Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 6

(23 de Diciembre del 2004)

P.O.V Nat

Ya son vísperas de navidad, pero en la base no es más que una fecha en la que debemos entrenar mucho y tenemos muchas misiones. En estas fechas las personas están más concentradas en sus familias, por lo que tienen la guardia baja y es más sencillo atacarlos. En la Habitación Roja la navidad no se celebra, el año nuevo tampoco. Alex, por ser pequeña, le emociona esta fecha y no voy a romper la magia. Ya le tengo sus regalos: una muñeca, más lápices de colores, un libro para pintar y un cuento. Los conseguí en una misión a la que fui el otro día, pero Valka me ayudó bastante.

Dreykov decidió que ya era tiempo de que Alex empezara a ir a clases. Le intenté decir que era muy pequeña, pero no me dijo que ella necesita esas clases para seguir en la Habitación Roja y para cumplir sus misiones. Ahora Alex está aprendiendo cinco idiomas, matemáticas y programación. Dreykov me aseguró que todavía no va a empezar con los “programas de lavado de cerebro” en los que solo le enseñan a matar y no tener culpa porque debe tener 7 años. Gracias a todo esto y a las misiones que debo cumplir, a Alex la veo cada vez menos, aunque cuando estamos juntas aprovechamos al máximo.

Ayer vi a Alex en el entrenamiento. Se veía cansada y pálida, pero me dijo que estaba bien. Supongo que se debe a todas las clases que tiene y que todavía no se acostumbra a eso.

*Flashback*

Hoy me toca entrenar con Alex en combate cuerpo a cuerpo. Ella llega, la veo un poco cabizbaja y pálida.

—Alex, ¿estás bien?

—Si… si, solo estoy un poco cansada por todas las clases nuevas. Demasiadas cosas en mi cabeza.

—¿Y te gustan las clases nuevas? ¿Cómo vas con los idiomas?

—La verdad voy bastante bien y amo aprender nuevos idiomas, aunque a veces los confundo y a las profesoras no les gusta mucho.

Río un poco con lo que dice— Con un poco de práctica ya no se te van a confundir más ¿Lista para empezar con la práctica?

—Si, ya estoy lista—tiene energía.

Llevamos un rato entrenando y me empiezo a dar cuenta de que Alex está cansada. Ya casi no esquiva los golpes y hace los movimientos mal. Pierde el equilibrio y cae al suelo.

—Alex, si quieres podemos parar.

—No, estoy bien. Puedo continuar con el entrenamiento. 

—Estás mintiendo, pequeña. El entrenamiento se termina por hoy. ¿Vamos a cenar? 

—Tengo que ir a buscar algo a mi habitación. Te veo allá— sale rápidamente de la habitación.

Fui al comedor la esperé un rato, pero no la vi llegar. Me entretuve hablando con algunas de las chicas de entrenamiento y terminé de comer. No la vi por ningún lado. La iba a ir a buscar a su habitación, pero Dreykov me tomo del brazo y me llevo hacia su despacho con la excusa de que teníamos que hablar de una misión importante que viene. Al terminar de hablar con Dreykov, ya era muy tarde para ir a buscarla. Alex ya debe estar durmiendo. Me asomé a su habitación y ella dormía plácidamente tapada hasta la cabeza así que me fui a acostar. 

*Fin Flashback*

Iba camino al comedor a tomar desayuno, cuando veo a Valka a lo lejos y me acerco a saludarla. 

—Hola, Valka. Buenos días.

—Buenos días, Nat ¿Cómo amaneciste?

—Bien, supongo ¿Has visto a Alex?—miro por todos los rincones del comedor.

—No la he visto hoy ¿Por qué?

—Es que ella siempre es la primera en llegar y creo que ayer tampoco cenó. Tengo un mal presentimiento, la voy a buscar a su habitación.

—Te acompaño. También tengo esa sensación en el estómago.

Salimos del comedor y nos dirigimos con paso rápido a la pieza de Alex. Cuando abro la puerta todos miedos se hacen presentes. Alex esta acostada en su cama bañada en sudor, tiritando, muy pálida con sus mejillas muy rojas. Me acerco a ella, pongo mi mano en su frente y claramente está volando de fiebre.

—Alex, despierta—la llamo, pero no contesta—. Voy a ir a buscar a la enfermera, Valka quédate con ella.

—Sí. Anda, yo la cuido.

Estoy a punto de levantarme de la cama.

—Nat—Alex dice un susurro casi inaudible.

—¿Qué pasa, pequeña?

—No te vayas. Quédate conmigo—dice casi sin voz.

—Nat, yo voy a buscar a la enfermera—asiento y Valka sale rápidamente de la habitación.

Voy al baño para buscar una toalla, mojarla y ponérsela en la frente a Alex. Cuando se la pongo se remueve un poco incómoda en la cama e intenta sacarla.

—Chiquita, quédate quieta. Esto es para bajarte la fiebre. ¿Has comido algo o tomado algo?—tomo la botella de agua que está en su mesita de noche. Ella niega con la cabeza—. Debes tomar agua, Alex. Te va a hacer bien—intento acercar la botella, pero vuelve a negar.

—No quiero.

—¿Por qué?

—Es que no quiero volver a vomitar.

—¿Te duele el estómago?—asiente y ahora se da vuelta poniéndose en posición fetal.

Llega Valka junto a la enfermera. La enfermera ve a Alex en la cama y se dirige a ella rápidamente. La examina y le toma la temperatura.

—¿Qué te duele?—Pregunta la enfermera.

—El estómago y la cabeza—responde Alex y la enfermera saca el termómetro de debajo del brazo de Alex.

—Tiene 39,1 °C—la enfermera nos mira a Valka y a mí.

—Me dijo que había vomitado y que no ha tomado nada de líquido.

—Creo que lo mejor va a ser que la llevemos a la enfermería. Le puedo administrar suero con remedios para bajarle la fiebre y para el dolor de estómago. En caso de que sea necesario, tengo todo el equipo para hacerle exámenes de sangre. Pero parece que se trata de rotavirus, así que si para la tarde ya se siente mejor y le baja la fiebre la pueden traer de vuelta a su habitación— asiento.

Tomo a Alex en brazos y nos dirigimos hacia la enfermería. Cuando llegamos la dejo en la camilla mientras la enfermera preparaba todo. Ella toma el brazo de Alex y le coloca una intravenosa y la conecta al suero.

—Vamos a esperar que se acaben estas dos bolsas de suero y a ver cómo reacciona su cuerpo—nos dice la enfermera y sale de la habitación.

—Valka, voy a ir a hablar con Dreykov. Me había comentado que quería que fuéramos a una misión con Alex entre mañana y el 25 ¿Te podrías quedar con ella?

—No tengo problemas para quedarme con Alex. Ve a hablar con Dreykov.

—Gracias— salgo de la habitación.

Camino hacia el despacho de Dreykov y toco la puerta.

—Pase—responden desde adentro y entro—Hola, Natalia ¿A qué se debe tu hermosa presencia? ¿Ya estás lista para la siguiente misión?

—De eso te venía a hablar, Dreykov. Aleksandra no va a poder participar.

—¿Cómo y por qué?

—Está enferma. Tiene rotavirus, ahora está en la enfermería con suero.

—¿Está muy mal?

—Un poco. Tiene 39 °C de fiebre y dolor de estómago.

—¿Crees que esté bien mañana para mandarla a una misión? Quiero que vea cómo son las dinámicas de las misiones y también para que aprenda lo que tiene que hacer.

—Lo dudo mucho. Quizás mañana se sienta mejor, pero no creo que sea lo suficiente como para ir a una misión.

—Comprendo. Hay otra misión para el 31 de diciembre más o menos del mismo estilo. La voy a incluir para que vaya a observar y si es necesario que también ayude.

—OK.

—Como Aleksandra no va a ir, tampoco vamos a necesitar de tú presencia en la misión.

—OK. Me retiro.

Salgo del despacho. Decido ir al comedor antes de volver a la enfermería. Con todo lo que pasó no he comido y Valka tampoco. Entro al comedor, pido dos sándwiches para llevar, dos jugos y unas galletas de agua. Tomo todo y me dirijo a la enfermería.

—Valka, ¿cómo les fue?—le paso lo que le traje.

—Bastante bien. La enfermera le cambió la bolsita del suero, le tomó la temperatura, que ya está en 38 °C, y dijo que durante la tarde ya se va a poder ir a su habitación. Estuvo un rato despierta, preguntó por ti. Dijo que te iba a esperar despierta, pero el sueño fue más fuerte—habla en un susurro para no despertar a Alex. Ella se despierta igual.

—Nat, llegaste.

—Sí, pequeña, pero ahora sigue durmiendo. Tu cuerpo debe descansar para que mejore. 

—Acuéstate conmigo—me acosté a su lado. Cerró sus ojitos y se volvió a dormir.

Al llegar la tarde, la enfermera revisó por última vez a Alex, le tomó la temperatura, la cual marcó 37,5 °C, y luego le dio el alta para seguir descansando en su habitación con la condición de que si se quedara en cama y se tomara los remedios. La tomé en brazos mientras Valka llevaba los remedios y jarabes que debía tomar Alex y nos dirigimos a la habitación de la pequeña. La acosté en la cama.

—Chicas, las dejo. Tengo que organizar un par de cosas. Adiós.

—Adiós, Valka—decimos al unísono.

—Gracias por lo de hoy.

—Nat, no te preocupes. Amo cuidar de esta pequeña. Si vuelves a necesitar mi ayuda no dudes en llamarme—sale de la habitación.

—¿Nat, puedes quedarte conmigo, por favor?

—Si, chiquita, me quedo contigo. Ahora duérmete para que tu cuerpo se recupere al 100%—la arropo, me acuesto al lado de ella. Mientras le hago cariño en el pelo veo que sus ojos se cierran.

La noche pasa normal sin ningún problema. La despierto un par de veces para tomar su medicina, pero todo está bien. A la mañana siguiente cuando despertamos Alex ya se siente bien, incluso se pone a saltar en la cama.

(24 de Diciembre del 2004)

—Nat, ya me siento bien. Vamos a jugar.

—No, pequeña. Debes estar en cama al menos por hoy—cuando la enfermera dijo que los niños sanan rápido, no pensé que fuera tan rápido.

—Pero es aburrido estar aquí, aparte mañana es navidad. Salgamos, por favooooooor.

—Para que no sea aburrido estar aquí, vamos a hacer algunas actividades para que te entretengas.

—¡Yei!

—Ahora voy a ir al comedor a buscar nuestro desayuno.

—Supongo que no te puedo acompañar.

—Supones bien.

Salgo de la habitación y me dirijo al comedor. La enfermera me recomendó darle comida liviana, así que tomo un té, unas tostadas solo con mantequilla y unas galletas de mantequilla para Alex. Para mí llevo un café y lo mismo que le llevo a Alex, así ella no se siente mal por comer algo distinto. Al salir del comedor me cruzo con Valka.

—Nat, ¿cómo amaneció Alex?

—Bastante bien, con mucha energía. 

—Excelente. Dile que en la tarde la voy a ver. Nos vemos.

—Nos vemos, Valka—sigo mi camino a la habitación de Alex.
 
Al llegar le paso su desayuno. Se queja porque es muy insípido. Solo río y le pido que se lo coma. Las horas pasan en una tarde muy entretenida con varios juegos, dibujos y siestas de por medio. Llega la noche.

—Nat, ¿Santa pasa por aquí?

—No lo sé. Debemos esperar hasta mañana para saber la respuesta.

—Entonces vámonos rápido a dormir rápido. Así si Santa viene, llega más rápido. 

(25 de Diciembre del 2004)

Alex se levantó de un salto y vio los cuatro paquetes que le tenía.

—¡Nat, mira! ¡Despierta! Santa si me trajo regalos— me sacudía con fuerza.

—Entonces ábrelos, pequeña.

Abre el primero—Mira, Nat. Es un cuento—me lo muestra y abre el segundo—. Es una caja de muchos lápices de colores. Me encanta—los deja a un lado y abre el tercer paquete— ¡Sí! Es un libro para colorear, ahora voy a poder ocupar mis lápices nuevos—ahora abre el último paquete—. Una muñeca. Es muy bonita—me dice mientras abraza la muñeca.

—¿Te gustaron tus regalos?

—Si, me encantaron. Santa me conoce muy bien—me guiña el ojo.

No me canso de decirlo esta niña es demasiado inteligente para su edad.

(31 de Diciembre del 2004)

Alex ya se encuentra totalmente recuperada y hoy nos estamos preparando para una pequeña misión en la que Alex iba a ser espectadora. Principalmente, se iba a quedar en el jet conmigo, ya que me toca pilotearlo, y va a aprender lo que hay que hacer en el jet mientras las chicas se encuentran cumpliendo la misión.

—Ya estoy lista—me dice Alex mientras sale de la habitación con su mini traje de viuda negra.

—Entonces vamos al jet a preparar las cosas.

Nos dirigimos al jet. Reviso todo, que los controles funcionen, que el GPS esté en buenas condiciones y que el mapa tenga la ruta correcta. Ya estaban todas las viudas negras arriba del jet así que partimos. Senté a Alex a mi lado para que aprenda cómo se debe manejar el jet. Llegamos a la ubicación y estacioné el jet. Estábamos en un bosque con vista un acantilado y una bahía muy bonita. Las chicas bajan y se suben a un auto negro que las estaba esperando para llevarlas a la locación especifica. 

—Nat, ¿nosotras que tenemos que hacer?

—A nosotras nos toca monitorear la misión desde aquí—enciendo la pantalla donde puedo ver tanto el GPS de las chicas como lo que las chicas ven a través de las cámaras que ellas portan.

—Qué genial.

—Mira. Con este botón puedes hablar con cualquiera de las chicas que está en la misión y con este otro puedes elegir a una de las viudas en específico— señalo los botones.

—¿Y este que hace?—señala un botón verde.

—Con ese te comunicas a la base, con Dreykov.

—¿Y ahora qué debemos hacer?

—Debemos esperar que las chicas nos hablen para poder infiltrarnos en el sistema de seguridad y así ellas puedan entrar más fácilmente.

—¿Te puedo ayudar con eso?

—Claro que sí. Cuando las chicas nos digan, tú me ayudas.

Las horas pasaron y se hizo bastante tarde. Las viudas cumplieron su misión con éxito y estaban a punto de devolverse al jet. Cuando afuera empiezan a sonar fuegos artificiales, me doy cuenta de la hora son las 12 de la noche, lo que significa que ya es un nuevo año. Alex corre hacia una ventana al sentir el sonido.

—Mira, Nat. Hay luces de colores en el cielo— las apunta—. Son muy bonitas.

—¿Quieres salir a verlas?

—¡Si!

La tomo en brazos y salimos del jet. Nos acercamos a la orilla del acantilado para poder ver mejor. 

—Feliz año nuevo, pequeña.

—Feliz año, Nat.

NA:

Holis, ¿Cómo están? feliz fin de semana para todes, pasenlo genial hoy.

Tomen agua y gracias por apoyar mi historia les amo <3

~Heima 💜

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro