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— La pasé muy bien, gracias por venir — dijo Sunoo, abrazando a Minho y luego a Felix, el último devolvió el abrazo de forma apretada y con una gran sonrisa—. Espero que podamos volver a salir pronto.

— Si tú mamá te deja, Sunoo— dijo Minho señalando a Sunghoon con su cabeza, haciendo reír a los dos.

Papi a lo sumo— aclaró el Pelinegro.

— No digas esas cosas adelante de Lixie — dijo el pelirrojo con el ceño fruncido.

— No te preocupes Minnie, sé qué Sunghoon no es ni el padre ni la madre de Sunoo — aclaró Felix.

— Muy bien, amor, que inteligente que eres— lo felicitó con una amplia sonrisa.

Una de las tantas características del autismo era que aquellas personas que lo tenían entendían todo de forma literal, a menos ya conocieran esas bromas y frases para saber su significado, de la misma forma que buscarían una definición por internet, en otras palabras, eran muy malos para captar las referencias, Felix no era la excepción a aquello.

Se despidieron de sus amigos en la puerta del edificio de nuevo, y esperaron a que se subieran al auto y arrancaran para volver a entrar.

Habían pasado una noche un poco estresante, Sunghoon había dormido de forma muy liviana y estaba cansado, Sunoo se había despertado un par de veces, no había tenido un ataque de pánico, pero quizás algunas leves pesadillas que lo hacían saltar en la cama y despertaban a su pareja.

Fueron al menos cinco veces que Sunghoon se despertó al sentirlo temblar entre sus brazos, le dedicaba unas palabras suaves, recordándole que todo estaría bien y que estaba a salvo, hasta que Sunoo se calmaba y podía volver a dormir.

Habían desayunado con sus dos amigos, y cerca del mediodía se habían ido, pero estaban listos para almorzar algo liviano y dormir una siesta de nuevo.

Prepararon unos sánguches con lo que tenían en la heladera, sin hablar mucho, ambos estaban cansados de ayer y de la mala noche, pero más que preparados para dormir haciendo cucharita y dándose besitos.

No limpiaron luego del almuerzo y fueron directo hacia la cama, aún seguían en pijama, ni siquiera se habían molestado en cambiarse, solo se habían puesto algo de abrigo para llevar a sus amigos hacia la salida y luego se los quitaron al regresar.

Sunoo se acomodó en el pecho del menor, cómo era de costumbre, sonrió escuchando sus latidos, rodeando su cintura con uno de sus brazos, mientras el mayor le dejaba mimos sobre sus rubios cabellos.

— Tendría que ir a ver a Hueningkai pronto — dijo Sunoo, en un leve murmullo algo somnoliento —. Le dije que éramos amigos, así que debería ir a visitarlo seguido.

— Hace bastante que no le hablo a Soobin, pero estoy seguro que él querrá que lo veas también— replicó Sunghoon, sin siquiera abrir los ojos del sueño.

— Debería llevarle un... Algodón de azúcar— Sunghoon soltó una carcajada, aquello era lo primero que el menor había comido al salir al mundo exterior de nuevo, hacía más de un año atrás —. Seguro eso lo motivará a salir para ir a comprar otro.

— Sunoo, todos tienen su tiempo para salir, no lo presiones — murmuró Sunghoon.

Mhm.... Lo sé — respondió.

— Y si Hueningkai no quiere salir tampoco podemos obligarlo... Recuerda que ni yo ni nadie te obligó a salir a tí, Sunoo, tú lo decidiste y te ayudamos, pero nadie te presionó a hacerlo — le recordó el pelinegro —. Es más.... Yo no quería que salieras.

— Lo sé, eres muy sobre protector — dijo Sunoo—. Eres como mi mamá pato.

Sunghoon soltó una carcajada ante aquella frase.

— Y tú eres mi bebé patito.

— Sí, cuack — bromeó el Pelirosa, haciendo que el menor volviera a reír, estaba demasiado cansado y aquello le causaba más gracia de lo que debería.

Su teléfono comenzó a sonar, estaba sobre la mesa de luz, con esfuerzo se sacó a su novio de encima y tuvo que calmar su risa para atender, vió el "Número privado" en la pantalla e hizo click en el botón verde con duda.

— ¿Hola?

Kook— reconoció la voz de su amigo, se escuchaba extraño.

— ¿Minnie? ¿Te olvidaste al-?

S-Sunghoon... — escuchó a su amigo llorar y su sonrisa se borró enseguida, incluyendo a su sueño.

— Minho, ¿Qué pasa? — Sunghoon se sentó en la cama, todo su sueño quedó olvidado, Sunoo se quedó junto a él escuchando la conversación—¿Están bien?

S-se llevaron.... Se llevaron a L-Lix...

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