****Capitulo 1****
Salgo a correr como de costumbre y busco con el nuevo sol naciente el rostro de mi vecino en la ventana de la casa de al lado, pero mis intentos son en vano ya que no hay nada en esa casa. Hace tres días que mi vecino desapareció dejando vacía su casa y mi cama.
Corro lo mas rápido que puedo, tratando de dejar así mis fantasmas atrás y con ellos también el recuerdo de unos maravillosos ojos azules que nunca pude descifrar.
Con la velocidad tropiezo y caigo de cara al suelo y comienzo a llorar no por el golpe sino por el peso de un recuerdo que llegaba hasta mi. Recordé como 6 meses atrás llego un camión de mudanza y unos hombres trasladaron unas cajas a la casa vecina de la izquierda para luego al día siguiente declararse instalado mi nuevo vecino, y ahí lo vi, eran los ojos mas hermosos que pude haber visto y el ser humano que los llevaba no era menos impactante. Mi nuevo vecino era un hombre alto, delgado, de cabello Castaño y rasgos faciales bien definidos; se notaba que hacia ejercicio así que se me hacia imposible ignorar aquel monumento de la potencia masculina. Mire a mi vecino deseando sentir sus ojos sobre mi tembloroso cuerpo pero cuando eso ocurrió no pude soportarlo, di un paso en falso y caí al suelo. Mi vecino se quedó inerte mirando hacia el vacío y yo seguía en el suelo esperando su ayuda pero me toco levantarme sola, al igual que ahora.
Sin mas me puse en pie, me seque las lágrimas y seguí corriendo. Corrí como si mi vida dependiera de ello y volví a caer pero esta vez me levante sin lágrimas ni recuerdos que entorpecieran mi paso.
***
Al llegar a casa me despojo de mi ropa para darme una ducha, eso siempre me había servido en el pasado para relajarme, y en estos momentos sabia que si no me libraba del estrés me iba a volver loca.
Al salir de la ducha escuche el teléfono sonar -al parecer ya había sonado varias veces- ya sin esperanzas camine hasta la sala y lo levante.
-Mónica Sanders -dije en tono neutral-
-Mónica soy Perla -gritaron al otro lado de la línea- Estoy en el hospital... Derek sufrió un accidente y esta en la sala de operaciones. En verdad y estoy muy asustada.
Esto ultimo salió casi como un susurro de los labios de Perla- Como es posible que Derek este en el Hospital ¿por que no estoy con el?
-Mónica, Mónica! Sigues ahí -me saco la voz de Perla de mis pensamientos-
-Si aquí sigo ¿En que Hospital estas?
....
Al entrar a la Sala de espera sentí que la vista se me nublaba y un sudor frío que descendía por mi espalda baja -Mónica! -grito Perla abalanzándose sobre mi- Intente preguntarle que paso pero rompió en llanto y no pude decir nada.
-Donde esta el? -pregunte al ver que Perla se calmaba- ella se seco el rostro y me miro con los penetrantes ojos azules que comparte con su hermano; solo que los de ella siempre decían algo mientras que los de Derek permanecían inertes en la nada, inercia que yo quise interpretar como un "Te amo"
-Aun lo quieres? Pregunto Perla sacandome de mis pensamientos.
-Donde esta tu madre? Inquiri evadiendo la respuesta que claramente era SI, a pesar de todo aun amo a Derek Steele de todas las maneras posibles que se puede amar a otro ser humano, de todas las maneras que se ama a un hombre.
-Los familiares de Derek Steele? Pregunta el Dr. Lupus con una mirada tan fría que se podría hacer hielo con ella,
-Yo soy su hermana Perla y ella es su novia Mónica -acaso dijo "novia" - intente aclarar que no era la novia de Derek y que nunca lo fui realmente pero Perla y el Dr. Lupus ya se estaban alejando de mi, al momento que entraban al cuarto donde estaba Derek.
¿Puedo entrar? -le pregunte al Medico al ver a Perla salir del cuarto donde estaba Derek. -Digo, ya que soy la novia -dije mirando a Perla- 5 minutos después ya estaba dentro del cuarto en donde tenían a Derek.
La operación había sido un éxito, al parecer lo había atropellado un auto al cruzar la calle... Había cruzado solo y no se pudo fijar en el semáforo. El doctor me dijo que había sufrido un golpe muy fuerte en la cabeza y que también tenia una hemorragia interna, al ver mi evidente preocupación el médico me tranquilizó diciéndome que la hemorragia ya estaba controlada y que del golpe en la cabeza no habían secuelas graves.
Y aquí estoy frente a la cama de Hospital que tiene al hombre que tanto llegue a amar, quien le quito los colores al amor para mostrarme que a blanco y negro también se ama.
Le depósito un casto beso en la frente, mientras el aun duerme y se me hace imposible el no recordar los momentos que vivimos juntos, como en solo 6 meses me olvide del yo y del tu para formar parte de un nosotros.
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