
Capítulo 15
"Un poder que ni ella misma sabía que tenía"
La sorpresa no cabía en todos los presentes.
"¡Demonios! ¡¿Enserio son más fuertes?!" pensaba Kaoru boquiabierta.
_Veo que están sorprendidos Jajajajajajaja_ dijo Raditz para luego reír.
Kaoru apretó fuertemente sus puños. "¡Es un maldito!" pensó.
_ ¡Ja, ¿Son más fuertes?! ¡¿No te parece divertido Gokú?!_ dijo Piccoro.
_ ¡No! ¡Honestamente debo confesar que siento miedo! Es la primera vez que me pasa_ dijo Gokú con los puños apretados. _ ¡Kaoru! _ exclamó luego _ ¡¿Te encuentras bien?!
La azabache asintió.
_ ¡¿Dónde están mis hijos? maldito! _ pregunto luego Gokú dirigiéndose a Raditz.
El solo río sin contestarle.
_ ¡Están allá, en ese cráter hay una nave! ¡Ellos están adentro! _ dijo Kaoru.
_hump...ya veo_ dijo Gokú.
_ ¡Ataquemos de una vez Gokú! _ grito Piccoro dirigiéndose hacia Raditz a toda velocidad. Gokú asintió e hizo lo mismo.
Por fin la pelea comenzó, Gokú y Piccoro le lanzaban golpes a Raditz con todas sus fuerzas, pero este los esquivaba con facilidad.
Todo era muy rápido a la vista de Kaoru, para sus ojos solo era un mar de patadas y puñetazos y no podía observar con claridad quien recibía los golpes y quien los daba. Solamente alcanzó a ver cuándo Raditz sacó volando tanto a Piccoro como a Gokú de una patada.
"¡Esto no puede ser! ¡¿Por qué es tan fuerte?!" se dijo la azabache mentalmente.
_ ¡¿Eso es todo lo que tienen?!_ exclamó Raditz volando alto. Ellos se elevaron volando a toda velocidad hacia el enemigo.
Entonces de las manos de Raditz brotó una energía de color roja, él se las lanzó.
_ ¡Cuidado! _ grito Kaoru.
Ambos apenas si pudieron esquivar el ataque de Raditz.
Gokú, deslumbrado por el ataque no se dio cuenta cuando Raditz ya estaba detrás de él y lo golpeó directo en la espalda mandándolo al suelo.
Gokú se puso en pie con dificultad y volteó a ver a Piccoro. Él estaba gravemente herido, el ataque lo había dejado sin un brazo. Kaoru abrió los ojos de la sorpresa al ver cómo se les estaban complicando las cosas.
_ ¡Demonios! _ exclamó Piccoro. _Gokú ¿De casualidad no preparaste alguna técnica nueva en este tiempo?
_No_ respondió Gokú
_Hump cómo lo pensaba_ dijo Piccoro _Yo si estuve entrenando una técnica nueva.
_ ¿Qué tanto murmuran? _ pregunto Raditz.
Kaoru lo miró extrañada ¿Por qué si él estaba más cerca de ellos no alcanzaba a oír lo que se decían y ella sí?
_ ¿Enserio? _ dijo Gokú.
_ ¡Sí! Pero tienes que pelear con él, tienes que entretenerlo el tiempo suficiente para que yo pueda atacarlo.
_Está bien..._ habló Gokú.
Entonces él se lanzó a atacar a Raditz mientras Piccoro colocaba sus dos dedos en su frente; Raditz se defendía muy bien de los golpes de Gokú. De pronto Raditz sacó volando a Gokú de un golpe, éste casi se estrella, pero se detuvo a tiempo y se impulsó hacia arriba.
_Kame..._ comenzó a decir Gokú.
El rastreador de Raditz captó inmediatamente el aumento de energía.
_ ¡No puede ser! ¡Su poder de pelea está aumentando! _ exclamó el peli-negro. Luego volteó a ver a Piccoro _ ¡Estos sujetos pueden aumentar su poder concentrándolo en un punto!
_Hame..._ siguió gritando Gokú _Haaaaaa..._ dijo finalmente. Un ataque de color azul salió de sus manos directo hacia Raditz.
El peli-negro corrió hacia la dirección contraria, esquivando el ataque. Gokú impulso su Kame Hame Ha para lograr darle. Entonces Raditz se dio la vuelta enfrentando el ataque. Colocó sus manos delante de él con la intención de detenerlo.
El ataque impacto creando una explosión. Gokú miró con sorpresa que Raditz había logrado parar su Kame Hame Ha.
_ ¡Demonios! ¡Lo detuvo! _ exclamó Gokú.
_ ¡Te mostraré lo que es un verdadero ataque Kakarotto! _ exclamó Raditz lanzándole un ataque de color rojo.
_¡¡Cuidado Gokú!!_ grito Kaoru llena de pánico.
Gokú no pudo evitar recibir el ataque y lo recibió de lleno y cayó al suelo.
_Kame...Hame...Haaa_ exclamó de pronto Kaoru rápidamente. Raditz no tuvo tiempo de reaccionar, el ataque impacto de lleno en su espalda haciendo que cayera al piso.
_ ¡Maldita! _ exclamó él.
El Kame Hame Ha de Kaoru no le había hecho gran daño, pero al menos de algo serviría. _ ¡Ahora te atiendo preciosa! ¡Primero Iré a darle una lección a Kakarotto!
_ ¡Oye tú! _ grito Piccoro, por fin había terminado de juntar su ki para su técnica _ ¡Makankosappo! _ grito estirando sus brazos hacia Raditz. Un rayo de color amarillo anaranjado salió disparado directo hacia el peli-negro. Éste abrió los ojos como platos. Un fuerte resplandor lleno el lugar deslumbrado a todos cuando el ataque impacto.
_¡¡Maldita sea!!_ exclamó Kaoru cuando por fin pudo ver.
_¡¡Demonios!!_ dijo Gokú
_ ¡Ese maldito esquivo mi ataque! _ grito Piccoro sorprendido.
Raditz los veía a todos con una mueca burlona. Parte de su traje estaba dañado, el ataque de Piccoro le había pasado rozando el hombro.
_ ¡Esa sí fue una técnica! _ dijo el peli-negro señalando su hombro _ ¡No te perdonare que hayas dañado mi traje! _ exclamó Raditz preparándose para lanzarle un ataque a Piccoro.
De pronto se detuvo abruptamente, comenzó a notarse decaído, cansado. Entonces Raditz cayó al suelo exhausto.
Una risa muy conocida para Kaoru se escuchó.
_Jajajajaja...te tengo_ dijo Gokú. Él estaba detrás de Raditz agarrando su cola.
_ ¡Muy bien Gokú! ¡Mantenlo así mientras preparó de nuevo mi técnica, ya que solo la puedo hacer una vez más! _ dijo Piccoro volviendo a colocar sus dedos en su frente.
_No....Por...favor...Kakarotto ¿Enserio matarás...a tu propio...hermano? _ dijo con dificultad Raditz.
_ ¡No puedo considerar a alguien como tu cómo mi hermano! _ exclamó Gokú.
_ ¡Por...favor...hermano! Te prometo que cambiaré_ dijo Raditz.
Kaoru se mordió el labio. Raditz trataba de convencer a Gokú y ella más que nadie sabía lo ingenuo que podía llegar a ser su esposo.
_ ¿De...de verdad? _ dijo dudoso Gokú.
_ ¡No Gokú! ¡Es una trampa, no te dejes convencer! _ le gritó Kaoru.
_ ¡Si...prometo cambiar! ¡Me iré en paz! _ dijo el peli-negro.
Poco a poco Gokú fue soltando a Raditz.
_¡¡¡NO!!!_ grito Kaoru corriendo lo más rápido que pudo hacia ellos, pero ya era demasiado tarde.
Raditz se puso de pie y golpeó a Gokú tirándolo al piso.
Kaoru se detuvo observando todo, boquiabierta. Ella comenzó a respirar agitadamente.
_¡¡Jajajajajajaja...eres un ingenuo Kakarotto!!_ dijo Raditz burlándose _ ¡Esa es la diferencia entre ambos! ¡A mí no me importa si tengo que matar a mi propio hermano!
Raditz se acercó a dónde estaba Gokú tirado. Entonces el colocó su pie sobre el pecho de Gokú, pisándolo con fuerza. Gokú grito por el dolor.
_ ¡Suéltalo maldito! _ grito Kaoru corriendo hacia Raditz. _¡¡¡Daisuke!!!_ exclamó ella con su puño en alto lista para atacar. El característico resplandor verde de su técnica cubrió sus puños.
Raditz se dio la vuelta mirando a la azabache que se abalanzaba contra él. El peli-negro reaccionó y estampó su puño en la mejilla de Kaoru antes de que ella pudiera si quiera rozarlo. La azabache salió disparada directo al suelo.
_ ¡Enserio no entiendo que es lo que el Rey Vegeta vio en alguien como tú! ¡Tú estúpido color de ojos no es algo para creer que seas tan especial! _ grito Raditz _ ¡Ambos son basura! _ dijo luego viendo a Kaoru y a Gokú.
Dentro de la nave los pequeños gemelos estaban muertos de la rabia tan solo de escuchar los gritos de sus padres y las palabras de aquel cruel ser.
Raditz se divertía lastimando a Gokú a la vez que detenía los intentos de golpearlo de Kaoru.
Los niños oyeron los gritos de su padre cuando Raditz lo volvió a pisar fuertemente. _¡¡Eres una vergüenza para la raza saiyajin Kakarotto!! ¡No nos servirías para nada! _ le gritó el peli-negro a Gokú _¡¡Y tu esposa...ella nos servirá para satisfacernos! _ Dijo luego. Los ojos de Gokú se abrieron como platos, su vista se tornó roja por la ira. Raditz levantó su pie en el aire, y justo cuando iba a pisar a Gokú, el azabache detuvo su pie con sus manos y lo empujó con las pocas fuerzas que le quedaban mandándolo al piso. Tanto Raditz como Gokú se pusieron de pie.
Aún impulsado por la ira, Gokú corrió hacia Raditz y le dio un fuerte golpe en su mejilla que lo mando de vuelta al suelo.
_ ¡Vaya! ¡De haber sabido que diciéndote lo que haríamos con tu esposa haría más interesante esta pelea lo habría dicho desde hace rato! _ dijo el peli-negro, incorporándose a la vez que sobaba su mejilla. _ ¡Ahora es mi turno! _ exclamó para acercarse a Gokú con el puño cerrado golpeándolo en el estómago.
Gokú cayó al suelo escupiendo algo de sangre.
_ ¿Tan pronto se fueron tus energías Kakarotto? _ pregunto Raditz volviendo a pisar a Gokú en el pecho. _ ¡Vamos! ¡Golpéame por decir lo mucho que nos divertiremos con tu esposa! Apuesto que es buena en la cama. Jajajajajaja
Gokú quería golpear a Raditz, quería romperle la cara por atreverse a insinuarle esas estupideces, sin embargo, cuando lo intento Raditz lo golpeó en la cara y volvió a pisarlo rompiéndole las costillas. Ya no tenía fuerzas, y le daba tanta rabia.
Kaoru se puso de pie con dificultad y trato de volver a atacar a Raditz, pero este le dio una fuerte patada en el estómago volviéndola a mandar al piso. Gokú miró a su esposa.
_Ka... Kao...ru_ murmuró el extendiendo su mano hacia ella. Raditz piso con fuerza su mano. Gokú grito. Se sentía impotente.
_¡¡Maldito!!_ le gritó Gokú a su cruel hermano. El peli-negro sonrió continuó pisando a Gokú en el pecho, los gritos de éste llenaban el lugar.
Kaoru no lo soportaba más. Ella se colocó de pie de nuevo. Su cuerpo temblaba por la ira. Jamás había sentido sentimiento tal. Tenía sus puños apretados a sus costados encajando sus uñas en las palmas de sus manos.
El rastreador de Raditz no tardó en captar el aumento de energía Cuando Raditz giró su rostro, quedó impávido al ver a la azabache. Un extraño resplandor azul cubría el cuerpo de Kaoru, seguido por una aura morada con dorado. Sus ojos centelleaban como estrellas brillantes con el extremo fulgor de su ira dorada. Flamas brotaban de ellos y no se comparaban con su extrema calma. Quien le hiciera daño a su familia merecía el peor de los castigos; ella no titubeaba, no era como su marido. Quien le hiciera daño a su familia merecía la muerte.
_¡¡No puede ser!!_ exclamó Raditz _ ¡Su poder es de 1300! _ grito después.
La azabache se abalanzó contra Raditz. Este se colocó en guardia, pero antes de que ella llegara, desapareció. Raditz la busco volteando hacia todos lados, pero no la encontró. De pronto Kaoru apareció detrás de Raditz asestándole un fuerte puñetazo en la espalda baja que lo lanzó lejos. Raditz logró estabilizarse y no cayó. Él se abalanzó contra la azabache.
_¡¡Daisukeeee!!_ grito ella. Sus puños se cubrieron de verde y en cuanto Raditz se acercó ella comenzó a lanzar varios puñetazos logrando golpearlo en la quijada repetidas veces. Raditz se veía desorientado. Kaoru se colocó en posición, lista para atacar con otra de sus técnicas.
_ ¡Kame...Hame...Haaaaaa! _ grito ella con fiereza y las palmas de sus manos al frente. El típico resplandor azul salió de sus manos directo hacia Raditz. Este ataque era notoriamente de proporciones mayores y Raditz lo sabía. Él peli-negro intento escapar del ataque, sin embargo, Kaoru puso más de su ki logrando así que su Kame Hame Ha impactará de lleno contra Raditz. Éste grito yéndose a estrellar contra el suelo. La explosión que se formó fue demasiado grande. Tanto Gokú como Piccoro estaban sorprendidos por el tremendo poder que la azabache había demostrado tan de repente.
Raditz se puso de pie y limpio con el dorso de su mano la sangre que escurría por la comisura de sus labios, tenía el cuerpo magullado y los protectores de su traje casi deshechos. Su rastreador captó como el poder de Kaoru disminuía con suma brusquedad. Hasta Piccoro y Gokú que no poseían tal aparato pudieron notarlo.
Una sonrisa lobuna apareció en los labios del peli-negro. Éste se abalanzó contra la azabache.
_ ¡Kaoru! _ grito Gokú tratando de ponerse en pie, pero sin lograrlo. La azabache se había quedado sin fuerzas. Sus rodillas le fallaron haciéndola caer.
Raditz no tuvo piedad. Levantó su puño en el aire y lo estampo con gran poder en la mejilla de ella. Kaoru salió volando, para luego caer al piso sonoramente. Su cuerpo estaba sin fuerzas y ya no logró ponerse en pie.
_ ¡Me están poniendo en un gran predicamento! ¡¡Y no lo voy a permitir!! ¡¡¡Malditos!!! ¡¿Cómo se atreven?!_ grito Raditz dejando salir su ki. Creo una bola de energía roja y la lanzó contra el cuerpo sin energías de Kaoru.
_¡¡NOOOO!!_ grito Gokú extendiendo su mano hacia la dirección de su esposa.
Kaoru recibió el ataque no pudiendo evitar gritar por el dolor. La azabache quedó inconsciente sobre el piso. La sangre escurría por una herida en su cabeza. Su cuerpo estaba lleno de raspones y cortadas.
Raditz se acercó a ella dispuesto a acabar con su vida
_No... Por favor_ rogó Gokú
_ ¡Cállate Kakarotto! ¡Después será tu turno! _ exclamó sin detener su paso. Pero de pronto se detuvo cuando su rastreador soltó un pitido. Estaba marcando un aumento de poder de dos individuos. La mirada de Raditz se desvío hacia todas partes.
Un ruido llamo la atención de todos; lo que vieron cuando voltearon, los dejo boquiabiertos.
La nave se rompió en mil pedazos y de ella salieron de un brinco ambos gemelos. Aterrizaron enfrente de Raditz a orilla del cráter. Ambos tenían sus pequeños puños cerrados y sus mandíbulas apretadas con fuerza.
_¡¡¡Deja a nuestros papás en paz!!!_ gritaron al unísono
_ ¡¿Qué demonios?!_ exclamó Raditz. _¡¡Su poder es de 1307!!
Un aura roja cubrió los cuerpos de los gemelos y entonces estos se abalanzaron contra Raditz. Ishi fue la primera en golpearlo, dándole una fuerte patada en el estómago que lo mando varios metros lejos de su padre, luego Gohan a una velocidad sorprendente apareció detrás del peli-negro justo antes de que cayera al piso y le dio un fuerte codazo en la espalda.
Raditz término en el suelo, respirando con dificultad.
_ ¡Malditos niños! _ dijo Raditz poniéndose en pie. Esta vez fue él, el que se lanzó contra los pequeños. Una pelea cuerpo a cuerpo comenzó. Ambos gemelos lanzaban golpes simultáneos y ráfagas de ki que Raditz no podía esquivar. Más de un golpe de los niños impacto directamente en el cuerpo de Raditz a pesar de que el intentaba esquivarlos.
Kaoru a duras penas logró abrir los ojos y observó a sus pequeños.
Tanto Gokú como Kaoru estaban amonados ¿Desde cuándo sus pequeños tenían esa fuerza?
Kaoru teniendo que poner gran parte de una fuerza que a duras penas logró sacar, se puso de pie y se acercó a Gokú, lo ayudó a colocarse en pie pasando uno de sus brazos de él por sus hombros.
"¡¿Qué demonios ocurre?! ¡¿Acaso Gokú rompió su promesa y los estuvo entrenado?!" pensó la azabache no pudiendo encontrar otra explicación.
_ ¡¿Tú los estuviste entrenando?!_ exclamó ella.
_Eso mismo quería preguntarte_ dijo Gokú riendo sorprendido, luego dejo de reír y se quejó agarrándose el torso. Si ninguno de los dos les había enseñado a pelear ¿Cómo lo estaban haciendo ahora?
Raditz se mantenía en la ofensiva y de vez en cuando trataba de atacar, pero le era muy difícil y los pequeños esquivaban o bloqueaban sus golpes. El aura roja alrededor de ellos seguía fluyendo haciéndose cada vez más grande.
_¡¡¡DAISUKE!!!_ gritaron de pronto ambos niños sorprendiendo por completo a Kaoru. Mayor fue su sorpresa al ver que su técnica les había salido a la perfección cuando el característico resplandor verde cubrió los pequeños puños de ellos, mezclándose con su aura roja.
Ambos niños se abalanzaron contra Raditz y al mismo tiempo le dieron un fuerte puñetazo en su pecho, el peli-negro salió volando hasta que se estrelló con una roca rompiéndola en pedazos.
_ ¡¿Qué?! ¡¿Pero qué demonios son esos niños?!_ casi grito Piccoro.
Raditz no quedó inconsciente, pero si había recibido un gran daño. Cuando el trato de levantarse se dio cuenta de que no podía. El pecho le dolía y estaba respirando con dificultad. Poco a poco se puso de pie, se limpió con el dorso de la mano la sangre de su boca y volteó a ver a Gohan y a Ishi, sus ojos flameando de ira.
El aura roja de los gemelos había desaparecido y su ki de ambos había disminuido considerablemente. Igual que con su madre. ¡Saiyajines así podrían acabar con la población de un planeta entero en menos del tiempo que se tardaban ellos! Los niños se notaban exhaustos, su respiración estaba agitada. Kaoru y Gokú se dieron cuenta de que ellos ya no iban a poder seguir peleando. La fuerza que habían tenido hace unos momentos había desaparecido.
Raditz estaba lleno de ira e incredulidad. Cuando el miró su traje vio con enojo que esos mocosos habían logrado romperlo más de lo que ya estaba, dejándolo completamente vulnerable.
El peli-negro se abalanzó contra los niños dándose cuenta de que estos estaban débiles. Cuando llegó a ellos los tomó a ambos de su ropa y los levantó, los gemelos se sacudieron asustados.
_ ¡Malditos mocosos! ¡Rompieron mi traje y eso no se los perdonare! _ exclamó él arrojando a los niños lejos. Estos cayeron con fuerza quedando adoloridos.
Raditz se acercó a ellos "¡Ustedes junto con su madre, son los primeros que han logrado hacerme tal daño, y no puedo permitir eso!" se dijo Raditz mentalmente.
_ ¡No! ¡Déjalos! _ exclamó de pronto Kaoru tratando de darle un golpe a Raditz, éste lo esquivó agarrando el puño de la azabache con bastante fuerza. Ella soltó un quejido.
_Veo que aún no aprendes_ dijo Raditz tomándola de la barbilla con brusquedad. Entonces le dio una fuerte cachetada para luego arrojarla lejos.
Gokú gruño apretando sus puños _ ¡Eres un maldito! _ Grito con coraje, y con todo y su dolor de cuerpo se acercó a Raditz con el puño en alto. Sin embargo, apenas se acercó al peli-negro este le asestó una fuerte patada en el estómago haciéndolo caer al piso cerca de la azabache. La azabache jadeo acercándose a su esposo a rastras. Kaoru trato de ponerse en pie, pero su cuerpo le dolía demasiado. Siguió intentando hasta que finalmente lo logro y ayudó a Gokú a ponerse en pie también.
Raditz río, luego siguió acercándose a los niños, ellos estaban paralizados del miedo. El peli-negro llegó hasta la niña y de una patada la lanzó lejos. Ishi grito para luego caer al suelo quedando inconsciente.
Gohan apretó fuertemente sus puños. _ ¡Ishi! _ exclamó el.
Raditz río para luego también patearlo a él, dejándolo igual inconsciente.
_ ¡Maldito! ¡Son sólo unos niños! _ grito Kaoru con rabia. Su corazón se estrujaba al ver a sus niños de esa forma.
_Unos niños que tienen un gran poder escondido y debo acabar con ellos antes de que aprendan a controlarlo_ dijo Raditz volteado hacia los niños _Pero si así lo prefieren, acabare primero con ustedes_ dijo luego volteándose hacia Gokú y Kaoru, el formó una pequeña esfera amarilla.
_ ¡Mueran! _ grito lanzándoselas. Tanto Gokú como Kaoru abrieron los ojos como platos.
_ ¡Makankosappo! _ se escuchó de pronto el grito de Piccoro. Raditz se volteó, pero ya era demasiado tarde. La técnica de Piccoro atravesó el pecho de Raditz. El peli-negro cayó de frente escupiendo sangre. Un charco rojo se formó a su alrededor.
_Al menos...no me...iré...solo_ dijo el peli-negro con dificultad.
Piccoro volteó a ver a Gokú y a Kaoru.
La azabache estaba boquiabierta y tenía los ojos abiertos como platos. Ella parpadeo varias veces viendo a Gokú frente a ella.
Gokú volteó hacia abajo. Sangre brotaba de un pequeño agujero en su pecho. Un borbotón de sangre salió de su boca.
Los ojos de Kaoru se pusieron llorosos, el cuerpo de Gokú ya no tenía fuerzas y empezó a caer. Kaoru reacciono rápido y lo atrapo. La azabache lo bajo con cuidado recostándolo en el suelo. Sus manos se pusieron temblorosas tratando de parar la sangre de la herida de su esposo.
_ ¡No!... ¡No! _ susurro ella; las lágrimas resbalaban por sus mejillas. _¡¡Por favor!!_ sollozo.
_No....No....Te preocupes_ habló Gokú con dificultad.
_ ¡Eres un imbécil! ...Gokú puede volver. Aquí en la tierra existen unas esferas que conceden deseos y tienen el poder para revivir a los muertos_ explicó Piccoro.
_ ¡Ja! ...tu...tú eres...el imbécil...los dos saiyajines de los que...les hable...ellos...han escuchado todo...y...dentro de un año...vendrán y me revivirán_ exclamó Raditz escupiendo sangre.
Piccoro le lanzó una ráfaga de ki terminándolo de matar.
_ ¡Ah ya te callaste! ¡Es que estabas diciendo puras tonterías! _ dijo Piccoro.
Un tipo helicóptero apareció por el cielo y aterrizó cercas de donde estaban Kaoru y Gokú.
_ ¡Gokú...por favor...tienes que aguantar! ¡No nos dejes amor! _ dijo la azabache llorando, ella volteó hacia donde estaban los niños, no quería separarse de Gokú, pero aun así fue rápidamente por sus hijos y los recostó a un lado de su esposo. Volteo de nuevo hacia Gokú y cerro sus ojos con lágrimas de repentino coraje, a la vez que cerraba sus puños con firmeza.
_ ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué me salvaste?!...¡¡No tenías que hacerlo!! ¡¡ ¿Por qué te pusiste frente a mí?!!_ grito ella a todo pulmón.
Gokú rio levemente _ Per...dóname ¡Cuida a los niños! ...adiós_ dijo Gokú. Kaoru negó con la cabeza.
_ ¡No digas esas cosas, no te despidas! _ dijo ella.
Del helicóptero salieron Bulma, el maestro Roshi y Krillin. Piccoro les explicó lo que había pasado.
_ ¡Oh no....! ¡Gokú! _ exclamó la peli-azul.
Krillin se acercó a Gokú y lo miró con tristeza
_ ¡Krillin! ¡Debe sentirse horrible el morir ¿no?!_ dijo Gokú. Krillin solo lo miró.
De pronto los ojos de Gokú se cerraron.
_¡¡NOOOO!!_ grito Kaoru.
_¡¡Gokú!!_ grito Krillin.
_El aún no muere, solo se desmayó. Deberían llevarlo rápido a algún lugar donde lo atiendan_ exclamó Piccoro. Luego volteó a mirar a Kaoru.
Ella limpio las lágrimas de sus mejillas.
_Kaoru, necesito hablar contigo_ dijo Piccoro.
_No quiero alejarme de él_ le contestó la azabache.
_Solo será un momento. Ustedes..._ dijo el dirigiéndose a Krillin y Bulma _Métanlo en su helicóptero, con mucho cuidado.
Kaoru se puso de pie. _ ¿Qué quieres Piccoro?
*
En otro planeta muy lejos de la Tierra, estaba el tal Vegeta con el que había hablado Raditz. Él estaba acompañado de otro saiyajin.
_ ¡Raditz fue un completo imbécil! Mira que ser dañado de esa forma por solo unos mocosos_ dijo Vegeta. _Aunque lo que nos hemos enterado es interesante. Quizá mi padre no estaba equivocado con esa niña, no crees Nappa. Al parecer sus hijos tienen un gran poder oculto, así como ella también.
_Hump...Se lo que estás pensando Vegeta... ¿Enserio crees que exista el Súper Saiyajin? _ pregunto Nappa levantando una ceja.
_Pues...tan sólo piénsalo Nappa. Esos niños pudieron hacerle un gran daño a Raditz; te imaginas si los planes de mi padre de que la tal Kaoru se casara conmigo se hubieran cumplido. Podría resurgir la raza saiyajin más fuerte que nunca_ exclamó Vegeta, posando una de sus piernas en una piedra.
_ ¡¿Y que...?! ¡¿Piensas ir por ella y llevártela?!_ pregunto Nappa.
Vegeta río _Si...pienso ir a la tierra, pero no por ella; esa niña no es de mi interés. Lo que quiero son esas esferas que conceden deseos. Además, si nacen saiyajines más fuertes ¿Dónde quedaremos nosotros? No, es mejor así.
_ Ya entiendo... Pero... ¿Planeas revivir a Raditz?
_Claro que no_ dijo Vegeta con brusquedad cruzando los brazos _Ya no necesitamos a ese bueno para nada.
_ ¿Entonces?
_No crees que sería fabuloso ser inmortales...eso es lo que quiero_ respondió Vegeta. _Nadie podría vencernos.
_Pues vamos a la tierra..._ habló Nappa.
Ambos saiyajines entraron a sus naves y emprendieron el viaje.
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