
Capítulo 60. «Final»
Narras tu.
Ya ha llegado el día, al fin ha llegado el día, hoy es nuestra boda.
Después de haberla suspendido un mes, hoy se hace. Bruce ha mejorado muchísimo y le dieron el visto bueno para viajar.
Todo estaba completamente listo.
Miraba mi reflejo en el espejo que tenía el tocador que había en la habitación. Estaba sentada, solo vistiendo una corta nata de seda beige que llegaba hasta mis muslos, que cubría el diminuto babydoll blanco, unas diminutas bragas y las ligas, junto a medias que llegaban a la mitad de mis muslos.
Era una sorpresa para la noche de bodas, que iría debajo del vestido, para que luego Justin se entretenga.
Reí por mi estúpido pensamiento y seguí mirándome en el espejo. Hacia unos minutos ya se había ido la estilista, y había hecho una maldita maravilla con el maquillaje y el peinado.
Lágrimas picaban en mis ojos luchando por salir, pero yo intentaba mantenerlas en su lugar. No debía llorar en estos momentos y arruinar todo lo que la estilista hizo.
Estábamos en una iglesia de Los Angeles, ya nos habíamos casado frente a un juez, ahora quedaba casarnos ante Dios.
Yo me encontraba en el piso de arriba de la iglesia, encerrada en una habitación. Y supongo que Justin estaba en otra más apartada.
Hablando de Justin, no me dejaron verlo desde ayer, y lo extraño. Putas tradiciones.
Unos golpes en la puerta me hicieron girar aún sentada.
-Pase. -Dije y la puerta se abrió dejándome ver a Pattie, vestida con un hermoso vestido color arándano hasta los pies y un hermoso peinado. -Pattie, estas preciosa.
-Gracias muñeca. Tu también lo estás. ¿Se puede saber que haces sin el vestido? Falta media hora para que empiece todo. -Dijo cruzándose de brazos.
-¿Media hora? -Pregunté sorprendida. -Mierda, se me ha pasado el tiempo volando.
-Así es. Y el novio está impaciente preguntando por ti.
-¿Justin ya está allí abajo?
-Sí, y Jeremy está conteniéndolo para que no suba a verte.
-Yo quiero verlo. -Hice un puchero con los labios.
-En media hora, cuando estés lista, lo verás. -Me paré de mi asiento, caminé hacia donde estaba el vestido colgado y dejé que la suave bata de deslice por mis hombros hasta tocar el piso. -No sé si Justin sobrevivirá ésta noche. -Dijo a mis espaldas.
-¿Por qué dices? -Pregunté confundida.
-Por tu ropa _________, le dará un infarto. -Dijo y yo miré hacia abajo sonrojada.
-No creo que esté mal. -Dije mirándome en otro espejo de cuerpo entero donde se reflejaba cuerpo entero por supuesto, mis zapatos blancos ya puestos, y la sorpresa de Justin.
-No, no está mal, estás preciosa, es un atuendo caliente -Sonrió Pattie por su broma.
-¡Pattie, por dios! -Me sonrojé aún más y comencé a darme aire con mi mano. -¿Donde está mi madre? -Pregunté y la puerta se abrió dejándome a la vista a mi bella madre, con un vestido color azul eléctrico. -Te atraje con mis palabras. -Bromeé.
-_________ Butler, ¿Qué haces así vestida? -Preguntó viéndome de arriba a abajo.
-Es la sorpresa para mi futuro marido.
-Si tu padre llega a entrar y te ve así, le dará un infarto.
-Al que le dará un infarto hoy, es a Justin. -Dijo Pattie riéndose.
-Sí, estoy de acuerdo.
-¿Me ayudan con el vestido? Se hará tarde.
-Cierto, ya está todo listo, solo falta la novia.
Sonreí más que nerviosa.
Unos minutos después, las cuatro manos que estaban sobre mí ayudándome a que el vestido quede bien, se alejaron para que me pueda observar.
-Quiero llorar. -Dije dando aire con mis manos a mis ojos.
-Yo tambien quiero llorar. -Dijo una voz detrás mío, que no era mi madre ni mi suegra.
Me di vuelta y allí estaba Emma, mi mejor amiga.
-¡Emma! -Grité y corrí hacia ella tan rápido como mis zapatos y mi vestido me permitieron.
-Oh, _________, no puedo creer que te cases. -Dije e hice más esfuerzo para que las lágrimas no salgan. Se separó de mí y me examinó de arriba abajo. -Estas jodidamente perfecta _________.
-Tu no te quedas atrás Emma. -Volví a abrazarla.
-Chicas. -Interrumpió Pattie. -Siento interrumpirlas, pero estoy segura que Justin subirá en cualquier momento para ver porque te demoras _________.
-Sí, lo sentimos. _________, estaré abajo. -Dijo Emma y salió por la puerta.
Me dirigí al espejo, y me miré, ya vestida. Y todo se hacia cada vez más real, hoy me casaría con Justin, hoy me convertiría en la señora Bieber.
-Estoy lista. -Murmuré dando una última mirada al espejo.
-No puedo creer que ya te cases bebé. -Dijo mi madre tomando mis manos.
-Yo no puedo creer que mi hijo de case, contigo, son la pareja ideal, y sé que lo de ustedes durará para siempre.
-Basta, ustedes están haciendo que quiera llorar aún más. -Les dije. -Vamos.
Ellas acomodaron la corta cola del vestido y me dejaron salir primera.
Bajamos las escaleras lentamente, tratando de no caerme en mis altos zapatos al igual que Pattie y mi madre. Al bajar completamente vi a mi padre parado frente a las puertas de madera que nos separaban de la iglesia junto a More, quien iba a tirar las flores.
Cuando mi padre levantó la vista y me vio, sus ojos se abrieron.
Cuando llegué a su lado me lancé a sus brazos.
-Papá. -Besé su mejilla.
-Mi pequeña, estás hermosa.
-Gracias. -Me alejé sonriendo. -Por favor, todo lo que tengas que decirme, dímelo después, no quiero llorar.
-No te preocupes. -Rió.
-Hola mi vida. -Me agaché a su altura y besé su cabeza. -Estás muy hermosa. -Dije al verla en su vestido blanco con un cinturón rosa, sus zapatitos de charol, y su hermoso pelo recogido.
-Tu tambien. -Sonrió.
-¿Vas a tirar las flores mientras mami camina detrás tuyo? -Pregunté mientras ella agarraba mas fuerte la canasta de mimbre llena de pétalos de jazmines.
-Sí. -Saltó emocionada.
-Hey, nos vamos adentro. -Dijo Pattie y se acercó a mi y yo me enderecé. -Todo saldrá bien. -Besó mi mejilla.
Mi madre solo dijo adiós con la mano y las dos entraron al salón.
-¿Estás lista? -Preguntó mi padre luego de que enrollé mi brazo alrededor de su brazo y coloqué mi mano con el ramo de flores en frente.
-Sí, estoy lista. -Suspiré.
La música nupcial haciéndome poner la piel de gallina.
-El día ha llegado. -Murmuré para mi misma.
De repente, las puertas se abrieron de par en par dejándome ver una bancos largos de cada lado , y cada un metro había un arreglo floral que estaba iluminado, haciendo que todo se vea más hermoso.
En el centro había una larga alfombra roja que llegaba hasta donde estaba Justin. Él estaba guapísimo con su traje negro, su cabello bien peinado, y una sonrisa radiante.
Esbocé una sonrisa nerviosa mientras miraba a todas las personas delante mío que me estaban sonriendo.
Morena comenzó a caminar lentamente mientras tiraba los pétalos y mi padre también comenzó a caminar, por lo que yo tuve que hacerlo.
Al llegar al final, Morena se metió entre los asientos junto a Pattie y con mi padre nos quedamos parados frente a Justin.
Yo no podía parar de sonreír y no podía dejar de mirarlo, no podía creer que en unos minutos será mi esposo.
Justin se acercó con una sonrisa hacia nosotros y mi padre le tendió mi mano para que él la agarre.
-Juro que si la lastimas, te buscaré, y te mataré. -Dijo con todo de padre enojado.
-No se preocupe señor Butler, su hija me importa más que mi propia vida, y nunca la haría sufrir. -Respondió y mi padre se alejó.
Yo sonreí aún más y caminamos hasta ponernos delante del padre.
-Estás hermosa. -Dijo Justin en mi oído.
-Tu también. -Le sonreí.
El padre dio una seña de que todos se callen y se sienten.
Cuarenta minutos, el padre terminó de decir todo el sermón, y se aproximaba el momento más esperado. Hasta que al fin llegó.
-Justin Bieber, ¿Aceptas a _________ Butler cómo tu legítima esposa y prometes serle fiel la salud y en la enfermedad, en la riqueza y la pobreza, en las buenas y en las malas, en las alegrías y en las tristezas, para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe? -Preguntó el padre y una emoción comenzó a crecer en mi pecho.
-Sí, acepto.
-_________ Butler, ¿Aceptas a Justin Bieber cómo tu legítimo esposo y prometes serle fiel la salud y en la enfermedad, en la riqueza y la pobreza, en las buenas y en las malas, en las alegrías y en las tristezas, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe? -Justin dio un apretón a mi mano.
-Sí, acepto.
-Los anillos. -Dijo el padre y Morena los trajo. -Gracias pequeña.
Justin y yo nos derretimos al verla entregar nuestros anillos.
-Tómense de las manos. -Nosotros pusimos cara a cara y tomamos nuestras manos. -Justin, ahora dirán sus votos para dar culminación a esto. Toma éste anillo y pónselo luego de repetir lo que yo te diga.
-Está bien. -Justin tomó el anillo.
-Yo, Justin Bieber.
-Yo, Justin Bieber. -Repitió Justin.
-Te quiero a ti, _________ Butler.
-Te quiero a ti, _________ Butler. -Repitió y yo le guiñé el ojo.
-Cómo esposa y prometo serte fiel.
-Cómo esposa y prometo serte fiel.
-En lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las tristezas y alegrías, prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida. Hasta que la muerte nos separe.
-En lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las tristezas y alegrías. prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida. Hasta que la muerte nos separe. -Volvió a repetir Justin.
Justin colocó la alianza de oro en mi dedo y besó mi mano.
-Ahora tu _________. -Asentí y tomé la otra alianza. -Yo, _________ Butler.
-Yo, _________ Butler. -Repetí.
-Te quiero a ti, Justin Bieber.
-Te quiero a ti, Justin Bieber.
-Cómo esposo y prometo serte fiel.
-Cómo esposo y prometo serte fiel. -Repetí nuevamente.
-En lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las tristezas y alegrías, prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida. Hasta que la muerte nos separe.
-En lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, en las tristezas y alegrías, prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida. Hasta que la muerte nos separe. -Dije ya con lágrimas deslizándose por mis ojos.
Tomé el dedo de Justin y coloqué la alianza que contenía nuestros nombre en el interior.
-Si alguien tiene una razón para oponerse a ésta unión, que hable ahora o calle para siempre. -Dijo el cura y con Justin miramos a todos, pero por suerte nada pasó. -Ahora sí, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.
Sonreí ampliamente mientras lágrimas seguían bajando por mi rostro. Justin me tomó de la cintura y me pegó a él, tomó mis mejillas y acercó su boca a la mía.
-Ahora sí, Señora Bieber, no se liberará nunca más de mí. -Dijo y me besó.
Toda la gente se paró y comenzó a aplaudir y silbar a nuestro alrededor.
Sentí un flash en mi cara por lo que supe que el camarógrafo nos había tomado una foto.
Al quedarnos sin aire, nos separamos y yo miré hacia donde estaban mi madre y Pattie, quienes no paraban de llorar mientras seguían aplaudiendo, y nuestros padres se reían de ellas.
Noah estaba en el regazo de mi padre mirando sin entender nada, tan hermoso com su traje como el del padre. Mientras que Morena saltaba emocionada arriba del banco siendo vigilada por Jeremy.
Volví mi vista hacia Justin quién no dejaba de mirarme.
-Te amo con mi vida, ________ Bieber.
-Yo también te amo Justin. -Dije y volví a besarlo.
{...}
Siete horas después.
-Los pies me están matando. -Le dije a Justin mientras subíamos por el ascensor del hotel.
La fiesta recién terminaba, fue en un lujoso hotel de Los Angeles, en un gran salón de aquí que estaba decorado hermosamente.
Ya eran las cuatro de la madrugada, y todos los invitados ya se habían ido. Morena y Noah se quedarían con mis padres durante
nuestra luna de miel, que comienza mañana.
Nos estábamos dirigiendo a una habitación para poder descansar, y por supuesto poder tener nuestra noche de bodas.
-A mi también me duelen los pies. El alcohol y bailar mucho no es buena combinación.
-No lo es. -Me reí.
-Fue la mejor noche de mi vida ________, ya estamos casados, eres la señora Bieber, gracias por hacerme tan feliz.
-Gracias a ti por hacerme tan feliz, y gracias por darme una boda de ensueño.
-Te daría esto y muchísimo más. -Me besó. -Te amo.
Él me tomó de la cintura y yo agarré sus manos para acercarnos más y poner mis labios junto a los de él.
-Te amo muchísimo más.
El sonido del ascensor avisando que habíamos llegado nos sacó de nuestra escena romántica y salimos del ascensor, pero Justin me paró apenas pusimos un pie afuera.
-¿Qué sucede? -Pregunté y él me sorprendió tomándome en brazos, poniendo una mano en mi espalda y otra bajo mis rodillas, como hacen en las películas los recién casados.
-No hay que romper las tradiciones. -Besó mi frente y caminamos hasta la puerta. -Saca la tarjeta de mi pantalón.
Busqué en su bolsillo y cuando encontré la tarjeta, abrí la puerta.
-Ya puedes bajarme. -Le dije besando su mejilla.
-No quiero.
-Pero entonces no podré darte tu sorpresa. -Dije seductoramente en su oído y él rápidamente me bajó.
Me di la vuelta y lo empujé hasta apoyarlo sobre la puerta. Saqué su saco y su camina rápidamente y acaricié todo su pecho.
-¿Apurada Señora Bieber? -Preguntó lamiándose los labios.
-Mucho. -Respondí y devoré sus labios.
Él dirigió su mano hasta el cierre de mi vestido y comenzó a bajarlo.
Me separé de su boca y me di vuelta para que pueda bajarlo completamente.
Comencé a bajar el vestido hasta que éste cayó al suelo y quedé solo en mi Babydoll, bragas, medias altas. la liga y mis zapatos.
-Maldición ________. -Dijo y colocó una mano en su erección. -¿Tu quieres matarme?
-No. -Negué divertida. -¿Te gusta?
Salí completamente del vestido y lo pateé lejos. Di una vuelta sobre mis talones y le desfilé a Justin.
-Estoy por explotar ________.
-¿Qué estás esperando para sacarme esto y follarme duro?
Sonrió maliciosamente y al instante ya estaba depositaba sobre la cama con él encima mío devorando mi boca.
Agarró las copas del babydoll que cubrían mis pechos y las bajó, dejándolos a la vista.
Comenzó a chuparlos como solo él sabe hacerlos. Ya estaban completamente erectos ante su tacto.
-Justin... -Murmuré. -Te quiero adentro de mí, ahora. -Rogué y Justin rió sobre mis pezones.
Volvió a subir hacia mi boca y me besó ferozmente.
Yo bajé mi mano hasta su cinturón y lo desabroché.
-Rápido. Por favor. -Rogué.
Me tomó de la mano e hizo que me siente.
Se posicionó detrás mío y comenzó a desatar el corsé del babydoll. Éste quedó suelto, y terminé de quitarlo yo misma.
Me di vuelta y Justin me tiró hacia atrás él quedando arriba mío nuevamente.
Se sacó los pantalones y los bóxer mientras me besaba, quedando completamente desnudo frente a mí.
-Usted tiene mucha ropa. -Me regañó.
-¿Me la sacas?
-Con mucho gusto. -Besó mis pechos y comenzó a descender hasta llegar a mis medias. -Las medias y los zapatos no te los sacaré, me pone aún más duro verte así. Pero ésto. -Señaló mis muy diminutas bragas. -Sobra.
Besó mi monte de venus sobre la tela y tomó las puntas para comenzar a bajarlas.
Una vez los dos desnudos, alcanzó su chaqueta y sacó un preservativo de allí.
Volvió a mi y abrió mis piernas para ponerse entre ellas. Rasgó el envoltorio del preservativo y cuando lo sacó, se lo colocó.
Puso su polla en las entrada de mi vagina y se inclinó contra mi para poder besarme.
-Vamos a disfrutar de nuestra merecida noche de bodas Señora Bieber. Te amo. -Dijo y entró en mi, demostrándome todo su amor.
***
Bebaaaaaaaas, último capítulo, mierda :'(
Si fuera por mi la haría eterna, porque amo escribir ésta novela, pero algún día tenía que terminar. Solo falta el epílogo, que lo subiré en unos días, y termina completamente.
Gracias por todo su apoyo a lo largo de toda la novela, verdaderamente gracias, las amo.
Éstos no son los agradecimientos, después los suviré aparte.
Nos vemos en el epílogo nenas, las amo:)
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