
cap |10|
Perdi la cuenta del tiempo en carretera pero habia sido en total silencio, toda la trayectoria sentia mis gluteos contraidos. La noche era oscura y silenciosa, y solo se escuchaba el sonido del motor del auto. Bastian conducía con habilidad, y pronto nos encontramos en las afueras de la Manada.
- ¿ A dónde vamos? - pregunté, mirando a Bastian con curiosidad.
Bastian respondio de forma misteriosa. - Espero en tú manada los entrenen.- Dijo con burla.
Tenía mucha intriga mientras Bastian conducía por la carretera estrecha y sinuosa. ¿Qué lugar era ese? ¿Y qué respuestas podríamos encontrar allí? La oscuridad del bosque parecía cerrarse sobre nosotros como una trampa, y mi instinto me decía que algo no estaba bien.
Reean, parecía estaba molesto -" Solo perdemos tiempo" - Gruño
- "Controlate, Ryan" - me recuerdo.
No podía negar que me sintiera a cada segundo alerta y listo para cualquier cosa. Pero no llegaría a nada.
Bastian se detuvo en un cruce y se volvió hacia mí. - Prepárate, chucho - dijo, su voz baja y seria. - Estamos por tener un poco de acción.
La adrenalina me recorrió el cuerpo. ¿Qué tipo de acción? ¿A qué tipo de peligro nos estábamos enfrentando? Mi mente estaba llena de preguntas, pero Bastian no parecía dispuesto a responderlas.
En su lugar, arrancó el auto y nos pusimos en marcha de nuevo. La carretera se volvió cada vez más estrecha y sinuosa, hasta que finalmente nos detuvimos en un claro.
Bastian me miró, su rostro serio. - No habrás el osico o podrías arruinarme todo. - dijo
Miré a mi alrededor, pero solo vi un bar de mala muerte en el medio de la nada. ¿Dónde mierda estábamos? Bastian sonrió de forma misteriosa.
- Solo necesito que no te metas, chucho. Esto es algo importante. ¿Puedes entender eso?.
Me miró con arrogancia, porque siempre era tan amable... ash por un momento, sentí el impulso de golpearlo. Pero me contuve, sabiendo que eso no ayudaría en nada.
- No me trates como un imbécil - dije. - Solo porque te le caíste a tú mamá de pequeño, no significa que todos tenemos tu mismo retraso.
Bastian suspiró y lo ví apretar sus manos en puños, le di donde le dolia. su expresión de ira y enojó me daba un cierto arecito refrescante.
- Solo quédate aquí, si te necesito entra - Dijo de mala manera y apretando los dientes.
Se bajó del auto y se dirigió hacia el bar, dejándome solo y confundido en la oscuridad. Me quedé sentado en el auto y era raro porque estaba como un niño pequeño al cual su papá le dio una orden, "quédate aquí" miré hacia el bar donde Bastian había entrado.
¿Qué era eso tan importante que no quería arruinará? ¿Porque debía quedarme yo en el auto?
- Puf, ni que fuera un crío...
Tamporileo mi mano en la guantera y esto es incomodo, deberíamos estar buscando a Hanna, no jugando a los Bad Boys.
El lugar comenzó a tornarse extraño, la noche oscura parecíacerrarse sobre mí, y mi instinto me decía que algo no estaba bien.
- "Algo no está bien", gruñó Reean - "Deberíamos irnos de aquí".
Pero yo no podía irme. Tenía que saber qué estaba pasando. Tenía que saber qué estaba haciendo Bastian en ese lugar.
Quizás fuera un patético porque no era mala idea dejar a Bastian acá e irme a buscar a Hanna pero tardaría mucho yo solo buscándola. Debia trabajar en equipo si en verdad quería respuestas rápidas.
- "Esto será una mala idea"
Y ni que lo dijera... Me bajé del auto y lo primero en recibirme al bajar fue la fría brisa de la noche, por suerte mi temperatura corporal era caliente, no necesitaba de abrigos. Pero habia que reconocer qué el clima se prestaba para esa escena tenebrosa del bar.
Me dirigí hacia el bar con pasos seguros pero cauteloso, subí los escalones qué había y solo se escucho el crujido de la madera. Esto sin duda tenía más años que mí existencia.
Desde afuera se escuchaba la música de rock, el olor asquerosos a humo, alcohol y otras sustancias impuras.
- "¿Qué carajos tienes en esa cabeza?"
Ignoraba en todo momento los comentarios de Reean porque necesitaba respuestas. ¿Donde esta Hanna.?
Un tipo sale todo hebrio con muy mal aspecto y un hedor propio de un alcohólico.
- Tú que ves - me intenta señalar pero su dedo tembloso a punta a la nada. - idiota.
Se le nota que a este humano le cae mal el alcohol. Miré su aspecto y llegue a sentir lastima por él.
- Pobre miserable.
Dijo alguien a mi espalda, para luego pasar por mi lado como sino existiera. Sentí su aromo peculiar, ella sin duda no era humana.
No estaba del todo seguro si deberia entrar pero no quedaba de otra, aca afuera no averiguaria lo que necesitaba y con mi manada en riesgo, esto no era un juego.
Abrí la puerta y un muro de humo denso y acre me golpeó de forma brusca en el rostro, making que mis ojos se irritaran y mis pulmones se sintieran opacos. Pero, en lugar de sentirme asombrado o incómodo, me sentí extrañamente familiarizado con el ambiente.
El local era un antro de vicio y decadencia, con mesas llenas de motociclistas con chaquetas de cuero y tatuajes, que fumaban y bebían con rameras sentadas en sus piernas. El aire estaba cargado de la pesada atmósfera de la corrupción y la depravación, pero yo me sentí como si estuviera en casa.
La luz era tenue y rojiza, y el sonido de la música y las risas se mezclaba con el humo y el olor a alcohol. Era un lugar donde la moralidad y la decencia no tenían cabida, y donde la única ley era la de la supervivencia del más fuerte. Y yo me sentí atraído por ese ambiente, como si fuera un imán que me atraía hacia el corazón de la oscuridad.
-" Dónde nos has traído Bastian" - Pensé.
Me abrí paso a través del humo y la multitud, intentando encontrar a Bastian en ese lugar. La música era ensordecedora y el olor a alcohol y tabaco era abrumador. Me sentía como si estuviera nadando en un mar de vicio y corrupción. Intenté caminar sin llamar la atención.
De repente, una de las rameras se acercó a mí y comenzó a bailarme de forma exótica.
- Hola guapo - Dijo, con una sonrisa coqueta. -¿Qué te trae a este lugar?"
Me sentía incomodo y quería largarme porque no estaba de humor para este tipo de situaciones, pero recordaba que vinimos hasta aca con un objetivo "buscar respuestas".
Intenté seguirle la corriente asi que sonrei y segui su juego. - Solo vine a pasar el rato - dije para no mostrar mi desagrado.
La ramera se rió y se acercó más a mí. - Bueno, entonces déjame que te muestre un buen rato - dijo, sonriendo.
"Mierda Bastian donde carajos estas"
Busque algun indicio de su aroma pero el aire estaba contaminado de todo tipo de fragancias, no había solo humanos aquí sino también varios Vampiros, Lobos y hasta... inhale de nuevo, Convertidos.
No me extrañaba que hubieran neofitos acá, están juntando Vampiros con Humanos. Algo no muy bueno debe salir de ahí.
La ramera tomo mi mano y comenzó a guiarme a una especies de escaleras subterráneas, no sabía que habría ahí o con qué me encontraría pero deje que me guiará.
- "Siguela" - Me Gruño Reean
Ahora sí estaba de humor para "aventuras".
-" No seas idiota, algo debe de esconder este lugar."
La atmósfera era cada vez más opresiva y lúgubre, y yo podía sentir que algo no estaba bien.
Al llegar abajo me tope con un pasillo estrecho lleno de puertas, tenía una luz roja molesta, dándole un aspecto más lúgubre al lugar. Las paredes estaban decoradas en parte de madera pintada en color negro y parte era espejo.
Pasamos junto a una pareja follando en pleno pasillo sin una pizca de vergüenza. La mujer separa a la pareja y entonces besa de forma descarada a los personajes de ambos sexos. Frunzo el ceño, esto sí que parecía sodoma y gomorra.
Termina de besarla y me mira limpiando su labial. -¿Quieres unirte? - Me pregunta de forma descarada.
- ¿Y compartirte? jamás preciosa. - parecía que mis palabras la encendía.
Era linda, pero parecía muy necesitada por follar. Quería decir que me resultaba repugnante la ramera pero no era así, solo que tengo una especie de... selectivismo. Es decir; solo la follo yo, nadie más.
-" No estamos aquí para sacias deseos carnales."
Me reprimí internamente y comencé a buscar la presencia o energía de Bastian. llegamos a la penúltima puerta y entonces lo escuché.
Bastian se encontraba en la última habitación ¿Riendo? Ese miserable de mierda, deberíamos estar buscando respuestas no jugando.
-" No crees que eres un poco hipócrita?"
-"Cállate Reean".
- ¿Qué hay detrás de esa puerta? - le pregunté de manera juguetona.
Señalando la puerta donde escuchaba la risa de Bastian. La ramera me miró con una sonrisa enigmática.
-Eso depende de ti - dijo, y abrió la puerta que sería su habitación con un gesto teatral. - Entra y averígualo
La miré con desinterés y seria una pena para ella pero termino el juego. Iba por ese idiota.
- Lo siento, hermosura - le dije a la ramera con una sonrisa falsa. - Será en otra vida.
La empujé hacia la habitación y cerré la puerta detrás de ella. Luego, me dirigí hacia donde sentia la presencia de ese idiota. Con pasos apresurados me detuve en la puerta y la abrí de un solo golpe, sin pensarlo dos veces.
La escena que se desplegó ante mis ojos fue de pura decadencia. Había personas desnudas teniendo sexo, otros besandose, bebiendo y fumando en un ambiente de total perdición. Bastian estaba en el centro de todo sentado en un enorme sofa rojo, con un cigarro en sus labios y un mujer rubia en sus piernas.
La rabia y enojo se apoderaron de mí, ahora si le arrancaría la cabeza y se la llevaría de ofrenda de paz a Delatrix.
-¡¿Qué diablos estás haciendo aquí?!- le grité
Intentando hacerme oír por encima de los gemidos. La escena se detuvo, Bastian se volvió hacia mí, con una expresión neutral.
- Que parte de "si te necesito entra" no entendiste? - Dijo con burla.
¿Cómo le parecía cómico esto? Había vidas en juego, hasta hoy vivía ese idiota.
De repente, una figura emergió de la oscuridad. Era una mujer totalmente desnuda, con su cuerpo delgado y piel tersa, con el cabello oscuro suelto y los ojos brillantes de un rojo intenso. ella me sonrió.
- Bienvenido, Ryan - dijo con entusiasmo.
¿La conocía acaso? ¿Alguna de mis antiguas folladas? que no recuerde... posiblemente, era todo un bárbaro. Pero no la reconocía.
La mujer caminó en mi dirección y sonríe mostrando sus dientes blanco.- He estado esperando por ti.
No, no había rastros de colmillos. Deja un beso en mi mejilla y eso me causa desagrado, ¿quien se creía?.
Bastian le da otra calada a su cigarro y exhala el humo en el rostro de la Rubia en sus piernas, esta lo mira embelesado y solo ríe. ¿Qué mierda sucede aquí? Acaso es una especie de escena erotica.
-Ven - Me anima la mujer, se coloca una especie de Camison de seda - únete a la fiesta.
Se acomodó frente al idiota de Bastian y acercando su boca a la de la Rubia en las piernas del mencionado, la besa sin pudor alguno y pasa su lengua por la mejilla de la chica, quita a la rubia del regazo de Bastian y la empuja para subirse sobre él y luego darle un beso apasionado, metiendo su lengua en la garganta del idiota. ¿Esta eran las respuestas que veníamos a buscar?
Rode mis ojos. - No tengo tiempo para esto.
Me doy media vuelta, me largo. Porque no postule para ninguna escena porno.
" Lo sé... estas aquí por respuestas."
Me quedo de piedra en el marco de la puerta y frunzo mi ceño para voltear lentamente, ella seguía comiéndose los labios de Bastian, ¿me había vuelto loco? Tanto humo del lugar me estaba haciendo alucinar, porque como era posible, ella me había hablado en mi mente.
No podía percibir su aroma.
"Adelante... pasa, te responderé tus dudas Lobito"
Dejo de besar a Bastian y un poco de sangre en su labio me causo escalofrío ¿lo había mordido?
Bastian estaba más allá que acá, , parecía haber entrado en un trance o algo parecido a una ignocis.
La Diosa nos acompañe.
- ¿Quien eres.? - Fui directo.
- Oh cariño, me llaman de muchas maneras. Pero puedes decirme Abigail, para tí. - Me guiño el ojo.
Me sentía raro, ella me... atraía y estaba experimentando una especie de lujuria hacia su cercanía.
" Ven aquí lobito, que no muerdo" - me dijo juguetona. - Al menos que quieras... - Concluyó de forma seductora.
Algo no andaba bien, definitivamente no estaba bien. Miré a Bastian y ya estaba follandose a la rubia que Abigail había besado.
Estupendo, Delatrix me envió con un veraneado como Bastian, se supone que estamos buscando salvar mi manada no venir a follar con rameras.
¡Por favor Bastian! Le hubiera podido buscar alguna ramera en el pueblo.
- Ryan. - Miré a la mujer y había abierto su camizon de seda. - Ven aquí cariño... quiero ver que tan rico coges.
- No estoy de humor para esas idioteces Abigail.
- Ni siquiera por obtener la información sobre el paradero de tu amada.
Dijo jugueteando con el cuello de mi camisa, me tense al sentir su otra mano adentrarse en mi pantalón. Esta mujer no tiene escrúpulos.
- ¿Qué sabes?. - Pregunté.
Ella rió y su cuerpo desprendió un olor a lujuria.
- Bien jugada Lobito. - Su mano se poso en mi pene y comenzó a manosearlo. - Pero debes darme algo a cambió.
Solté un gruñido, de alguna manera estaba provocando que mi se me pusiera duro entre su mano.
-" Qué débil eres"- Gruño Reean. -" Quitala"
- Una pregunta, una respuesta, un pago. - Respondió ella
Parecía una especie de moira... Mire a la mujer y entrecere mis ojos observando de forma más detallada, había una mujer al fondo follandose a un extraño, luego estaba la rubia sobre Bastian y....
Como fui tan idiota.
Ella rió. - El pequeño Ryan ha descubierto algo Hoy.
Sigue manoseando y me tense, sentí asco así que aleje su mano de mi cuerpo. Ella hizo un puchero y fingió lastima.
- Que pena... no quieres jugar conmigo.
- O con nosotras.
Las mujeres dejaron de hacer su cometido y se acercaron a mí. Tres mujeres de cuerpos esbeltos y rostros ilegibles, una poseía la vista, la otra poseia los labios y la tercera parecía.... normal.
- Vine aquí por respuestas. - Dije firme. - No pienso irme sin ellas.
Las tres estallaron en risas y la habitación comenzó a cambiar, las luces a parpadear de forma extraña.
"Dónde mierda me trajiste Bastian"
- Parece que a este pequeño imbecil no le enseñaron modales. - Un golpe en mi cabeza.
- Hay que enseñarle a respetar a sus mayores. - Un golpe en mi abdomen.
- Lastima me parece tan lindo... y cojible.
Caí de rodillas al sentir el golpe en mis bolas, por una mierda qué dolia demasiado... me falto el aire y cerré mis ojos de dolor. Esto sí era un golpe bajo.
Mi visión se nubló por un momento, y pude sentir la ira y la humillación ardiendo en mi interior. Pero me esforcé por mantener la calma, sabiendo que debía mantener la cabeza fría si quería salir de esta situación.
- Solo necesito saber. - Dije en voz baja y aun afectado por el golpe.
Comenzaron a reír, y pude sentir su burla y su desprecio hacia mí. Pero entonces, una voz se elevó por encima de las risas.
- Muy bien te ayudaremos.
Esas palabras parecieron reconfortantes, si lograba obtener lo que quería, al menos el golpe habia valido la pena.
- Debes responder este acertijo... - dijo la voz, y pude sentir una sensación de curiosidad y expectación en el aire.
Me esforcé por abrir mis ojos y mirar a mi alrededor, intentando ver quién era la que hablaba. Pero la habitación estaba oscura y llena de sombras, y no pude ver nada más allá de las siluetas de tres mujeres.
- Si aciertas, te responderemos una preguntas. Pero si fallas...
La voz se detuvo, y pude sentir una sensación de tensión en el aire.
- ¿Cuál es el acertijo? -pregunté, intentando recomponer la postura.
- ¿Estas seguro?
Me levante del suelo de a poco. - Sí.
- Este juego no me gusta Anabell - dijo Abigail.- siempre perdemos.
-Shh callate. - La callo Anabell - Esta vez sera diferente.
Frunci mi ceño. - ¿Y por qué?
Ellas rieron. - Si respondes mal... te quedaras aqui para la eternidad.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, eso sí era bastante tiempo. Ahora me sentía inseguro de responder ¿y si me equivocaba? ¿Qué sucedería con Emily? ¿La manada? ¿Y Hanna?
- Perderá como su amigo.- Exclamo abigail con aires de victoria.
El imbecil de Bastia había perdido al parecer, quise reir "espero los entrenaran bien". Mira quien estaba jodido ahora.... donde quedarían sus aires de superioridad, debía concentrarme porque no quería quedarme acá como ese idiota arrogante "Diosa ayudame", rogaba porque no la fuera a cagar.
- ¿Cual es el acertijo.? - Pregunté de nuevo y seguro de mi mismo.
-Ay Lobito, muy bien, Abigail.
La que me había manoseado como Bethoven a su piano, se ríe y da pequeños saltos.
- Muy bien. - su rostro se torna serio y oscuro. - ¿Qué es lo que es más rápido que el viento, pero no puede ser visto, es lo que puede matar sin tocar, y puede destruir sin ser visto?
Era como si estuviera al borde de un abismo. Abigail parecía estar esperando ansiosa a que me equivocara, y yo sabía que debía contestar correctamente.
"No la cagues" - Pensé...
Me esforcé por pensar, por encontrar la respuesta correcta. La pregunta parecía simple pero no lo era. La respuesta debía ser algo más profundo, algo que fuera más allá de la superficie.
Que podría ser... algo más rápido que el viento y que no puede ser visto
Ya descartamos la idea que no es algo físico ni material... entonces sería ¿La luz? Es mucho más rápida que el viento... pero puede ser vista.
Piensa Ryan, piensa...
Que es lo qué necesito, La información; ¿Será? La información es rápida, pero tanto la información como la luz pueden ser vista o percibía de alguna manera.
Ya me estaba comenzaba a sudar frío.
Mierda necesito pensar, !Eso!
¿Sería el pensamiento?z analizándolo bien puede viajar rápido incluso más que el viento y no se ve, puede tener un impacto emocional y profundo en una persona pero... no puede Matar.
Mierda ya estoy quedando en 0, pronto quédare sin ideas ni tiempo y estoy comenzando en entrar en pánico. Aunque no lo admita tengo mie
Espera... ¡Eso es! De repente, algo me vino a la mente, una idea que parecía surgir de la oscuridad misma.
- La respuesta es el miedo -Dije.
Intentando mantener la cordura y no parecer un crío emocionado.
La habitación seguia sumida en ese silencio aterrador y yo me sentí como si estuviera esperando el veredicto de un juez. Ellas parecian estar considerando mi respuesta.
Luego, de repente, Anabell se hizo presente matando esta intriga qué me estaba carcomiendo.
- La respuesta es correcta - dijo.
"El miedo es más rápido que el viento, y puede matar sin tocar. Puede destruir sin ser visto".
La habitación se iluminó ligeramente, y yo pude ver a mis tres atacantes con más claridad. Parecían estar impresionadas por mi respuesta, y yo me sentí un poco más seguro.
Pero entonces, la Anabell habló de nuevo. - Ahora que has respondido correctamente - Dijo - Puedes hacernos una pregunta.
No sabía por donde comenzar porque la verdad tenía muchas preguntas, una infinidad de dudas y la intriga de saber muchas cosas pero debía ser objetivo y conformarme con una sola.
- ¿Donde esta Hanna Moon?
Las tres se miraron.
Okey, así cerramos con broche de oro el maratón 3/3 mis amores.
¿Qué les pareció?
En mí defensa si hay errores, me disculpo
Me siento un tantito mal de salud pero JAMAS volver a fallarles. Espero lo hayan disfrutado, nos vemos la semana que viene mis Lectoadicta.
No olviden pasar por mi instagram y dejarme love.
Atte: Mely.💕
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