Capitulo 59 parte dos: Final.
Este capítulo va dedicado a todas las lectoras/es que han acompañado a Matt, Alex y a mi, a lo largo de esta caótica pero cautivadora historia. Esto no sería posible sin ustedes, gracias por creer en mí y darle una oportunidad a esta linda historia, y sobretodo por ser tan pacientes tras las actualizaciones intermitentes. Espero que la historia haya sido de su agrado! ❤️ sin más que decir, a disfrutar el capítulo :)
Alex
(2 semanas después...)
Dos semanas han pasado desde que Morrison me entregó aquella caja y dos semanas es lo que llevaba oculta en mi armario porque Matt aún no aparecía. Me deslizo caminando por el árbol que une nuestras casas y me escabullo por su ventana para dejar la caja sobre su cama. En un principio decidí que a su familia le correspondía dársela, pero a medida que pasó el primer día esa decisión fue cambiando, quizás porque aún tenía la esperanza de que Matt regresara o de que al menos diera una señal de que estaba bien, pero eso no ocurrió, ni siquiera se presentó en la graduación.
Dejo la caja sobre su cama y observo que en su mesita de noche aún tiene una foto de ambos, es la que nos tomó aquella mujer en nuestra primera No-cita, en el departamentoqueparececastillo, pensé que la había lanzado a la basura hace meses. Me pone triste verla y recordar como comenzó nuestra desastrosa relación; primero de completo odio, luego de "amistad" y finalmente esto.
Desde un principio me comporté como una borde con todo el mundo, creyendo que por herir en primera instancia impediría que los demás lo hicieran antes conmigo, fui grosera y hasta agresiva porque Seth me obligó en cierta manera a ser así, pero a pesar de lo horrible que pude ser Matt siempre se mantuvo ahí. Siendo sincera no entiendo qué vio en mí porque desde el día uno me empeñé en golpear su nariz o huir de sus encantos. Supongo que estábamos destinados a cruzar nuestros caminos y sentirnos atraídos como un maldito imán.
Matt me enseñó lo que era amar, lo que era amar de verdad. Después de Seth, pasé mi vida huyendo de relaciones o cualquier contacto casual con chicos, los odiaba, creía que todos eran iguales, que todos buscaban lo que Seth marcó en mí, pero Matt fue diferente, se metió bajo mi piel sin necesidad de sentirme intimidada por primera vez en mi vida, porque vi mucho más allá de lo que aparentaba ser y aunque yo lo negara mil veces, en el fondo éramos muy parecidos, porque sé que lo que intentaba demostrarle al mundo en realidad no era lo que él era. Matt fue una pausa que me dio la vida para decirme, detente, no todo tiene que ser cómo parece, debes cambiar, pero nuestro final también fue una manera de decir, sana, no es el momento, no están preparados. Dejo la caja sobre su cama y suspiro para luego volver a mi habitación.
En una hora es la fiesta de graduación, parece irreal lo rápido que ha transcurrido este año y como tantas cosas pueden suceder en el y cambiarlo todo. Si pudiera resumir este año en una palabra sería, caótico, personas que creía que estaban enterradas en mi pasado regresaron, relaciones que creía no poder restaurar, se restauraron, chicos que creía que era ''buenos'' resultaron ser malos, y obviamente me refiero a ésto último por Logan.
Preparo mi vestido para el baile de graduación de esta tarde, uno viejo que encontré en mi armario, aún no sé cómo Lily y Kate me convencieron de ir, en fin, supongo que servirá para decirle ''adiós'' al instituto y todos los recuerdos que me trae, el adiós que toda historia necesita tener.
Decido que esta vez combinaré mis amadas converse negras con el vestido rojo que encontré, después de todo no se verán ya que el vestido es largo y luego de un par de canciones todas se sacan sus tacones y los cambian por algo cómodo, así que no le veo mayor problema. Luego de cuarenta minutos ya estoy lista para que Chad me lleve, hace dos noches atrás me dijo que él sería mi pareja para este baile y que Lily estaba de acuerdo, así que bajo al primer piso y me encuentro a un Chad peinado y en esmoquin.
—¡eeeepa! ¿Pero si ese no es el apestoso de mi hermano? Chaddy te dije que las duchas hacían milagros... deberías tomarlas más seguidas—digo riendo. Rueda los ojos luciendo molesto pero luego comienza a reír.
— Solo espero que no me hagas arrepentirme de ser tu pareja de baile esta noche cabezota.
Cabezota. Ese maldito apodo. Se sentía raro que no me llamaran así hace mucho.
— Qué aburrido, pero esta bien, prometo comportarme. ¡Papá, ya nos vamos, nos vemos a las 10!
Sí, el baile terminaría a las 10 de la noche, un poco aburrido para ser una "fiesta de graduación" pero creo que después de la última, más de la mitad del instituto terminó ebrio y rompiendo vasos, así que Smith dijo de ocho a diez, ni un minuto más, o no tendrán alcohol, así que todos aceptamos.
Chad toma las llaves del auto de papá y nos vamos. Subo mis pies sobre la guantera y Chad resopla por lo bajo.
—¿En serio, Alex? ¿Converse?
— Heyyyy, se ven bonitas, ademas son cómodas, para ti es fácil decirlo porque no has tenido que usar tacones alguna vez, así que shhhh.
Me mira nervioso y yo lo miro sorprendida.
— espera, ¿Chadddddddddy usó tacones?
— ¡Qué dices!—miente. Chad es pésimo con las mentiras por que se le hace una especie de tic en el pómulo cuando lo hace— está bien, solo una vez, y fue para...para agh, para algo relacionado con Lily, no me hagas más preguntas.
Me quedo atónita. Definitivamente Lily tenía loco a mi hermanito mayor.
Luego de nuestro extraño tema de conversación Chad estaciona fuera del centro de eventos. Ingresamos y me dirige a la mesa número diez, en donde Lily, Kathe y Thomas, están sentados.
— ¡Alex! ¡Chad! —gritaba Lily.
— Ese es mi pottrrrro— dice Thomas golpeando el hombro de Chad por lo apuesto que se ve.
¿Potro?
Me siento junto a las chicas mientras que Chad se sienta junto a Thomas. Al cabo de treinta minutos ya hemos cenado y rellenado nuestros vasos con ponche de fruta al menos tres veces, Chad se levanta para servirle más ponche a Lily pero puedo divisar como se topa con Logan de camino.
— Mira bien tu camino imbécil— resopla Chad, empujando el hombro de Logan. Él solo se limita a agachar su cabeza y continuar su camino.
Cuando regresa a la mesa lo regaño.
— Chad, déjalo. Creo que le desfiguraste lo suficiente el rostro como para que continúes provocándolo, déjalo en paz, cada vez que le gritas algo esos recuerdos vienen a mi, así que solo déjalo, ¿si?, ya tiene suficiente castigo con su mente y la orden que tengo en contra de él.
Chad roda los ojos pero termina asintiendo.
Comienza la música y nos levantamos a bailar un poco con Lily y Kathe. Eso, hasta que alguien toca mi hombro y solo basta sentir su olor a perfume costoso, para saber quién es. Lindsey.
— A-alex...
— Es mejor que te vayas Lindsey, ya sabes que tienes una orden de alejamiento así que haz más fáciles las cosas. Vete—dice Kathe a mi espaldas.
— Alex... yo... necesito conversar contigo, en verdad no es ninguna trampa ni nada malo, solo quiero que conversemos y cerremos este ciclo auto destructivo que hemos tenido desde conocernos.
Las chicas me miran esperando una respuesta, pero finalmente asiento no sin antes decirles a Lily y Kathe que me esperen cerca, después de lo que fue capaz de hacer Lindsey no me confío del todo. Caminamos hacia la salida.
— Bien, ahora dilo, te daré diez minutos.
Su vestido rosa palo combina a la perfección con sus zapatos, pero hoy hay algo en ella que luce diferente. No sabría decir qué es.
— Quiero disculparme por mi comportamiento todo este tiempo, pero sobretodo por lo que ha ocurrido últimamente...
— Ah, supongo que te refieres a como casi me dejas con un violador en potencia sin tener una pizca de compasión.
Sus ojos se abren con exageración y luego observa el suelo.
— Alex... eso es lo que más lamento de todo esto, yo... yo no sabía lo que él pretendía hacer, en un principio me contactó y solo me comentó que era tu ex novio, que quería recuperarte y que sería bueno que Matt pensara que estaban juntos, pero jamás pensé que era un cerdo violador, yo... yo no sé en qué estaba pensando, en verdad estoy muy arrepentida, de todo, tú tenías razón acerca de mí, mis padres tienen razón, nunca he sido buena, para nadie, incluso para ellos, solo espero que me perdones...— dice y sus ojos se nublan de lagrimas.
Nuestra "amistad" con Lindsey ha sido desastrosa desde un principio, pero si algo se con seguridad es el baja autoestima que guarda bajo esa fachada de niña tonta pero perfecta, que hace lucir ante lo demás. Lindsey no es más que el resultado del sueño frustrado de hija que desean tener sus perfectos padres, y es lamentable porque eso la arrastra a ser cruel solo por el hecho de que algo que quería presumir— y eso evidentemente era Matt— se fijara en alguien más.
— No tienes idea lo mucho que ese par de minutos junto a Seth destruyó nuevamente muchas cosas en mí Lindsey, pero a la vez te agradezco porque así como destruyó cosas, también pude reconstruir otras y espero que jamás pases por algo como lo que pasé, de hecho, ojalá nadie en el mundo tenga que pasar por una situación así, nadie merece que le hagan cosas en contra de su voluntad.
— Lo sé, lo sé, pero te juro que yo no tenía idea de lo psicópata que era ese chico, ni tampoco lo loco que se volvería todo... en un principio era una broma para que Matt te dejara y se quedara conmigo, y Logan contigo pero... pero jamás pensé que terminaría así. Logan... Logan en verdad está arrepentido también, luego de que Chad le diera una paliza y Matt terminara por casi desfigurarle el rostro, fui a ayudarlo y no sabes lo arrepentido que está Alex, es por eso que solo he venido yo, él decidió darte tu espacio...
Espera... ¿Matt también golpeó a Logan?
— Exactamente es eso lo que no debes normalizar Lindsey, no puedes interferir en la vida de los demás porque no hacen lo que tú deseas, no puedes ir haciendo bromas para separar a las personas Lindsey, cada quién decide con quién estar, y aunque no nos llevemos bien quiero decir que te mereces mucho más que a una persona que no te corresponde. Mereces que te amen como tú amas Lindsey, no necesitas pisotear a alguien más para ganar el amor de otra persona, y créeme que ha sido algo que me ha costado aprender, pero deberías hacerlo. Mereces más que las sobras de amor que algún día recibiste de Matt.
— Lo sé Alex, créeme que estoy arrepentida, he sido cruel y egoísta, y hasta un poco ciega al no darme cuenta que Matt simplemente no me quería ni me va a querer. Sé que su corazón te pertenece y lamento que estén distanciados o que él haya desaparecido luego de aquel día, y sé que no merezco que me escuches o me perdones, pero solo quería decirte que siento mucho todo, mis padres y yo declararemos con la policía para que Seth se mantenga alejado de ti, es lo menos que podemos hacer y por último... lamento lo de Matt, ustedes enserio parecían amarse, espero que algún día puedan estar juntos y ser felices, se los deseo.
Su mirada luce arrepentida y algunas de las lágrimas que contenía se le escapan.
— No llores, te perdono Lindsey, yo también me he comportado mal desde el primer día contigo y no me siento orgullosa de todos los insultos que recibiste de mi parte, pero... no tenía otra manera de ser luego de que Seth se llevara la parte frágil en mí. Creo que si algo he aprendido en este último tiempo es a cambiar y te perdono, porque perdonando es la única forma de dejar todo atrás, pero por favor no vuelvas a repetir algo así con nadie, espero que detrás de esa Lindsey exista una versión más real, porque sabes en el fondo que ésta Lindsey egoísta y cruel, no eres tú. Adiós, y por favor dile a Logan que lo perdono pero que no quiero que se me acerque, ya sabes... perdonar no siempre significa querer tener de vuelta.
Ingreso a la casona, Lily y Kate continúan en el mismo lugar observando en mi dirección. Cuando llego a ellas no pasan ni cinco segundos cuando se interrumpen para interrogarme.
— ¿Qué acaba de ser eso?— preguntan al unísono.
—A decir verdad, ni yo lo sé... parece irreal.
— Esa idiota ha intentado molestarte Alex? porque si es así te juro que yo y mi bebé iremos a arrancare cada sucio cabello anaranjado que...— dice Kate con ojos furiosos pero la interrumpo.
—Hey panzona, cálmate, no ha sido nada de eso, al contrario... Lindsey me ha llamado para pedirme disculpas.
Lily que se encontraba bebiendo de su ponche de frutas lo escupe lanzando una al suelo.
— ¿QUE LINDSEY TE HA PEDIDO DISCULPAS? ¿LA GRAN CRAWSFORD ARREPINTIÉNDOSE DE HABER SIDO UNA COMPLETA SICÓPATA?— grita Lily más que sorprendida.
— Supongo que le golpeaste las tetas y le dijiste que no...— añade Kate pero luego se disculpa tocando su barriga— bebé disculpa mis palabras ¿si? tu no debes golpear tetas jamás—termina. Hablándole al bebé.
Ruedo los ojos evitando imaginarme a Kate como una madre responsable.
— Yo la he perdonado y sé que me mirarán como si estuviera loca, pero en realidad parecía sincera y ya quiero olvidar todo esto, en un par de semanas si me aceptan en la universidad me mudaré y esto no será más que un mal recuerdo. No quiero seguir guardando odio hacia nadie, solo deseo estar en paz, ya ha sido suficiente.
Ambas me miran y luego sonríen.
— Eres demasiado buena para ser real, mira esas tetas, ese trasero y ese corazón. Definitivamente Matt fue un estúpido en dejarte ir— dice Kate. Lily la fulmina con la mirada— ¡heeeey, sé que aún es un tema delicado pero solo quería recordar lo estúpido que fue, lo lamento!
—Hablando de él... Lindsey me ha dicho algo. El rostro desfigurado de Logan no fue producto solamente de la paliza que le dio Chad, Matt también ha sido, ¿ustedes sabían algo?
Se miran entre ellas y por el rostro de Kate sé que algo están ocultando.
—Lo siento Lily, debes decirle, soy pésima mintiendo y te dije que Alex es ¡excelente adivinando todo!
Lily me mira avergonzada y luego comienza a hablar.
—Yo... creo que si sabía sobre eso, Chad me lo confesó la noche que llegó luego de perderse dos días, pero me pidió que no te lo dijera porque Matt no quería que lo supieras. Chad también buscó a Matt esa noche, le contó lo que sucedió y lo golpeó por no estar ahí para ti y luego de eso... bueno, Chad buscó a Logan para golpearlo y cuando llegó hasta él, se dio cuenta de que Matt lo había dejado casi irreconocible. Luego de eso Matt le pido a Chad que no te contra nada y se marchó— dice Lily encongiendose de hombros.
Vaya, Matt si supo todo en realidad y aún así no se acercó, quizás después de todo fueron reales sus palabras y no solo el producto de una confusión... intentó lucir como si no me importara lo que acababan de decir, y sonrío.
—Bien, tampoco es que importe. ¿Bailamos un poco? No todos los días uno se gradúa de secundaria—digo, cambiando el tema. Kate y Lily asienten y nos deslizamos a la pista de baile para olvidar tantas confesiones.
Al cabo de veinte minutos en la pista, mi cuerpo intercepta el de alguien. Me giro molesta hasta que mis ojos se encuentran con los de un Morrison un tanto acelerado y agitado.
— ¡Alex! Dios mío al fin te encuentro, necesito hablar, es urgente.
Lo observo confundida mientras Kate y Lily me miran confundidas al alejarme de la pista. Cuando llegamos a unas mesas me invita a tomar asiento.
— necesito entregarte algo, sé que quizás no querrás recibirlo pero no lo sé, quizás debas hacerlo, yo solo cumplo con el dártelo— dice Morrison demasiado rápido y nervioso.
— Morrison me estas espantando, qué sucede, dímelo.
— Es... es Matt, al fin he tenido noticias de él—confiesa— pero no sé si sean buenas o más bien no sé si tengas tiempo.
— ¿tengas tiempo? ¿A qué te refieres Morrison? Dilo ya.
— Matt ha venido a mi casa hace aproximadamente treinta minutos, y me ha entregado esto para ti— me entrega una carta y una libreta— Matt... Matt en este momento debe estar en el aeropuerto. Matt se irá, para siempre...
«Matt se irá, para siempre...»
—Yo... Morrison, sabes cómo ha terminado todo con Matt, la verdad no entiendo por qué estas aquí, ni tampoco por qué Matt querría dejarme una carta, cuando con sus acciones me ha dejado claro que esto ya llegó a su fin.
Morrison toma su cabeza de forma exagerada y luego suspira.
—Bien, yo no soy nadie para decirte nada, solo te entregaré esto y espero que tomes la decisión correcta.
Me entrega ambas cosas y luego se pone de pie para desaparecer.
Observo la pequeña libreta y la carta sobre mis manos y me debato internamente, en si leerla o no, la verdad me aterra, tengo temor de decepcionarme aún más de Matt y también tengo un poco de rabia, por no ser lo suficientemente valiente como para entregármela él, en persona.
Kate y Lily llegan hasta mi y me observan confundidas.
— ¿Qué hacia Morrison aquí?— pregunta Lily.
— Es Matt, Lily. Tu hermano ha sido lo suficientemente cobarde para dejarme una carta y una libreta con Morrison, y no dármela él directamente, para luego tomar un avión y alejarse de esta ciudad, para siempre...
Lily me mira con espanto y luego me da un abrazo, Kate se le une.
— Léela Alex, la verdad, me sorprende que mi querido hermanastro haya hecho eso, porque si algo caracteriza a Matt es el ir de frente sin importar si hiere a alguien, así que léela porque si decidió no dártela personalmente es porque lo que está escrito allí es algo que le importa y simplemente no tendría las agallas suficientes para hacerlo—confiesa Lily.
Me debato internamente en si hacerlo o no, pero las miradas de Kate y Lily terminan por convencerme. Se sientan un par de sillas más allá y abro el sobre.
Alex... no, mejor dicho, mi princesita.
Dios... por donde comienzo, mi letra es una puñetera mierda es por eso que jamás pensé que le escribiría una carta alguien, pero me alegra pensar que la primera y última persona, serás tú.
Quizás Morrison ya te contó que en este momento estoy en el aeropuerto esperando un vuelo a Londres y te habrá entregado una libreta y esta larga pero a la vez pequeña carta que resume todo lo que está pasando por mi mente... primero que todo sé que debes estar odiándome por no ser yo el que te la entregara pero me conozco, y sé que no habría sido capaz de mirarte a los ojos y dejarte ir. A decir verdad, creo que nunca estaré preparado para hacerlo, pero debo hacerlo aunque no quiera, porque sé que es lo mejor para ti.
Estas semanas sin ti, han sido caóticas, jamás pensé que en mi vida volvería a necesitar a alguien, jamás pensé que podría llegar a amar, como te amo a ti mi princesita, porque a pesar de todo lo que ha pasado aún te amo, y me temo que siempre lo haré.
La última vez que nos vimos hice algo horrible que hasta el día de hoy me carcome por dentro, creo que jamás había experimentado un dolor así, ni siquiera se compara al dolor de cada uno de mis tatuajes, es algo mucho más profundo que aquello, porque quema por dentro, es como si con ello hubiesen arrancado un parte de mí, que sé que no volverá jamás.
Aquella noche no te escuché, no me detuve a pensar en alguien más que en mi mismo, en algo más que en los demonios que me atormentaban, y no me di cuenta que tú estabas luchando con algo más grande y te dejé... sola. Esa noche no necesitabas un caballero que te rescatara pero si alguien que te apoyara, que te escuchara, que te dijera que todo estaría bien, que pronto pasaría, que lo enfrentaríamos, pero no lo hice, en cambio, huí. Fui un cobarde y un estúpido Alex, porque permití que mi pasado arruinara nuestro posible futuro y no lo entendí hasta esa noche.
Desde el primer día que te vi supe que una parte de mi se había perdido por completo, sabía que fuera cual fuera el resultado de nuestra extraña relación, esa parte en mi te pertenecería siempre, y así fue, la marimacha y cabezota Alex Collins me recordó que si tenía un corazón y que era suyo.
En un comienzo, debo confesar que tu mal carácter me impresionó, me hacías perder la razón con tus contradicciones, tus comentarios sarcásticos y ofensivos, y el que siempre tenías una respuesta para todo. Joder, me desesperaba que fueras una cabra loca. Mi querida vecina era una tocabolas que me exasperaba cada segundo que la tenía cerca porque el que me contradijeras solo aumentaba mis ganas de besarte, de probar esos labios y entender qué me hacía volver a ti como un imán, ya sea para joderte con mis respuestas, mi exagerado ego, o solamente para estar junto a ti un par de minutos más.
Desde el primer día Alex, tú me atrapaste.
La noche que Chad me encontró y me golpeó por no estar allí para ti, comprendí todo el daño que te hice, todo el daño que quizás te he provocado en este tiempo y me odié. Me odié porque fui un ciego, porque dañé a la única persona que siempre intentaba alegrar mis días. Entendí que no mereces eso, entendí el por qué los jodidos cursis dicen que el amor te hace pensar en la felicidad del otro, antes que en la tuya, y es por eso que me alejé de ti, que desaparecí durante todo este tiempo, no porque no te amara, porque vaya que lo hago Alex, sino porque tú serás más feliz sin mí, aunque eso me mate por dentro porque sé que no volveré a amar a nadie como te amo a ti, pero necesitas esto, necesitas ser feliz sin alguien que esté tan jodido. Te lo debo por todo lo que te he hecho. Lo debo porque te amo y si tu felicidad está lejos de mí, como me lo dijiste esa noche, dejaré de ser un maldito egoísta y lo respetaré.
He estado hablando con un amigo de mi tatuadora, Rose, ¿la recuerdas?, es psicólogo y hemos estado conversando sobre las cosas que aún me dañan de eso que creía que era mejor olvidar, entendí que aveces es mejor pedir ayuda y no ocultar tus heridas, no enterrarlas fingiendo que jamás existieron, porque así no se pueden curar. Al principio pensé que era una puñetera estupidez ir y contarle lo jodida que es tu mente a un flacucho que se sienta en un sillón pero a medida que pasaron los días comencé a darme cuenta de todo el daño que he causado por no haberlo hecho antes. A ti, a John, a mi jodida hermanastra, a mis abuelos adoptivos, a todos.
Yo no fui el culpable de lo que hizo mi padre, con mi madre y mi hermanito Alex, por fin lo entendí. Tampoco soy una persona que no puede amar ni merecer que lo amen, porque descubrí que yo si te amo es por eso que entiendo que tu felicidad me hará feliz también, aunque eso sea lejos de mí. Entendí que cada vez que actué como un imbécil posesivo fue por los traumas que tengo desde pequeño, pero que yo ya no soy pequeño y esas cosas se pueden superar, y que nadie tiene poder sobre ti, más que tú misma, al fin estoy viendo las cosas con claridad y espero que me perdones por herirte, por muchas veces desaparecer, confundirte, por hacer cosas que te pudiera doler.
Te amo mi cabezota Alex Collins, me hiciste entender que la vida es aburrida sin amor. Que la vida es aburrida en soledad, sin una cabezota que te vuelva loco. Me hiciste entender que puedo ser mejor, porque tu pasado no define quién eres. Me hiciste experimentar la felicidad después de pensar que jamás la volvería a sentir. Me hiciste enamorarme perdidamente de ti princesita y porque te amo me iré y dejaré que seas feliz.
Se me olvidaba decirlo, tengo una orden de alejamiento en contra de tu ex novio, él no te dará más problemas si desea tener hijos alguna vez, por poco y lo castro. Es un cerdo repugnante y me encargué de que mis abuelos te ayuden con los mejores abogados para que ese imbecil jamás esté cerca de ti.
Mi vuelo debe estar por salir si es que Morrison alcanzó a entregarte esta carta durante el baile, así que me despido. Por cierto, te veías hermosa con ese vestido rojo y tus converse negras, siempre tan única y especial. Todos los colores se ven hermosos en ti.
Por último, te amo Alex Collins Greene, mi jodida vecina tocabolas, «mi chica de a lado», ya entenderás eso último. Sé que te gusta leer, y la libreta que Morrison te dio es nada más ni nada menos que la historia de cuando te conocí, allí está todo lo que me hiciste sentir desde el día uno.
«La chica de a lado.» esa, eres tú.
Adiós Alex, descubrí que dos almas rotas y frágiles sí pueden amarse, y vaya que se amaron. Demasiado. Gracias por todo, gracias por ser mi lux in tenebris, gracias por llegar a ese vecindario a devolverme la vida, gracias por salvarme cuando creí jamás encontrar una salida.
Atte: Tú Matt. Siempre recuérdame, como tú Matt.
—¿Alex, estás bien?—preguntaba Kate mientras mis ojos solo podían mirar la carta.
—¿Alex por qué estas llorando, qué dice?
No me había dado cuenta que lloraba hasta que Lily lo pregunta, pero no lo podía evitar, porque una extraña sensación invadía mi pecho, no sabía identificarla porque era extraña, era como cuando mamá murió, como cuando pierdes algo demasiado importante. Cuando sabes que aquello no volverá y que jamás podrás encontrar algo igual nuevamente.
— Lo perdí, Matt se ha ido para siempre, es su carta de despedida.
Lily me quita la carta de las manos mientras solo puedo concentrarme en mirar hacia la pista de baile confundida. Comienza a leerla junto a Kate y cuando llegan al final, ambas me comienzan a sacudir.
— ¿estás loca? ¿Matt acaba de abrir su corazón frente a ti en esa carta y me dirás que no irás a buscarlo antes de que probablemente lo pierdas para siempre?— gruñe Kate.
Lily solo asiente repetidas veces con su cabeza.
— Alex creo... creo que necesitan hablar o al menos despedirse en persona. Matt por primera vez en su vida pensó en alguien más que en si mismo, está dejando esta ciudad no para abandonarte, si no para protegerte, debes ir. Mi hermano es un estúpido pero por primera vez está haciendo algo bien, aunque le cueste su felicidad.
— Cariño...— Kate se sienta junto a mí y toca mi hombro — sé que aún lo amas, y también sé que se han hecho demasiado daño pero el amor que se tienen es... real. Hasta la idiota de Lindsey puede ver a kilómetros eso, y sinceramente si Thomas algún día me dejara por mi bien y me escribiera una carta como esa, ¡Demonios lo amo, sí lo amo! no quiero que jamás se aparte de mi al igual que sé que por más que intentes engañarnos, no quieres perder a Matt. Es un chico roto pero creo que este tiempo en verdad le ha servido para madurar.
Las observo mientras mis ojos se llenan de lagrimas. Tal vez tienen razón, tal vez Matt y yo nos merecemos un adiós en persona, o tal vez debo arriesgar y apostar por última vez en que quizás todo podría ser diferente, en que hemos entendido y nos hemos librado de esos demonios que impedían nuestra felicidad.
Observo la libreta sobre mis manos y en su portada está escrito "la chica de a lado" sonrío recordando la vez que me dijo que si tuviera que escribir un libro de nuestra historia se llamaría así, en cambio el que escribiera yo, sería mi vecino es un idiota. Sí, muy romántico al estilo Alex Collins.
Repaso las primeras páginas y veo que Matt detalla nuestra historia en cada una de ellas, desde lo desesperante que le resultaba y luego como no se podía dejar de imaginar sin mi. Cierro el libro y observo a las chicas.
—Creo que hay un vuelo que interrumpir.
—¡JODER, SÍ! ¿Oíste bebé? Tu tía Alex irá en busca del amor de su vida para despedirse o para ¡comérselo a besos!—Grita Kate tocando su barriga.
Lily corre en busca de su cartera y regresa con Chad.
— Yo las llevaré —dice y me asombra el que no esté molesto.
Corrimos al auto y emprendemos rumbo al aeropuerto, aquí voy Matt, solo espero alcanzar a llegar. Le envío un texto a Morrison preguntando por el vuelo que tomaría Matt y me indica que es el de las 9pm, módulo A20. Son las 8:45 si nos damos prisa quizás podríamos llegar.
El ambiente se siente como en las películas, tenso, Kate gruñe en cada semáforo que nos detenemos y hasta Lily de vez en cuando le grita a Chad que acelere un poco más, en cambio yo, solo podía concentrarme en la hora que indicaba mi celular cada dos segundos. Si mis cálculos eran correctos por lo que decía la carta de Matt, llegaríamos justo a tiempo o Justo cuando el avión despegara. Me aterraba la última idea.
Me aterraba no poder abrazar a Matt por última vez, o tal vez solo decirle que esa noche fue necesaria para que ambos entendiéramos que habían cosas que jamás nos dejarían ser felices, pero que quizás ahora podríamos serlo. Que estaba dispuesta.
Chad estaciona fuera del aeropuerto y nos bajamos corriendo. Siendo las 8:58 pm le pregunto a un guardia en donde se dirigen las personas con boletos a Londres y me indica el segundo piso. Dejo a los chicos atrás y solo me concentro en correr, corro como si mi vida dependiera de aquello, en el camino paso a empujar a más de un turista atrasado con su equipaje pero no me importa, en mi mente estaba solo el llegar a tiempo en los dos minutos que me quedaban. Llego al segundo piso y observo la máquina para detectar metales en los equipajes y como un guardia me detiene.
—Señorita su boleto, sin boleto es imposible que la deje pasar al área de espera.
— Usted no lo entiende, la única persona que he amado en mi vida esta a punto de tomar un vuelo a Londres en este momento y debo decirle que yo aún lo amo, debo decirle que quizás aún hay una esperanza de que esto sea diferente!
El guardia me mira apenado, y parece que mis palabras surgieron algún efecto porque toma mi mano y me dirige hasta la sala de espera en donde están los módulos.
— Esto es tan romántico, si mi esposa estuviera en vida ahora, me diría: deja que esa chica vaya en busca de su chico! ¿Que módulo buscas? Te puedo ayudar.
— Es el módulo A20, señor, muchísimas gracias.
Me indica que es la final del gran pasillo. Como puedo me meto entre las otras filas que hay en cada módulo y que obstaculizan mi visión, atravieso el último módulo y puedo divisar el letrero que dice A20, llegó hasta él y noto que no hay pasajeros esperando, no, no, no. Me acerco a una mujer que se encuentra en la caseta de entrada a las alas de avión, mientras mi corazón se aprieta temiendo su respuesta.
— hola, estoy buscando a alguien del vuelo A20 con destino a Londres, es de suma urgencia.
Sus ojos me miran con ternura y me aterra.
— Cariño, lo lamento, mira— dice indicándome el gran ventanal— ¿ves ese avión que va por allá despegando? Es el A20 con destino a Londres y acaba de despegar, lo lamento muchísimo si quieres podrí...
Y continúa hablando pero no consigo entender lo que dice. En mi mente se repetía una y otra vez "¿ves ese avión que va por allá despegando? Es el a20 con destino a Londres, acaba de despegar"
Acaba de despegar.
Acaba de despegar.
Acaba de despegar.
Acaba de despegar.
— ¿Cariño te sientes bien?—pregunta la mujer que hace un rato me acababa de dar la peor noticia que podría escuchar esta noche.
A lo lejos escucho las voces de Lily y Kate entre la multitud de personas pero nada importaba ya, nada importaba porque Matt ya no estaba. porque yo había llegado tarde, porque Matt debió despedirse y por último, porque nada de esto debería terminar así.
— ¿Alex, dónde esta Matt?—preguntaba Lily mirando a los lados pero al ver mi cara de decepción corre a abrazarme.
—No está Lily, se ha ido. Matt se fue, lo perdí. Lo perdí para siempre—digo entre lágrimas.
No puedo creerlo, en mi mente he deseado esto millones de veces pero jamás pensé que sería así, que lamentaría haber deseado tenerlo lejos de mí, porque después de esa carta todo había cambiado, todo se ponía en perspectiva y no podía dejar de recordar la voz de mi madre diciéndome, debes ser valiente e ir por lo que quieres, jamás huir.
Matt se ha ido, y junto a él, una parte de mí se fue también.
Pero si de algo estoy segura es que nuestro amor fue real, que jamás podré amar a alguien como lo hice con Matt, que lo recordaría por siempre y desearía que algún día volviera por mi, y, que aunque mi vecino fuera un idiota, me volvería a enamorar mil veces más de él, como la primera vez.
Volvería a elegir a mi vecino idiota una y otra vez, porque siempre fue él, siempre fue Matt.
F I N
Bien, tengo sentimientos encontrados, esta historia me ha acompañado durante muchísimo tiempo (las lectoras que me siguen desde hace años entenderán) y no ha sido fácil darle un final, siento que he crecido junto a Matt y Alex y he aprendido con ellos cada vez que meten la pata y a su vez he intentado plasmar en su historia cosas que en verdad ocurren en la vida real, y me refiero a los traumas psicológicos.
Son cosas reales y que muchas personas pueden estar atravesándolos, pero si algo quiero que sepan es que son cosas que se pueden superar, pero ojo, debemos tratarlas y no ignorarlas (esto es ficción, pero la vida real no lo es) y así como Matt y Alex lograron soltar aquello que los frenaba para ser felices, ustedes también pueden hacerlo. ❤️
Gracias a tod@s por leerme, por votar en cada capítulo y por comentar, gracias por cada mensaje y el tiempo que se han tomado para escribir en mi tablero y por el apoyo a lo largo de tooooodos estos capítulos. Son grandiosos❤️❤️❤️❤️
Sé que este final quizás las debe dejar mal :( pero esperen el epílogo para terminar la historia, no me juzguen uwu ❤️
GRACIAS POR ACOMPAÑAR A MATT Y ALEX EN SUS LOCURAS ❤️ #MALEXNOSEVA y no puedo creer que seamos 18M de lecturas cuando creí en un principio que solo seríamos unos 20 lectores jaja lol
L@s quiamo son los mejores! Inserten su país aquí para ver hasta donde llegó la historia de Matt y Alex❤️ y ya me despido, el miércoles a las 21:30hrs se subirá el epílogo para que estén atentas ❤️ y recuerden pasarse por mis próximas novelas se vienen bueniiiiiiiiisimas, solo eso les dire jeje
Y algo que no había mencionado antes pero que ahora puedo mencionar libremente es que #Mveui podría estar en físico el 2021, así que sean pacientes y espero que les guste tanto como a mí!
Se despide, su fiel intento-torpe de escritora, dom ❤️
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