• Capítulo 6 •
Bien
Capítulo 6
De
Mein Engel:
- Zinov. – A lo lejos escucho la dulce voz de mi madre y así me saca de mis recuerdos, la miro con expresión neutral y tranquilo mientras la veía directamente a los ojos, le sostuve la mirada por un par de segundos hasta que ella bajo la mirada y borro su sonrisa por un momento, relamió sus labios y luego volvió a dirigirse hacia mí. – Zinov hijo, tu tío esta abajo pronto subirá de hecho debe de estar en eso ello ahora mismo.
Hace una pausa para acortar nuestra distancia entre nosotros, se pone enfrente de mí y ya puedo oler su dulce perfume no ha dejado de usar el mismo de siempre además de su olor característico, el olor de su perfume es dulce, algo embriagante pero sin ser molesto o excesivo, tiene un cierto olor a flores y a frutos rojos pero huele muy bien. Pero a diferencia de sus manos en sus manos siempre utiliza una crema de olor a melocotón o duraznos muy deliciosa a mi parecer. Mi madre se pone en cunclillas frente a mí con la mirada baja para luego soltar un ligero suspiro acompañado con una sutil sonrisa de labios cerrados, vuelve a mirarme y posa sus dos manos a cada lado de mis mejillas y me acaricia suavemente con sus pulgares. Sus manos son cálidas y al hacer contacto con mi rostro me da una cierta satisfacción ya que mi rostro esta frio.
- Hijo, mi pequeño gran cachorro. Hoy será un día súper distinto a lo que estamos acostumbrados bueno creo que ya te abras dado cuenta por tu vestimenta ¿No es así? – la emoción en sus palabras y su mirada me daban una idea, con sus manos me acomodaba el cuello de mi camisa y mi saco. Para ser sincero si estoy algo emocionado pero no sé qué esperar la verdad con mi tío nunca se sabe, sé que el desconfía de mi de cierta manera y gracias a esa desconfianza y su paranoilla no tenemos teléfono o medios de comunicación, solo mi madre tiene un teléfono yo ni una laptop tengo, ya el mi querido tío tiene miedo de que su pequeño sobrino áreas "El pequeño genio" localice a mi progenitor. No mentiré, las mentiras no me gustan pero estaría mintiendo si les dijera que no lo he intentado. La primera vez mi queridísimo tío se dio cuenta y me cacho con las manos en la masa, la segunda vez fue la idiota niñera que el contrato un día, le pedí su teléfono prestado me lo dio pero luego cuando empezó a repicar la emoción me sobrepaso y antes de que mi padre respondiera el teléfono la idiota me arrebato el teléfono al darse cuenta de mis intenciones.
Si lo sé es una maldita chismosa, pero que puedo hacer no volví a verla después de eso. Ya que solo fue un día que mi madre se fue a yo no sé dónde y mi tío no quería hacer de niñera así que tuvieron que traer a la niñera áreas "La inútil" nunca me dejan solo siempre estoy rodeado de familiares o mi madre es una tortura saber que puedes hacer algo y no poder hacerlo. A veces me siento inútil.
- Zinov vamos a salir y nos reencontraremos con una vieja amiga, será maravilloso ya lo veras. – Mi madre no puede ocultar la emoción por esta salida, pero que yo tenga entendido ella no tiene amigas. La verdad es que yo tampoco pero estoy bien con eso la verdad es que yo solo me basto me sobro pero esto no me cuadra. ¿Quién es esa "vieja amiga"?
Antes de que mi madre prosiga el timbre del departamento la interrumpe miramos en la misma dirección a la puerta y miro a mi madre de reojo y esta se encuentra sonriendo, me siento bien conmigo mismo cuando la veo sonreír, sonreír de verdad. Se pone de pie y con sus manos alisa su vestido yo hago lo mismo que ella pero con mi pantalón y mi saco.
- Ese debe de ser tu tío. – Asiento con la cabeza y camino detrás de ella, la miro abrir la puerta y en efecto esta mi tío con su hombre de confianza. – ¡Hola!, pasen por favor.
Mi madre les da a cada uno un pequeño abrazo y beso en la mejilla de cada quien mientras yo pongo los ojos en blanco y miro a cada uno de forma neutral los saludo con un gesto formal con la mano, no puedo mostrarme tal cual soy si bien se es que tendré que cuidar a mi madre de todo y de todos se lo debo. Y como sabrán ya soy digno hijo de mi padre, soy una pequeña copia de Erick Volkova, tengo que fingir delante de este par de payasos, tengo que fingir simpatía delante de todos es duro a veces pero tengo la fe de que algún día dejare de fingir y mi verdadero rostro saldrá a la luz y ese día seré más feliz que nunca.
- Caleb que gusto verte. – Mi madre saluda a mi tío con una gran sonrisa y le regala otro abrazo. – Steven que bueno que nos acompañaras hoy.
El último en ser nombrado es la mano derecha de mi tío, es un tipo alto como de 1.87 de tez bronceada, con cabello negro y ojos del mismo color, tiene una barba algo poblada además de ser un buen doctor es corpulento. Se nota que va al gym. Si no lo conociera bien diría que tiene pinta de matón pero no es un buen cardiólogo y cirujano. Steven me sonríe con algo de picardía. Algo se traman estos tres, se miran entre sí como si ocultaran algo entre ellos. Por último trato de no ver con cierto odio a mi querido tío, el que de vez en cuando me dice pequeño traidor...
- ¡Ay pero vamos! Creo que nunca lo diré en voz alta porque sería muy gay de mi parte pero extraño a mi padre, con sus fallas y todo aun lo extraño mucho es mi padre, es mi ejemplo, es por quien quiero crecer y sustituir en su momento. ¡Es mi puto héroe! Con sus fallas y todo pero aun así lo extraño. Él era el único que nunca me trato como un niño, me trato siempre como un adulto y eso no me gusto al principio pero luego se convirtió en uno de mis deseos el ser tomado en cuenta en las reuniones y otros eventos importantes, ver la mirada llena de orgullo que ponía mi padre cada vez que decía o respondía algo con inteligencia, era genial. Y aquí todos me tratan como si fuera un idiota. Y no es justo, soy un genio carajo. Merezco ser tratado con mucho mas respeto.
– Bueno creo que será mejor que nos vayamos ya antes de que lleguemos tarde. – Caleb intervino mientras miraba su reloj. Todos estamos muy bien vestidos esto esta raro pero no puedo dejar de disimular, tengo que seguir disimulando desinterés ante el asunto. – Vamos nos esperan abajo.
– ¡Oh sí! Pero den nos un minuto, Zinov ven. – Y aquí vamos, a ponernos los estúpidos gorros y lentes. – Ten, tus lentes, tu bufanda y tu gorrito de lana.
Desde luego mi rostro debe de expresar lo que estoy pensando en este momento; Odio este gorro. No puedo evitar tener una mueca de desagrado es imposible no ponerla este gorro es horrendo y además es incómodo, es de lana y me pica cada vez que me lo pongo me deja rozaduras en m frente, orejas y en mi nuca, creo que soy alérgico a la lana y mi madre no me entiende ¡Se lo toma a juego! Y no debería ser así.
— ¡Ay vamos Zinov sé que te encanta tu gorrito de lana! – Chilla mi madre entre risas en defensa del horrendo gorro, mientras yo le dedico una mirada desaprobatoria y me cruzo de brazos y niego con la cabeza a la vez. – Es lindo.
Me insiste mientras me hace un puchero, pongo los ojos en blanco ante su acto de niña pequeña y berrinchuda.
- Madre, sabes muy bien que lo detesto es horrible, además cuando volviste de la tienda y lo traías en la mano me dijiste que este gorro horrible te recordó a mí, es color verde vómito y para colmo tiene robots. O sea que en tu opinión ¿Tu hijo es una maquina sin sentimientos? – Contra ataco contra los argumentos de mi madre, a mis espaldas puedo escuchar las risas de los idiotas que nos acompañan, pero ni por un segundo dejo de mirar fijamente a mi madre, la miro de manera fulminante con cierto odio y rencor por compararme con un objeto inanimado y sin sentimientos. Puedo ver como su rostro emite muchas emociones en el momento, pero me mira con cierto miedo en sus ojos y se ve tensa en su lugar. Se ve como si hubiera visto a su peor pesadilla.
- ¡Zinov no me mires así!. – Su repentino cambio de postura y elevación de su voz a cualquier otro niño de mi edad se hubiera asustado pero yo no abandone nunca mi mirada retadora y postura amenazante aunque ella sea mucho más alta que yo y tenga que mirarme desde arriba y yo tenga que levantar la cabeza lo suficiente como para mirarla al rostro. – ¡Ya basta niño no estoy jugando!.
Su postura cambia repentinamente a una enojada, dominante y de repente comienza a apuntarme con su dedo acusador. Pero yo no pienso dar mi brazo a torcer, mi madre me respetara de una manera u otra pero lo hará. Entre cierro mis ojos y frunzo mis labios mientras miro el dedo y las manos temblorosas de mi madre antes estaba pálida ahora esta roja del coraje, ella sabe muy bien que no me gusta que me apunten con el dedo ni que me reten, me griten o alcen la voz. Y sin embargo lo hace.
Eso está muy mal.
- Ya basta niño. – Siento la mano de mi tío en mi hombro derecho y miro su mano en mi hombro para luego posar mi mirar a sus ojos que me miran de forma severa, el solo me mira de forma neutral dándome a entender que yo no lo intimido. – Asustas a tu madre mirándola de esa forma y eso no está bien y lo sabes. No está bien mirar a la mujer que te dio la vida como si quisieras matarla.
Se pone de cunclillas hasta quedar a mi altura con su mano aun en mi hombro. Pasa su mano libre por su rostro es una típica señal de frustración, sé que lo estoy sacando de sus casillas pero la verdad es que no me interesa. Su mano queda en su barbilla y vuelve a mirarme después de soltar un suspiro de cansancio.
- Dime una cosa Zinov, ¿Tu quisieras matar a tu madre?. – Diría que su pregunta me tomaría por sorpresa pero en algún momento el o alguien más me lo preguntaría, no me malinterpreten no es que yo la odie o sea malo con el obviamente no, pero por ser hijo de Erick Volkova el hombre que más le ha hecho daño a la pobre Lily. Deja mucho en que pensar. Lo miro con desinterés y luego lo miro de arriba abajo antes de responderle alzo una de mis cejas y doy un parpadeo. – Responde.
Me insiste con voz severa.
- No. – Elevo mis ojos a mi madre la cual se encuentra muy inquieta por la situación, se ve preocupada pero no es para menos creo que tengo que tranquilizarme un poco, deje que vieran mi verdadera rostro y la verdad es que no puedo hacerlo, no puedo darme el gusto de ser como soy en verdad. – Pero nada tiene que ver esa pregunta con el gorro.
Le aclaro. El niega con su cabeza mientras suelta una risa sin gracia, sé que está molesto y además de eso el ambiente de por si esta se ha tornado mucho más incómodo. Vuelve a mirarme y pone su mano libre en mi pecho.
- Tiene que ver pequeño y creo que tú ya lo haz deducido muy bien, ahora bien. Ya me dijiste que TU. – Su mirada iba de mi pecho a mis ojos y con su dedo acusador me dio un pequeño empujón en el pecho, y este pequeño gesto me recordaría a mí a mi padre solo que él ponía su mano en mi nuca y presionaba sin hacerme mucho daño. Pero mi tío el gran psicólogo y doctor especializado en la neumología, es totalmente delicado conmigo. – Pero ahora dime una cosa Zinov, ¿Deseas ver a tu madre tres metros bajo tierra?
- Es obvia la respuesta Caleb y es un no. – Y la respuesta es no. Mi tono es amenazante al igual que mi mirada de verdad trato de suavizar mi actitud pero me cuesta hacerlo, me cuesta hacerlo mucho en estos momentos de molestia, me gusta hacer las cosas a mi modo y en serio detesto la manera en la que quieren hacerme crecer en la manera en la que no me dejan crecer a mi modo tomar mis propias decisiones. Por otro lado mi tío no parece estar del todo convencido con mi repuesta pero asiente con su cabeza un par de veces mientras de sus labios sale un "muy bien, muy bien".
- Entonces niño, te pondrás el maldito gorro y – Pero de la nada me sale con este repentino cambio de actitud, su voz se tornó amenazante además de demandante pero rápidamente la voz de mi madre lo interrumpe llamándolo por su nombre y diciéndole que no maldiga en mi presencia. Pero igual el prosigue sin tomarla en cuenta. – Y te mantendrás en silencio total en todo el camino ¿Entendido?
Me sorprende su repentino cambio, está dejándose ver como en realidad es. Tal vez es porque ya lo tengo más que arto con mi actitud hacia él, nunca le he dado una oportunidad para acercarse a mí lo suficiente como para crear un vínculo conmigo. Pero al demonio él y su estúpido "vinculo".
- Lo tomare como un sí. Lily pásame el condenado gorro. – Mi madre da dos pasos hacia nosotros quedando a un lado de Caleb se lo paso de mala gana sin decir nada más se fue al espejo cerca de la pared y se puso las gafas, la bufanda y su gorro de lana de color gris claro y luego se paró aun lado de Steven que aún estaba aún lado de la puerta cerrada, el aún tenía una mirada neutral y sus manos estaban metidas en sus bolsillos. – Lily, Zinov tiene razón este gorro es horrendo.
Caleb miro el gorro en su mano y en su rostro se plasmó una mueca de desagrado. Miro a mi madre y luego me miro a mí, yo le dedique una mirada que decía un "Ahora si me entiendes" y el asintió. Suspiro y me lo puso con rapidez. Estoy más que seguro que arruino mi peinado. Imbécil. Con el gorro me lo dejo tan abajo que me tapo los ojos con él. Solté un resoplido mientras caminaba detrás de él y me iba acomodando el horrendo gorro, los lentes y la bufanda. Esta noche es algo fría así que no me quejare mucho.
Steven abre la puerta y todos salimos y comenzamos a bajar las escaleras. Los escuchaba hablar sobre trivialidades y cosas que la verdad a mí no me importaba. Cuando llegamos al final de las escaleras pude ver la puerta del edificio, es de color negro, es de hierro y las paredes son de ladrillo. El condominio donde vivimos es cómodo sí, pero el frente en la fachada del edificio es horrible se ve como un edificio sin gracia solo así. Una vez afuera mi madre siempre sale con la cabeza gacha y mira de un lado a otro. Afortunadamente para ella mi tío y Steven siempre aparcan sus autos al frente del edificio y aunque allí diga no estacionarse el dueño del edificio les dio esos puestos de aparcamiento por una suma baja si pero el tipo solo quiere más dinero del que ya gana. Steven se va a su auto deportivo negro y mi tío y mi madre se van a la camioneta jep de mi tío quise quitarme la bufanda que abarca la mitad de mi cara y la verdad es que me estova y mucho pero mi querido tío no me dejo, me tomo de la mano y me hizo avanzar a la camioneta. Una vez adentro mi tío recibió una llamada, mi madre se dedicó a mirar por la ventana al igual que yo y así hasta que llegamos a nuestro destino. Sentí que el auto se detuvo y mire el lugar...
Ay...
Por favor.
Creo que nos vestimos muy formales para esta ocasión esto no parece un evento de gala. Estamos en uno de esos lugares en donde los niños van a diferentes juegos y comen pizza y comida chatarra comidas que mi padre jamás nunca de los nuncas me hubiera dejado consumir porque no son sanos. Pero bien aquí estamos en un lugar con videojuegos y así. Y este lugarcito tiene nombre se llama "Laser citty".
- ¡Vamos!. – La voz de mi madre chilla con emoción mientras me animaba y daba ligeros aplausos a la vez - Nos esperan.
- Lily, recuerda que es una sorpresa para Zinov. – Le recuerda Caleb entre risas. No tolero las sorpresas no me gustan ahora estoy inquieto por saber que es lo se esconde entre esa fachada de luces neón.
Mi madre y yo nos quitamos los lentes, las bufandas y yo me quite el maldito gorro horrendo. Luego pase mi mano derecha por mi cabello para intentar peinarlo ya que me había puesto un poco de gel fijador en el cabello pero gracias a Caleb y el gorro horrendo mi cabello esta hecho un asco.
Caleb abre la puerta de la camioneta y todos salimos de esta. Una vez fuera de esta la fuerte brisa de invierno se hace presente y golpea mi rostro dejándome un escalo fríos en mi nuca. Mi madre que está a mi lado me extiende su mano con emoción en su mirada y una sonrisa de labios cerrados, miro a mi tío que está al otro lado de mi madre y este me mira severo como demandándome que lo hiciera, la tomo sin más remedio y suelto un suspiro mientras avanzamos al establecimiento. Mi tío nos abre la puerta de cristal y marcos de color negro, al entrar los olores del lugar llegan a mis fosas nasales y es algo sinceramente asqueroso, es una combinación entre sudor, vomito, ambientador barato, comida chatarra, frituras y demás. Es simplemente asqueroso. Los colores que más predominan en este local son el verde neón y el negro. Ya que algunas paredes están pintadas de esos colores, hay ruido por doquier de máquinas, música electrónica o pop, niños gritando o llorando, gente hablando o cantando en el karaoke. Todo es un caos total.
- Vamos Zinov quita esa cara de espanto. – Miro a mi izquierda donde se encontraba el idiota y recién llegado de Steven. – Por lo que me han contado aquí tienes algo que quieres mucho.
¿Qué podría haber en este cochitril de mi agrado?, es horrible, todo en este lugar. Además creí que íbamos a un lugar con clase por eso estamos vestidos de esta manera.
Las palabras salían de mí con tanta fluidez que podría seguir pero la mirada de tristeza de mi madre me lo impidió, solté un suspiro de cansancio y solté la mano de mi madre para luego estrujar mi cara con ambas manos. Necesito paciencia con esta gente. ¡NO SOY UN NIÑO COMUN, SOY UN ADULTO EN EL CUERPO DE UN NIÑO! ¿Están difícil de entender en serio?
- Hijo, por favor sé que te divertirás y estarás muy feliz por eso, nada te cuesta intentar si no te gusta nos iremos y no volveré a traerte a un lugar como este ¿De acuerdo?.
Dice mi madre con Bien mi madre tiene un punto, tal vez y si me divierta en este asqueroso lugar lleno de niños mocosos y llorones que huelen horrible...
Ok, creo que tengo un serio problema con los olores que me rodean. Pero nadie tiene derecho a juzgarme. Sé que no me gusta estar en ambientes que estén rodeados de malos olores, la verdad es que no lo soporto, no lo soportaría. Descontrola mis sentidos, me enloquece es horrible.
- Zinov, ven. – Mi madre tiene prisa para poder entrar a un lugar llamado "Zona de comida" el cartel de color azul con letras blancas está colgando del techo. Mi madre pasa por un inflable de color negro con rayos de diversos colores fluorescentes y con letras blancas dice lo mismo. – Hay mucha gente pero los encontraremos.
Caminamos detrás de ella pero en mi caso dado a mis pequeñas piernas tengo que correr tras de ellos o sino me quedare atrás y perderme en un lugar como ese no es una opción para mí, no me gusta este ambiente y no me gustaría perderme aquí tampoco. Rodeado de payasos, idiotas con disfraces y niños mocosos corriendo de un lado a otro sin rumbo fijo, eso además de los adolecentes idiotas haciendo tonterías, adultos estresados con los gritos de sus hijos, y adultos gordinflones metidos en consolas y pantallas planas idiotizados con los videojuegos y otro tipo de adultos con pinta de mariguaneros góticos que caminan a los juegos y consolas igual que los demás inútiles en este lugar. Sigo caminado mirando de un lado a otro y la verdad es que mi cara de asco y disgusto no se me quita en ningún momento y...
- ¡Que rayos!. – De un momento a otro sentí mojado desde mi cabello, rostro, hombros y pecho. O sea que mierda, algún idiota de mierda no miro hacia abajo y ahora en consecuencia yo estoy mojado con una sensación pegostosa y oliendo a coca cola. Genial. Mire al idiota que me echo su bebida encima y era un adolecente alto delgado, con cabello negro, ojos verdes, y curiosamente tiene una sonrisa triunfante en el rostro, eso me da a entender que el idiota lo hizo agrede, otros dos están a cada lado de él, uno es pelirrojo y el otro es rubio tienen la misma complexión física que el idiota y los tres tienen la misma camiseta de alguna banda de rock o metal yo que sé, los otros dos se encuentran riendo a carcajadas y mi cara y orejas me arden del coraje. Los fulmino con la mirada pero el idiota que me echo el refresco no se inmuta pero los otros dos sí, puedo ver que se ven incomodos por mi mirada de potencial asesino pero aun así no se callaban. - ¿¡De qué demonios te ríes!?
Le grite al peli negro mientras aun lo miraba fijamente, el aun sonreía con cierta burla que causaba una furia creciente en mi interior, a veces me sorprende la forma en la que logro contener todo lo que siento y no solo son mis emociones.
- De ti niño bonito. – Respondió con burla y altanería y tras de el sus perros falderos estallaron de nuevo en risas. - ¿¡Vas a llorar pequeño bebito!? ¿Quieres a tu mami?
.
- ¡Ey!. – la voz de mi madre se hace presente en la escena, el repiqueteo rápido de sus tacones en el piso del lugar, tenía una mirada que nunca había visto antes, la he visto pero en otro persona pero jamás en ella. Y si esa mirada me recuerda a mi padre. – No le hablas así a mi hijo.
No sé qué es lo que más me sorprende, si la voz y la mirada dominante y amenazante de mi madre o que acaba de empujar fuertemente al idiota del peli negro, es un menor de edad y ella es mayor...
Puede ir a prisión por agredir a un menor de edad pero creo que es algo que ella ignora, o si acaso lo sabe no le importa en lo absoluto en estos momentos. No sé si acaso han visto animal planet pero si ven el comportamiento de las leonas con sus cachorros o de las lobas con sus cachorros sabrán que si se meten con una de sus crías saldrás herido. Y como sabrán mi madre nunca en su vida a peleado con nadie, pero... pero cito palabras textuales dichas por ella misma; le sacare las garras a cualquiera que quiera hacerle daño a mi cachorro.
Así que...
¿Qué más claro eso?. Pienso para mis adentros. Veo al trio de idiotas ver a mi madre de forma algo morbosa y no puedo evitar apretar mis pequeños puños. La rabia es el combustible y mi ira es la llama que me hará estallar en cualquier momento. De verdad trato de no hacerlo pero a la mierda todo, a la mierda todo lo que piensen los demás de mí.
- ¡DEJA DE MIRAR A MI MADRE CON CARA DE DEPRABADO!. – Le vuelvo a gritar al idiota.
- ¿Y si no quiero que mocoso? – me responde de vuelta mientras entre cierra sus ojos pero igual yo lo sigo mirando fulminante.
Mi madre camino amenazante hacia el pelinegro y puso su dedo con manicura francesa en el pecho del idiota y dijo lentamente las siguientes palabras; - ¿Qué parte de no le hables así a mi hijo no haz entendido?.
Caminando en nuestra dirección estaban mi tío y Steven, el último en ser nombrado tenía en sus manos un baso grande refresco. Cuando miraron a mi madre se miraron mutuamente y caminaron a pasos rápidos hacia nosotros. Mientras tanto mi madre, llamó mi atención cuando se escucho sonido que no escucha hace dos años...
El sonido fue el de una cachetada. Perplejo miro la escena entre asombrado e impactado. Miro a mi madre con su brazo extendido hacia un lado y su pecho subía y bajaba con rapidez creo que es la adrenalina del momento que está haciendo efecto en su cuerpo. Mi tío y Steven llegan y miran a mi madre al igual que yo. Perplejos. El cachete del peli negro está más que rojo. Su cara está mirando hacia un lado y sus "Amigos" están al igual que nosotros sus ojos parecen que se saldrán de sus órbitas y sus bocas están muy abiertas.
- ¡Lily!. – grito mi tío a un lado de mi madre. - ¡¿Qué carajos estás haciendo enfrente de estos niños?!.
- Defiendo a mi hijo de estos idiotas que se creen lo máximo por molestar a un niño, pero los reto a meterse con alguien de su tamaño. ¡mira como lo dejaron, sabes que él no soporta la suciedad y el no estar limpio y pulcro!. – Ok mi madre está gritando y ya está llamando la atención de la mayoría de personas que nos rodean y eso en nuestra situación es mala es muy mala, pero sus argumentos son válidos, se nota que me conoce mu bien.
- ¡Ok, entiendo tu punto li – hace una pausa para calmarse, respira y prosigue, él sabe muy bien que nos puede llamar por nuestros nombres verdaderos en público así que él tiene que calmarse. - perdón, perdón Danna puedes clamarte. Sabes que no puedes llamar la atención de las demás personas, no en tu situación. ¿Piensa en el pequeño.
Mi tío trata de tranquilizar a mi madre mientras me señala a mí luego a ella, luego a mí y luego a los idiotas, pongo los ojos en blanco y sigo mirando al pobre de Steven dialogar con los tres pubertos idiotas, miro a Steven mirar a cada uno de forma amenazante y ellos parecen estar intimidados en sus sitios, al fin alguien los intimida, lo miro buscar algo en su saco y cuando saca su mano derecha de uno de sus bolsillos internos tiene en su mano un fajo de billetes, les da un par de billetes a cada uno y los cuatro se acercan a mí. Steven los mira fulminante y los tres idiotas caminan temerosos y cabizbajos, se ponen enfrente de mí y siguen en la misma postura. Steven se pone detrás de mí y cruza sus brazos, su rostro esta esta tenso y su mandíbula esta endurecida pareciera que se le romperían los dientes en cualquier momento.
- ¿NO tienen algo que decirle al chico?. – su tono es realmente espeluznante, de veras el parece un matón, seguramente lo fue a mí no me engaña. Seguramente en la universidad o en el bachillerato él fue un brabucón. Oh puede que el fuera el abusado y no el abusador no lo sé tal vez, solo tendré que investigar. Ya despertó mi curiosidad.
Comenzaron a darse porrazos entre los tres mientras murmuraban entre sí, se decían; díselo tú, oh no díselo tú. Estoy cansándome de su indecisión.
- Haber trío de nenitas, ¿Cuál de ustedes ángeles de Charly va a hablar? – solté con desdén, sacándole una risa burlona a Steven, creo que ya me cae bien. – Hablen ya.
Exigí.
- Te pido disculpas por ser un despistado de mierda y...
El pelinegro parecía tratar de recordar lo que iba a decir, así que su mirada iba de mí, Steven y de Steven a mí. La miraba de Steven era muy intimidante, y el rubio parecía que en cualquier momento se orinaría en sus pantalones, el pelirrojo esta igual o peor, el solo le limito a mirar al piso y ya. Mientras que el pelinegro estaba hecho un manojo de nervios.
- Y...
Insistió Steven.
- Y discúlpame por ser un afeminado de mierda, que tiene que ir molestando por la vida a niños menores para sentirme... sentirme, - Steven aclaro su garganta para darle ese empujón para terminar su frase y el tipo suspiro y me miro. – para sentirme con poder, aunque dentro de mí sé que no lo tengo y nunca lo tendré porque somos unos fracasados de mierda.
Sonreiría pero no lo hare en público, tengo una reputación que mantener. Pero no mentiré Steven, Steven se ganó mi respeto.
- Qué bueno que tengas tu futuro claro, ahora piérdanse de mi vista. – apenas Steven culmino de hablar los idiotas salieron corriendo de nuestras vistas, quisiera ser mayor y poder hacer lo mismo que hizo Steven fue increíble. – bien. Por qué mejor no vas al baño y te aseas un poco.
Pasa su mano por mi cabello y lo revuelve lo que significa que me termino de despeinar, dure ocho minutos poniendo me fijador para el cabello y desde que Steven llego a recogernos en el departamento me lleva despeinando siempre que puede, desde que lo conocí siempre ha hecho eso.
- Me parece una muy buena. Tengo que tratar de quitar la mancha.
- Está bien te acompaño, tu madre y Caleb ya se fueron a la sala de eventos. Vamos, mientras más rápido mejor. – asentí con la cabeza y lo seguí por el lugar hacia los baños que se veía a lo lejos un cartel que decían baños, niñas y niños.
En todo el camino no hablamos, Steven solo se limitó caminar a mi lado y mirar de un lado a otro como en busca de alguien sospechoso y yo solo quería quitarme de encima esta sensación asquerosa de mi piel.
- Bien, entra allí y yo te esperare aquí. Pero primero iré a comprarme otro refresco. – asentí un par de veces con la cabeza y le reste importancia al asunto, él sabe que soy muy maduro para mi edad y puedo arreglármelas solo. Es bueno que Steven me deje ser como soy y quiera dejarme hacer mi espacio. – no te vayas sin mi ¿Ok?.
- Bien. – sin esperar más me di medí media vuelta y entre en el baño. Al entrar me di cuenta de que nadie más estaba en aquí así que fui acercando a uno de los cubículos del baño. Ya que estaba aquí iba a orinar. Después lavaría mi camisa, mi rostro y pecho.
Pero antes de que pudiera entrar en uno de los cubículos del baño escuche como abrían y cerraban la puerta de golpe, me puse alerta y me di la vuelta pero un hombre grande se puso tras de mí y cubrió mi boca y me sujeto. Era claro que era grande, pero comencé rápidamente a removerme y a patalear pero me elevo por los aires y me inmovilizo, pero lo que me dejo helado como tempano de hielo fue lo que me dijo al oído.
- Zinov. – susurro a mi oído izquierdo, y se posiciono en frente del espejo.
Hola, quién tenga más comentarios en este capítulo, le dedicó el siguiente. Feliz lectura chicas.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro