pero si ni ero-sennin ni tú saben la respuesta! ¡¿Cómo se supone que yo la sabré?! —exclamé con molestia. —¡No soy inteligente! ¡Y no soy un gran ninja!
Mi padre posicionó su mano en mi cabeza haciendo que me callara.
—Sé que encontrarás la respuesta. Tengo fe en ti. —me decía con una sonrisa.
—¿En serio crees que puedo hacerlo?
—Para ser un padre es necesario tener una inquebrantable fe en un hijo. —sonrió ampliamente. —Bien. Es hora de que me vaya. Mi chakra comienza a desvanecerse.
—No, espera...
—Reconstruiré el sello. Sin embargo, esta será la última vez. —él posicionó su mano en mi estómago y sentí un dolor. —Konoha puede ser reconstruida. Cuento contigo, Naruto.
Mi padre había desaparecido, pero él había logrado que volviera aquella fe que se estaba esfumando y entonces aparecí en unos escombros.
Miré a Pain el cual se encontraba viéndome fijamente, su capa se encontraba bastante dañada y también me di cuenta de que me encontraba lejos de la aldea.
—Esa es la aldea. —digo viendo en dirección de la aldea. Algo en mi hombro comenzó a moverse y entonces apareció aquella babosa de la Hokage. —¿Qué ha sucedido?
—Tú lo hiciste, Naruto-kun. —decía Katsuyu. —Cuando estabas convertido en el Kyuubi.
Creí que al dejar liberar al Kyuubi había asesinado a la gente de la aldea, pero al estar en el modo ermitaño pude sentir sus chakras, sin embargo, no pude sentir el chakra de ___ y eso era algo que me hacía entristecer.
—Es hora de terminar con esto. —decía Pain. —¿Has llegado a entender un poco lo que es el dolor?
—¡Llévame donde está el verdadero Pain! —exclamé viéndolo fijamente. —Quiero hablar contigo cara a cara.
—Hablar contigo no cambiará nada.
—Tendré que buscar al verdadero Pain yo mismo.
—Pero ¿cómo? —preguntó Katsuyu.
Pain venía corriendo directamente hasta donde me encontraba, él en su mano derecha sostenía uno de esos fierros y al momento en que se acercó yo rompí aquel fierro por la mitad.
—Tengo una idea.
Me incrusté aquel fierro en mi hombro pudiendo sentir así el chakra y así logré dar con el verdadero Pain.
Primero debía de deshacer de este Pain, por lo que se me ocurrió un plan de último minuto y lo llevé a cabo.
—¡Ríndete! —gritaba Pain mientras alejaba a cada uno de mis clones. —¡Ríndete de una vez!
—¡Deja de intentar hacer que me rinda! —exclamé formando un Rasengan, el cual le dio en su estómago. —¡Esto es por ___-chan!
Pain había caído al suelo por lo que me agaché y comencé a quitarle cada una de sus barras para que así dejara de recibir chakra y no pueda moverse.
Mientras le iba quitando cada una de sus barras iba recordando el momento en que ___ moría en manos de Pain.
—¿Qué hará ahora, Naruto-kun? —preguntó Katsuyu.
—Iré con el verdadero. —comenté reteniendo las lágrimas que amenazaban con salir. —Debo de hablar con él.
—Entonces deberíamos pedir refuerzos.
—No. —digo autoritario. —No pondré a nadie más en peligro. Iré yo mismo.
Comencé a irme para ir al lugar donde se encontraba el verdadero Pain.
❇❇❇
Ya había terminado todo y es por lo que me dirigía devuelta a la aldea, sin embargo, no me emocionaba del todo volver.
Volver a un mundo donde no esté ____.
Me sentía bastante cansado por lo que mis piernas no dieron más y me tambaleé, pero no caí al suelo, sino que caí sobre mi sensei.
—Buen trabajo. —me dijo cargándome en su espalda. —Solo apóyate en mí.
—¿Qué debería hacer ahora, Kakashi-sensei? —pregunté con melancolía. —Yo no he podido protegerla...
—Quizá debas de ver esto por ti mismo.
—¿Eh?
Kakashi-sensei siguió caminando y desde lejos pude oír gritos de emoción, cuando llegamos me encontré con la sorpresa de que mucha gente se encontraba ahí y gritaban mi nombre con emoción.
—¡Bienvenido!
—¡Sabíamos que podías hacerlo!
Ellos me estaban felicitando y era algo que me sorprendía.
—Todos han estado esperando tu regreso. —me dijo Kakashi-sensei. —Bienvenido, Naruto.
Kakashi-sensei me bajó de su espalda, yo seguía petrificado ante toda esa gente gritando mi nombre y más el ver a unos niños acercándose para felicitarme.
—¿Qué está pasando?
—Le conté cada detalle de lo ocurrido. —decía Katsuyu saliendo de mi ropa. —Todos en la aldea han revivido.
—¿Revivido? —pregunté desorientado. —Entonces...
—Naruto-kun.
Mi corazón casi se detuvo cuando oí aquella voz, los niños que antes me estaban intentando abrazar se separaron ya que yo comencé a llorar.
—___-chan...—digo su nombre entre sollozos para luego acercarme y dale un abrazo. —N-Nunca más vuelvas a asustarme así.
—Lo siento. —se disculpó correspondiendo mi abrazo. —Pero debía de hacer algo para ayudarte.
—Yo en verdad te quiero, ___-chan. —confesé. —Si algo te pasara no podría soportarlo.
Me separé un poco notando que ella estaba levemente sonrojada mientras me dedicaba una sonrisa.
—Yo también te quiero, Naruto-kun. —decía con una sonrisa haciendo que mi corazón palpitara sin control. —Siempre te he querido.
—___-chan...
Sin pensarlo dos veces atrapé sus labios, ella no tardó en corresponder y era algo satisfactorio. Hace mucho tiempo había soñado con tenerla a mi lado y ahora por fin puedo estar con ella.
No iba a dejar que ella volviera a desaparecer.
Cuando el aíre nos hizo falta, tuvimos que separarnos, le sonreí ampliamente y volví a abrazarla.
—Sabes, todos nos están viendo. —me dijo avergonzada.
—¡Lo sé! —exclamé con felicidad. —¡Quiero que todos sepan que eres mi novia, ___-chan!
—¡¿Eh?!
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro