Capítulo 21: Encantador, pero idiota.
alex'sPOV.
Estacionamos fuera de la casa de Matt. Tenía unos cuantos mensajes de Lily y otros de Logan preguntando si estaba con Matt, ¿Cómo lo sabe él?.
Apagué mi móvil, lo guardé en mi bolso y me bajé de la moto. Matt me entregó sus llaves para entrar porque él tenía cosas que hacer, sí claro. Acostarse con la idiota de Lindsey es una de ellas. Decidí no darle importancia y caminé a casa de Lily. Toqué tres veces la puerta, encontré incómodo entrar con las llaves de Matt, después de todo no es mi casa.
Al tercer golpe abrieron la puerta. Era una señora de tez blanca, cabello rojizo y ojos celestes. No cabe duda que es la madre de Lily.
—¿Tú debes ser Alex, no?. Adelante cariño Lily está en la cocina— me dio un cálido abrazo asfixiante y luego me dirigí a la cocina.
Al cruzar el umbral vi a Lily que estaba con un delantal y repleta de harina.
—¡Alex!— Chilló. Corrió hacia mí ansiosa.
—¡¿Cómo fue todo con Matt?!—preguntó antes de que me diera tiempo de reaccionar.
—Bien...supongo, pero no lo sé, es muy bipolar ¿lo sabías?— dije rodando los ojos.
—¿Nos ayudarás a preparar galletas cariño?—Di un pequeño salto por la aparición repentina de la madre de Lily.
—Por supuesto, señora...
—Oh, que mal educada. Lo siento aún no me presento, mi nombre es Karen, solo Karen. ¡Nada de señora aquí!— Dijo riendo, es idéntica a Lily.
—De acuerdo, Karen.
—Bueno, ¡manos a la obra!. John me cortará en pedacitos si sus galletas no están listas para la cena— soreímos.
Deduzco que John debe ser el padre de Matt. Lily me dio un delantal y juntas comenzamos a preparar la masa de galletas.
(***)
Preparamos al menos cien galletas, de distintas formas, colores y sabores. Mientras la madre de Lily amasaba, nosotras las moldeábamos y una que otra vez nos embarrábamos la cara con harina. Está bien, la mayoría del tiempo nos lanzamos harina o nos hacíamos bigotes de masa.
Luego de un tiempo terminamos de meterlas al horno. Miré mi camiseta negra y estaba totalmente blanca y con restos de huevos por todas partes. Le dije a Lily si me podía prestar una camiseta limpia y me indicó el camino para que subiera a su habitación, avisé a la madre de Lily y ella asintió.
Salí de la cocina y me dirigí hacia las escaleras. Subí los escalones rápidamente pero un ruido llamó mi atención. Era el motor de la moto de Matt y otros ruidos extraños que no sé de donde provenían.
Retrocedí los escalones que había avanzado y me acerqué a la puerta.
—Shhh...calla, te van a oír—escuché susurrar.
—Mh...
¿Son gemidos?. Luego un fuerte golpe en la puerta me sobresalto.
—Shh...calla joder —decía Matt y seguían los gemidos.
Tomé valentía y abrí la puerta. Ahora mismo si no estuviera sujeta al mango me habría desplomado sobre el piso. Eran Matt y Lindsey, besándose. No, definitivamente besar es...poco.
«Algo tan propio de ellos, no debería sorprenderte» decía una voz en mi cabeza.
No sé porqué abrí la puerta si sabía con que me encontraría. Seguí un par de segundos mirando impactada la escena, porque al parecer ellos no se percataban de que yo estaba aquí, observándolos como una estúpida.
Terminaron su asquerosa escena porno y Lindsey me miró por el rabillo del ojo, al parecer divertida. Maldita hija de...¡Ah!
—¿Qué hace ésta aquí matty?— gritó la zorra multiusos con un tono despectivo en su voz, aún enredando sus asquerosas manos en el cuello de matt.
—Me vuelves a llamar "esta" y te arranco cada puto cabello teñido de tu hueca cabeza— dije molesta.
—Es amiga de Lily, no le des importancia Lindsey.
«No le des importancia Lindsey» esa frase se repetía en mi cabeza una y otra vez por varios segundos.
—De acuerdo bombón me voy tengo hora en la peluquería y...no te mezcles con ésta— dijo remarcando nuevamente el ésta .
¡Ahora si que te quedas sin cabello, maldita zorra de silicona!
Corrí para lanzarme sobre ella pero Matt se interpuso y tomó mis brazos para que no la golpeara.
—¡Sueltame imbécil!— grité.
—Lindsey vete—gritó él cortante.
—Está bien, adiós. Cuando quieras repetimos lo de hoy, hace mucho que no lo hacías con tanta pasión. Nunca me decepcionas cariño.
«Cuando quieras repetimos lo de hoy» «Cuando quieras repetimos lo de hoy»...
¿Después de salir conmigo, se folló a esa idiota? «Es Matt Dawson» decía mi conciencia y tenia razón, siempre será un idiota.
Los tacones rosas de la zorra multiusos se alejaron y por fin Matt me soltó.
—Eres un cerdo— grité.
—Guau, cálmate— dijo y en sus ojos se veía ¿ofendido?, ¿herido?...¡POR FAVOR!.
—¡No me calmo!, eres un idiota y un... ¡follador de zorras!— grité aún más fuerte.
Sé que estamos en la calle discutiendo y que probablemente todo el mundo nos escuche, hasta en mi casa se escuche, pero no me importa.
—¡Estás loca joder!, ¡¿Qué demonios te sucede?!. Pensé que al fin eramos amigos—gritó.
Amigos, claro. Creo que ahora me doy cuenta que una persona como él jamás podría ser mi amiga.
—¡Amigos! ¡Por favor!. Tú y yo no somos amigos, no somos... no somos, nada— grité y le dediqué mi peor mirada de desprecio.
Luego de eso me di media vuelta y cerré la puerta en sus narices.
Al interior estaba Lily esperándome en la escalera. vaya, después de todo sí que discutimos fuerte. Me dedicó una mirada de comprensión y subimos a su habitación.
Me recosté en su cama y le conté todo lo que había pasado, desde la alocada salida, hasta el departamento que parece castillo. De vez en cuando íbamos añadiendo cosas como que Matt no sale con chicas, no les regala libros... pero es que luego de ser amable se comporta como un verdadero imbécil.
Intentamos ser "amigos" y solo duró un día así que lo mejor es ignorarlo, nunca debí dar mi brazo a torcer.
Le pregunté a Lily sobre Chad mientras cambiaba mi camisa que aun seguía sucia. Me dijo que la invitó a una cita, me sorprendí al escuchar la palabra cita y Chad en una misma oración. Nunca he visto a mi hermano en "una cita". Aunque todos sabemos que se siente atraído por Lily, se me hace raro imaginarlo, pero de todas formas le aconsejé que aceptara y viera como se comportaba. Creo que tengo esperanzas de que al menos ese idiota cambie.
Comencé a preguntarle de que forma le pidió que saliera con él, pero un grito de Karen indicando que la cena estaba servida nos interrumpió.
«De acuerdo, solo lo ignorare» me dije a mi misma.
Bajamos a la habitación principal, allí estaba el simio sentado a un lado de la mesa con sus ridículos ojos grises clavados en mí. En un extremo estaba John el padre de Matt y en el otro extremo estaba Karen.
Me acerqué a la mesa y John se levantó de su asiento, es igual de alto que Matt pero no se parecen mucho, él es de tez blanca, cabello castaño y sus ojos no son grises, son de color avellana. Supongo que matt debe parecerse a su madre, después de todo nunca le he preguntado por ella ni tampoco he visto alguna fotografía.
—¿Alex no es cierto?, he oído de ti, la vecina que antes vivía aquí. Discúlpanos si aún no nos hemos presentado con tu padre, sé que llevan más de un mes aquí pero, mis turnos en el hospital son muy extensos y no he tenido tiempo de conocerlos — dijo, yo asentí bajándole el perfil a la situación.
Luego me dio un cálido abrazo, no tan asfixiante como el de Karen.
—Toma asiento cariño— dijo karen desde el otro extremo de la habitación.
Me senté frente a Matt, para variar. Lily se sentó junto a mi.
—Así que... ¿preparaste galletas con Karen?— preguntó John. Yo asentí para luego dedicarle una sonrisa tímida.
—Cuidado que pueden tener veneno o algo peor— bufó Matt.
¡Agh! Esto es peor de lo que creí. Apreté mis dientes furiosa para no comenzar una discusión. Lily comenzó a hablar del instituto para liberar la tensión acumulada, eso hasta que Karen la interrumpió.
—Matt cariño, ¿Quién era la chica que estaba hace un momento afuera ....su madre la deja vestir así?— pregunto alarmada. Fue inevitable reír.
—Es mi novia—Karen se atragantó con su comida y tosió.
—¿Novia?, debe ser muy... impresionante.
—Sí, una impresionante zorra— bufé en un susurro.
—¿Cómo?— preguntó Karen.
¡Maldición! Lo dije muy fuerte, sentí mis mejillas arder.
—Que...que es impresionante. Sí, esas curvas y su ropa, es toda una barbie...con la cabeza vacía por supuesto— Susurré. Lily comenzó a reír disimuladamente.
—Ah vaya, yo pensé que Alex era tu novia— ahora yo era la que tosía por causa de la comida en mi garganta.
Matt me dedicó una mirada despectiva y dijo.
—No, con Alex ni siquiera somos amigos, en realidad no somos nada—Todos se quedaron en silencio incluyéndome, me removí incomoda en mi silla y enterré el tenedor en el plato provocando un ruido molesto.
La cena siguió tensa Karen, Lily y John trataron de aligerar el ambiente comentando sobre el clima, la universidad y cosas cotidianas. Yo solamente me dediqué a asentir todo el tiempo.
Al cabo de un rato nos levantamos, insistí en ayudar a lavar los platos pero Karen se opuso y se adelantó a hacerlo.
Matt se levantó de la mesa y se marchó a su habitación—Idiota—pensé.
ODIO sus cambios de humor, odio que sea borde todo el tiempo, lo odio a él como nunca he odiado antes a alguien.
No sé si es normal pero cada día se gana más mi odio. No soporto sus torpes ojos grises mirándome, no soporto su ridícula sonrisa perfecta, su asqueroso pero trabajado cuerpo (digo, asqueroso asqueroso, para nada trabajado), su maldita ropa negra que lo hace lucir malditamente sex... Idiota. No soporto nada que tenga que ver con él. Que tenga que ver con el idiota de mi vecino.
Lily tocó mi espalda tratando de captar mi atención. Que torpe soy, he permanecido de pie todo el tiempo.
—¿Te encuentras bien?—preguntó.
—Sí, de maravilla— contesté.
— ¿Veamos una película? — Preguntó con ojos brillantes. Cuando ponía esos ojos sólo dos cosas podían suceder.
Veríamos si decido quedarme y comeríamos galletas con Nutella o Veríamos bajo la misma estrella y comeríamos galletas con Nutella.
Son sus dos películas favoritas y las ha visto más de diez veces cada una.
—De acuerdo pero llamaré a papá para decirle que dormiré aquí.
—Vale, ¡iré por bendita comida!— dijo feliz y corrió a la cocina dando pasos extraños.
Caminé hacia el pasillo, cogí mi móvil y marqué el número de papá.
Princeso#1
—¿Alex?
—¡Papá!, Em... ¿lily te dijo que estoy en su casa no?— pregunté.
—Sí, vino a buscarte y dijo que te llamaría para que cenaras en su casa.
—Sip, te llamaba para decirte que dormiré aquí.
—Alex estás en la casa de a lado y me llamas para es... ¡A-angel!—gritó—¡¿De donde haz sacado ese buzón de correos?!—Oh no... dijo ¿un buzón de correos?.
—¿Papá?...
—Alex debo cortar. Compórtate en casa de lily, no quiero que nuestros nuevos vecinos tomen una mala impresión de nuestra familia.
—¡Ángel ven aquí!— suspiró—Al parecer Ángel se robó el buzón de la señora Brown. ¿Me puedes creer? ¡El buzón!, debo dejarte ¡adiós!—y cortó.
Fue inevitable no reír, ángel siempre se queja que la señora Brown (una señora alrededor de los cincuenta) le oculta sus pelotas, pero nunca creí que llegaría tan lejos con su "venganza".
Caminé hacia la cocina para buscar a lily, cuando choqué con un cuerpo pesado, levanto mi vista y era matt, ¡Genial!. Tenía un plato repleto de galletas sobre sus manos.
—No es que me gusten ni nada, son para... Sam— dijo nervioso. Que no intente ser amable ahora porque no lo soportaré.
—Sí claro, piérdete—dije rodando mis ojos.
Sacudió su cabeza, me dedicó una mirada de odio y se marchó.
Al entrar en la cocina lily tenía tres platos con galletas, un frasco de Nutella hmm... y una bolsa GIGANTE de ositos de goma. Oh, como los amo.
Me acerqué hacia ella y mis ojos literalmente vomitaban arco iris al ver toda esa comida. La ayudé con un plato y el frasco de Nutella y lily se llevó el resto de camino a su habitación. Cuando ya estábamos dentro dejé la comida en su escritorio.
—¿Me prestas un pijama?— Lily asintió y cogió uno de su armario, entregándome un short con gatitos y una polera rosa chillón.
(***)
«Es tan hermosa, no me canso de mirarla, no te preocupa que sea más lista que tú porque sabes que lo es. Es graciosa sin tener que ser cruel. La amo. ¡Dios la amo!. Tengo mucha suerte de amarla. No puedes elegir si van a hacerte daño en éste mundo pero, sí eliges quien te lo hace y me gustan mis elecciones. Espero que a ella le gusten las suyas» [bajo la misma estrella]
—Maldita película— me sueno los mocos y me seco las lágrimas—Yo sabía que no debí verla.
Cerré la laptop y la dejé sobre el escritorio. Creo que no puedo soportar ver el «Ok?, Ok». Maldito John green, me pone más sensible que de costumbre. Lily se quedó dormida a la mitad de la película y como yo soy media masoquista, continué viéndola.
«No puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo, pero si eliges quien te lo hace»
—A mí no me jodas John green.
Caminé hacia la cama y me acurruqué contra las frazadas. Miré el reloj, son las dos de la madrugada. Genial, no dormiré nada y mañana tengo instituto.
Cerré los ojos intentando conciliar el sueño, cuando al fin lo estaba logrando un gran grito me sobre saltó.
—¡NO!... ¡NO LO HAGAS!— es matt.
Me levanté de un salto y corrí hacia su habitación, a medida que me iba acercando más fuertes y desgarradores eran los gritos.
—¡NO!, ¡POR FAVOR!— Dios, solo espero que no se esté peleando con nadie en su cuarto.
Llegué a su puerta, la abrí y lo vi. Tumbado sobre su cama con los ojos cerrados, sudando y... ¿llorando?.
Es una pesadilla.
Yo también las he tenido pero hace mucho desaparecieron.
—¡SUELTALA!— Gritó. Mis ojos se llenaron de lágrimas al verlo tan...Vulnerable.
Sin pensarlo corrí hacia su cama y me subí, quedando a horcajadas sobre él.
—¡Matt despierta!— Lo moví pero seguía temblando y gritando. Su pecho subía y bajaba exageradamente.
—¡Matt!— Grité aún más fuerte. Lágrimas amenazaban escapar de mis ojos pero las contuve. Seguí moviéndolo hasta que abrió sus ojos desorientado.
—A-alex...— fue lo único que dijo porque me estrechó contra su cuerpo dejándome completamente confundida.
Su aroma es jodidamente perfecto, es como una droga que anula por completo todos mis sentidos. Se que prometí ignorarlo pero, ¿Todo el mundo merece una segunda oportunidad, no?.
»Te arrepentirás de esto, pateale las bolas y sal corriendo antes que sea tarde« susurraba una vocecita en mi cabeza.
Decidí ignorarla pero no del todo, es evidente que debo irme a mi cama así que me removí incómoda para que me soltara.
—¿Qué haces?—Dijo confundido. Me bajé de la cama y lo miré.
—Ya estás mejor, así que me voy — dije con un hilo de voz.
—Quédate a dormir conmigo.
—¿Qué?, no...— dije nerviosa.
«No alex, matt es como el fruto prohibido. Aléjate de él antes que sea tarde»
—Anda, solo por hoy —dijo haciendo pucheros y dándole golpecitos al colchón. Algo dentro de mí se sentía culpable si no lo hacía. Maldita vulnerabilidad.
—Vale— dije confusa.
Abrió la cama para mí y me acurruqué en medio de sus sábanas. Mañana te arrepentirás de esto alex...
Cerré mis ojos, podía sentir la respiración de matt en mi cabeza. Es como si el mundo entero se hubiera detenido. Su cuerpo irradia calor y un olor exquisito, no estoy segura de cual de los dos me gusta más.
El sueño comenzó a vencerme, matt envolvió su brazo en mi cintura y se acurrucó contra mi espalda. Estoy muy cansada para quitársela y, aunque me cueste admitirlo, demonios se siente bien.
Poco a poco mi cuerpo se iba adormeciendo.
—Deberías dejarme, pero... soy muy egoísta para permitirlo— Susurró y me apretó aún más contra su torzo.
Lentamente comencé a perder la noción y el tiempo, y sin darme cuenta caí dormida soñando con un idiota encantador y egoísta que insinúa que nunca lo deje.
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Nota de autora:
¡Buenos días, tardes, noches, madrugadas, amaneceres(?) a todas! , espero que hayan disfrutado el capítulo. Matt es un idiota encantador, pero más idiota que encantador... Gracias por sus leídos y ya les comenté que la novela tomará un rumbo más serio (se pega un balazoh').
También decirles que, MATT TIENE INSTAGRAM ! Sigan a nuestro chico como : @_mattdawson__
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