Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 2.4: Distracciones- Culpa

El sentimiento de culpa la embargó, pero duró tan poco como el tiempo que le llevó a la enana culona que tenía por compañera, alcanzarlo y saludarlo con un beso apasionado en la boca.

¿Acaso no se habían saludado ya? ¿Se iban a encontrar en el subte? ¿Lo hizo para darle celos? ¿Ahora sí le parecen bien los besos que no son para tener sexo inmediato? ¡Entonces ell ale iba a demostrar cómo se besaba para ir a la cama!

Tomó a Fabrizio de la solapa y lo besó con un ardor que pocas veces se había expuesto en la estación Inclán.

Pero Fabrizio no iba a desperdiciar la oportunidad, no sólo de alejarlos lo más posible, sino que de hacerla quedar bien a ella y por último ser el héroe.

La besó con pasión y cuando llegó el subte se subieron abrazados y la sentó en su regazo para seguir besándola.

Antes de llegar a la siguiente estación, Tina se separó de los labios del muchacho y carraspeó.

—Permiso —pidió sentándose en el asiento y agregó—: y gracias por... bueno... por ayudarme con mi ex... o sea...

—Yo no te besé por tu ex —aclaró Fabrizio.

—No, claro. Bueno...

—Me encantó besarte... ¿a vos no? —preguntó inseguro.

Lo miró y le sonrió con timidez.

—Claro, sí —confesó.

—Mañana te voy a llevar a un lugar muy lindo. ¿Conocés Patagonia?

—Conozco Bariloche y...

—¡Ah! ¡Jaja! ¡no! La parrilla Patagonia en Puerto Madero. O si te gusta la pasta puede ser La Parolachia. Son restaurantes históricos. Muy antiguos. Los tenés que conocer.

—No conozco. No salía mucho a comer y menos a Puerto Madero. Siempre salí en familia.

—Bueno, mañana vamos ¿eh? ¿Confirmado? —corroboraba Fabrizio.

—Confirmado —aseguró Tina comprobando la estación a la que arribaba—. Ya me tengo que bajar.

—Bueno, hasta mañana. ¡Esperá! —la frenó en el acto. Rodeó con sus manos las mejillas y la besó con delicadeza y ternura.

Mariposas revolotearon en su estómago y se les alteró la respiración. El corazón les latía velozmente.

—Hasta mañana —contestó ella aún sin poder abrir los ojos ni mucho menos salir del subte.

Él la acercó a la puerta y la ayudó a bajar, como si bajara un modelo de ella hecho en cartón a escala real.

Se sonrió de la ternura que le inspiraba.

Tina llegó a ver el salto que pegó Fabrizio en el aire cuando festejó al alejarse el tren.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro