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- Consultorio del doctor Yang, ¿En qué puedo ayudarlo? - dijo la voz amable del otro lado de la línea.
- Hola, Heeseung, soy Sunghoon.
- Oh, hola, Sunghoonie, ¿Qué tal todo?
- Bien, bien- suspiró un poco, algo nervioso-. Yo quería saber si podría tener una cita para Sunoo, ya sabes, para revisarlo, ver qué esté todo bien, y eso.
- ¿Ha pasado algo? - preguntó el mayor, mientras tomaba un papel y lápiz para anotar.
Normalmente, los pacientes tenían revisiones médicas regulares para ver si había algún avance, y Sunoo las había tenido por todo un año, luego le habían dado el alta, y le habían dicho que lo más probable, es que Sunoo quedará en ese estado toda su vida.
Siendo aquel joven que actuaba como un niño a veces, que podía sonreír cuando estaba con Sunghoon, que le gustaba ver caricaturas y comer helado, que le tenía miedo a las personas, al exterior, a la oscuridad, que sufría pesadillas y ataques de pánico, aquel que Sunghoon tenía que cuidar todo el tiempo, como un padre o un hermano.
Le habían dicho que no intentara acercarse a él de forma romántica, por su bienestar, pero no le habían dicho qué hacer si era Sunoo quien se acercaba a él.
- Pues últimamente Sunoo ha intentado mejorar, por sí mismo... Desde hace tres meses que duerme conmigo, no tiene miedo al contacto físico, al menos no conmigo.
- Ajá - Heeseung anotaba los datos rápidamente en una libreta.
- Y él ha mencionado que tiene unos sueños... Algo no tan sueños, sueña con cosas que hacíamos juntos, son recuerdos.
- Bueno, eso es algo bastante normal en personas con amnesia - dijo Heeseung -. Sus recuerdos intentan liberarse por medio de sueños.
- Claro... Bueno, estos sueños, la mayoría son sobre nosotros, y bueno... Él empezó a besarme porque dijo que eso pasaba en sus sueños y quería saber cómo era.
- Oh, bueno - Heeseung volvió a anotar, antes de seguir hablando- ¿Qué tal se lo tomó?
- En realidad, bastante bien, al principio entraba un poco en pánico pero no llegaba a tener ataques, ahora... Lo hace y le gusta mucho, se pone muy feliz.
- Oh, qué bien, felicidades, Sunghoon.
- Sí, gracias- Sunghoon sonrió con algo de vergüenza -. Solo quiero que Jungwon lo vea, como un chequeo y decida si está bien, porque no quiero hacerle mal.
- De acuerdo, ¿Ha pasado algo más luego de eso?
- Pues como vió que lo de los besos funcionaron, está intentando hacer otras cosas... Ahora quiere superar su miedo a las personas.
Claro que Sunghoon apoyaba a Sunoo en cada avance que él quería hacer, a veces lo impulsaba a hacer algo que él no se animara, siempre y cuando estuviera cien por ciento seguro de que no había ningún peligro.
Sunoo solía esconderse cada vez que alguien desconocido llegaba a la puerta del departamento, y por más de dos años habían vivido con ello.
Pero quería que Sunoo tuviera la oportunidad de ser un poco más libre de miedos, pero necesitaba la aprobación de un profesional, y quién mejor que Yang Jungwon, el médico de cabecera de Sunoo.
- Creo que necesitamos su aprobación antes de seguir con esto - continuó Sunghoon -. Por él.
- Perfecto, Park, tienen un turno mañana, misma hora de siempre - dijo Heeseung, Sunoo era el paciente más particular de Jungwon, y tenían su propio servicio especial (como recibirlo con golosinas y cuando el consultorio estaba cerrado, para que no hubiera más personas de las que Sunoo podía tolerar).
- Gracias.
- A ti, Park, cuídate.
Al colgar, llegaba una parte difícil: convencer a Sunoo de bañarse para estar presentable luego.
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