
XXIII
Toda acción conlleva a una reacción. Un buen ejemplo es el nuestro. Luego de estar jugando por más de una hora en el río, tuvimos que andar empapados por media ciudad. El frío está que me mata y, para colmo, todo el efectivo es inservible. Hasta que lleguemos a la casa de Kim, no podremos cambiarnos de ropa. Y es un maldito tormento eso. Por desgracia, soy el único estúpido que tiene que ocultar su rostro por si alguien de la Organización está cerca, por tanto, soy el que más ropa mojada lleva encima.
Taehyung me toma fuertemente de la mano y la sacude como poseso para que le haga caso. Con un quejido me zafo de él, ya que el brazo que tanto maltrata es el que recibió dos plomazos.
-¿qué, qué? Ten cuidado Kim, vas a terminar por arrancarme el brazo.
Don Dramas me llaman.
Taehyung pone los ojos en blanco y señala con disimulo una tienda de flores.
-te cojo si me equivoco, pero...
-te equivocas.
-ni siquiera terminé de...
-¡te equivocas!
-¡ya, Jungkook, es en serio!
-bueno, bueno... Pero te equivocas.
Bufa mientras me toma de la mano y me arrastra rápidamente a un callejón.
-vaya, no creí que te lo fueras a tomar tan en serio. ¿De verdad te equivocaste? - me burlo mientras desabrocho mi chaqueta.
Taehyung inmediatamente me gruñe y vuelve a cerrar el cierre con brusquedad, mientras susurra miles de sinónimos de la palabra "idiota". Uno queriendo ser romántico y le terminan cortando las alas.
-ya, no te enojes. ¿Qué sucede? Y toma en cuenta tu propuesta, así que procura fallar.
-juro que si una palabra más sale de tu boca...
-es un lindo día para andar con la ropa empapada, ¿no crees? - lo interrumpo.
Taehyung me mira, molesto y sale de imprevisto de nuestro muy improvisado escondite. Lo intento detener, pero al reconocer hacia quién va, prefiero ocultarme. Kim NamJoon me tiene un odio que ni las familias Montesco y Capuleto son capaces de representar. Joder, sí, me lo merezco. Maté a su hermana y al esposo de ésta, pero no es del todo mi culpa. Yo sólo hago lo que me piden, son encargos. Seguramente quien quería muertos a esos dos es de la misma familia que NamJoon.
-buenas tardes, primo. Qué coincidencia que estés aquí. ¿Debo referirme como detective o puedo tutearlo?
-Taehyung, buenas tardes. No vengo en plan de detective en este momento, así que puedes tutearme. ¿Pasó algo? Estás todo mojado.
Tae sonríe y niega ligeramente con la cabeza.
-unos chiquillos me empujaron al río por accidente. Después los atraparé.
-¿quieres que te ayude a encontrarlos?
Cuando el peliazul vuelve a sonreír es que lo entiendo. Quiere que le ruegue para que no le diga al gran detective Kim sobre mí. Después de todo lo que acabamos de pasar. ¡Yo sólo jugaba! No creí que fuera más sensible a las bromas. Obviamente no me metería en la misma cama que él... Ah, mierda, ¿a quién engaño? Sí, sí lo haría. Mil veces.
-no, no. Ya sé quiénes son y dónde encontrarlos.
-acompáñame. Tengo que hablar contigo.
Ambos Kim se meten a una tienda mientras mi preocupación va en aumento. Taehyung no es de sólo amenazar, y estar encerrado en la cárcel por... No sé... ¿Toda la vida?, no me gusta nada. Tengo que evitar que hable. La pregunta es cómo.
La solución a mis problemas me cae como milagro del infierno. ¿O era del cielo? Qué más da, una maravilla de respuesta se dio ante mis ojos. Antes de llevar a cabo mi plan, me mezclo entre las personas y voy paseando mis manos ágilmente, tomando carteras. El muchacho que llamo no ha de tener más de doce y no menos de diez. Es simplemente perfecto.
-¿quieres ganar un dinero, chico?
De inmediato me dice que sí, así que le doy con lujo de detalles las instrucciones y las palabras que ha de decirle a Taehyung. Es justo cuando termino y que le pago al chiquillo que el detective y el niño rico salen. Frunzo el ceño al ver que Taehyung tiene ropa seca y nueva. El chico sale volando a cumplir su tarea apenas ubica a mi objetivo.
-señor Taehyung - susurro al unísono que el joven -, ¿puedo hablar con usted?
Los ojos de ambos hombres caen sobre mi pequeño títere. Tae es el primero en regalarle una sonrisa e indicarle que continúe.
-la broma que le hicimos mis amigos y yo estuvo muy mal, no creímos que arruinaría su ropa... Pero le pido de favor que no le comente a nuestras madres... Prometemos compensar los daños...
El muy maldito sonríe, victorioso y le perdona la supuesta broma al chico; sin embargo, NamJoon no se queda satisfecho.
-¿qué hacían ustedes en el río a esta hora? Se supone que deberían estar estudiando. ¿Y qué llevas en la mano?
Maldigo a todos los cielos, santos y dioses. Incluso a la Luna le dedico una retahíla de insultos. ¿Por qué demonios ese detective es tan curioso? ¿Por qué es tan bueno en su trabajo? ¡Ya puso nervioso a mi peón! ¡¿Ahora qué hago?!
-primo, los jóvenes también...
-¡ladrón, agarren al ladrón! ¡Se ha robado mi bolso! - alcanzo a escuchar a mis espaldas mientras hecho a correr.
Como lo esperaba, los gritos de NamJoon me ordenan que me detenga y sus pasos persiguen los míos. Doy gracias al diablo que conozco la mayoría de sus trucos y logro dejarlo atrás luego de veinte minutos de persecución. Más le vale a Taehyung no haber dicho nada porque si no, juro por mis luces en el cielo que lo mato.
Cuando llego a su casa, me tengo que meter por la ventana del cuarto más alejado del suelo. Es el único que tiene la ventana frágil. Por suerte, un árbol facilita mi ascenso y logro entrar en cinco minutos.
-tardaste más de lo que creí - declara Kim.
-el estúpido de tu primo me persiguió por toda la ciudad. Además, por si llegaste a olvidarlo, se supone que estoy muerto. Si usaba mis técnicas de fuga, me hubiera reconocido - digo mientras me quito la chaqueta.
Ignoro que me mira fijamente y me quito también el pantalón, quedando con unos shorts que por si acaso traigo debajo de todo. Estuve corriendo por casi media hora completamente mojado y tengo frío, así que saco todas las cobijas que hay en un armario y me envuelvo en ellas mientras estornudo constantemente.
-¿no pudiste idear otro plan? ¿En serio me mandaste un mensaje con un muchacho?
-¿y qué hubieras hecho tú? Por cierto, más te vale haber mantenido la boca cerrada, o prometo que voy a cortarte el cuello.
-no te preocupes. En realidad NamJoon quiere casarse. Sólo pidió mi opinión.
Suspiro, aliviado.
-aunque creo que tienes algo qué decirme, ¿no, Kookie?
Aquí vamos. En serio que si no fuera el chico con el que compartí tantas cosas, ya lo hubiera matado. ¿Por qué tan empeñado por verme rogándole? Ah... Porque yo lo humillé más de tres veces así... Supongo que es justo...
Y odio que las cosas sean justas.
-no le digas a tu primo de mí.
Como la primera vez que lo obligué a suplicarme, Taehyung hace que me recueste en el suelo y se sube sobre mis caderas, provocando que frunza el ceño. Ah, karma, algún día debías de llegar... Pero ¿ahora? ¿En serio?
-pídelo, Kookie - susurra en mi oído con una voz que incluso para mí es demasiado.
-bájate de mí.
Un roce. Dos roces. Mis labios están comenzando a sangrar.
-¿qué se siente regresar al pasado? Estuvimos muchas veces en situaciones similares, ¿o no?
Vamos, Jeon. Sólo hazlo, joder. Deja de lado el maldito orgullo, ¡pídelo ya si no quieres que la temperatura sea más alta!
-por favor... Por favor...
-¿qué cosa, Kook?
¿En serio me va a obligar a decirlo? De verdad me alegro estar muerto. Nadie se enterará de esto.
-por favor... Kim..., no le digas a NamJoon...
Se mueve, provocándome un gruñido.
-¿algo más?
-Tae... ¿En serio?
Cierro los ojos con fuerza cuando se vuelve a mover.
-dilo ya, Jeon.
Mi lengua se niega a escupir esas tres simples palabras. Mi orgullo es demasiado grande, es mi vida. Jamás había hecho esto. ¿No le es suficiente con el por favor? ¡Nunca lo uso, debería estar orgulloso de haber sacado esas palabras de mi boca! ¿Por qué demonios quiere las otras? ¡Hay algo que aún quiero conservar y es mi dignidad! ¡Imaginaria, pero dignidad al fin y al cabo! No obstante, la provocación es demasiada. El calor de las cobijas, la fiebre que seguramente he adquirido por andar mojado por tanto tiempo y Kim sobre mí ya es una combinación insoportable.
-te...
Tres palabras, una historia por contar, mil disculpas por pedir, un pasado en común y una batalla perdida, junto a mi débil corazón. Kim Taehyung me arrebató mucho. Y yo también destruí nuestro hogar. Humillarme. Una frase; una rendición.
Kim Taehyung ganó mi juego.
-te lo suplico...
....
Olvidé qué día era ayer, prometo que pondré una alarma para actualizar xd.
Subiré 2 capítulos porque me siento culpable, además del que quedó pendiente en No me toques.
Tengo clase, ¡nos leemos pronto!
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