
3
Cuando llegó a casa lo primero que hizo fue revisar su celular para ver todas las llamadas perdidas y mensajes, todos de sus padres y hermano menor, tratando de llamarlo para contactarlo y saber cómo le estaba yendo dentro del palacio. Era una lástima que desde que entró, fue lo primero que le quitaron para evitar problemas tanto con los reyes como con el principito Hoseok.
Ahora, una semana ha pasado desde la ultima vez que compartió tiempo con los reyes. Jimin había dicho que se volverían a ver pronto, y que no se libraría de ambos tan fácil. Tal vez mintió, y Jungkook fue demasiado crédulo ante las palabras del rey. De todos modos, había decidido ignorarlo y guardarse los momentos para él mismo.
Le contó todo a su madre. Bueno, no todo, claramente evitó algunos detalles como que el olor de ambos reyes le volvía loco y el casi beso por parte de Jimin. Le contó que convivió con los reyes, conoció a ambos príncipes, y que tuvo el placer de compartir palabras con el antiguo rey Min y su nueva omega. La señora Jeon estaba más que orgullosa de su hijo, serviles a los reyes era de lo que ellos vivían, y él saber que su primogénito había compartido dicha experiencia le hacía muy feliz a la mujer.
Y como el padre de Yoongi prometió, les hizo llegar una buena suma de dinero, en modo de pago y agradecimiento por haber cuidado tan bien de Hoseok y protegerlo mientras él estuvo en celo. Cosa que hizo aún más orgullosa a su mamá, la cual gimió él contar cuánto dinero había en el sobre amarillo acompañado de una breve carta firmada por el ex rey.
A través de las redes sociales y artículos de internet, Jungkook leyó que en un par de días sería el bautizo del príncipe Hoseok, donde por primera vez, después de casi 4 meses de nacido sería presentado ante la sociedad y le otorgarían su propio título de príncipe El joven omega estaba emocionado y esta última semana se había esmerado con los trabajos que le mandaban hacer por el palacio, tal vez así lo tomarían en cuenta para servir en la celebración y taaal vez, así ver a los reyes aunque sea de lejos.
"Jungkook, sabía que podía encontrarte aquí"
Namjoon se paró frente a él, viendo al joven tomar su almuerzo tranquilamente, mirando su celular distraído.
"Buenas tardes, Namjoon shi"
"Buenas tardes, Jungkook. Vengo a entregarte esto"
Le extendió un trozo de papel brillante con decoraciones elegantes que decía su nombre grabado a relieve y gimió de sorpresa ante tal detalle.
"Es la invitación al bautizo del príncipe Hoseok, por parte de los padrinos quedas cordialmente invitado a la celebración"
Incrédulo, él omega abrió la boca sorprendido. Él pensaba asistir al bautizo pero no como invitado, sino para servir como era debido.
"El rey Park ordenó que vaya a verlo lo más pronto que sea posible, preferible si es hoy, al parecer necesita arreglar un asunto contigo"
"Entiendo, ¡Muchas gracias, Namjoon hyung!"
El alfa se despidió con una sonrisa para seguir con su trabajo.
¿Que se pondría? ¿Debía comprar algo nuevo? ¿Qué tipo de ropa se lleva a tales eventos? Sin duda tendría que pedirle ayuda a su madre, quien fungía como una amiga para él.
Se apuró a terminar de comer el almuerzo y hacer los últimos deberes que le encargaron, que fue recoger algo de hojas caídas en el jardín y barrer la entrada de donde los trabajadores firmaban su salida y entrada.
"¿Hablar con el rey? ¿tú sabes que se necesita sacar una cita previa para eso?" La señora Choi, jefa de las doncellas, por lo tanto, su jefa, le explicó.
"¡Se lo juro! el rey Jimin dijo que necesitaba hablar conmigo, así que necesito salir unos minutos antes de mi horario"
"Si lo haces será descontado de tu paga" apuntó algo en su tabla donde era que llevaba el control de los empleados.
Y Jungkook no tuvo más que aceptar, sabía que el descuento sería insignificante. Así que de manera veloz, colgó su mandil en su lugar y antes de nada, pasó al baño a arreglarse el cabello y lavar su rostro para verse presentable.
Con la sola mención de los reyes su lobo se sintió intranquilo dentro de él, moviendo la cola de emoción al saber que los volvería a ver. No tenía idea de que era lo que pasaría o como reaccionaría al tenerlos cerca, sobretodo a Jimin después de lo ocurrido en el salón de fiestas.
El guarda de la puerta principal lo saludó como siempre, dejándole pasar ya que tenía la orden de hacerlo y guiarlo hacia la biblioteca donde se le indicó que lo llevara.
"En un momento viene el omega real" el mismo guarda informó para después despedirse con una reverencia.
Jungkook tomó asiento en los sofás de la habitación, sintiendo que eran muy cómodos, era eso o en verdad estaba cansado después de una larga semana de trabajo.
Escuchó unos pasos resonar por el pasillo, muy cerca de la puerta y supo que era Jimin, su fuerte aroma de omega lo delató, poniéndolo ansioso ya de verlo.
"Jungkookie, estás aquí" habló en un susurro con una sonrisa en el rostro a lo que él mencionado también hizo.
Se puso de pie y él omega real de apresuró a caminar hacia él.
"Lamento hacerte venir, debes estar cansado después del trabajo" acarició las mejillas del más joven para después besar su frente suavemente" Mmm... hueles delicioso"
Sin pensarlo, Jungkook estaba soltando feromonas de seguridad y comodidad, que hacían a ambos sentir así.
"Necesito tomarte unas medidas para lo que usarás en el bautizo de Hobi"
Jimin abrió varios cajones del escritorio café caoba, buscando sus utensilios necesarios. Jungkook al estar en ensimismado en sus pensamientos, no se permitió el observar la gran biblioteca que lo envolvía. Libros y más libros desde el techo hasta el suelo, con escaleras móviles para buscar entre los tantos libros que se hayan ahí, incluso pudo notar que algunos no se encontraban en coreano. Sillones, sillas, mesas y demás estaban esparcidos por todo el lugar, cada uno se veía cómodo para poder disfrutar de una buena lectura.
"Yoongi ama venir aquí y recostarse en el sillón donde estabas sentado. A veces duerme, a veces lee. La mayoría de veces se queda dormido" ríe bajamente. "¡Los encontré! bien, Jungkook, como dije necesito tus medidas para que la modista pueda hacerlo a la perfección"
El menor camino hacia él y se dejó tomar las medidas que Jimin creyó necesarias para tener el traje perfecto a su talla exacta.
"Mira, este es el modelo, ¿te gusta? Yo lo diseñé" le mostró un boceto en un pedazo de hoja, era lindo y elegante, Jungkook dudaba verse bien con eso.
Simplemente asintió con una sonrisa. ¿Jimin se había tomado el tiempo de diseñarle algo? era increíble.
El omega real lo tomó de la mano, llevándolo de vuelta al sillón donde antes estuvo cómodamente sentando.
"¿Como has estado, Jungkook? siendo honestos, tanto Yoongi como yo te hemos extrañado"
"He estado trabajando duro, quería que la señora Choi notara mi esfuerzo y así servir en el bautizo del príncipe para poder..." mejor se calló, estaba hablando de más.
"¿Para poder?" inquirió.
"Para poder verles" admitió con las mejillas sonrosadas como tomates frescos.
"Nosotros también hemos querido verte más pronto, pero hay cosas que atender y el tiempo se nos va como agua por las manos"
"No se preocupen, lo entiendo. ¡Son los reyes! tienen cosas importantes que hacer"
Jimin negó, con media sonrisa en el rostro.
"Todos hacemos cosas importantes, Kook. Tú también las haces"
Aceptó lo que el omega real le decía, sin discutir más.
"También quería hablarte de algo más"
Jungkook sabía lo que venía y sinceramente no estaba listo para tener esa conversación. Sentía que moría de vergüenza de solo pensarlo, esa tarde se había comportado terrible ante el rey, como si fuese un omega necesitado. ¿Y si Jimin le decía que todo había sido un error? Claro que eso le diría, porque al final de todo, estaba emparejado con el actual rey Min.
"Sobre lo qué pasó en el salón..."
"No se preocupe, su majestad, no volverá a suceder"
"Jungkook, no quise decir eso. Quería decirte que si te hice sentir incómodo, por favor me disculparas. Me dejé llevar ese día, no me arrepiento, pero me gustaría saber que pensaste"
"Yo... creo que su olor me atrapó, además por la manera en la que me acariciaba, supongo que también me dejé llevar"
"Entiendo. Pero ¿te gustó?"
Jungkook pensó su respuesta. ¿Debía decir que no? ¿O tal vez si? ¿Se ofendería el rey si le dijese que no? Lo cual sería una total mentira, le había encantado haberse encontrado en esa posición con el otro omega.
"Sí" soltó seguro de su respuesta, debido a arriesgarlo todo.
Jimin sonrió tan grande que contagió a Jungkook ¿eso era bueno? pensó él omega más joven después de dar su respuesta.
"A mi también me gustó, Jungkook" le tomó las manos y las acarició con su pulgar. "¿Sabes? ese día platicamos sobre omegas emparejándose ¿recuedas?"
Jungkook asintió efusivamente.
"Es difícil, pero no imposible. Los lobos deben sentirse atraídos mutuamente para que eso pase, la conexión debe ser real para permitir un emparejamiento"
"Lo entiendo, rey Park, pero ¿qué pasa si me siento de la misma manera con el rey Min?"
La sonrisa del mayor se hizo aún más amplia.
"¡Es excelente! verás, cuando Yoongi y yo nos emparejamos el me prometió que no necesitaría una luna, que conmigo bastaba. Después acordamos que en caso de necesitar una luna, yo también podría opinar sobre esta"
"¿Una luna?"
"Sí, tu sabes, la segunda omega del rey"
"¿Están buscando una luna?"
Jimin negó, acariciando su cabello, enterrando sus dedos en su cuero cabelludo, sintiéndolo temblar bajo su tacto.
"Nos buscábamos a nadie. Tú llegaste solito, Jungkookie. Lo sentí desde que entraste ese día a la habitación, he hablando con Yoongi y aunque le cuesta aceptarlo, él también lo hizo"
"¿En serio?"
"¡Sí! estos temas no son de juego, ¿tú crees que me gustaría compartir a mi alfa con cualquier fulano o fulana? ¡jamás! pero contigo... siento que nos pertenecemos" juntó sus frentes, ambos cerrando los ojos al sentir sus aromas combinados. "¿Crees en el amor destinado?"
Cuestionó el rey Park en voz baja a lo que, sin dudarlo ni un poco, Jungkook asintió.
Tan ensimismados entre ellos mismos, bañandose en sus aromas y dándose leves caricias, con sus lobos suspirando enamorados, ignoraron al nuevo invitado en la biblioteca.
"¿Jimin?" la voz de Yoongi sonó titubeante al ver a ambos omegas tan cerca y lucir cómodos con eso.
"Oh, Yoongi" habló tan tranquilo, que apenas se separó del menor. "Estaba hablando con Jungkookie"
"Parecían hacer todo menos hablar" se burló, apoyándose en el gran escritorio.
El omega real se rió bajamente por haber sido descubierto.
"Le hablaba a Jungkookie de lo que nosotros hablamos antes"
"¿Y que opina?" extendió la mano y por sus instintos Jungkook caminó hacia ella.
"Lo mismo que nosotros"
El rey tomó las manos del más joven, para llevarlas a sus labios y besarlas tiernamente. Jungkook se tragó alguna expresión de sorpresa por tal acción ¡El rey le estaba besando las manos! y no podría creer que se veía guapísimo haciéndolo.
"No queremos que estés asustado, Jungkook" habló grueso, cosa que para ambos omegas se sintió bien. "Aunque nosotros lo estamos..."
"Yo no" confesó Jimin, caminando hacia ellos, enroscando sus brazos alrededor de la cintura del más joven y rió por lo bajo.
Yoongi quiso rodar los ojos. ¿Cuándo aceptó casarse con ese omega descarado? de todas maneras, no estaba arrepentido.
"Queremos que esto sea lo mejor para todos ¿sí? necesitamos que estés seguro de esto y debes saber en lo que te estás metiendo"
"Yoongi tiene razón. Ambos somos insistentes"
"Jimin..." le reprendió. "Lo que quiero decir, es que debes estar consciente que si aceptas todo esto... pronto comenzará el cortejo"
Emocionado, al joven Jeon le brillaron los ojos por la mención del cortejo. Asintió varias veces, sentía que podía ponerse a brincar de alegría al escuchar eso, su lobo interior lo hizo.
"Yo... creo que estoy asustado, un poquito, pero confío en ustedes"
Los labios del omega mayor se pegaron a su nuca, besándolo suave ahí. El rey poco a poco, con la yema de sus dedos fue tocando parte de la piel de su cintura por debajo de su camiseta de trabajo, al recordar como andaba vestido, suspiró de frustración. Ambos mayores al parecer ignoraron eso, y siguieron olfateando para reconocerlo cada vez más, por lo que él se permitió hacer lo mismo y cerrar los ojos.
Tanto Yoongi como Jimin dejarían a Jungkook ir a su casa, hacer su vida normal. No querían forzarlo a nada, él mismo debía aceptarlos del todo poco a poco, tanto su parte animal como el mismo Jungkook. Cuando salió de esa biblioteca todos se sorprendieron al sentir más el aroma de los reyes que el de él mismo. Claro que su madre lo notó y le preguntó de que se trataba todo eso. Le mintió diciendo que se había probado ropa de ambos para encontrar medidas de la vestimenta que usaría en la fiesta del príncipe.
Aún más emocionada que antes, su madre comenzó a saltar de alegría cuando su hijo mayor le enseñó la elegante invitación, personalizada y dirigida especialmente para él.
A la mañana siguiente, como era de costumbre, desde muy temprano abrió los ojos, escuchando los murmullos de su familia alistándose para el trabajo y su hermano menor para la escuela. Todos debían apurarse o llegarían tarde a sus deberes. Así que, por más que le costó, abandono su cómoda y calientita cama para dirigirse al baño y asearse.
"Jungkook" su madre le habló al verlo caminar por el pasillo. "Esto llegó para ti desde muy temprano"
Sus cejas se juntaron, confundidas. Él no recordaba haber pedido algo en línea. Sin más, caminó a la mesa que le mostraba un lindo arreglo floral. Distintas flores que solo se daban en septiembre se podían observar en este, seguramente había sido un lío conseguirlas, a un lado, una canasta de frutas de temporadas estaba ahí. Ambos regalos eran elegantes y no dudaba que también caros.
Unas pequeñas notas se observaban entre ambos, Jungkook las tomó y en las flores se encontraba un M.Y, después tomó en de las frutas y un P.J se asomó. Los reyes se habían tomado muy en serio la tradición del cortejo.
"¡Mira que lindo es todo, Jungkookie! no sabíamos que tenías pretendientes" su padre habló a sus espaldas, orgulloso.
Los reyes le dijeron que, por el momento sería mejor mantener todo fuera de las bocas de la gente, para evitar conflictos, a lo que él aceptó. Una vez todo se hiciese de manera formal, sería dado a conocer ante el público. Además, Jungkook sentía esto tan íntimo y tan suyo, que se sentía celoso que la demás gente supiera.
Les dijo a sus padres que probablemente era de algunos admiradores secretos o algunos alfas que querían fastidiarlo, con eso lo dejaron libre de ir hacia el baño y continuar con lo que anteriormente iba hacer. Quería agradecerle a ambos reyes, pero no tenía sus números de teléfono, ¿sería correcto ir a visitarlos después del trabajo? ¿o sería un omega muy fastidioso? él quería que todo fuese perfecto, tan perfecto que no sabía que hacer.
Salió de casa con sus padres, guardando en su mochila algunas frutas que Jimin le envió para comer después. Su hermanito preguntó si podía llevar una a la escuela y con su lobo receloso, le ofreció una gran manzana roja, diciendo que era lo único que podía darle. Era eso o nada, a lo que el menor aceptó felizmente.
"Hola, Jungkookie"
A la hora del desayuno, Hyejin se sentó a su lado, comiendo del desayuno que servían para los empleados, Jungkook también se había servido un poco, para poder dejar espacio y comer unas cuantas uvas y la banana que trajo desde casa. Su amiga omega se sorprendió al ver la fruta, entonces era cierto, alguien ya estaba cortejando al pequeño Jungkook y por lo visto, era alguien de dinero.
"Tu madre nos contó sobre tu invitación al bautizo del príncipe. ¡Es increíble!"
"Si, eso creo"
"Oh, vamos, Kook. Nadie aquí jamás podría lograr una invitación como tal. De todas maneras, fui elegida para servir ahí, ¡todo será tan lindo! no se que habrás hecho para conseguir un lugar entre los invitados pero ¡bien por ti!" la omega lo abrazó, sonriente.
Hyejin ha sido algo así como su amiga desde siempre. Sus padres también trabajaban en el palacio para el rey, por lo que se conocen de toda la vida. Es una chica divertida y entre ambos se ayudaban o guardaban secretos para no ser descubiertos en su trabajo cuando faltaban.
"Te lo mereces, Jungkook, eres un omega muy hermoso y dedicado con lo qué haces"
"Cuidé unos días del príncipe" admitió, comiendo de sus uvas. "Tal vez por agradecimiento me invitaron"
"Oww, estoy ansiosa por conocer al nuevo príncipe, seguro es igual de lindo que sus hermanos"
Jungkook quiso gruñirle mostrándole los dientes por hacer referencia que su alfa era lindo. Para evitar problemas se metió más uvas a la boca, sabía que Hyejin no lo hacía con mala intención pero su omega no podía abstenerse a querer defender lo suyo.
Después de eso, siguieron platicando como siempre lo hacían, sobre cosas del trabajo y que era lo que les tocaba hacer por el día. A Jungkook lo mandaron a limpiar la entrada del museo del palacio, ahí llegaba bastante turismo a observar los cuadros, pinturas y demás objetos pertenecientes a los anteriores reyes. Joyas, ropa e incluso coronas eran expuestas ahí. Jungkook y su familia habían ido una vez, la entrada era algo costoso así que sus oportunidades eran limitadas, sin embargo, habían disfrutado del recorrido en familia.
El joven Jeon hizo su tarea de barrer la entrada, juntando la basura en el recogedor y echarlo en un bote, la gente entraba emocionada el lugar, ignorándolo por completo.
"Oh, Namjoon shi" Jungkook saludó un rato después, cuando tomó un corto descanso de su trabajo.
Kim Namjoon se encontraba sentando en una banca, debajo del gran árbol cerca de la entrada principal del museo, luciendo sereno pero en guardia.
"Buen día, joven Jungkook" le habló y él omega pudo notar cierto cambió en él... algo como ¿más formal?
"Buen día, hyung"
"Oh, no creo que sea correcto que usted me llame de esa manera, no me gustaría ofender al rey Min"
"¿Qué pasa? ¿llevas mucho tiempo ahí?"
El alfa miró su reloj.
"Cerca de una hora" el mismo tiempo que él. "El rey Min me asignó la tarea de vigilarlo, así que eso hago"
"¿El rey te mandó a eso, hyung?"
"Nuevamente, preferiría que nos háblelos formalmente, joven Jeon"
"¿Por qué? ¿que ha pasado?"
Dejó sus utensilios de limpieza para acercarse al mayor. No le gustaba como estaba actuando, se estaba volviendo pesado y si era una broma, no le parecía nada graciosa.
"Usted es el nuevo cortejo del rey Min, merece mi total respeto y devoción, joven Jeon"
"¿Te parece que merezco eso cuando estoy barriendo y sudando a chorros en la puerta del museo?"
Quiso bromear pero ninguna sonrisa se asomó por los labios del alfa, este simplemente se encogió de hombros.
"No creo que su oficio lo defina como algo bueno o malo, joven"
Jungkook puchereó, triste bajando el rostro. Namjoon le caía bien, fue buena compañía cuando cuidó de Hoseok. No le gustaría que el trato que tuvieron se esfumara por un tonto título como cortejo del rey. Le había gustado el poder llamarlo hyung incluso si ese mismo día se habían conocido, solo esperaba que Seokjin no le dijera lo mismo.
"Entiendo, lo aceptaré solo para no causarte problemas. Pero quiero que sepas que eres mi hyung, Namjoon hyung"
El moreno miró a los lados, para ver que nadie haya escuchado eso. Luego se regañó que apenas unas cuantas personas en el palacio principal sabían del nuevo cortejo de los reyes, las suficientes para atender a Jungkook como debía cada vez que este fuese de visita. El rey había sido más que inteligente en hacerles firmar a cada individuo un contrato de confidencialidad, que por si fuera poco, alguien llegaba abrir la boca y les costaría su trabajo.
"¿El rey te dijo sobre el cortejo?"
"Sí, a mi y a unos cuantos más. Pero no se preocupe, joven Jeon, todo estará a salvo hasta que decidan formalizar y presentarlo como luna"
"¿Tú crees que llegue a ser luna?" preguntó, con sincera incertidumbre.
No había podido hablar con nadie sobre el tema, y al enterarse de que Namjoon lo sabía le entró la curiosidad por preguntar.
"Mis opiniones no deben afectarle, joven. Pero, si me pregunta sinceramente creo que los reyes no pudieron escoger mejor opción, Jungkookie" lo último susurró y le guiñó al chico viéndolo sonreír en grande.
Con eso, volvió a su trabajo de limpiar para poder terminar pronto y ver si tenía tiempo de ir con los reyes, aunque no sabía si era apropiado. ¿Sería correcto irlos a visitar? ¿y si tenían asuntos por resolver y el solo estorbaba? Jungkook borró esos pensamientos de su cabeza, lo mejor sería esperar a que ellos le llamasen y pidieran por él.
*
¿Opiniones?
Si siente que la historia avanza muy rápido les pido una disculpa jsjs, es que no pienso que sea tan larga.
Además, al tratarse de omegaverse, recordemos que con ellos las cosas funcionan diferente debido a que se dejan llegar por sus instintos animales, sus lobos son los que mandan en ellos, así que en eso se basa si se enamoran rápido o no.
De todos modos, gracias por leer ♡.
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