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cap |14|

La oscuridad parecía cerrarse sobre Hanna como una trampa, ahogándola con su peso. La voz en su interior era como un eco de desesperanza, repitiendo la misma frase una y otra vez: "Nadie te puede salvar, más que tú misma".

Hanna intentaba moverse, pero su cuerpo parecía estar paralizado, como si estuviera atrapado en una red de hierro. La gota de sudor que bajaba por su frente era como un recordatorio de su impotencia.

Llamó a Nia, su loba, pero no hubo respuesta. La sensación de aislamiento era abrumadora, como si estuviera sola en un universo vacío.

Pero entonces, una voz resonó en su mente, una voz que Hanna conocía bien. "Él es tu Battle compañero", dijo la voz, y Hanna supo que se refería a Bastian.

Bastian, el chico que había aparecido en su vida de manera inesperada, el chico que la había ayudado a descubrir sus poderes y a enfrentar sus miedos. Bastian, el chico que la había hecho sentir viva de nuevo.

Hanna intentó recordar la última vez que había visto a Bastian, pero su memoria estaba nublada. ¿Dónde estaba él ahora? ¿Por qué no estaba allí para ayudarla?

La oscuridad parecía cerrarse sobre Hanna de nuevo, pero esta vez, había una chispa de esperanza en su interior. Si Bastian era su Battle compañero, eso significaba que no estaba sola. Significaba que había alguien que la podría ayudar a escapar de la oscuridad y a encontrar su camino de regreso a la luz.

Hanna intentó concentrarse en la voz de Bastian, intentando recordar cada detalle de él, quizás había una forma de salir si lograba comunicarse con Bastian.

Quizás era una idea loca y un tanto descabellada pero así podría dar su ubicación y que vinieran por ella.

-"Bastian" 

Repetía su nombre una y otra vez, hasta que pudo sentir su aroma como si lo tuviera justo en frente.

- "¡Bastian!"
Volvió a llamarlo y quería aferrarse a la idea de que su idea iba a funcionar, Bastian podría salvarla.  No sabía fonde estaba o que era de la existencia de él, pero algo si creía, él vendría por ella.

-"Bastian"

Aguardo en silencio pero nada sucedía, el sonido de una gota de agua caer constantemente era lo que se escuchaba.

- "Debo concentrarme"

Sino lograba nada con llamarlo, entonces cambiaría la forma para encontrarlo, o encontrar esa pequeña línea invisible que los unía como Battle.

Inhalo y exhalo, relajando su mente y cuerpo para lograr canalizarlo...  Comenzó recordando sus ojos, esos orbes qué eran atrayentes, su pómulos, sus labios y así con cada una de las facciones de Bastian hasta.

"En una batalla real, eres tu con el enemigo" - su voz.

La nostalgia la invadió, esas tardes que compartió con él entrenando.

- "Bastian..."

Era un intento en vano que dijera su nombre al silencio, o al menos eso pensaba Hanna, sus fuerzas estaban pendiendo de un hilo.

- "Hanna"

Su respiración se detuvo, era él. La había podido escuchar o ¿se estaba volviendo loca?

- Bastian? - pregunto esta vez al silencio en su mente.

- Hanna

Obtuvo respuesta de nuevo, no lo podía creer, lo había logrado.  Había logrado encontrar esa conexión entre ellos.

- Hanna ¿Donde estas?

Bastian sonaba preocupado, y eso le había tomado por sorpresa a Hanna. Lo recordaba con alguien fuerte y con sus emociones a ralla.

- No lo sé... 

Quizo hacer un intento por abrir sus ojos y observar algo, pero la oscuridad parecía estar cerrándose sobre ella y impedía su objetivo, pero Hanna se negó a rendirse. Intentó moverse.

- "¡No puedo!" - gritó frustrada.

Bastian suspiró. - "Hanna... siempre has podido"

Ella deseaba aferrarse a sus palabras, pero toda su vida se había sentido débil, indefensa y sumergida en un mar de tortura.

- "Yo no"

Quiso llorar, quizás esta no era la mejor circunstancias para ser frágil y desplomarse pero siempre era así, sino lo hacía ahora y aquí ¿cuando podría? ¿tendría que vivir con una máscara? Ocultar a los demás lo que sentía y como estaba ¿por qué?

- " Tu si, Hanna"

Sintió como si le hubiera logrado hacer una caricia en su mejilla.

- " Nadie vendrá a Salvarte, levántate y hazlo tu misma"

Esa había sido la realidad más dolorosa para Ella, ¿Nadie vendría?  Como podía ser tan insensible....   Ese no era el Bastian qué Hanna conocía.

La decepción,  el enojo y el desesperó estaba haciendo estragos en su interior.

- "No dependa de nadie mas, que no sea de tí.  Hanna.  Eres una Larevir."

Aunque era una verdad cruda y dolorosa, tenía razón. Hanna se sintió como si hubiera sido golpeada en el estómago. Las palabras de Bastian eran duras y crudas, pero también eran la verdad. Nadie vendría a salvarla, no había un caballero blanco que la rescatara de su situación. Tenía que salvarse a sí misma.

La decepción y el enojo que sentía hacia Bastian se disiparon lentamente, reemplazados por una sensación de determinación. Era una Larevir, debía ser fuerte si quería salvar a su familia, su hogar y dejando de lado todo lo malo.  Debia salvar a su manada.

Hanna estaba sobre la cama de piedra, su cuerpo consumido por una agonía que parecía no tener fin. Comenzo a jadear de dolor, su respiración entrecortada y fuerte, mientras su cuerpo temblaba bajo su propio peso. Era como si estuviera reviviendo la transformación que había experimentado anteriormente, pero esta vez era diferente. Esta vez, el dolor era más agudo, más intenso.

Su cuerpo se sacudía con convulsiones violentas, como si estuviera luchando contra sí mismo. Su espalda estaba rígida, sus músculos tensos como cables de acero, y su cabeza golpeaba la piedra detrás de ella con un sonido hueco. Un grito de dolor y frustración salió de su garganta, cargado de desesperación.

Alertando a los guardias y a todos los que se encontraban fuera de esa habitación, comenzaron a bajar para acercarse pues se suponía que la prisionera se encontraba sola.

¿Qué le estaba sucediendo? ¿Qué fuerza desconocida estaba actuando sobre su cuerpo, haciéndolo temblar y convulsionar de esta manera? La transformación había sido dolorosa la primera vez, pero esto era diferente. Esto era como si su cuerpo estuviera luchando contra sí mismo, como si estuviera tratando de contener algo que estaba a punto de explotar.

Hanna se debatía en su agonía, sin entender qué estaba pasando con su cuerpo. Pero una cosa era segura: algo estaba a punto de suceder, algo que cambiaría su vida para siempre.

"Concentrate" - repitió Bastian.  Quien estaba angustiado porque sabía que esto era muy dificil para Hanna, podia sentir su dolor - "Calma tu mente".

En un esfuerzo casi implica Hanna inhaló y exhaló, sintiendo cómo su cuerpo se relevana contra ella, pero seguia esforzandose por controlar todo ese dolor y enviarlo a lo mas profundo de su mente.

-"Continua asi Hanna"

Entre inhalaciones se relajaba poco a poco y su mente se clarificaba. La oscuridad que la rodeaba comenzó a disiparse, y una luz tenue se encendió en su interior.

"No necesitas que nadie te salvara" - Le dijo Bastian - "Eres lo suficientemente fuerte para hacerlo por tí misma".

La voz de Bastian volvió a resonar en su mente. Hanna seguía en una lucha consigo misma sin saber a que se estaba enfrentando.

"Hanna, tu mente es el campo de batalla más grande. No dejes que el enemigo te gane".

Hanna abrió los ojos, y su mirada se posó en las cadenas que la sujetaban a la cama de piedra. Sin embargo, no sintió miedo ni desesperación en su lugar, sintió una sensación de poder y determinación.

"Abrelas", dijo Bastian.

Sin algún esfuerzo mayor solo jalo de ellas y las cadenas cedieron dándole la libertad a sus piernas y brazos, observó el lugar a su alrededor y miró su cuerpo, aun sentía como ardía en llamas toco sus muñecas y hizo una mueca de dolor. Estaba maltratadas y rojas por las cadenas.

Poco a poco se movió para bajarse de esa cama, su cuerpo le dolia pero era un dolor soportable, su cuerpo estaba acostumbrandose al poder que habitaba en él, era un poder que no había imaginado, un poder que emanaba de su propio cuerpo.

Mientras tanto, Bastian despertó del estado de reposo en el que las Moiras lo habían colocado. Pudo sentir el poder de Hanna, un poder que lo llamaba y lo guiaba hacia ella.

"Voy por ti", dijo Bastian, y sus palabras fueron más que una simple promesa. Eran un voto de lealtad y protección, un boto que Bastian estaba dispuesto a cumplir con su vida.

-¡Qué demonios!

El grito de uno de los guardias resonó en todo el pasillo, alertando a los demás, podía sentir su cuerpo como era levantado del suelo,  una fuerza invisible lo manipulaba.  El guardia intentó resistir, pero era inútil la energía de Hanna era demasiado poderosa, y lo estaba arrastrando hacia ella.

El pasillo se llenó de gritos y alaridos mientras los otros guardias intentaban intervenir. Pero Hanna no parecía notarlos. Su atención estaba centrada en la puerta y en su mente solo se imaginaba abriendola para salir.

El cuerpo del guardia atravesó la puerta volviéndose nada, solo un rastro de sangre en las paredes, suelo y otras áreas del lugar.

Lía bajo corriendo y frunció el ceño al sentir la energía que venia hacia ella con fuerza.

- Esto no puede ser bueno.

Miró a sus soldados y estos estaban en desventajas, dio dos pasos hacia el pasillo pero cada paso lo siento con un peso enorme ¿Qué era eso?

Bien la habían dicho que la chica tenía un poder oculto y era poderosa, pero jamás pensó que tanto.  Al conocerla se dio cuenta que era un objetivo tan fácil y sencillo.

La había subestimado y ese sería su mayor error, quiso acercarse a Hanna y usando la fuerza de su cuerpo. Observó como la puerta de la celda de hanna se había estropeado y se encontraba bañada de sangre y restos del cuerpo de uno de los guardias.

- ¿Pero que

Vio a Hanna salir de la celda y sus ojos eran de un color amarillo fuerte, cualquiera diría que Hanna era alfa de una manada.

- ¿Qué  has hecho? - gritó Lia, intentando acercarse a Hanna.

Pero Hanna no respondió. En su lugar, se dirigió hacia la puerta de la salida, y la energía que la rodeaba parecía estar abriéndola sin esfuerzo.

La escena era caótica, y los guardias estaban pegados al suelo como si fueran pisoteados, el cuerpo de Lía se pego a la pared del pasillo y la presionaba con fuerza. Se sentía como una inútil sin poder tomar siquiera su Katana.  No tenían el control de nada.

Hanna parecía ser la que estaba en control ahora, y su poder era algo que nadie podía ignorar.

HOLA CHICAS DISCULPEN MI AUSENCIA... QUERIA DARLES ESTE 🎁 un maratón 🥰

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