[009] tú.
Una semana llena de trabajo había pesado. Las chicas no se veían constante más que las que estaban emparejadas en el mismo dormitorio, si embargo aveces solo llegaban, cenaban y dormían, puesto a que las clases se ponían cada vez peor. Jae Hee por su parte iba al jardín del campus a terminar su maqueta con los otros dos chicos, el proyecto quedaba mejor por cada que pasaban los días y eso o hacia pensar que iba a sacar sus puntos completos.
Llevaba con ella una blusa color azul cielo junto a un pantalón de mezclilla negro, también traía unos zapatos blancos y lo más raro de todo es que no llevaba lentes ni cabellos amarrado.
—Joon Hwan aquí viene Jae Hee.—dijó el pelinegro levantándose del pasto.
El chico con anteojos no le prestó atención puesto a que se encontraba leyendo un libro, también quería ignorar a toda costa al chico el cual estaba cansandoló con sólo oir su voz. Este decidió no darle importancia por lo que continuó mirando de su libro tratando de concentrarse lo más que pudo en el texto.
— Bueno chicos. Lamento haber llegado tarde.— Dijo la castaña haciendo una pequeña reverencia por no haber llegado a tiempo como había indicado.
El joven de anteojos levantó la mirada encontrándose con esa chica notando lo diferente que se encontraba en aquellos instantes, se había quedado casi boquiabierto al presenciar cierta belleza delante de él. Relamió de sus labios gracias al nerviosismo, está tomo asiento justo a su lado para leer lo que Joon Hwan había apuntado en su cuadernos y subrayado en el libro.
— Estuvimos seleccionando lo más importante para explicar en la clase a la hora de la maqueta ¿Te parece?
— Hm, yo creo que está bastante bien.— Hablo el más alto acomodando de sus anteojos.
— Lo está, traje pegamento para pegar las cosas que faltan.— La chica de mezclilla tomo su bolso sacando el frasco de resistol que serviría en el momento.
Jae Hee se encontraba tímida a causa del chico enfrente de el, aspirando en el aire el amor que quizá tendría por el o quizá que comenzaba a nacer.
— ¿Por qué no vienes al lado mío?— Preguntó el pelinegro dando leves golpes al pasto del lado suyo.
— ¡Claro!— expreso está con emoción levantándose del lado del otro chico.
La mirada de Joon Hwan se mantuvo sería sin embargo sintió su corazón vacío al instante de ver a la chica que me gustaba irse de su lado, ayudo en pegar las cosas que le faltaban a su proyecto. Durante todo el tiempo que pasaron los tres juntos; el joven de gafas se mantuvo con el semblante triste contemplando al rededor como los restantes chicos reían estando en su propio mundo como si Joon Hwan no existiera en ese momento, le dolía. Dolía que la chica que le gustará lo ignorara como si este se tratara de un cero a la izquierda.
Una vez terminado el trabajo, los jóvenes se encaminaron a sus dormitorios por su parte mientras de Jae Hee caminaba entre rosas al recordar cada una de las palabras que había entablado con el chico que la traía complemente enamorada. Al llegar a su dormitorio lo primero que hizo es recostarse en su colchón envolviendose en la suavidad de este mientras que se revolcaba tal cual como a un gusano de la emoción que le transmitía al tener al chico en sus pensamientos, Eun Gi había salido de la ducha con una polera color azul celeste y unos pantalones holgados blancos con una toalla en la cabeza caminando hacia su dormitorio del cual al girar de la perilla se quedó completamente sorprendida ante la escena que la castaña estaba haciendo.
— ¡Que mierda! ¿Estás bien?— La mayor corrió hacia ella tomando sus mejillas al instante completamente preocupada pero al cometer está acción la de anteojos hecho una carcajada que hizo a Eun Gi fruncir el ceño.— ¡Eres una idiota, me asustase!— Al instante abulto sus labios formando un puchero con los brazos cruzados.
— Eres una bebé, calla. ¿En serio te sorprendí? Simplemente estoy más que feliz.— Mencionó enderezandose comenzando a jugar de sus propios dedos entre risas.
— ¿Feliz, eso por qué?
— Mira... Es qué ¡Ahg! — Exclamó cubriendo su rostro con sus manos tratando de cubrir su sonrojo.
— ¡Dime! Me desespero demasiado y lo sabes.
— Hoy el hable con el chico que me gusta...
La joven castaña sonrió levemente a lo que la adversa casi se caía de la cama al momento de escuchar sus palabras salir de la propia Jae Hee, esa noche se habían dormido demasiado tarde al estar hablando de como había pasado su tarde al lado del chico que le gustaba. Por parte de Eun Gi sentía la felicidad y emoción que su amiga le transmitía, de tal manera que le ponía los nervios de punta y la piel completamente de gallina.
(...)
Era la hora del descanso por lo que Joon Hwan se encontraba en el salón dibujando algunas cosas en su cuaderno sin ningún ánimo, cada vez que tenía algún fallo simplemente arrancaba la hoja de la libreta y lanzaba está hasta cesto de basura que por suerte llegaba a atinarle. Sung Yoo apesar de tener entre sus manos el teléfono celular la actitud del más alto comenzaba a ser un tanto molesta, no había visto a su amigo así durante mucho tiempo y por ello se extrañaba.
Sun Bi se mantenía en el piso con los ojos cerrados simplemente descansando la mente después de haber tenido una exposición junto con Eun Gi que se podría decir que había salido perfecta aún que sin embargo la de cabellos negros aún se encontraba nerviosa.
— T-tenía muchísimo miedo... No sé cómo logré exponer bien.— Titubió ya que ella misma tenía pena y vergüenza de hablar delante de demasiada gente, no importaba cuánto se preparaba simplemente sentía pena.
— Lo hiciste bien, tonta... Deja de pensar esas cosas.— Mencionó Sun Bi tratando de animar a la más grande con una sonrisa en sus labios.
— Miren, ahí está el... El chico.— Señalo con la mirada Jae Hee mirando la expresión de sus dos amigas tratando de disimular.
— Oh, es lindo...
— Yo creo que está mejor Joon Hwan.— Mencionó la más pequeña de sus amigas mientras que ingresaba a su boca unas frutas que su madre le había preparado.
— ¡He llegado! Fui a comprar unas papas.— Exclamó Ji Sun con energía llegando al lugar donde siempre se encontraban con sus amigas. Se percató al momento en que miraban a un chico por ello ladeó su cabeza con extrañes.— ¿Y ese quien es?
— El príncipe azul de Jae Hee.— Respondió Eun Gi entre risas mientras que la castaña le daba unos pellizcones por hablar de más.— ¡Auch! Deja.
— Oh... ¿Es el chico no?
Sun Bi asintió con la cabeza sin decir nada, bostezando luego.
— Bueh, es lindo pero tampoco la gran cosa. Tiene algo que no me agrada.
— ¡Sun Bi! No empieces, cítrica.— Exclamó negando con la cabeza ante tal comentario por lo que la joven de anteojos simplemente hizo una leve mueca.
Unos segundos pasaron para después escuchar el timbre que indicaba que regresarán a sus aulas por ello Jae Hee se levantó primero.
— Nos vemos más tarde.— Dijo secamente.
En ese momento la más joven levanto la ceja confundida mientras que Ji Sun simplemente negaba con la cabeza, retirándose del lugar.
— ¡La otra también se fue y no nos dio papitas!
— Deja de pensar en comida, y vamos a clases.
Era la última clase, el chico de lentes se encontraba prestando atención a la clase de inglés aunque claramente era como si no estuviera ahí, sus pensamientos estaban en otro lugar a lo que Min Shin simplemente quiso romper el silencio.
— ¡Ya! Caray, tienes cara de perrito mojado bajo el agua ¿Que pasa?
— Nada.— Fríamente respondió posando la mirada en las hojas del libro.
— ¿Fue por esa reunión?— Susurró tratando de sacarle algo a si amigo.
Simplemente levanto sus hombros.
— Quizá.
— Bro... Si te gusta, ¿Por qué no simplemente se lo dices?
— No le intereso.
— Venga... Eres lindo, inteligente, caballeroso. Todo lo perfecto para una chica, ¿Y te vas a dejar así por una equis chava?
— Ella no es una cualquiera, a parte no basta eso para enamorar a alguien... Esa persona, debe amarte y gustar de ti. Jae Hee simplemente no me ve apesar de que yo tenga todo el brillo sobre mi, nunca me va a ver.
— Caray... Puedes tener a otras chicas, follar con ellas, ¿En serio te vas a encaprichar con esa?
— Yo no la quiero para eso, ¿Puedes parar? Tus comentarios se me hacen muy estúpidos.
— Bueno, como sea.
Al finalizar la clase, los jóvenes se encontraban saliendo con cuidado sin embargo Jae Hee se había quedado un momento hablando con el maestro para algunas dudas. Cuando terminó por aclararlas salió con cuidado del lugar hasta que alguien decidió hablar.
— J-jae Hee.
— ¿Tú?
— Si, yo... ¿Podemos hablar?
— Hmmm, ¿Sobre que?
— Es algo muy importante...
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