Capítulo 1
La noche en Bilbao estaba viva con el bullicio de los jóvenes que se desplazaban de un lugar a otro, disfrutando del fin de semana. Las luces de neón iluminaban las calles, y el aire estaba lleno de risas y música. Recién habíamos salido de una victoria con el Athletic Club, caminaba junto a mis compañeros de equipo hacia una discoteca de moda. Nuestros corazones aún latían con la euforia del partido ganado, y estábamos listos para celebrar.
Al entrar en la discoteca, el sonido de la música retumbaba en mi pecho. El lugar estab abarrotado, y las luces destellaban al ritmo de la música. Rápidamente nos mezclamos con la multitud, saludando a conocidos y disfrutando de la atmósfera vibrante.
Me encontraba en la barra, pidiendo una bebida, cuando la vi por primera vez. Una joven con una melena negra y lisa, vestida con un conjunto sencillo pero elegante, estaba conversando animadamente con un grupo de amigos. Algo en su risa, en la forma en que sus ojos brillaban, me cautivó de inmediato.
―¿Otra ronda para todos? ―preguntó el barman, interrumpiendo mis pensamientos.
―Sí, por favor ―respondí, todavía mirando hacia la joven. Decidí que debía hablar con ella. Pero algo dentro de mí me lo estaba impidiendo, se llamaba vergüenza.
--Vamos, no seas cobardica te pone a trescientos y no estás haciendo nada por ni siquiera saber su nombre. --respondió Álex Berenguer.
--Si no le entras tú voy yo y hago lo propio y me la llevo de calle, por favor que soy campeón de Europa. --habló Nico, un poco afectado por los cinco chupitos que llevaba encima.
--Huy la virgen, lo que se le ha subido a la cabeza a este la Eurocopa. --dijo esta vez Yeray.
--Nicolás Williams, deja de beber ya. --le regañó su hermano mayor Iñaki. --pero sabes ¿qué? Oihan, deberías ir o la vas a fusionar con la mirada.
Bufé antes las insistencias de mis compañeros de equipo, yo que pensaba que eran mis amigos, pero no, son en realidad insectos que me presionan a hacer cosas que me dan realmente vergüenza.
Con las bebidas en mano, me acerqué al grupo y esperé el momento adecuado para intervenir. Aprovechando una pausa en la conversación entre dos chicas, sonreí y dije:
―Hola, soy Oihan. ¿Puedo unirme a vosotras?
La joven me miró con curiosidad y una sonrisa juguetona se dibujó en su rostro. La morena parecía no tener idea de quien soy, la otra chica parecía un poco más emocionada por ver a un futbolista.
―Claro, soy Sara. Ella es Leyre, mi mejor amiga. ―respondió ella―. Encantada de conocerte, Oihan.
--Sí, yo también estoy encantada de conocerte, Oihan. ¿Crees que si me acerco a Nico Williams me presenta a Unai Simón? Porque si hablo de Lamine me llevan presa. --dijo Leyre causando la risa en mí.
--Ve directamente a Unai, con dos frases te lo ganas, a Nico lo está vigilando su hermano.
Leyre me sonrió ampliamente y se dirigió hacia mis amigos dejándome a solas con Sara.
--¿De verdad no sabes quien soy? ¿No te gusta el fútbol? --le pregunté.
--Sí que me gusta, pero hay muchos futbolistas a los que les pongo nombre y no cara o viceversa, y tú, Oihan Sancet eras uno de ellos. --se rió.
--Bueno espero que te guste la cara que ves.
--Bueno no eres Marcos Llorente, pero no estas mal.
--Joder, es que con quien me has comparado... Es casi un tronista de Mujeres y hombres y Viceversa. --Dije y estallamos a carcajadas. --No eres de aquí ¿verdad?
--Lo has notado en mi acento. --Asentí. --Puedes sacar a la chica del sur, pero nunca al sur de la chica.
--Andaluza. --Ella asintió levemente.
--Sevillana.
--Guardo bonitos recuerdos de Sevilla. --Respondí, recordando cuando ganamos la Copa del Rey.
--Sí, yo también me acuerdo de como salían aficionados del Athletic de hasta debajo de las piedras.
Durante los siguientes minutos, me di cuenta de que Sara no solo era increíblemente atractiva, sino también inteligente y apasionada. Estudiaba periodismo y relaciones públicas en la universidad de Bilbao, y su entusiasmo por su carrera era contagioso.
―¿Y cómo terminaste aquí en Bilbao? ―pregunté, intentando mantener la conversación.
―Siempre me ha gustado esta ciudad ―respondió ella, moviendo las manos con entusiasmo―. Además, la universidad tiene un excelente programa para lo que quiero hacer. Es una oportunidad que no podía dejar pasar.
Asentí, sintiendo una creciente admiración por ella. La conversación fluyó con naturalidad, y me di cuenta de que disfrutaba cada momento que pasaba con Sara. Mis compañeros de equipo pasaban de vez en cuando, riéndose y bromeando y Leyre se había hecho amiga de Nico y de Unai, eso significaba que ya le faltaba poco para llegar hasta Lamine, pero apenas les prestaba atención.
La música cambió a una melodía más suave, y la pista de baile se llenó de parejas. Yo que veo bastantes películas románticas, sintiéndome audaz, extendí la mano hacia Sara.
―¿Te gustaría bailar?
Ella me miró, un poco sorprendida, pero luego asintió con una sonrisa.
Mientras bailábamos, no pude evitar pensar en lo inesperado de la noche. Había venido a celebrar una victoria, pero había encontrado algo mucho más valioso: una conexión genuina con alguien especial.
―Me alegra haber venido esta noche ―dije, mirando a Sara a los ojos.
―A mí también ―respondió ella suavemente.
Y así, en medio de la música y las luces, sentí que esta noche en Bilbao sería una que nunca olvidaría.
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HOLA A TODXS.
Soy la primera novela oficial de Oihan Sancet en Wattpad y esto significa que abarco una gran responsabilidad.
Me presento, soy andaluza y Sevillana, como Sara. Intentaré que nadie del País Vasco se sienta ofendido con esta novela por eso no me voy a meter en berenjenales de escribir nada en euskera porque sencillamente no lo sé.
Pido perdón de antemano si a Oihan o alguno de los jugadores del Athletic se les nota el habla andaluz, de verdad que me sale solo.
Solo queda dar las gracias por leer la novela y que la disfruten.
Estoy por instagram: @Ememarrr
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