Capítulo 37
Punto de vista de Gia.
Mis ojos se abrían de una forma adolorida, trataba de ver en qué clase de lugar horrible estaba, era un zulo, el suelo estaba húmedo y la oscuridad predominaba en toda la habitación.
El pecho me dolía y me costaba respirar, que estaba hecha una verdadera mierda ya lo sabía, y que me habían dado una buena golpiza también lo sabía, en mi mente solo había lagunas pero entonces una figura masculina caminando hacia mí captó mi atención.
Le vi, con su sonrisa cínica de siempre, como si nunca me hubiera arruinado la vida, por cada paso que daba sentía sus golpes cuando era pequeña, cuando abusaba de mí cada vez que estábamos solos, veía a Christopher sobre el suelo sangrando y luchando por seguir con vida mientras yo lloraba en un rincón, vi como mi familia se fracturó por su culpa, por su culpa yo me convertí en una rebelde sin causa y por ello mi mamá murió.
— Te dije que nunca has sido suficiente para nadie. — dijo parado frente a mí, levanté la mirada, llena de odio.
— Eres un maldito. — digo y una tos se apodera de mí justo cuando para me propina una bofetada.
— ¡A mi me respetas que soy tu padre! — me señala amenazante con su dedo mientras mantengo la cabeza girada hacia un lado y le miro de reojo.
— Tú no eres mi padre. — digo en un susurro, se acerca a mí con paso firme y me toma brusco del cabello obligándome a mirarle.
— me he enterado que tienes una hija. — aprieto la mandíbula cuando le oigo decir eso. — Halsey.
— ¡No se te ocurra mencionar el nombre de mi hija de tu sucia boca!
— ¿Sabes que siempre pensé que tendrías a esa hija con el estúpido amigo de tu hermano? — hago un movimiento brusco intentando soltarme, pero fue en vano, él era mucho más fuerte que yo. — y terminaste teniéndola con un patético de Tiktoker.
— Estás acabado. — le sonrío falsamente. — En cuanto se den cuenta de que tardo en volver me buscarán.
— descuida, ya saben que te secuestré, le mandé un mensaje a tu hermano. — dice soltándome y caminando de un lado a otro.
— Mi hermano vendrá a buscarme.
— Eso es lo que quiero, que Christopher venga a buscarte. Le debo una paliza.
— ¡No te atreverás a tocar a mi hermano, desgraciado! — él se acerca a mí y me clava su puño en el ojo haciéndome caer de la silla a la cuál estaba atada.
— ¡Te dije que me respetarás Gianna! — grita. — Y lo harás por las buenas o por las malas. — me desata y me toma fuertemente del brazo para empujarme sobre el colchón que había mientras se desabrochaba el cinturón del pantalón, supe en ese momento que todas mis pesadillas habían vuelto y que iban a tardar mucho tiempo en irse.
Punto de vista de Jean.
Gia hacía más de siete horas de había ido, trataba de mantenerme calmado pero me resultaba imposible. Posteé uña foto con Halsey en instagram y al instante había tenido reacciones con comentarios realmente bonitos.
Me quedé mirándola como un papá enamorado, tenía la sensación quererla meter en una jaula de cristal, de quererla proteger de todo lo malo que pasara a su alrededor, ella tenía que ser siempre feliz, nada malo podría pasarle, y su mamá y yo nos encargaremos de eso.
Mientras yo esté vida serás feliz, mi pequeña.
— ¡Joder! — escuché el grito desgarrador de alguien en el piso de abajo. Libardo y yo nos miramos en cuestión y decidí dejar a Halsey en su cuna para correr hacia la sala. Al bajar vi a Christopher desolado sobre el suelo y a Erick mirando a la nada, Darían lloraba abrazada a Naim y Ralf miraba algo en el teléfono.
Miré levemente hacia atrás para ver cómo Zabdiel, Richard y Joel bajaban rápido y miraban la escena sin comprender.
— ¿Que pasó? — preguntó Zabdiel acercándose a Chris.
— Han secuestrado a Gia. — dijo Naim, y con esas cuatro palabras me mató. — fue su papá.
— ¿Que? — grité. — Eso no puede ser. — Marco me pasó el teléfono y vi una foto de ella, sus hermosos ojos estaban cerrados, estaba inconsciente y toda llena de golpes, mi amor... estaba herida y corría peligro. Como si hubiese perdido la movilidad en mis manos el teléfono cayó y mi dirección se fue hacia la puerta, era como si todo pasara a cámara lenta pero a la vez rápido, sentí las manos de Joel atraparme y yo intenté zafarme de él con rabia y la cara inundada de lágrimas.
— No puedes ir a por ella. — me susurró.
— ¿por qué? — grité.
— Porque no sabemos dónde está, no hay forma de saberlo, por ahora. — dice Christopher desde el suelo.
No voy a descansar hasta tener a Gia conmigo, sana y salva, lo juro por nuestra hija.
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2 capítulos para el final.
Estoy muy nerviosa🙁
YA SOMOS MÁS DE 8K muchas gracias por todo, esto no sería posible sin ustedes❤️
LECTORAS FANTASMA NO.
Voten y comenten💙
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