Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo IX: No importa que...

You can count on me like one, two, three
I'll be there
And I know when I need it, I can count on you like four, three, two
And you'll be there
'Cause that's what friends are supposed to do, oh, yeah

Bruno Mars

—Eduard, ¡tu cara! —dijo Emily consternada—, no sé que pensar, nunca le había visto así.

—¡Hey!, no pasa nada preciosa, descansa que yo vigilo tu sueño —le respondió su amigo. — ¿Te olvidas que soy tu caballero?

—¡No diga usted eso, oh noble caballero! —contestó con sorna Emily al tiempo que subía a su apartamento.

Entre tanto el chico se deja caer en el rellano de la escalera y, a pesar de tener toda la cara adolorida, no puede dejar de sonreir.  Sonríe y su mente viaja lejos, a los años de la secu, del pre;  al tiempo en que la conoció, inalcanzable, única, tan imposible que se acostumbró a quererla en silencio, de lejos, a tenerla sólo en sus pensamientos.

—¿Y entonces? —pregunta Agnes, sacándolo de sus recuerdos—. ¿Cuándo te dieron la placita?

—¿De que hablas mujer?

—Del contrato que te hizo Sepsa  pa' cuidar a la modelo, ¡te ves deprimente, niño!

—Agnes, Emily necesita descansar, y me parece, que tu eres a la última persona que quiere ver.

—¡No,  si cuando yo lo digo! ¡Mira hazte un favor y vete para tu casa! —respondió la chica haciendo caso omiso de los reclamos de Eduardo y despotricando contra todos escaleras arriba.

Ya frente a la puerta había formado tal alboroto que varios vecinos se asomaban molestos, cosa que a ella pareció no importarle.

—¡Em! ¡Em! —. Abre la puerta, necesito que hablemos.

—¿De qué? —respondió Emily de manera abrupta.

—De mi, de ti, de lo que viste por la mañana, de por qué me engañaste, de por qué te engañas a ti misma, de...

—Agnes, ¡haz lo que te venga en gana! Listo, ya hablamos, ¿te puedes ir por favor? —dijo cerrando la puerta.

—¡No, no me voy!¡No te vas a esconder más! —replicó y sin esperar más permisos entró y se posesionó de la sala.

Las dos se miraron,  furiosas, tristes, decepcionadas;  mas en sus ojos sólo podía verse el dolor que se siente cuando estamos a punto de perder a un ser querido,  el miedo a que lo próximo sea lo último.

Y es que ambas lo habían olvidado pero décadas atrás aprendieron a comunicarse sin necesidad de palabras y a sentir lo de la otra como propio. ¡Eran amigas! ¡De las de toda la vida! Sólo una tenía que recordar, darse cuenta, y  como de costumbre, Agnes habló primero:

—Emily, me equivoqué, metí la pata y si quieres no me perdones, pero y tú, ¿no mereces tú perdonarte?¡Deja ya de reclamarte por lo que pudiste haber hecho!La vida es eso mi socia, desiciones, riesgos, aventura.

—No puedes entender, ya nada es igual ni yo soy la misma.

—No, sí  yo lo entiendo; lo que no puedo entender es que puñetas tiene que ver eso con llegar aquí  «sin avisar» después de tres años, encerrarte en tú apartamento, matar de preocupación a tus padres, no querer hablar con Víctor y hacer el papel el  víctima. Explicame tú eso .

—Agnes...Víctor fue una posibilidad que me negué hace mucho tiempo y no sé pero algo me dice que ya eso no tiene vuelta atrás.

—Ta' bien, pero, ¿ él lo sabe? y lo que es más importante,¿ tú lo sabes? ¿Tú te estás creyendo eso? Piensa, porque al final  este drama afecta a todo el mundo. Tú te fuiste, avanzaste, pero por aquí se quedó un batallón de gente que te quiere y que no entiende, NO ENTIENDE por qué los has tratado como a basura.

—Jmhh —suspiró Emily—. Mira Agnes aunque si bien es cierto que lo que tengo me lo he ganado a pulso, trabajando, estudiando, sacrificándome mucho, también tuve que hacer cosas de las que no me siento muy orgullosa y créeme, me embarré bastante. Pasado  un tiempo, creí que no me importaba pero entonces recibí mi primer contrato en Europa y algo se encendió dentro de mí, recordé por qué me gusta tanto lo que hago, que tengo talento. Fue entonces cuando empecé a pensar que podría librarme de toda esa porquería.

— ¡Ay amiga, no tenía idea! —se lamentó Agnes secando las lagrimas del rostro de su amiga.

—Era primavera —continuó Em su relato —,  hacía un tiempo estupendo y mi llegada a Milán coincidió con la semana de la moda, así que las grandes firmas europeas estarían: Prada, Tiziano, Versace, ¡Giorgio Armani! Sentía que flotaba.  Me reservaron habitación en el NH Collection Milano President,  esperaba encontrarme con  Olivia Palermo o con Cavalli en cualquier momento, así que subí arreglarme. Esa noche hubo gala, me vestí como para el comienzo del resto mi vida.  Un Ferrari negro llegó a recogerme, el chofer me dijo que venía de parte de Francesco quien sería mi mentor durante la semana, la verdad, me sentí halagada.  No más entrar al auto me ofreció una bebida que acepté con gusto,  eso es lo último que recuerdo de aquel día.

—¡Por Dios Emily! —grita horrorizada su amiga—. ¿Qué pasó?

—Me desperté con un fuerte dolor de cabeza, después de unos minutos me percaté que estaba en mi habitación, entonces llamaron a la puerta para entregarme un sobre con una nota que decía:

«Una volta mia, sempre mia,  con amore Francesco»

¿ Qué cosa?

— Una vez mía, siempre mía, con amor Francesco. En el sobre habían fotos mías con el vestido de la noche y sin el, una micro con un vídeo y la promesa de un titular: "Famosa influencer cubana se envuelve en un escándalo" si no cumplía con sus exigencias que iban desde ser su esclava  sexual hasta ser la viva estampa del encanto y la moda en las fiestas y el negocio. Lo sabía todo de mi, en palabras suyas:«Conosco tutti i dettagli, mia cara »  El tipo se había obsesionado conmigo y no iba a esperar a que me hiciera más daño, así que tomé el primer vuelo a Nueva York. Estaba apunto de perderlo todo, la ciudad se me venía encima, tenía miedo Agnes, entonces me dije me voy para Cuba

—Ay mi herma pero todo lo tuyo es en grande mamita, por Dios —dijo Agnes mientras la estrechaba en sus brazos llorando —. Ya estas aquí y juntas no hay Francesco que se nos resista. Todo se va a resolver, aquí el problema no es caerse mi niña, es levantarte.

Ese día, las dos terminaron en el piso, frente al sofá, tal como cuando tenían dieciseis años y se prometieron siempre estar. Se vuelven a mirar, lloran, ríen y  Emily entrecerrando los ojos no puede evitar pensar:

 «Algunas personas tiene la suerte de tener un mejor amigo, yo tengo más suerte tengo una Agnes»*

                              -----------*****************************----------

* En honor a la serie norteamericana Alexa & Katie.

¡¡A todas mis amigas del alma, ustedes son mis Katies, mis Agnes, las quiero mucho chicas!!


Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro