
Reloj
Leeis el título y pensais de que irá esto. Es muy simple. Miren el reloj. ¿Lo están haciendo? Diganme la hora que es.
Os lo digo yo. Es la hora de darse un descanso, leer esto y hacer caso a lo que leen.
Es hora de que se miren al espejo y digan: Soy la persona más hermosa del mundo.
Porque lo eres y tienes que creertelo, tienes que verlo.
Cuando uno no se ama a si mismo olvida todas estas cosas. No se da cuenta de que son perfectos tan y como son.
Tú seguro que has hecho cosas que nadie más ha hecho. Tal vez recorriste muchos kilometros en una excursión a pesar de lo cansad@ que te sentías. O levantaste la mano en clase cuando nadie lo hizo. Tal vez te atreviste a enseñarles a otros lo que te gusta. O a lo mejor protegiste a un amigo cuando nadie más lo hizo.
¿A caso eso no te hace especial? Eres especial. Tienes que verlo. Abrir los ojos. Levantarte cada mañana pensando que vas a hacer 6 cosas imposibles antes de desayunar. O pensar que hoy vas a amarte un poco más.
¿Tienes granos? Persona, es normal. Bienvenido al mundo. No eres la única persona que los tiene. ¿Tus ojos son muy pequeños? ¿Tu pelo es demasiado rizado? ¿Tus rasgos demasiado bruscos? ¿Y qué? Eso es lo que te hace especial. No eres como los demás. Eso es lo que te hace único. No intentes cambiarte para ser como otros. Eso solo te hace una copia y ser una copia no es nada divertido. Te condiciona y nunca puedes ser tu mism@. Eso es un gran dolor. No lo hagas.
Si no te amas nunca verás lo bonito de la vida y siempre pensarás que es horrible. Date cuenta de tus logros y aprende de tus errores.
No siempre es culpa tuya. No hagas líos de que si no hubieras hecho eso la otra persona no hubiera hecho lo otro y no habría pasado nada. No. No es tu culpa siempre.
No podemos cambiar la realidad pero si nuestra forma de verla. Así que; antes de hacer tonterías como cortarte, emborracharte o fumar; que solo te daña más por muy bien que se sienta, lee esto y piensa:
SOY PERFECT@.
Este es mi reloj. El reloj del amor propio. A la una soy una fortuna. A las dos me regaló más amor. A las tres pienso por mí bien. A las cuatro me hago un regalo. A las cinco pinto el mundo de amarillo. A las seis bailó al son de mis pies. A las siete soy un solete. A las ocho me doy un banquete de bizcocho. A las nueve soy yo la que tengo que ser. A las diez pienso en lo que hice bien. A las once el abrigo de felicidad me pondré. A las doce incluso en mis sueños me amaré.
Y ahora ¿Qué hora es?
La hora de amarse otra vez.
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