Capítulo 15
Punto de vista de Gia.
Me removí un poco en la cama y abrí los ojos lentamente para volver a darme cuenta que Jean una vez más me había dejado sola en la cama, pero esta vez era distinto, habían pasado muchas cosas entre nosotros y recordándolas no pude evitar sonreír, sus besos por toda mi piel sus manos viajando por todo mi cuerpo eran sensaciones que se iba a quedar en mi por toda la vida, porque Jean era eso era vida. Tras colocarme mi ropa interior y mi ropa de anoche la que estaba toda tirada por el suelo cogí mi teléfono y vi que tenía mensajes de Erick y mi hermano.
Oh shit, Erick, básicamente era como si le hubiera puesto los cuernos y por eso me sentía fatal. Pero no iba a mentirle a nadie mi encuentro nocturno con Jean ocupaba ahora toda mi mente.
Salgo de su cuarto y me voy a la sala donde están los chicos y Darían desayunando, doy los buenos días y ellos me responden menos Jean, no por favor otras crisis no.
— ¿Podemos hablar un momento? — me pregunta Jean levantándose caminando hacia mí y antes de que yo pudiera responder me toma del brazo y prácticamente me arrastra hasta la cocina.
— Vale Jean, no soy un perro que puedes arrastrar. — le digo soltándome de su agarre. — ¿Qué te pasa?
— ¿te acuerdas de lo de anoche verdad? — me pregunta mirándome.
— Sí claro, no es algo que vaya a olvidar fácilmente — le sonrío pero él me mira serio.
— Gia, yo... no sé qué mierda me pasó perdí el control. — da una palmada y se gira para luego volver a mirarme, mi corazón se acelera y comienzo a preocuparme.
—¿qué quieres decir? — le digo.
— Que fue un error. — me mira. — Gia puedo acabar en la cárcel.
— Jean, eso solo pasaría si te denuncio y eso no va a pasar porque lo de ayer lo quería tanto como tú. — le digo buscando algún sentimiento en su mirada pero no lo encontré.
— Gianna, estamos hablando de que tienes diecisiete años y yo veintitrés, que son siete años de diferencia que es como si alguien de diez años se hubiera acostado con alguien de diecisiete Dios mío. — se pasa las manos por el pelo.
— Anoche no te importaba mi edad mientras me tocabas. — le digo seria, harta ya de que me recuerde que tenía diecisiete y que él era mayor. — pero claro, igual ya me has dejado claro que soy un polvo de una noche. — le digo y salgo de la cocina en dirección a mi cuarto para cambiarme de ropa y hacerme una foto en el espejo.
@giavelezm.
Tras eso bajé al jardín donde estaban todos que se me quedaron mirando ya que no tenía traje de baño, pero observé que Jean tampoco lo tenía y estaba como alejado de todos, todo súper raro, Joder si tanto se arrepentía de haberse acostado conmigo lo único que le faltaba era escupirme un ojo.
— Me voy a dar una vuelta. — les digo a Darían, Libardo y Naim.
— ¿Enserio? Si esto está buenísimo. — me dice Naim levantándose de la tumbona.
— Es que no quiero estar encerrada. — digo mirando a Jean.
—¿nos vas a contar que pasó anoche que andan como si se odiasen? — pregunta Libardo.
— Yo solo te diré Libi, que le quiero y yo, NO SOY UNA COBARDE Y LO DIGO. — alzo la voz en la última frase para que él la oiga, que me mira cuando eso sucede y me levanto de la tumbona de Darían donde estaba sentada para salir por la puerta de la casa, en dirección donde Cuernavaca me llevara, lo que eso fue a un parque frente a un lago donde me paré a pensar.
Le gusto, claro que le gusto, es lo único que tengo claro de esto, pero nadie elige quien le gusta y quien no, y por suerte o desgracia a mí me tocó querer a Jean que me lleva siete años. Sé que debería de entenderle, que tiene miedo, pero ¿y a mi quien me entiende? Que me he levantado detrás de una de las mejores noches de mi vida y me he visto con que la persona con la que la he pasado se arrepiente de todo, eso para mí ha sido shockeante.
— Gia. — escuchó la voz de Jean al lado Mía.
— ¿te importaría no seguirme? — le digo seria sin mirarle. — Ya me has dejado claro que te arrepientes de lo de anoche.
— No me arrepiento de lo de anoche. — me dice sentándose a mi lado. — ¿es que no entiendes lo complicado que es?
— Anoche me dijiste algo. — finalmente le miro. — Que te perdonen por esto, pero tú no habías elegido quererme. — Jean me mira a los ojos. — pensaste que dormía, ¿no?
— Gia, tengo tiempo queriéndote. — se pasa la mano por el pelo. — pero eres menor de edad.
—¡Y qué con eso Jean! — le digo abriendo los brazos. — ¿sabes? Hay algo en lo que Erick es mucho mejor que tú, y no me refiero al sexo si es lo que piensas. — suspiro.
—¿tienes que meter a Erick en esto?
— Si Jean si. — le interrumpí. — a Erick no le importó nada, él quiso estar conmigo y lo hizo, no le importó ni mi edad, ni mi hermano, ni nada. — él baja la mirada al césped del cual estábamos sentados. — no se acobardó.
—¿piensas que soy un cobarde? — me pregunta sin mirarme y yo dirijo la mirada al lago de enfrente.
— Sí, te tenía por alguien que le daba igual las normas si lo que quería era de verdad, pero veo que me equivocaba. — ahora la que baja la mirada soy yo.
— Si amas algo tienes que dejarlo ir. — me mira y yo le miro a él, le echo una sonrisa irónica.
— No, si amas algo tienes que luchar, así se te vaya la vida en ello. — me acerco a él y se aleja pensando que le voy a besar pero me acerco y no dejo que se vaya. — mira yo no he sobrevivido a todo lo que me ha pasado para ahora acobardarme, así es Gianna Vélez, una sobreviviente y una luchadora, que cuando quiere algo no lo deja pasar, tienes la puta mala suerte de que a ti te quiero. — le sonrío y él muestra una pequeña sonrisa. — no quiero gritarlo a los cuatro vientos, a mi tampoco me apetece una mierda estar en el punto de mira, pero lo que si me apetece es mirarte y decirte que te quiero, ¿qué me dices? — le tomo las mejillas y se las acaricio suavemente. Él me mira los labios y después cierra los ojos para abrirlos.
— Gia, me encantaría. — empiezo a sonreír. — pero es que es una locura, lo siento. — mi sonrisa se borra de mi rostro.
— Está bien, ¿esa es tu decisión? — Jean asiente. — Pues eso no se va a quedar así. — me acerco a su boca de manera seductora. — porque JeanCarlo, te voy a volver tan loco por mí, que cambiarás de opinión. — le susurro a escasos centímetros de sus labios, sus ojos viajan hasta mi boca y muerde su labio inferior, yo me acerco hasta unirlos completamente y hacer que se muevan al compás, ni siquiera he empezado y ya está cayendo, luego me separo.
— Gia no me puedes hacer esto. — me levanto del césped y él se queda mirándome.
— Y esto no es ni siquiera el principio. — me agacho hacia él. — mi amor. — le doy un pico y me levanto para irme hacia la casa.
Cuando regresé saludé a todos y me fui hacia mi habitación donde estaban Darían y Naim en condiciones de ver, menos mal, abrí el armario porque Jean tarde o temprano llegaría y tenía que estar en bikini para disfrutar, sí, lo quiero y sé que me quiere por eso voy a hacer todo lo posible para que cambie de opinión.
— Gia, ¿no crees que estás siendo muy dura con Jean? — me dice Naim sentando en la cama al lado de Darían.
— No. — le digo buscando un buen bikini para ponerme.
— Pienso que ya te estás colando con él. — yo me río irónicamente.
— Mira Naim. — giro a él y Darían. — tú amiguito anoche mientras me llevaba a la cama no le importaba que tan menor de edad era, y ahora me viene con rollos, pues no, Gia Vélez no se acobarda ante nada.
— ¿te has acostado con Jean? — me dice abriendo los ojos como platos y yo me acerco a ellos dos.
— Sí. — me siento frente a ellos. — y que una de las mejores noches de mi vida haya acabado así me jode muchísimo.
— Yo la entiendo. — dice Darían haciendo un gesto de alto. — Jean se está portando como un cobarde, y ya sabemos desde hace mucho que la quiere...
—¿ustedes sabían? — les miro. — ¿y no me contaron?
— Le incumbía a Jean contártelo. — dice Naim y yo niego con la cabeza.
— De buenos amigos me caen mal. — les digo.
— Bueno, te vemos abajo. — me dice Darían dándome un beso en la mejilla y Naim en la frente. Yo al quedarme sola miré instagram un rato.
@christopherbvelezm.
@giavelezm: estúpido te olvidaste que tienes una hermana.
@christopherbvelezm: más bien, tú olvidaste que tienes un hermano. Yo estoy trabajando.
@christopherbvelezm: te llamo al rato enana. ❤️
@giavelezm: okay, salúdame a todos allá en especial a Erick❤️
@christopherbvelezm: 😡😡😡😡
Ralfmp.
@giavelezm: mi mejor amigo es bello.
@ralfmp: nenaaaaa te extraño como a nadie. 🥺🥺🥺🥺
No me dio tiempo a volver a responderle porque ya Ralf me estaba llamando por FaceTime, lo adoro, gracias vida por ponérmelo en el camino porque no sé qué sería de mi sin Ralf.
— Hola nena. — me dice entusiasmado. — ponme al día de toda la privé.
— Ralfito, solo ha pasado un día. — me rio. — pero te perdiste varias cosas.
— por eso ya cuéntame, que soy buen chismoso. — se ríe.
— podría andarte con rodeos pero no. — le digo y luego suspiro, él frunce el ceño. — me he acostado con Jean.
—¿¡Qué!? — yo empecé a contarle todo lo que había pasado en apenas veinticuatro horas y lo que pensaba hacer para que Jean cambiara de decisión. — ¿enserio?
— Sí, lo voy a hacer Ralf. — le digo encogiéndome de hombros. — si Jean piensa que me voy a rendir, la lleva clara.
— Lo vas a volver loco Gia, y Jean de loco... — me dice y hace una mueca.
— Solo quiero estar con él. — me muerdo el labio inferior. — yo le quiero y no soy una cobarde. Bueno debo bajar, ¿hablamos después?
— Claro nena, adiós, te quiero. — le lanzo un beso y me coloco la bikini negra que decidí ponerme para este día de piscina. Luego grabé un TikTok bailando y después decidí unirme a los demás, Naim estaba grabando con Libardo, Darían estaba hablando con Laila, Natty y Alexia, Orson estaba con una colchoneta en medio de la piscina y Jean estaba en una hamaca a lo lejísimos. Yo sonreí para mis adentros y me senté con él llamando su atención.
— ¿me das crema? — le tiendo el bloqueador solar y él abre un ojo y lo vuelve a cerrar ignorándome. — Es solo crema Jean, no te estoy pidiendo que me hagas un hijo tampoco. — abre los dos ojos y me mira.
— hay ocho personas más en la casa, ¿por qué yo? — me dice devolviéndome el bloqueador solar.
— Porque el contacto de tu piel en la mía es mejor. — le susurro mientras me acerco.
— Gia, estás jugando con fuego y te vas a quemar. — me dice.
— Bueno, el infierno es más divertido con el demonio correcto. — le sonrío pícaramente. Jean se levanta y no me da el bloqueador pero yo por dentro sonrío victoriosa porque sabía que esto iba a estar bien divertido. Jean intentó acercarse a Laila, tonteó con ella lo más que pudo, bailaron muchísimo y muy pegados. Bueno si quiere jugar a esto quiero que sepa que yo también sé.
Me acerco a Libardo y le tomo la mano para bailar juntos una bachata de Romeo Santos que sonaba, propuesta indecente, y aunque Jean sabía que entre Libardo y yo nunca iba a haber algo más allá de una amistad , se hacía como el que le daba igual pero no nos quitaba el ojo. La verdad que Libardo y yo nos movíamos muy bien al compás y su cuerpo estaba muy bien tonificado, pero este chico para mí es como un hermano.
— Gracias Libi. — le susurró al oído para que Jean pensaba que hablábamos otra cosa.
— Me parece mal lo que estás haciendo con él, pero tampoco quiero que estéis mal porque sea un cobarde. — me susurra él también en el oído. — así que de nada. — le miro y él me guiña un ojo. A eso de las cuatro de la mañana Jean se fue a dormir.
Yo me acerco a Orson que está bailando la canción de Lenny Távarez que suena.
— Orson, ¿tú tienes la llave del cuarto de Jean? — le digo y él me asiente. —¿me la das?
— Gia, te estás volviendo loca y me da miedo lo que puedas hacer. — me dice entre la música.
— no voy a hacer nada malo idiota, solo dame la llave. — le digo y él me la da no muy convencido de ello. — gracias, te quiero. — le doy un beso en la mejilla y después entro en la casa hacia el cuarto de Jean, me paro detrás a la puerta y guardo la llave en el cajón de la mesa que hay al lado pero cojo una que hay ahí dentro también del cuarto de Jean, luego centro mi atención en él y lo veo sin camiseta tumbado sobre la cama y con todos sus rasgos faciales relajados, no puedo evitar sonreír mientras me vienen a la mente imágenes de la noche anterior y me acerco a él para pasar mi mano sobre su espalda muy bien tonificada hasta llegar a su brazo recorrer cada rincón del tatuaje de su hombro, el contacto de mis manos en su piel lo hace despertar de un sobresalto.
— Joder Gia. — me dice arrodillado debido a lo rápido que se despertó. — ¿Qué haces aquí?
— Vengo a dormir contigo, como cada noche. — le digo sonriendo y él suspira.
— Vete Gia, vete a tu cuarto con Darían. — me señala afuera.
— Es que prefiero dormir contigo. — le hago un puchero.
— Ya basta Gia, vete. — se levanta de la cama y me toma del brazo con fuerza para echarme.
— Vale Jean, para me lastimas. — le digo zafándome de su agarre. Él me suelta arrepentido de haberme agarrado con fuerza y se va a acercar a mí el momento justo que aprovecho para cerrar el cerrojo con llave y él se lleva las manos a la cara.
— Abre la puerta Gianna. — dice suspirando y yo le niego con la cabeza. — ¡dame esa llave! — intenta cogerlas pero yo le esquivo.
— ¿la quieres? — se la enseño. — vale. — la lanzo por la ventana y él se lleva las manos a la cabeza. — ups, ya no nos queda más remedio que dormir juntos.
— Estás disfrutando con esto, ¿verdad? — me dice mirándome con cara de fastidiado.
— venga Jeansito, ambos sabemos que quieres dormir conmigo. — le digo mientras le agarro de la cintura y lo pego a mi, susurrándole a los labios. Él parece ya no poner tanta resistencia y me toma de la cadera para pegarme aún más a él.
— yo también sé jugar a esto. — me dice a escasos centímetros para después pasar su lengua por mi labio la cual beso. — pero no mi amor, esta noche sí se duerme. — me agarra del cuello y me besa con fuerza para luego soltarme y dejarme ahí parada viendo como le había dado la vuelta a toda la situación.
_________
Holaaaaaa lo siento por no escribir capítulo ayer💙
¿Gia se está volviendo loca por Jean?
Lectoras fantasma no!!!
Voten y comenten❤️
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro