
19
Kingsley rasca su nuca, tal vez la está sobando para empezar.
Solo una hora después de ser llevada Harry me trajo ante Kingsley el cual, según mi amigo, me daría todas las respuestas a tener.
Pero desde que le dije: "¿Por qué?" No ha respondido en absoluto, solo cambia la conversación de forma tosca y descuidada.
Lo podría pasar cuando teníamos reuniones de la orden, cuando le pregunté sobre la fortuna Black o el tema de la guía y las ratas del ministerio.
Las cosas son diferentes, ahora. Esas cuestiones son pequeñas junto a lo que realmente importa para empezar, y eso es que Bella fue arrestada.
-Hermione- empieza una vez más.
-Solo responde, Kingsley... No trates de cambiar la conversación porque la única razón por la que estoy en tu estúpida oficina está siendo llevada a una celda-
-Bien- se rinde tras un suspiro. Acomoda su silla y frota sus pulgares -Bellatrix ha sido arrestada por el uso de varita, como sabes. Ella no puede hacer magia, es parte del convenio-
-¿Te estás escuchando? Ella usó mi varita porque se la di, y justamente por eso es que estoy hablando ahora-
-Los demás no lo ven así-
-¿Quiénes, los que se quieren deshacer de las dos? Vaya grupo-
-Hermione estoy en una posición difícil-
-Eres el Ministro-
-Hermione...-
Mi pierna sube y baja tras el escritorio, rasco mi mano tratando de que esté... Ardor y subida de energía se calme.
Pero no funciona, no sé en dónde se encuentra Bella más allá de que no está en Azkaban. No me dicen nada y estoy segura así lo quieren.
Harry dijo que Kingsley me ayudaría, pero solo está dando información a medias, cosa que odiaba de Dumbledore en la mayoría de ocasiones cuando la solución hubiera sido mejor al ser directa.
-¿Dónde está?-
-En la celda donde estuvo antes de ir contigo- un impulso de levantarme e ir tras ella apareció, incluso mi pierna dejo su baile, una picazón en mis piernas dada por la adrenalina de solo el pensamiento me regresa a la realidad. ¿Qué sacaría de eso? Haría que Bella pase de alguien con una "libertad condicional" a una fugitiva -Su juicio será en tres días-
-... ¿Por qué?-
-Hermione- vuelve a suspirar -Por increíble que parezca no estoy a favor de la captura de la señorita Lestrange-
-Black- interrumpo con molestia -Es Bellatrix Black, no Lestrange-
-Si- acepta incómodo -Si estuviera en mi posición la dejaría ir con solo una advertencia-
-¿Pero? Debe haber un pero, ¿No?-
-Pero... Lamentablemente Bellatrix Black es un caso público, bastante fuerte. Si solo la liberáramos-
-La gente haría un escándalo, entiendo- regresa el baile de mi pierna. Arriba y abajo -Debemos hacer algo, querrán encerrarla por siempre-
-Bueno- dice Kingsley mirando su alrededor, mueve la varita haciendo que su magia cubra nuestra área -Lo que puedo hacer yo es apelar a su favor, el que el Ministro lo haga es claramente favorable. Pero, no será suficiente-
-¿Qué hago?-
-El trío de oro se pondrán a favor de Bellatrix, a como está nuestra comunidad. Si tú dices salten la gente preguntará qué tan alto, piensa en algo que haga que la gente de fuera se indigne o que sea tan vistoso que pueda meter mano en esto sin ser devorado vivo-
-Bella una vez me dijo que tengo poder mediático, podría...-
Cientos de nombres pasan por mi mente, todos más descabellados que el anterior. Pero que bien usados podrían cambiar a favor todo para Bella.
Pero entre todo el mar de apellidos o apodos, hay dos que cambiarían todo si o si. Y uno de ellos es tan rastrero y vividor como una sanguijuela, lo cual es justamente lo que necesito.
-Creo tener un plan- digo levantándome de la silla, las palabras se atoran en mi garganta antes de siquiera abrir la boca.
-Ven a las nueve de la noche, te espero en la entrada Muggle-
-Gracias- camino hacia la puerta con una ruta trazada, una que no debo desaprovechar hoy y solo hoy, pero... -Kingsley, ¿Puedo confesar algo?-
-Claro-
-Bella ha estado haciendo Patronus con mi varita o lanzando magia débil, solo un par de veces. Y nunca vinieron, ¿Por qué ahora?-
-Bueno... Hay un informe de lo que te ocurrió, procedimiento de Auror-
-¿Procedimiento?-
-¿Debo decir nombre?-
-Por favor-
......
-¡Hermione espera!- trato de calmar al demonio que salió de la oficina de Kingsley y que me arrastró a la madriguera.
Entra empujando la puerta de la entrada y tirando algo que escucho se rompe.
Ginny aparece a saludar, pero se aleja rápidamente.
-¿Hermione?- trata la señora Weslay, pero es pasada y entra en la cocina -¿Qué ocurre Harry?-
-Solo, esperé...-
Hay un silencio de segundos en la casa, silencio el cual se rompe con un: "¡Eres un estúpido!"
Camino a la cocina en dónde veo a Ron en una esquina, cerca de la estufa sin entender nada aún con la cuchara en su mano y a Hermione caminando de un lado a otro y susurrando cosas.
-Herms- llamo.
-Tenías que hacerlo, Ronald, ¿Acaso no utilizaste el cerebro, lo tienes de adorno?-
-¿Qué pasa?- pregunta aún desconcertado Ron.
-¡Un informe, un maldito informe!- grita Hermione. Admito, di un paso atrás. No son muy "frescos" los recuerdos de Hermione así, al menos no ahora. Pero afortunadamente aún entiendo cuando es mejor callar y que ella siga, si hay suerte Ron se librará -Hiciste un reporte de lo que ocurrió, y en él pusiste que Bella uso magia, ¿¡En qué cabeza cabe!?-
"Oh, es eso"- pienso aún con la distancia.
Ron deja la cuchara, se cruza de brazos y mira directo a los ojos a Hermione, si... Algo malo va a pasar.
-Lo hice, ¿Qué con eso? Es el procedimiento. Además, hizo un patronus-
-¿Desde cuándo algo así te importa? Siempre has sido descuidado, y ahora eres todo un señorito de los procedimientos-
-¿En serio me estás gritando por esa loca?- alza la voz Ron -Solo hice mi trabajo y te recuerdo que de no hacerlo, ese gordo estuviera corriendo por ahí de forma impune-
-¡No me vengas con eso! ... ¿Por qué no lo cambiaste? Pudiste idear algo, omitirlo-
-Hermione- habla con extraña calma Ron -¿Te estás escuchando? Si no hubiera puesto eso el gordo ese hubiera hecho todo más grande, si hay gente del ministerio tras de las dos es lógico que se aferran a todo lo que puedan-
-Es, ... Solo-
Hermione parece darse cuenta de su error, busca una silla y se desploma en ella sin despegar la vista del piso.
Ron me mira, incomodó y con tristeza en su mirada. Yo estoy confundido en extremo.
Se acerca a Hermione, veo que sus manos van y vienen antes de alejarlas y sentarse a su lado.
-Bellatrix dijo que te amaba-
-¿Si?- pregunta Hermione como si estuviera ida, tal vez no esté en esta habitación para empezar.
-Por como estás, he de suponer que la amas. ¿No?-
-Si- responde de la misma extraña manera. Me preparo para que Ron explote, o que diga algo incorrecto, pero él solo la mira.
-Yo te amaba, amo. Pero no estamos más en la escuela, solo quiero saber, ¿Por qué ella? Después de todo lo que hizo, ¿Por qué?-
Las palabras flotan en el aire. Puedo jurar que el lugar se siente pesado, cerrado y cada vez más chico.
Tanto que termino sentándome frente a los dos, y por un instante me siento en Hogwarts.
Cómo si esto fuera una pelea típica de los dos o en todo caso que Hermione nos cuenta como se siente.
-Ella- susurra -Las dos... No olvidamos que hizo, ninguna puede hacer eso. Cuando me dieron a Bella ha cuidado lo pensé chicos, en cada momento quise lanzarle Cruciatus hasta que mi varita pidiera que parará, ella tan altanera y queriendo imponer. Pero a la primera oportunidad en dónde las dos hablamos... Todo cambio-
Hermione levanta la mirada, nos ve a ambos. Su labio tiembla y sus mejillas como nariz están rojas.
-Ella, no tiene nada. Y no hablo de riquezas o títulos, realmente nunca tuvo nada. Sus recuerdos, su infancia. Todo en ella se le fue arrebatado, y sé que no lo justifica porque ella misma me lo remarca, pero cuando la veo ver televisión y emocionarse por un documental o caricatura- dice esto último con una risa cubierta por sus lágrimas -Es cuando, cuando veo lo que pudo ser y lo que quiere ser. Quiere cambiar, está cambiando, yo... Yo, yo le dije que no la dejaría, que va bien y no debe parar. Pero me siento tan inútil ahora-
Ron abraza a Hermione, voy dónde los dos y hago lo mismo.
Ambos abrazamos y sujetamos con fuerza a nuestra amiga, escuchando su llanto.
Hace poco ella lloró en mi hombro, ahora entiendo la verdadera razón.
Pensé que solo era por enojo, rencor, injusticia o algo parecido.
Pero ahora. Entiendo, creo.
-Lo siento, sé que no debería después de todo lo que hizo, pero, solo...- Ron besa la cabeza de Hermione, deja su mentón sobre la misma y suspira.
-No hice el informe con mala intención, realmente no lo hice... Y no te disculpes. Ya no hay más Mortífagos, señor oscuro u otro tipo de cosas similares-
-¿Desde cuándo eres así?- pregunta Hermione con una risa tosca.
-Cuando una gran bruja me rechazó, en ese momento dije: "¿Por qué?", pero lo entendí y lo entiendo-
Hermione sonríe, se limpia las lágrimas y ríe. Todos reímos, como si esto fuera un secreto, como si estuviéramos en la sala común a altas horas de la noche y contáramos secretos vergonzosos.
-Kingsley- habla con dificultades Hermione -Dijo que la puedo ayudar si hago de su captura algo grande y reluciente-
-Supongo tienes un plan- digo a los que ella asiente.
-¿Y bien?- pregunta Ron.
Hermione vuelve a llorar, solo que está vez con una gran sonrisa.
Y en un incómodo abrazo de tres, ideando un plan que probablemente saldrá mal.
Hace que regrese a esos momentos antes de Voldemort, y eso… Eso es bastante bueno.
......
Siempre me he enorgullecido por mi carrera.
No es para menos, empezar como la chica de los chismes en la escuela a la que reparte café a tener un nombre de renombre que incluso el mismo Voldemort dentro de lo malo respetaba a su manera.
Políticos, jugadores profesionales de Quidditch, figuras públicas de todo tipo y algunos colados son lo que me impulso a lo que soy.
Al final del día, una buena nota e imagen dice más que mil palabras... Dependiendo que tanto diga el metraje.
Con los años me hice de enemigos, es lógico, ¿No?
Pero si aprendes algo en este medio es que al final. Incluso tus más mortales enemigos, vuelven a ti.
Por lo que no me sorprendió (al menos no mucho) Cuando Hermione Granger busco la forma de contactarme y tener una cita al momento.
-¿Vienes seguido?- pregunta con asco al ver la alcoba de una vieja posada de paso la cual admito, visito mucho en situaciones así o más... Intimas.
-Casos como los tuyos requieren lugares así- explico caminando hacia la ventana, afuera, en alguna parte del callejón Diagon cuyo nombre esta tan cubierto de polvo y hollín que solo sirve saber guiarse, en este lugar en donde tuve mi primer gran entrevista, y ahora. Es donde Hermione Granger satisface mi curiosidad.
-Antes que nada, te odio. Decir el nombre de Rita Skeeter me da náuseas, eso tenlo por seguro- admite sentada en el borde de la cama. Y sonríe con fanfarronería.
-Me parece bien, una no olvida el cautiverio por el que pase. Pero no vinimos a eso, no, no. Dime, ¿Qué quieres que te haya hecho buscarme?-
La chica dorada suspira con molestia. Con un hartazgo como si estuviéramos hablando ya por horas.
-¿Y bien?-
-Te tengo dos noticias, una más salvaje que la otra-
-Si se trata de tu secuestro o el encarcelamiento de la señorita Lestrange. No es de mi interés-
-Espera, ¿Cómo?-
-Soy una periodista de renombre en la comunidad mágica. Cuando algo pasa me entero, así que si no me vas a contar de tu fracaso. No creo tengas nada para mí-
Le doy la palabra con la mano y ella hace cara de asco, como si hubiera olido algo podrido.
-Admito... Estoy sorprendida, pero no es eso de lo que te quiero hablar-
-¿Y bien?-
-¿Qué harías si te dijera que hay un grupo del ministerio que me quiere muerta y uno de ellos está bajo resguardo de los Aurores?-
-Que es obvio. Sé el nombre del secuestrador, William Dowlling no parece ser ese tipo de personas. Pero los años nos han enseñado a no conocer las caras del ministerio, ¿No?-
-Cierto. Pero sé que no puedes publicar esa nota más allá de lo del ojo público se deja, ¿No?- asiento y ella sonríe -Tengo pruebas, una guía, dos de hecho. Y la palabra del ministro; Arthur Weasley como de Lucius Malfoy y el resto del trío dorado. Eso debería ser suficiente, ¿Verdad?-
Sonrió. Mi libreta y pluma vuelan hasta mi lado, busco una silla y la pongo frente a la chica dorada.
-¿Y bien?-
-Esa no es toda la noticia-
-¿Hay más? Vamos, dime-
-Con un trato- arremete sonriente.
-¿De qué tipo?-
-No cambiarás la información, no usarás tu típico amarillismo. Todo será claro porque lo diré todo-
-¿Qué es lo que escondes?-
-¿Qué te parece la noticia de que Bellatrix Black y "la chica dorada" son pareja?-
Abro bien los ojos, me quito lentamente los anteojos y siento como mis brazos hormiguean de la emoción.
La chica tan calmada desde que llegó, mira sus uñas como si no me acabara de confesar la mayor noticia posguerra.
-¿Y bien?-
-Me dirás todo-
-Será todo. Pero siguiendo mi trato-
-Hecho- acepto tendiendo la mano.
Y así pasamos tres horas.
Horas en donde la chica me explico el montaje del ministerio, me mostró las dos guías. Una del ministro y la suya.
Contó todo lo que dijo William Dowlling y más, y la cereza del pastel.
Desde el principio al final. Su relación con Madame Lestrange, lo cual hizo que cada que dijera el título ella me corrigiera a "Black"
Una acción simple que decía mucho.
Una vez hecho todo eso la chica poso a cámara con las dos guías en sus manos. Paso lo que quedaba de tarde, noche y antes de que cerrarán el metraje que iría en la mañana, es que se coló sin supervisión del editor pues con solo leer los títulos lo lanzo a imprenta.
"La verdad de la reinserción social del ministerio: ¿Aún seguimos en los tiempos oscuros?"
Y, lo que se será la joya de esta corona:
"¡Verdadero!
La chica dorada admite romance ante la última de los Black"
.....
La luz de la luna llega desde la ventana, acostada en el piso cierro una vez más los ojos imaginando que Hermione llegará a regañarme y subiré a la habitación para dormir junto a ella.
Pero eso no pasa, solo está el frío del piso.
En todo este tiempo me he mantenido calmada. Tal vez sea lo mejor, puede que si me vean... "Normal" las cosas mejoren, ¿No?
En la oscuridad y soledad de la celda un cuarteto de pasos se acerca, no creo sean guardias pues no tienen de que preocuparse y eso lo dejaron en claro desde que me vinieron a dejar aquí.
-Bella- y como una dulce melodía Hermione susurra mi nombre en la oscuridad. Su figura se acerca se ilumina de poco en poco, hasta que noto está frente los barrotes.
-Hermione- dejo escapar un chillido, ella sonríe y veo como sus ojos tienen el inicio de las lágrimas.
-Solo les conseguimos quince minutos- la voz de Lucius hace lo miré, él saluda y con una llave abre la reja por dónde entra Hermione -Las dejaré solas-
Lucius se aleja, cada paso resuena en la oscuridad.
-Bella- se acerca, como si nos hubieran alejado por años en lugar de solo horas. Me abraza con fuerza, mis piernas tiemblan y me sujeto a ella.
Hermione acaricia mi mejilla, besa mi frente, mi nariz y juntamos nuestros labios en un beso discreto, como si fuéramos adolescentes besándonos a escondidas.
-Hermione, ellos, ¿Qué dijeron?-
-Tendrás un juicio en tres días, Kingsley y los demás estamos moviéndonos para que todo vaya bien. Volverás a casa, lo prometo-
-¿Los demás?- pregunto confundida.
-Harry, Ron, Neville, el señor Weslay y Kingsley. Ellos nos ayudarán-
-... ¿Cómo?-
-Te dije que estás cambiando, Bella, vas bien-
Abrazo a Hermione. Su calor hace más llevadera la noticia, todas ellas de hecho.
-Quiero una vida contigo, me preguntaste, ¿Qué quería? Eso quiero. Quiero que las dos estemos juntas-
-Bella- susurra, sonríe. Besa una vez más mis labios y asiente -Si- pacta entre las dos -Así, será. Porque yo-
-Te amo- decimos al mismo tiempo. Ambas nos vemos, siento dejo de respirar y como el calor sube por mi cuerpo.
Hermione jadea, vuelvo a respirar.
Acaricia mi mejilla, con delicadeza. Amo su tacto, ahora es un deleite.
Cierro los ojos, dejo que su calidez se quede conmigo.
-Volverás a casa, lo prometo-
-Te creo-
Nos acercamos más, ella sonríe, yo sonrío.
Y nos besamos. Cómo si selláramos una eterna promesa para la otra.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro