
LXVII
Decir que mi humor era pésimo sería atenuar. Toda la semana siguiente a aquel simple y estúpido sobrenombre que salió de la boca de Han estuve insoportable. Por suerte Gyeom me ha soportado en peores, así que le es fácil tranquilizarme un segundo... Hasta que lo vuelvo a escuchar.
¡Tete, Tete!
¿Taehyung? ¿De verdad? ¿De todos los que estamos en esta casa debía elegirlo a él?
-Jungkook, te estás poniendo rojo de nuevo.
-¡es que no entiendo, Yug! ¡Minnie la consiente, Yoons la consiente, tú la abrazas todas las noches al dormir! ¡Y decide decir su nombre! No puedo, joder...
Exactamente. No puedo.
No puedo con el hecho de que Kim se ha encerrado en su habitación todo este tiempo. Sin comer, sin salir, sin ver a una desesperada Haneul. Cada vez llora más por la ausencia del azabache y no entiendo la razón.
-mira, bebé, relájate. Es una niña pequeña que te quiere muchísimo. Es su naturaleza ser chillona y berrinchuda. Por si no te acordabas, tú eras igual, y no precisamente hablo de cuando tenías dos años.
-¿dos años?... ¡Joder, Kim Yugyeom, no me sé la fecha de cumpleaños de Haneul!
-yo sí la sé.
¿Masacrado? ¡Lo que le sigue! Parece un zombie arrollado por un trailer. Está más delgado que la última vez, y las ojeras bajo sus ojos me dan escalofríos.
-¿te pregunté?
-¿cuándo es? - pregunta Yug al unísono.
Si pudiera matar con la mirada, esta sería la décima vez que asesino a mi novio en esos treinta segundos de silencio.
-hoy. Por eso salí de mi habitación. Todos sus papeles los tengo ya guardados. Hace unos días fui a casa de Han por la madrugada. Un amigo de confianza estaba ahí. Me dio lo que necesitaba y no preguntó nada... Y... Este es su primer cumpleaños.
Haneul empieza a lloriquear entre mis brazos, y extiende sus manos regordetas hacia el devastado pelinegro.
-Kook, se pondrá a llorar si no se la pasas a Taehyung. Suéltala.
Oh, mi precioso Yugyeom, alma de mi alma, dulce amor mío... ¿Acaso quieres morir?
-hola, princesa. ¿Me extrañaste? ¡Apuesto a que sí, cariño!
-¡Tete, Tete!
A Kim casi se le salen los ojos de la sorpresa. Es tan estúpido, ¿que acaso no le enseñó él mismo su nombre a mi pequeña?
-Gyeong, ¿quién le enseñó eso?
-es "Gyeom", cavernícola ignorante. Y Kim Yugyeom para ti.
-¿acaso no fuiste tú, Kim? Desde hace una semana no deja de lloriquear tu nombre, volviendo loco a Kook.
Ignorado por mi propio novio. Genial.
-pero yo no le enseñé nada...
Kim me mira con algo parecido a la esperanza... Aunque de inmediato el sentimiento se ve reemplazado por furia y tristeza. Casi puedo jurar que vi en sus ojos a la vida ser aplastada. Se ve tan vacío...
-el primer cumpleaños de esta princesa debe ser especial, ¿no creen? Tengo algunas cosas para decorar la casa. No será nada grande. Incluso pueden usar las barbies de mi prima para jugar con Hannie.
En todo el rato que los tres nos pasamos decorando la casa, y la hora que Min y Park se tardaron en comprarle ropa a la niña, Taehyung no vuelve a buscar mi mirada. Todo lo contrario, me evita. Si me acerco un poco para preguntar dónde está "x" cosa, él da cinco pasos hacia atrás y me responde sin alzar la mirada. Joder, me va a volver loco. ¿Qué le cuesta mirarme? ¡Antes no paraba de hacerlo! ¡Incluso mi trasero recibía esa insolente atención!
-¿puedes decirme qué carajo te sucede? ¡Me tienes harto con tanta evasión! ¡Mírame a los ojos, por un demonio! - le grito, perdiendo la paciencia cuando vuelve a concentrarse en el suelo al preguntarle dónde pongo esos cartones de tamaño real de la princesa Aurora.
Sin embargo, en lugar de conseguir sus bonitos ojos sobre los míos, me gano un buen puñetazo. ¿Por qué? Esa es una excelente pregunta de la que ni yo tengo una respuesta.
-¿ahora qué hice? ¡Primero me evitas y luego me golpeas! ¡Joder, eres insoportable!
-no. Soy un maricón. Tú lo dijiste, ¿no? Que soy un jodido marica, un fácil.
Ah...
-¿todavía estás sentido por eso? ¡Madre mía! ¿Acaso me equivoqué? ¿No lo eres?
No me responde, de repente sus manos son la cosa más interesante del mundo.
-mírate. El gran Kim Taehyung sufriendo por unas simples palabras. Dime, Kim, ¿acaso te dolió saber la verdad? ¿Cómo se siente? ¿Mh? ¿Es lindo estar en mi lugar?... ¿Cómo me llamaste ese día? Acaso.... ¿Acaso fue "delincuente"? No, demasiado simple para ti, ¿mh? Oh, ya lo recuerdo. ¿No fue "degenerado maricón, hijo del diablo", y un poderoso "te odio", seguido de "asesino" y "monstruo"?
Taehyung se ríe, negando con la cabeza mientras retrocede.
-¿sigues pensando en eso? Ya te dije que lo lamento. No era yo en ese momento. Alguien por poco me mata. ¿Sabes el lío mental que tenía? Dejé de funcionar... Da igual. Sólo déjame en paz. No quiero estar aquí. No me gusta verte. Sólo deseo pasar tiempo con esa linda bebé que llegó a mi vida. Fin de la discusión.
La "celebración" es... Exagerada. Cientos de globos decoran la sala, el pastel es ridículamente grande, los regalos ahogan a Haneul y las voces que cantan el "Cumpleaños feliz" podrían escucharse hasta el otro lado del mundo. Tae más que nadie juega con la bebé. Le hace cosquillas, le da algunas muñecas, la lanza por los aires dándome mini infartos... Cosas así. Y Han lo ama. Incluso empieza a sollozar cuando la tengo entre mis brazos porque el pelinegro insoportable ha tenido que ir al baño.
Eso resume el día...
-estás molesto - susurra YoonGi, ofreciéndome una copa de vino. ¿Quién soy yo para rechazarla?
-agotado. Tal vez dije algo que se me fue de las manos. Hice más daño del que quería.
El alcohol me quema la garganta y el sabor perfectamente amargo y dulce se mantiene en mi lengua por un largo rato.
-es lo que solemos hacer como humanos. Y la mayoría de las veces no es intencional dañar a alguien. Un mal momento le puede suceder a cualquier persona. Ya es cuestión de uno mismo si ese evento nos arrastra hasta el fondo y vuelve la vida insoportable. La venganza, el odio y la muerte siempre nos acompañan. Hay veces que una debe hacer acto de presencia, pero siempre con control. Como en tu trabajo. Tenías a la Muerte bajo tu mando. Tú decidías quién vivía y quién moría... Y decidiste dejar vivir a Tae. Dios, en serio no sabes qué tan alterado estuvo esa semana. Se empeñó tanto en volver a encontrarte... Y cuando lo logró incluso lloró del alivio. Todo esto sucedió porque decretaste que Kim Taehyung viviría. Así como ahora has elegido odiarlo y querer vengarte de él... No obstante, sé que hay otro sentimiento. A ese no le permites salir y mostrarse. Lo tienes encadenado porque ya te lo han rechazado. ¿Y sabes qué? Te tengo malas noticias, Kook. El amor no es algo de lo que puedas huir para siempre. No lo puedes tirar a la basura como si nada. Tarde o temprano vas a tener que aceptarlo.
-no me gusta Kim - gruño.
-puedes engañarte incluso a ti mismo, Jeon, pero yo puedo ver a través de ti. Y sé bien lo que sientes porque yo pasé por lo mismo. A veces no sabes si quieres romperle la cara a esa persona o besarla. Lo entiendo. Y ya va siendo tiempo de que tú también lo hagas. No te puedes forzar a ti mismo a hacer algo que no deseas. La voz del corazón es más fuerte que el silencio de su portador... Pero no siempre es escuchada a tiempo.
Min me da una palmada en la espalda, toma con delicadeza a Hannie (quien ya se quedó profundamente dormida), y se va por más vino, dejando mi cabeza hecha un lío.
-¿estás bien, cariño?
Bufo un poco, pero le sonrío a mi novio, tomando de golpe todo el contenido de mi vaso.
-sí, Gyeom. Todo perfecto. Yoons fue a buscar el vino.
Mi chico sonríe con travesura y me muestra la botella. Yo sólo río.
-Kook, hay algo de lo que he querido hablar contigo. Y lo diré ahora que no hay nadie escuchándonos o manipulándome. Y quiero que me jures por tu vida que lo harás.
-¿de qué rayos hablas, Gyeom? Me estás asustando.
Yugyeom deja de sonreír y me toma con fuerza de la mano. Se ve triste.
No, triste no. Vacío... Asustado.
El gran sicario Kim Yugyeom se ve aterrado...
-no importa cuánto me quieras, ni si todo parece un mal entendido. Júrame por esa pequeña y boba bebé que en estos momentos está dormida en una habitación para ella sola, que si algún día te hago daño, o incluso sospechas que quiero hacerlo, me vas a matar.
Una risa nerviosa se escapa de mis labios, pero su semblante frío y decidido me hacen darme cuenta que esto va en serio.
-tú jamás me harías daño, Gyeom. Eres el único que, fuera de la cama, no me ha destrozado.
No sonríe ante mi claro doble sentido.
Es que demonios, cuando lo hacíamos, me partía a la mitad en serio. Hubo una vez que no pude sentarme correctamente por una semana gracias al dolor.
-júramelo, Jeon. Te lo suplico, hazme esa promesa... No importa cuánto me ames, me matarás si te toco un cabello con intenciones maliciosas.
-Gyeom...
-sólo hazlo.
Lo beso, reteniendo las lágrimas.
-bien. Te lo juro....
Y una fina gota de agua se resbala por su mejilla mientras aprisiona mis labios con los suyos.
Desesperación.
Eso es lo que veo en él.
....
Adoro al Yugyeom de esta historia, no sé por qué me da tanta ternura :((
Por cierto! Me dio curiosidad, ¿cuándo es su cumpleaños? ¡Trataré de subir algún capítulo en el día correspondiente!
En otro tema.... ¿Vieron ya el concepto de Butter? Va a ser una bomba, yo lo sé! Estos chicos nos van a terminar matando xd
En fin! Cuídense mucho, tomen agua y disfruten mucho de su semana! Nos leemos pronto!!
♡☆Val☆♡
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro