
004
TaeHyung
La mañana había llegado y con ella, las ganas de no salir de mi cama, no es que fuera un flojo de primera, claro que no, el problema era que quería evitar a HoSeok; verlo no era una opción, no después de que le revelé que supe de su enfermedad en todo ese tiempo y que a pesar de todo, no tuve la valentía de regresar y acompañarlo en esos momentos difíciles. Fui un cobarde, incluso había veces en las que temí recibir una llamada de NamJoon y escuchar que mi novio había muerto; sin embargo, eso nunca ocurrió, algo que agradezco con mi vida entera.
Un suspiro salió sin querer de mis labios y me obligó a abrir mis ojos y dar con el techo blanco de la habitación; las ganas de llorar me habían invadido, siempre solía ocurrirme eso cuando recordaba que no merecí llamarme, en un pasado, novio de HoSeok. Cubrí mi boca con ambas manos y ahogué mis sollozos mientras pensaba en todo lo que había pasado junto a HoSeok, como él me cuidó cuando caí enfermo, como sonreía al recibir cada uno de mis dibujos, que eran regalos por cada mes de amistad que cumplíamos... como HoSeok me amo por sobre todo, interponiendo mi educación por sobre su salud.
Seguí llorando en silencio, recordando todo aquello, hasta que la puerta fue tocada dos veces. Limpié lo más rápido que pude mis lagrimas y fingiendo una voz llena de felicidad, contesté.
— ¿Quién es? — qué pregunta más estúpida, me regañe a mí mismo. Era obvio que HoSeok era el que se encontraba detrás de la puerta. No había nadie más que él y yo en este departamento.
— El desayuno está listo. — musitó él. Su voz estaba tan diferente, tan triste... tan neutra.
— Iré... dentro de un momento. — dije de igual manera, dejando de lado la voz fingida. Él no contestó, en cambio, se marchó y eso lo sé porque pude oír sus pasos alejándose.
Con mucho pesar, me levanté y caminé hasta la puerta de la habitación; me importaba muy poco estar con un polera grande y con unos shorts cortos, en realidad no me importaba mostrarme de esa manera ante HoSeok, pues, al fin y al cabo, él me había visto muchas veces desnudo. Abrí la puerta con lentitud y arrastré los pies hasta la sala de estar, encontrándome con alguien sumamente importante en mi vida.
— ¡JIN! — grité emocionado al tiempo que corría hacia mi hermano y comenzaba a llorar en su pecho. Él rio y me sostuvo entre sus brazos, mientras acariciaba mis cabellos. Me sentí en tranquilidad al ser recibido de tal manera; me sentí tan bien.
— ¿Qué, sucede, bebé? — el apodo que me había colocado cuando apenas tenía cinco años seguía presente. Reí y miré directamente a sus ojos, él tenía un brillo especial en estos y no dejaba de mantenerme en sus brazos, protegiéndome tal y como lo haría nuestra madre. — Tae, ¿Te sientes mal? — volvió a preguntar al no obtener ninguna respuesta de mi parte. De inmediato negué con la cabeza, al mismo tiempo que me alejaba de sus brazos para limpiar mis lágrimas. Él sonrió y acarició mis cabellos en todo momento. Nuestro momento de hermanos se vió interrumpido cuando un grito muy chillón se hizo escuchar por toda la sala.
— ¡MAMI! — y al voltear me di directamente con mi sobrina. EunJi había crecido mucho, su rostro redondo y sus labios abultados decían que no estaba alegre al estar al lado de NamJoon, quien la venía cargando entre sus brazos.
Mi hermano se dirigió hacia su novio y tomó entre sus brazos a mi sobrina de ocho años. Ellos parecían ser la familia perfecta ante los ojos de cualquiera; sin embargo, como cualquier otra pareja, contaba con sus problemas.
Sonreí y caminé hacia a NamJoon, quien me dió un fuerte abrazo y me dijo que estaba alegre de tenerme en Corea nuevamente. Rodeé los ojos ante sus cursis palabras y proseguí a saludar a EunJi, quien me miró mal y se aferró al cuello de mi hermano. Era más que claro que estaba celosa, pero aquello no me importó, pues de igual forma la besé en la mejilla, para luego caminar hacia la cocina, en donde me encontré con HoSeok.
— Yo también te amo. — Esa palabra me pertenecía, esa palabra debía ser para mí, no para YoonGi.
Él al girarse y verme cambió totalmente, su sonrisa desapareció y ahora hasta parecía incómodo con mi presencia.
— ¿Por qué no me dijiste que Jin y NamJoon estarían aquí? — Pregunté directamente, tratando de encajar en aquella conversación.
— Te lo iba a decir ayer en la cena, pero... No se pudo dar.
Traté de sonreír para no hacer del diálogo algo forzado; sin embargo, eso pareció incomodarlo más.
— No debes sonreír a menos que de verdad sientas felicidad. Ni siquiera sé porque quisiste regresar, ganas mucho más dinero allá que aquí... — se apoyó en la encimera y con su mano libre frotó su frente.
Nuevamente las ganas de llorar me llenaron por completo y decirle que la única razón de mi regreso fue él, me invadieron. Sin embargo, no lo hice, no le dije que mi intención fue recuperarlo, solo volví a sonreír y a dar media vuelta para salir por la misma puerta que había entrado.
— Sí me siento feliz al estar a tu lado. — susurré para mí mismo antes de ver nuevamente a mi hermano junto a su novio e hija en el sofá y riendo como locos. La risa de mi hermano contagiaba a cualquiera.
Me senté a su lado y comencé a hablar con EunJi, quería ganarme su cariño, al igual que el título de "tío favorito", que al parecer me lo había robado HoSeok.
— Entonces... irás ¿cierto? — habló NamJoon, dirigiéndose a HoSeok, quien ya hacía acto de presencia en la sala.
Mi ex novio negó y se sentó al frente de nosotros, robándome a mi sobrina, pues ella se fue con Hoseok apenas este apareció. ¡Maldito!
— A YoonGi no le gustará la idea. Sabes que él es alguien muy reservado en cuanto a temas de fiestas o en este caso, despedidas de solteros. — no sabía de qué estaban hablando ni a qué se refería al meter a su prometido en aquella conversado, lo único que sabía era que me dolía mucho el escucharlo hablar de él.
Jin me dirigió su mirada por un momento y a mí solo me quedó sonreírle para demostrar que estaba bien al escuchar aquello, o al menos hacerle creer eso.
— ¡Tenemos que hacerte una despedida, HoSeok y esta semana es perfecta! — gritó emocionado el novio de mi hermano.
HoSeok solo le sonreía y cargaba a mi sobrina mientras negaba una y otra vez.
— Aún faltan dos semanas para llegar al gran día, podemos hacerlo con un día de anticipación si así lo deseas. — la mejor forma de rechazar algo era hacerle creer a NamJoon que sí lo harían, cuando en realidad no harían nada. Esa siempre fue la estrategia de HoSeok para librarse de mi "cuñado".
— Jin y yo nos mudaremos a Daegu para la próxima semana. — mis ojos se abrieron en par y de golpe. Miré a Jin y él solo sonrió con inocencia antes de encogerse de hombros. No me había mencionado sobre su mudanza en ningún momento. — Quiero organizar una fiesta de despedida para ti y de paso para mí.
El golpe de mi hermano no se hizo esperar y un NamJoon adolorido por igual. Reí al verlos y Hoseok también rio ante aquello, y solo por unos segundos nuestras miradas cruzaron.
— Aún no lo sé, NamJoon. Tendré que consultarlo con YoonGi. — y esa típica respuesta de un hombre pisoteado por su pareja llegó. Cuánto hubiera dado para que yo fuera el que lo "pisoteara", claro que todo en el buen sentido.
— ¡OH, HOSEOK! ¡Solo será una noche, una bendita noche!
Mi hermano rodó los ojos y se colocó de pie para dirigirse hacia su hija y cargarla, no sin antes decirle a Nam que lo esperaría en el auto. Acompañé a mi hermano hasta la puerta y volví a despedirme de mi sobrina con un beso en su mejilla.
— Recuerda que él ya tiene una vida, TaeHyung. Él y tú fueron uno solo en un pasado; ahora él y YoonGi han logrado llegar a esa faceta en su relación... Escribe tu propia historia, hermanito. — fue el consejo que Jin me dio antes de marcharse.
Bajé la mirada y pensé por un momento en todo lo dicho. Tal vez tenía razón y debería empezar a escribir mi propia historia al igual que lo hizo HoSeok.
Cerré la puerta al ver que Jin ya no estaba en el pasillo y volví a arrastrar los pies hasta llegar a la sala de estar, donde Nam yacía de pie y sonriente.
— ¿Te nos unirás, cierto, TaeHyung? — su pregunta me tomó por sorpresa y no supe a qué se refería realmente. — ¿Vendrás con nosotros esta noche para celebrar la despedida de soltero de HoSeok? — aclaró, dejándome en blanco y sin saber qué decir.
¿HoSeok me querría en esa fiesta después de todo lo que le dije?
— ¿Irás? — HoSeok me miró, esperando también una respuesta. Y esa fue la señal que necesitaba para asentir efusivamente y decirle a mi "cuñado" que nos veríamos por la noche.
Hola bebés ♥, espero que esta semana que ha pasado les haya ido muy bien y que esta semana que viene también lo sea, en especial porque la película de BTS se estrena. ꒰⑅ᵕ༚ᵕ꒱˖♡
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