Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 2

Raro, para los tres jóvenes que se estaban saludando en aquel restaurante fue un momento extraño que les hizo sonreír un poco incómodos. Taehyung había tardado bastante en responder aquel saludo y no por estar siendo grosero, sino porque no se esperó ver en aquel sitio al sujeto que fotografió sin querer. Ese que como un loco persiguió por un buen rato y que se esperó volver a encontrar en el resto del día, aunque esto no hubiese sido más que un deseo improbable.

— ¿Perdón? — Preguntó Jungkook extrañado mientras enarcaba una ceja y miraba desconcertado a quien exageradamente seguía agitando su brazo.

Con una rápida mirada le inquirió una respuesta a su mejor amiga, mas este no tenía la más mínima idea de a qué se refería el desconocido. Del mayor pasó su visa a quien lo sujetaba, estudiando sus manos, atuendo, físico y su rostro. Esos labios que se ensanchaban en una sonrisa lucían tiernos y podía asegurar nunca antes haberlos vistos. No se conocían, por ende, no comprendía por qué ese desconocido decía que había encontrado con tanta familiaridad.

— Por favor, llámame Taehyung. Un placer conocerte al fin. — Jimin se volteó para mirarlo, observando a su amigo que continuaba devolviéndole la misma confusa e inquisitiva mirada. — ¿Puedo llamarte Jungkook? — El mencionado asintió y el pelirrojo no pudo contener su sonrisa.

— ¿A qué te refieres con eso de que me encontraste?

— ¿Ya lo conocías de antes? — Indagó Jimin estudiando a su amigo, viendo como este se estaba comenzando a divertir con Taehyung, repasándolo una vez más y un poco obvio de pies a cabeza. — ¿Conocías a Kookie?

— Sí, bueno, no. Es que él se convirtió en mi musa. — Soltó sin más notando el desconcierto en sus rostros. — No me malinterpreten, andaba tomando algunas fotos de la ciudad cuando de imprevisto él fue capturado por mi cámara al pasar. — Explicaba sacando su teléfono para mostrarles la foto que había transferido el día anterior a su móvil por si se lo cruzaba y le quedaba alguna duda. — Intenté alcanzarte, pero desapareciste de mi vista, incluso terminé confundiéndote con Jimin porque llevaban la misma vestimenta.

— Oh, eso fue cuando me asaltaste en el medio de la calle. — Rio el pelinegro tomando asiento.

— Yo soy pintor y fotógrafo, muchas veces capturo primero con mi cámara cosas que deseo plasmar en el lienzo. Sin embargo, ayer, cuando te vi, me inspiraste. Quise verte una vez más y por eso fue que fui detrás de ti.

Aquellos dos continuaban mirándose con cierta intensidad que nada tenía de coqueta, mas emanaba un aire seductor y romántico, al menos para el pelinegro que contemplaba todo desde el exterior.

— Me encanta este drama, debería ser filmado y transmitido en el horario estelar. — Bromeó Jimin mirando de un lado a otro al notar como ambos seguían mirándose casi sin parpadear. — Me pregunto cómo se desarrollará esta trama.

Jungkook se sonrojó un poco por lo directo que fue el pelirrojo que fijamente lo miraba. Todo su aspecto gritaba amante del arte y la moda, no podía discutirlo. Desde sus manos hasta los accesorios que llevaba, ese brillo en su mirar que delataba la emoción que hacer su trabajo le causaba. Ese hombre era sin duda un artista.

— Bueno, esto es nuevo para mí, un poco raro. — Admitía. — Supongo que debería sentirme halagado con tu interés en mi persona. — Mencionó entregándole una sonrisa, indicando con un gesto que debían tomar asiento. — ¿Puedo preguntar para qué exactamente te sirvo de musa? ¿Deseas pintarme?

— Oh no, al menos no directamente en estos momentos porque no traigo ninguno de mis utensilios conmigo, tampoco tengo un estudio o el tiempo necesario para ello. — Buscando su teléfono, navegó por su galería hasta encontrar un álbum que le entregó rápidamente. — Realmente me gustaría tomarte algunas fotos, con la posibilidad de llevar alguna de ellas al lienzo en un futuro. Todo será remunerado, por supuesto.

Las fotos que Jungkook comenzó a pasar sin mucho convencimiento, lo hicieron ir de un estado apacible a uno casi eufórico. Se levantó de la silla de golpe tapándose la boca, mirando a su mejor amigo, luego al desconocido antes de reír y seguir pasando las imágenes tan maravillado como incrédulo.

— ¿Sucede algo, Kookie? — Jimin verbalizó la pregunta que Taehyung había formulado en su cabeza.

— Y-Yo te conozco. — Musitó el castaño mirando al turista. — Es decir, tu trabajo, estas fotos... — Sacando su teléfono, Jungkook le mostró su fondo de pantalla, algo que le hizo al pelirrojo acercarse y agarrarlo tan ensimismado como quien miraba sus fotografías. — ¿V-Vante? Eres Vante, ¿cierto?

— ¿Vante del que siempre compartes su trabajo? ¿Ese Vante? — Jungkook asintió con una sonrisa amplia. — ¿Eres Vante? — Indagó ahora Jimin mirando al hombre que recién había conocido horas atrás, esperando una negativa porque, si era así, alguien iba a tener que sellarle la boca a su mejor amigo durante meses para que dejara de hablar de lo que estaba ocurriendo. — Dime que no, por favor.

— Si se trata de quien tomó la fotografía que Jungkook utiliza de fondo de pantalla, entonces sí, soy ese Vante. Ese es mi nombre artístico. — Comentaba ahora un poco tímido porque lo que menos esperaba era encontrarse en ese rincón del mundo a alguien que admirara su trabajo y lo reconociera.

Lo que comenzó como un pasatiempo en su adolescencia, lo llevó a descubrir un mundo diferente del que no pudo ni quiso salir. Vivir del arte nunca fue sencillo, mas él tuvo suerte de encontrarse con personas que lo apoyaron. Gracias a su primo Seokjin que era galerista, conoció a varias personas, algunos lo guiaron, otros lo ayudaron de maneras diferentes, llegando incluso a comprar varias de sus fotografías y pinturas.

Antes de su primera exposición, él ya había comenzado hacerse de un nombre entre los artistas de Corea del Sur. Para cuando finalmente expuso, personas de varias partes de Asia acudieron a la galería, logrando vender todas sus obras. Fue un éxito que incluso se volvió mediático, mas nunca quiso dar la cara a la prensa o revelar abiertamente su identidad. De hecho, nunca se presentaba como Vante al no ser que se tratara de una reunión de negocios demasiado importante.

Con todo esto, comprendía que varios en su país natal reconocieran de cierta forma su trabajo, mas no se esperó que ese chico que sin querer se coló en el lente de su cámara al otro lado del mundo, fuera un admirador de su trabajo. La emoción que emanaba de sus ojos, la sinceridad en sus reacciones ampliaron esa calidez que había estado sintiendo.

— Soy un gran admirador de tu trabajo. Escuché y me interesé por tus fotografías, eso fue lo que me hizo sumergir en tu mundo, dando con tus redes sociales. Fue entonces cuando supe que eras un fotógrafo y también pintor. Aquí transmitieron un documental alemán llamado Maler, que fue inspirado por ti. Fue muy curioso que de este lado del mundo te conocieran como un maler, un pintor. — Hablaba entusiasmado y algo eufórico, pero se las arregló para ser lo más pausado que podía. — Luego de eso debo admitir que casi me obsesioné con todo lo que hacías, fotografía, pintura e incluso escritura.

— ¿Escritura? — Los ojos de Taehyung se ensancharon porque él no era escritor, jamás había publicado algo.

— Las frases que acompañan tus publicaciones en redes sociales, los pensamientos que compartes en tu blog, me gustó mucho la forma en que te expresas. Es por eso que digo que me enamoré de tu escritura, todo lo que escribes es motivador, te hace reflexionar y te pone en contacto con esa parte de uno que muchas veces queremos ocultar. Aprendí que estaba bien estar mal, que esos son los momentos que nos hace no solo crecer, sino, aprender a valorar aquellos días en donde estamos bien y no lo notamos.

Los labios de Jimin se abrieron queriendo decir algo sin poder hacerlo, todo era demasiado profundo para él. Quizás fueron sus pensamientos, mas sentía que en ese momento sobraba y lo comprobó cuando se alejó de ellos sin que repararan en su ausencia en un solo instante. Esos dos se sumieron en una plática sobre arte y otras cosas que desconocía porque no pudo continuar escuchando con la algarabía del restaurante. Cuando quiso unírseles nuevamente, ambos habían desaparecido, se habían ido del restaurante poco después de comer.

— Tenías razón, se siente bien el aire frío y el silencio que la ciudad te brinda a esta hora después de una buena comida. — Murmuró Taehyung cerrando por breves segundos los ojos antes de girar su cabeza para mirar a quien caminaba a su lado.

— Te dije que te sentirías mucho mejor si te alejabas un poco de ese bullicio. — Rascó su nuca con una sonrisa que al pelirrojo le pareció tierna. — ¿Te estás riendo de mí? ¿Te parece tonto estar caminando con un loco fan tuyo?

— No me estoy riendo de ti, nada más me he contagiado con tu sonrisa. Lejos de parecerme tonto caminar junto a ti, me siento halagado y un poco más confiado para hacerte una propuesta que llevo un rato pensando. — Admitió notando la intriga que sus palabras causaron.

— ¿Tiene que ver con el hecho de que me convertí en tu musa? — El mayor asintió relamiendo su labio cuando vio que el contrario mordía el suyo sonriente. — Supongo que quieres tomarme algunas fotos.

— Algo así.

— ¿Ya tienes un concepto? — Indagó curioso.

— Youth, travel and lifestyle... — La respuesta vino precisa. — Juventud, viaje y estilo de vida... — Volvió a repetir en su idioma. — Haré una exposición para navidad en Seúl que estará abierta hasta el nuevo año y el concepto para esta es justamente ese. Según las personas van cumpliendo años, llegan a un punto en donde confinan su vida solo por lo que la sociedad dice que deben hacer a cierta edad. Se cohíben de mostrarse tal cual son y, aunque se sienten jóvenes libres que no han envejecido, esconden ese deseo y conforman. Hay juventud en los años sin importar la edad que tengamos.

— El estilo de vida de una persona no debe ser construido bajo normas generalistas. Algunas personas solo por casarse y tener hijos sienten que deben llevar una vida como la de sus padres o abuelos. Algunos ni siquiera llegan a formar familia, solamente el aumento en las cifras de su edad es suficiente para cohibirse. — Agregó Jungkook haciendo al turista elevar sus comisuras, complacido con sus palabras. — Pueden divertirse, vestirse según sus gustos, viajar, vivir con libertad. No necesitan viajes caros, así sea a otro pueblo si así quieren hacerlo, que lo hagan.

— Exactamente, es por eso que el concepto de mi exposición es juventud, viaje y estilo de vida. — Confirmó guardando las manos en los bolsillos de su abrigo.

— ¿Tienes frío? — Taehyung negó, mas antes de poder darle una negativa verbalizada, ante su rostro se extendían un par de guantes y una bufanda. — Toma, para mí son casi decorativos porque mis manos demoran bastante en enfriarse, pocas veces siento frío en ellas y mi cuello a diferencia del tuyo está bien cubierto.

— No era necesario... — Murmuró tomándolos con sutileza, colocándoselos y sintiendo la calidez instantánea que lo cobijó. — M-Muchas gracias.

— ¿En qué hotel te estás quedando? Te invito a beber algo en el bar o restaurante de tu hotel para que de esta manera puedas explicarme exactamente lo que tienes en mente.

— Estoy hospedado en un hotel ubicado en el centro de la ciudad. — Taehyung no estaba muy seguro acerca de revelar el nombre exacto del hotel, pero tampoco quería ignorar su pregunta.

— ¿En el centro? ¿Cerca de la calle Karl Johans? — Taehyung asintió y Jungkook sonrió. — Vaya... — Musitó algo sorprendido aunque no sabía exactamente por qué, ya que una parte de su persona lo supuso. — Quiere decir que te estás quedando en el Hotel Continental.

Mirando la hora en su reloj, Jungkook sopesó la idea que rondaba en su mente, pero que desechó de inmediato. Dado que ese hotel se encontraba justo frente al Teatro Nacional le parecía una buena idea hacerle una invitación a ver una de las funciones de la temporada. Sin embargo, no estaba muy seguro respecto al planteamiento de esa idea porque no quería verse como un aficionado desesperado de atención o una persona muy intensa ante el artista que apenas había conocido.

— En verdad deseaba quedarme en uno menos llamativo, deseaba una pensión, pero por alguna razón no tuve suerte a la hora de hacer las reservaciones y terminé optando por ese hotel. Tal vez por ser la capital y en una temporada de buen turismo, en el resto de las ciudades que visitaré pude asegurar alojamientos que encajan mejor con mis planes y gustos cuando me encuentro en busca de inspiración. — Asimilando la información recibida, Jungkook lo guió lentamente hacia un lugar discreto en donde podrían disfrutar de presentaciones esporádicas callejeras y también de una buena tranquilidad y poca bulla. Era una buena balanza entre diversión y quietud.

Taehyung observó todo el sitio con detenimiento, era pintoresco, pero no demasiado llamativo. Si bien para el momento de su llegaba nadie se presentaba o cantaba, el sonido del blues calmado que llegaba a ellos meció al pelirrojo que sonrió agradecido. Los dos pasaron a sentarse en una mesa discreta desde la que ordenaron unos tragos. Una ladeada sonrisa también luchaba por contenerse en los labios de Jungkook porque estaba de cierto modo feliz al ver que había acertado con la escoja del lugar. Gracias a algunas publicaciones de Kim, él había notado su gusto por muchas cosas retro, vintage, clásicas tanto en la música como en cualquier otra forma de arte.

— Este sitio es como una joyita escondida en el corazón de Oslo. — Comentó Taehyung una vez recibida sus bebidas. — Me gusta.

— Me alegra mucho que te guste. No encontrarás mucho de ellos en internet o las redes sociales, pero muchos habitantes de la ciudad continúan manteniéndolo a flote con el boca en boca. Es de esos lugares que debes descubrir por tu cuenta o sin muchas recomendaciones, llegar sin expectativas e irte rebosante. Es una aventura que pocos actualmente pueden experimentar porque solo se dirigen a sitios muy recomendados en la red o que estén de moda, uno en donde algún influencer se hizo una bonita foto por la estética, pero del que no conocen nada.

— Sí, se ha perdido un poco la espontaneidad del momento porque todos quieren ir por lo seguro. — Estuvo de acuerdo Taehyung mientras contemplaba detenidamente a su acompañante. — Entonces, Jungkook, ¿qué tan libre de tiempo te encuentras?

— Supongo que lo preguntas por eso que deseabas ofrecerme... — Murmuraba Jungkook casi para él. — En estos momentos trabajo por cuenta propia, como pudiste ver, tengo mi propio estudio ambulante yendo de aquí para allá haciendo lo que se me presente. No tengo un horario fijo que cumplir, así que todo depende.

— ¿Tienes mucho trabajo o alguna actividad que se te dificulte cancelar?

— ¿Cancelar?

— Verás, como te he dicho, estoy de paso por Oslo, hoy es mi último día en la ciudad y mañana debería viajar a otra. Me gustaría trabajar contigo, pero no puedo quedarme más tiempo aquí. Por este motivo me gustaría contratarte para que seas mi modelo. Tendrás también tiempo para hacer tus fotografías mientras me acompañas en todo mi recorrido por Noruega y otros países de Europa.

Ante esto, Jungkook permaneció pensativo por un tiempo. La idea no era desagradable, viajar por diferentes lugares mientras fotografiaba e iba aprendiendo de alguien que admiraba. Pasar tiempo con Taehyung realmente era la parte más llamativa de esa oferta, ¿cuándo volvería a tener una oportunidad así?

— Me gustaría, en verdad me encantaría embarcarme en un viaje contigo y ayudarte. No obstante, no puedo permitirme los costes de este viaje.

— He dicho que te contrataré como modelo. — Reiteró Taehyung como si sus palabras no hubiesen quedado lo suficientemente claras la primera vez, siendo más serio incluso mientras miraba fijamente a Jungkook. — Esto incluye tus gastos de viaje dado que lo harás porque trabajarás para mí o junto a mí, como mejor suene. — Bebió su copa bajo la mirada contraria, Jungkook fruncía su ceño y analizaba lo dicho. — No puedo ofrecerte un contrato ahora mismo, debería elaborarlo, pero podría hacerlo sobre la marcha y luego compulsarlo. Podemos llegar a un acuerdo sobre tu pago exacto por los días que viajarás conmigo, el resto iría por mi parte.

— ¿Cubrirás todos mis gastos? Pienso que eso es un gasto muy grande, yo nunca he sido modelo, así que no creo estar a la altura de lo que propones. — Algo nervioso por la situación, fue él quien bebió de su copa.

— Si te lo estoy pidiendo es porque eres la persona ideal para ello. Me tomo mi trabajo y todo lo referente a este muy en serio, Jungkook. — El castaño contempló a Vante, esa persona sin rostro que por mucho tiempo admiró y que ahora tenía frente a él. — Te has convertido en una especie de musa para mí y no deseo soltarte, no hoy. Así que, ¿qué opinas de mi oferta?

— ¿Durante cuánto tiempo estaríamos viajando?

— Un mes y medio. Todo octubre y las primeras dos semanas de noviembre, luego regresaré a Corea del Sur. — Jungkook asintió ante esto tomando su teléfono entre las manos.

— ¿A qué hora debes viajar mañana?

— Bueno... — Taehyung observó su reloj. — Sería prácticamente en un par de horas, a las siete de la mañana sale mi tren hacia Bergen. — El rostro del menor no parecía una que daría una respuesta positiva, así que Taehyung se encontró un poco decepcionado.

— ¿Debería recogerte en el hotel o nos encontraremos en la estación de trenes? — Sorprendido por su pregunta, el pelirrojo elevó la mirada dejando de lado la bebida que tomaba. — Yo tendría que irme a casa dentro de un rato porque no tengo nada preparado, no sé si debo llevar algo en específico. Debo recoger mi pequeño estudio ambulante, tengo muchas cosas que hacer y muy poco tiempo.

— ¿Aceptas mi oferta? — El artista no pudo ocultar su emoción mezclada con sorpresa y esto hizo a Jungkook sonreír.

— Opino que sería un poco tonto de mi parte rechazar semejante oferta. Puedo reunir experiencia y aprender de alguien que ha sido casi como un maestro para mí. Estaré viajando por distintos lugares aun cuando no cuento con el presupuesto para hacerlo por mi cuenta. ¿Cómo podría rechazar algo así? — Preguntó exageradamente haciendo reír al contrario. — Estoy listo para ser tu modelo, creo que nací esperando esta oportunidad.

— Eres un exagerado.

— Deberías cuidar el modo en el cual te refieres a tu musa. — Fingió molestia el castaño que elevó la mano pidiendo la cuenta.

— Una copa más. — Mencionó Taehyung deteniendo su mano, señalándole hacia donde alguien más parecía dirigirse a cantar. — Quiero ver una presentación en este sitio.

— Son personas que simplemente toman el micrófono y cantan como en una especie de karaoke con un artista líder. — Mencionó viendo al pelirrojo mostrar entusiasmo, de sus ojos un brillo que emanaba. — De acuerdo, una copa más.

Esa copa restante en realidad se convirtió en dos sin que se percataran. El ambiente terminó por envolverlos, entre música, palabras y risas superficialmente se fueron conociendo un poco más. Para el momento en que abandonaron aquel sitio las manecillas del reloj marcaban las 02:20 a.m. Jungkook acompañó al contrario hasta la puerta de su hotel con una despedida que aseguraba que se verían en pocas horas. El pelirrojo que ya había hecho su maleta se acostó para dormir al menos tres horas, mientras que el menor llegó completamente agitado a su apartamento pese a su calma.

No tenía ni idea sobre lo que tenía que llevar consigo, Taehyung le dijo que simplemente llevara las cosas que él personalmente llevaría a cualquier viaje, pero mágicamente había olvidado hasta como empacar una maleta. A diferencia del artista, no pudo siquiera cerrar los ojos. Había llegado a las tres de la madrugada a su casa y recién a las seis terminó de empacar todo. Se cambió de ropa mientras llamaba un taxi y, una vez listo, bajó corriendo las escaleras de su edificio porque el tren salía en menos de una hora y él ni siquiera había recogido a Taehyung.

Algo ansioso, el pelirrojo observaba su reloj, soportando la frialdad de la mañana dado que esperaba en el exterior del hotel con todo su equipaje. Por momentos muchas ideas le pasaban por la mente, que Jungkook se arrepentiría o simplemente no fue sincero sobre modelar para él desde un comienzo. Que se había quedado dormido o simplemente lo olvidaría, no había mucho positivismo en sus ideas, por eso, cuando vio al taxi estacionarse frente a él y al castaño descender, una enorme sonrisa se reflejó en su propio rostro.

— Lo siento, me tomó demasiado tiempo llegar a mi casa y preparar mis cosas, se me hizo un poco tarde. — Se disculpó el menor, acercándose a Taehyung para ayudarlo a guardar sus pertenencias en el maletero del taxi a pesar de que el chofer los estaba ayudando también.

— No te preocupes, no tenemos que comprar los tickets ni nada por el estilo, por lo cual solo deberíamos llegar y buscar el carril en donde aguarda nuestro tren. Tenemos tiempo para llegar a la estación central desde aquí. A esta hora el tráfico tampoco será un obstáculo muy grande.

Ya sentados dentro del vehículo, los dos cayeron en un pulcro silencio. Taehyung rememoraba en su mente todos los sitios que visitarían, asegurándose de no haber olvidado arreglar nada para Jungkook, ya que todo se hizo a último momento, podría haber olvidado algo. Por otra parte, la confianza que el castaño había ganado el día anterior volvía a mermar al notar que se encontraba en un taxi a punto de emprender un viaje junto a Vante.

Cuando miró su teléfono antes de salir de su casa y vio su fondo de pantalla, todo le pareció irreal, mucho más cuando por costumbre entró a esa cuenta con tantos seguidores y recordó que quien la administraba, el que publicaba todas esas cosas que lo motivaban día tras día, estaría a su lado durante un mes y medio. Escribirle una nota a Jimin para que no se preocupara por su ausencia al despertarse fue algo que hizo con prisa, aunque él lo fuese a llamar ya avanzado el día. Jungkook sentía que todo lo que estaba ocurriendo era una especie de sueño del cual pronto despertaría.

Todo parecía sacado de una imaginación infantil, ni siquiera cuando Taehyung le pasó todos los códigos de viaje que él podría mostrar o al subirse al tren, nada lucía real.

— ¿Puedo preguntar el motivo para que tomaras un tren que tarda casi siete horas en vez de un avión que ni siquiera llega a la hora? El avión es incluso más barato. — Musitó Jungkook después de un largo rato en silencio porque se estaba quedando dormido y creía que ese sería poco respetuoso de su parte, dormirse y dejar a quien lo invitó despierto y solo.

— Pensé en tomar el avión para ahorrar tiempo y poder hacer más cosas en el día, pero después sentí que el tren sería más íntimo. Me siento más cerca de la naturaleza, del país. Puedo viajar mientras voy viendo sus distintos paisajes y disfruto el trayecto tanto como el viaje en sí. — Jungkook asintió ante esto, viendo pasar a una ferromoza con su carrito de bebidas.

— ¿Deseas beber algo? — Le preguntó el menor al pelirrojo que miraba el paisaje.

— Un chocolate caliente. — Asintió viendo al castaño sacar su billetera.

— Un chocolate caliente y una bebida energética cualquiera. — Mencionó mirando a la mujer de cordial sonrisa.

— ¿No te apetece beber algo caliente con esta temperatura? — Indagó Vante mirándolo.

— Pediría un chocolate caliente al igual que tú, pero tengo sueño y no me gusta el café, así que decidí tomarme algo que me dé energía.

— Puedes dormir sin problemas, incluso yo lo haré en un rato. Pide lo que verdaderamente quieras tomar. — Mencionó aceptando la bebida que le entregaban mientras miraba a un Jungkook pensativo que terminó por pedir otro chocolate.

— Oh, esto es vida... — Susurró cuando sostuvo el tibio recipiente en sus manos y se acomodó en su asiento tras pagarle a la mujer. Le gustaba esa sensación, ver los paisajes noruegos mientras iba en tren y con una buena compañía.

Como era de esperarse, los dos se quedaron dormidos uno frente al otro poco rato después de haberse tomado aquella bebida. Fue Taehyung el primero en despertarse, estirándose y sonriendo cuando notó al castaño acurrucado contra la ventanilla mientras dormía. Sin hacer mucho ruido sacó su cámara y capturó el momento con diferentes enfoques yendo desde el más general hasta el más centralizado en donde el foco estaba en algunas zonas del rostro contrario. Tomas de sus ojos cerrados, nariz, sus labios entreabiertos y sus manos cruzadas sobre su pecho. Taehyung no dejó nada sin fotografiar, alternando de Jungkook al resto del tren y de este a los paisajes en el exterior.

El sonido del tren, la cálida temperatura gracias a la calefacción y las pocas horas de sueño la noche anterior hicieron que Taehyung buscara acomodarse para volver a dormir. No obstante, al notar como la cabeza del menor se resbalaba por todo el cristal quiso acercarse para volverla a acomodar en su lugar. Sosteniendo su mentón impidió que cayera hacia adelante y se golpeara con la mesa plegada, con su otra mano se apoyó en su mejilla para acomodar su cabeza, pero sintiendo la calidez de su tacto, Jungkook abrió los ojos encontrándose con una cercanía sorpresiva. Taehyung se sintió atrapado, como si hubiese estado haciendo algo indebido. Esos grandes ojos lo observaban con tanto detenimiento que por un segundo no supo cómo accionar, solo tras varios segundos decidió soltarlo y alejarse, mas su mano fue sostenida justo antes de que se alejara demasiado.

¡Feliz Navidad, próspero años y felicidad! 🎄
✨💜LORED💜✨

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro