Capítulo 7
22 de Mayo del 2016
Hace un año Christopher me pidió ser su novia, dentro de ese año han pasado demasiadas cosas. ¿Lo más importante? A pesar de nuestras pequeñas diferencias, él y yo seguimos juntos.
Admito que no ha sido fácil, pero es hermoso ver como cuando tú no puedes y te caes, hay alguien que está dispuesto a ponerte el hombro o darte la mano para ayudarte a levantar.
Estoy feliz por Christopher. Él ha estado avanzando bastante en su carrera. Había empezado como un ayudante de un buffet de abogados, que es bastante reconocido en Nueva York. Justo ahora es un asociado. Le han dado su propia oficina y hasta su propia secretaria, Chloe Moreau, una chica bastante agradable y eficiente.
Yo seguía con mi trabajo de psicóloga en la escuela, sinceramente, no quería nada más. Estoy enamorada del trabajo que tengo, amo pasar tiempo con los niños y poderlos ayudar. Ayudarles y darles esa mano amiga, que yo alguna vez necesite.
La verdad es que a pesar de que Christopher y yo teníamos un buen sueldo, no quisimos dejar nuestra humilde casa, lo único que hicimos en vez de estar pagando una renta fue comprarla. Christopher y yo tenemos nuestra propia casa, pero cada quien tiene su habitación.
Christopher me hacía demasiado feliz, nunca había sido tan feliz.
Me encontraba sentada en el asiento del copiloto, en la camioneta de Christopher. Ambos íbamos a celebrar nuestro primer aniversario como novios. Él había dicho que me tenía una sorpresa, pero ya conocía el camino por el que íbamos. Me estaba llevando a la casa de sus abuelos. La verdad me encantaba estar ahí con él. Cuando ambos estábamos muy estresados, pasábamos tiempo ahí y nos relajábamos un momento.
"Not today" de Imagine Dragons sonaba en la radio, Christopher la tarareaba mientras manejaba, momento como estos aprovechaba para mirarlo y aprenderme su rostro de memoria. Él en ocasiones me volteaba a ver de reojo y se reía. Sin darme cuenta Chris ya estaba deteniendo la camioneta frente la casa.
—Llegamos.
Chris bajó de la camioneta, lo vi rodearla y me abrió la puerta con una gran sonrisa. Él me ofreció su mano para bajar. Habíamos ido algo tarde, incluso se alcanzaba ya a ver la apuesta de sol. Nunca habíamos estado aquí tan tarde.
— ¿Ahora si tienes planeado secuestrarme?
Christopher soltó una carcajada mientras negaba con la cabeza.
—Claro que no. Ven aquí.
Él tiro suavemente de mi mano y ambos comenzamos a caminar hacia el lago. La luz del sol se reflejaba suavemente en el agua con tonos naranjas, ver aquello hizo que me sintiera tan relajada y tranquila. Chris dio un suave apretón a mi mano y sonreí. Nos detuvimos en la orilla del lago. Mis ojos se abrieron en gran manera al ver lo que estaba frente a nosotros.
—Chris, ¿Qué es esto?
— ¡Feliz aniversario!
— ¿Me estas regalando un bote?
Alcé una ceja mientras veía el pequeño bote de madera.
—Claro que no, un paseo en bote.
Sonrió ampliamente mientras inflaba el pecho con orgullo. No pude evitar reír mientras negaba con la cabeza.
—Christopher, no sé nadar
—Pero te estoy invitando a remar, no a nadar.
Rodee los ojos. A veces él no era tan gracioso como se creía.
— ¿Y que si me caigo?
Él puso los ojos en blanco.
—Hanna, no vas a caerte, te lo prometo. No dejaré que ni uno de tus cabellos se moje.
Me mordí el labio inferior, mientras miraba el bote con nerviosismo.
—No sé.
—Confía en mí.
Suspiré y me di por vencida.
—Está bien.
Chris hizo su ridículo "baile de la victoria", y yo puse los ojos en blanco. Él acomodo el bote en el lago. Me dio la mano para entrar en el bote, después él entró y cuando menos lo pensé, ambos ya estábamos en el lago remando. No dijimos nada en un largo momento, solo disfrutamos de nuestra compañía y del remar juntos. De la nada, Chris se detuvo en la mitad del lago.
— ¿Por qué te detienes?
Él se encogió de hombros, mientras me miraba con una enorme sonrisa.
—Solo quiero disfrutar de la hermosa vista, y este es el punto perfecto. Solo mira a tu alrededor.
Así lo hice. Miré a mí alrededor. La verdad es que la vista era demasiado hermosa, el sol aún no se escondía por completo. A lo lejos se veía los grandes edificios de Nueva York.
—Chris, este lugar es demasiado hermoso.
—Lo sé, desearía poner la oficina aquí, pero me quedaría sin clientes.
Ambos reímos y nos miramos a los ojos. Me estremecí a causa de su mirada y sentí mis mejillas ruborizarse. Teníamos un año y aun me hacía sentir como la primera vez.
— ¡Oye, mira hacia allá!
Señaló a algo que se encontraba a mis espaldas.
— ¿Qué es?
Voltee para ver que era, pero... no vi nada, simplemente la camioneta. ¿Le pasaba algo a la camioneta? No creo.
—Christopher, no veo nada—él no me contesto y yo seguía buscando algo con la mirada—Chris, ¿Qué es lo que...?—Me gire para verlo pero las palabras se me fueron de la boca, él estaba frente a mí, con una pequeña cajita de terciopelo negro en la mano. Un anillo de diamante dentro de la cajita. —Chris—murmuré su nombre y lo vi completamente sorprendida. — ¿Qué?
—Hanna, mi amor. No sé qué me has hecho, te necesito, te amo. ¿Tú sientes eso por mí?
—Sí.
Fue lo único que pude murmurar, debido al nudo que se me formaba en la garganta.
— ¿Me amas tanto como para pasar el resto de tu vida a mi lado?
Sentí que las lágrimas se agolpaban en mis ojos, y no pude contenerlas. Él quiere casarse conmigo. Sentí mi labio inferior temblar, tenía un nudo en la garganta. ¿Estábamos listos para dar este paso? La amo. Quiero estar con él.
—Sí, Christopher.
Él tomo mi rostro entre sus manos y me dio un dulce beso en los labios.
—Te amo.
Chris me coloco en el anillo y dejo un beso en mi dedo.
A veces me sentía como en un sueño, pero sé que todo esto es real. Elamor no estaba siendo un cuento de hadas, sino una realidad. ؚ
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro