
CVI
Dos semanas y media después...
-¿Puedes parpadear para saber si realmente me escuchas?...
Me niego. Me niego a hacerlo.
Lo escucho, lo veo, entiendo cada palabra que dice, pero no le quiero dar el gusto de que lo sepa.
Dos semanas. Casi tres. Me ha mantenido supuestamente drogado durante todo este tiempo.
Todas las mañanas me inyecta, todas las comidas tienen vitaminas que sustituyeron a los somníferos trituradas.
Si no fuera por Tae... Seguiría tan drogado que no podría ni moverme...
-Kook... Por favor...
¿Por qué, Jimin? ¿Quieres que parpadee para no sentirte tan culpable?...
No me salvaste la vida. Me quitaste mi muerte...
Igual que Taehyung.
Por suerte, toda esta mierda termina hoy.
Parpadeo, incapaz de seguir viendo a Jimin sufrir.
-gracias al cielo...
Luego de unos segundos de completo silencio, Jimin me acaricia la mejilla con dulzura, y me sonríe con tristeza.
-sé que debes odiar esto. Perdóname. Lo he dicho mucho, lo sé, pero las palabras no pueden describir cuánto lo lamento... Extraño tu voz, tus golpes... Tus abrazos, aunque sean escasos...
Sus ojos se cristalizan. Su labio tiembla con fuerza...
Quiero levantarme, consolarlo. Decirle que lo comprendo.
Tal vez yo hubiera hecho lo mismo si se tratase de Taehyung...
-reduciré las dosis.
La noticia me sorprende tanto, que accidentalmente doy un pequeño salto. Por suerte, Jimin está tan distraído que no lo nota.
-reduciré las dosis, me detendré... no puedo... No puedo seguir viéndote así... Por favor... Perdóname.
-perdonado.
-gracias.
Luego de unos segundos, Jimin abre los ojos desmesuradamente y se aleja entre tropiezos de mí.
-¡Hablaste!
Me encojo de hombros y sonrío.
-¿No es lo que querías?
-¡Joder, te moviste! ¡Me volví loco! ¡Tú... Tú...!
-lo lamento, Minnie, pero me estaba acalambrando. Además, si ibas a cumplir con tu palabra, tarde o temprano terminaría moviéndome y hablando... A menos que sólo haya sido una vil mentira.
-por supuesto que no - contesta de inmediato, indignado.
-¿Me habrías dejado moverme aunque eso significara terminar enterrando mi cuerpo?
-seriamente, Kook, ¿alguna vez he logrado detener tus planes?... En algún momento, por algún descuido, pudo haber pasado...
-pasó.
-sí... ¿Hace cuánto?
-dos semanas y media.
-y sigues vivo. ¿Puedo preguntar el porqué?
-Kim. Cobró un favor.
-agradecido con el de arriba por ese cobro.
-aún no agradezcas nada.
Silencio.
-¿Lo harás de nuevo?...
-no hagas preguntas de las cuales no te gustará la respuesta.
-¿Cuándo?
-hoy, mañana, esta semana... No sé.
-estoy tentado a anestesiarte de nuevo...
-¿Serías capaz incluso si te dijera que todos los días deseé mi muerte con más fuerza?...
-¿En serio?...
-sí...
-lo lamento...
-mh... No importa. Te entiendo. Está bien.
-¿Y Tae?
-piensa que sobornándome me detendrá. Para su desgracia, no soy de los que cambian de opinión con facilidad.
-fue él, ¿verdad? Te ayudó.
-sí. No sabes cuánto se lo agradezco.
-¿Me odias?
-no.
-¿A Yoon?
-tampoco. No lo culpo por no querer verme en un deplorable estado de parálisis.
-me alegro. Él no quería ser partícipe de esto.
La puerta es tocada. Estoy seguro que es Kim.
-me voy. Por favor... Dale una oportunidad a Tae para persuadirte...
-adiós, Jimin.
Me abraza con mucha fuerza y se va.
-wow, ¿qué pasó? Se veía como si hubiese visto un fantasma - dice Kim, mirando por donde Jimin se fue.
-quién sabe. Ahora bien, ¿me das mi cuchillo?
-mh. ¿No sería lo correcto dejarme intentar salvarte y luego analizar si realmente quieres de vuelta el cuchillo?
-me importa una mierda. Dámelo.
Taehyung bufa, pero me extiende el cuchillo con resignación. Sin embargo, cuando quiero tomarlo, él lo aprieta tan fuerte, que el filo corta su piel y empieza a sangrar.
No lo jalo porque sé que eso lo hará peor.
-escucha. Por favor. No lo hagas...
-depende de ti y tus "métodos persuasivos".
-¿Me estás haciendo responsable de si vives o mueres?...
-algo así.
Lo digo en broma, pero parece que se lo tomó en serio porque pone una cara de extrema preocupación.
-yo...
-¿Tú...?
-siento que me voy a desmayar...
-genial. Será más sencillo.
-sal de la cama.
-¿Qué?
-anda. Sal de la cama. Vamos a salir a un lugar que tal vez cambie tu opinión.
Dudoso (por no decir convencido de no ir), me tapo más con las cobijas.
Llámenme flojo, estúpido, como sea... Pero no quiero salir.
Me siento a salvo en esta cama. No siento el peso del mundo sobre mi cabeza, y las voces en mi mente de vez en cuando son menores mientras no me mueva...
Me duele el pecho y la garganta se me cierra de tan sólo pensar en salir.
-Nochu... Por favor, bebé.
Y si me pidieras con esa misma voz entregarte mi alma y saltar al infierno, prepara mis maletas, porque te juro que lo hago.
-bien... Pero si no me gusta, ni te molestes en esperarme.
Habrá en algún lugar un carro que me pase encima.
-no ayudas, ¿sabes?
-es el punto.
...
-Kim, si no me quitas la venda en cinco segundos, juro que yo mismo la arrancaré.
-arruinas la sorpresa.
-Kim...
-ya, ya. Ya vamos a llegar, te lo prometo.
-bien...
Luego de cinco minutos en un silencio un poco incómodo, escucho las llantas ir disminuyendo su velocidad, y luego el motor apagarse. La puerta a mi lado se abre, y con dulzura Kim me ayuda a salir del carro.
-¿Listo?
No, ¿tú estás listo para fracasar?
-sí.
Cuando me quita la venda de los ojos, tardo en acostumbrarme al cambio de luces. El sol es tan brillante, que por una micra de segundo quedo deslumbrado.
-esto es... ¿Un campo abierto a mitad de la nada?…
-corrección: un campo abierto y una cabaña a la mitad de la nada.
Genial.... Se volvió loco.
-¿Piensas asesinarme? ¡Joder, es el lugar perfecto! De haberlo sabido me habría puesto una mejor ropa.
Es broma. ¡Juro que lo decía en modo de broma! Pero su rostro se contrae en indignación y molestia. Bufa, y cierra la puerta del carro con fuerza.
-si te quisiera muerto, creéme que ni siquiera me hubiera molestado en sacarte de esa maldita explosión.
-oye...
-no. Escúchame. Esa broma estuvo tan fuera de lugar. ¡Quiero que vivas, carajo! ¡¿Por qué tienes que burlarte tan descaradamente de ese deseo?!
-bien, bien. Mi error - murmuro, alzando las manos en señal de rendirme.
Taehyung suspira, y me abraza sorpresivamente.
-no te cierres, por favor. Déjame mostrarte qué bonito es vivir...
-te escucho.
Bello ángel de sonrisa angelical, no dejes que apague tu luz.
Taehyung me toma de la mano, y me jala hacia el campo. A unos metros, hay una manta en el suelo, y encima de ella una canasta.
-¿Un picnic?
-a veces las cosas más simples son las más maravillosas. Pero por andar a las carreras no sabemos apreciarlas.
Me obligo a sonreírle.
La piel me quema ante el suave tacto de la tela de la manta, y un gran peso se instala en mi pecho al ver la sonrisa llena de esperanzas y dulzura de Tae mientras saca la comida de la canasta.
Mierda....
-¿Eso es…?
-¿Brochetas de cordero? ¿Comida italiana? ¿Pay de limón? ¿Helado de Iron man? Sip.
-jodida mierda, Kim... Te juro que quiero besarte....
Su sonrisa tierna apacigua el dolor en mi pecho.
Bésame, hazlo ahora que estamos los dos... Bésame y sálvame, pues siento que si tus labios tocan los míos tocaré el cielo.
-tal vez después, cariño.
-Tae...
-¿Sí?
-gracias...
Antes de que pueda responderme, le meto un pedazo de carne a la boca, y empiezo a comer, gozando de cada sabor, y disfrutando del cómodo silencio que se ha instalado.
El cielo, el sol y las nubes son testigos de los sutiles y dulces toques que Taehyung y yo nos damos, así como del precioso momento que estamos pasando.
-¿Te gustó?
-¿Después de técnicamente haberme abalanzado sobre ti por el último pedazo de pay? Nooo, para nada.
-mh~. Entonces no querrás el vino que traje...
-¡Me encantó, eres un genio culinario, dios de la gastronomía, amo de los picnics!
Una carcajada sale de sus labios.
Joder... No sabía que toda la tristeza y pesadrumbre en mi cuerpo se podía borrar con ese maravilloso sonido...
Eres mi cura, mi salvación... Y te juro por mi vida que más que nunca quiero despertar todos los días a tu lado y verte sonreír, escuchar tus risas....
Convénceme, Tae.... Porque quisiera vivir a tu lado ...
-¿Nochu?
-¿Eh?
-tu copa.
-¡Ah! Sí. Estaba distraído.
Con torpes movimientos le doy mi copa, y él la llena de aquel carmesí líquido. Llena también la suya y me extiende la bebida con una sonrisa.
Quiere decir algo, estoy seguro. Saldrá con algo como "por la vida", o una mierda así...
Lo detengo.
-¿Puedo hacer yo el brindis?
Su mirada... ¿Cómo no enamorarse de esa dulce mirada?…
-claro, cielo.
El aire entra a mis pulmones sin ninguna dificultad.
El sol ha dejado de quemar, y ahora sólo besa nuestras pieles con suavidad y delicadeza.
Es como una caricia de despedida, pues la noche se siente cercana.
-por el día de hoy. Sólo... Hoy.
Hoy. Nuestro hoy... Porque, queramos o no, el futuro no está asegurado.
No te aseguro nada, Kim Taehyung.
Aún no me convences del todo.
-por hoy - brinda Taehyung, chocando su copa con la mía delicadamente -, y por ti. Por estar aquí... Por darme tiempo.
-veremos.
Así, tomamos el líquido sin desviar la mirada.
Ojos de sol, labios de rosas, dulce sonrisa angelical.
Te quiero, te quiero....
-¿Nochu?
-¿Sí?
-te adoro.
-¿Lo dices para detener mi suicidio?
-no. Lo digo porque tal vez no tenga oportunidad de hacerlo en otra ocasión. Te quiero. Te adoro... Mi bebé, mi amor... Siempre deseé abrazarte, besarte... Estar contigo.
No me lo confieses ahora, ¡no así! ¿No ves lo débil que me haces? ¡¿No eres consciente de lo que eso significa para mí?!…
Mierda....
-es hora.
-¿De?
-de lo que realmente quería mostrarte en este lugar.
Con esa rectangular sonrisa, señala hacia el horizonte, donde el sol, con el lento pasar del tiempo, se va ocultando para dar paso a la dama de la noche para gobernar el cielo.
Poco a poco, en un proceso lento y casi tortuoso, la negra oscuridad se va apoderando de todo... Y, en medio de la penumbra, de la angustia por no ver la luz jamás... La luna y sus fieles estrellas comienzan a iluminar todo.
Por un segundo la luz hace sombras monstruosas que hacen a mi corazón llorar del dolor y morir en vida... Pero Taehyung toma mi mano cuando nota mis ojos llorosos, y ese simple gesto roba toda mi atención.
No más sombras, no más oscuridad ni luz... Él está frente a mí, y eso es todo lo que necesito.
—imagine your face say "hello" to me, then all the bad days are nothing to me... With you.
Su rostro se va acercando lentamente hasta que sólo un centímetro nos separa. Siento su respiración sobre mis labios, siento su calor en mis mejillas... Siento su mirada sobre mi alma rota.
Pero no me besa.
Cierra los ojos con poca fuerza y pega su frente con la mía, mientras su llanto brota sin que nadie pueda detenerlo, y sus sollozos inundan silenciosamente mis oídos.
—Winter Bear... - murmuro, cerrando también mis ojos.
Mis manos, inquietas y ansiosas por la lejana cercanía, serpentean hasta su nuca, donde acaricio su cabello con toda la delicadeza posible.
Quiero acercarlo más a mí. Quiero besarlo, prometerle un final feliz digno de cuentos de hadas...
Pero esta no es una historia de rosas y fantasía sin dolor.
Yo lo sé. Él lo sabe... Y eso duele.
Él llora mi muerte casi inminente.
Yo lloro el tiempo perdido que no pude vivir a su lado.
El mundo es ruidoso a pesar de estar en la nada. Los grillos, los búhos, los animales nocturnos se unen a nuestro sufrimiento...
Incluso, por absurdo que sea, juro que escucho risas de niños y la música de una feria, pero más a lo lejos un aullido de dolor.
Un suave tacto me hace abrir los ojos.
Y... Mi corazón da un vuelvo cuando todo el campo en el que estamos brilla gracias a las preciosas luciérnagas que, atraídas por nuestros sollozos, iluminan nuestras lágrimas.
Taehyung también se da cuenta, y suelta una risita.
-las estrellas del universo se han juntado en este pobre y solitario lugar. Sólo para ti y para mí. Sólo para ambos. Para siempre.
Sonrío.
Sonrío de la manera más real que en toda mi existencia.
Le sonrío con amor, con alegría, con tristeza y hasta miedo...
Duele. Duele sonreír así.
Duele verme envuelto de nuevo en sus brazos, duele ser tan sincero.
Duele... Duele, pero es hermoso.
He tomado una decisión.
-viviré... - susurro , mirándolo a los ojos sin quitar esa sonrisa de mis labios.
Lloro.
Lloro por la vida que estoy dispuesto a seguir sufriendo...
Pero, mientras aquellas en sus ojos sigan iluminando mis noches de terror, sé que todo valdrá la pena.
-viviré.
Lo repito una y otra vez.
No para él... Para mí.
Tengo miedo. Miedo de vivir...
Tengo miedo. Miedo de sentir.
Estoy aterrado... Aterrado del sentimiento de cariño que no me deja morir.
Pero esos brazos rodeándome, esos labios besando los míos con desesperación y a la vez delicadeza borran todo. Absolutamente todo.
Caigo en un abismo. Un abismo ya conocido.
Caigo sin alas, confiando plenamente en él, en sus brazos, en sus alas.
Confío en Tae, quien me besa tan dulcemente y me abraza con amor.
Confío en Tae... Y en que no me volverá a romper el corazón.
Viviré....
Viviré amando.
...
Tarde pero seguro!
Con sinceridad, este es uno de mis capítulos favoritos. Me tomó un tiempo hacerlo por los sentimientos que provocaba en mí.
Finalmente Jungkook ha tomado una decisión. La más importante: vivir.
Veremos cómo de desarrolla esta vida que eligió.
¡Pues nada! Espero que pasen un lindo día, tomen agua, disfruten su semana, hagamos stream, y ¡nos leemos pronto!
§†Val†§
Posdata: hay un pequeño detalle en la historia que es muy importante tanto aquí como en otros lugares. Parece insignificante, pero puede cambiar un mundo.
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